Brújulas: orientados en el tiempo

La brújula dormida

No sabía si los pocos pasos que había logrado dar habían sido suficientes para avanzar en aquel mundo en el que estaba perdido. Llevaba varios días caminando sin rumbo. Las estrellas eran su guía por las noches, siempre que las condiciones climáticas se lo permitieran y ahora que se había detenido en ese laberinto de plantas que enredaban su destino se preguntaba si esas serían sus últimas horas.

La presencia sombría de criaturas nocturnas se derramó sobre su cuerpo, cansado y dolorido, y él que hasta entonces nunca se había detenido, se detuvo por primera vez. Era el momento de elegir, dos senderos se abrían delante de sus ojos cerrados.

El aleteo de un ave despertó su brújula dormida. El silencio, pero sobre todo esa nueva capacidad de escuchar lo que otros no podían, orientó su destino.

El avión tocó tierra y tan solo ese contacto fue suficiente para que desapareciera el angustiante laberinto vegetal que lo mantenía encerrado dentro de sí mismo.

El vuelo había terminado. La rosa de los vientos encerrada en la brújula que sostenía en su mano derecha marcaba el sur.

Su corazón había encontrado el norte.

Andrea Viveca Sanz

Un objeto que nos conduce

La palabra brújula proviene del italiano bussola (cajita) y ésta del latín buxis (caja).

Se trata de un instrumento que contiene una aguja imantada capaz de girar sobre su propio eje para señalar el norte magnético y de esta manera determinar las direcciones de la superficie terrestre.

Se cree que fue inventada en el siglo IX en China. Las primeras brújulas consistían en una aguja imantada flotando en un recipiente con agua, elementos que fueron evolucionando hasta las formas más actuales, muchas de las cuales incluso poseen luz. Con el tiempo se le sumó la rosa de los vientos o rosa náutica, para lograr una mejor orientación.

Si bien en nuestros días los sistemas satelitales como el GPS han desplazado a las brújulas, éstas se siguen utilizando en muchas situaciones en las que los métodos más modernos no pueden ser utilizados.

Toda brújula simboliza la dirección o el camino a seguir, representa el norte de las personas, es decir su rumbo, su meta. De la misma manera la rosa de los vientos marca la dirección correcta.

El Vegvisir

Este símbolo mágico de origen islandés pretende guiar a las personas en los días de poca visibilidad a causa del mal tiempo. Se cree que los vikingos lo tomaron y fue para ellos una especie de brújula solar con características similares a la rosa de los vientos.

La presencia de este símbolo en muchas casas de Islandia representa la brújula que esa familia necesita para avanzar en la dirección correcta.

Brújulas en el arte

Pintadas, dibujadas, o elegidas como símbolos en diversas historias, estos objetos forman parte de diversas manifestaciones de la cultura.

En literatura no podemos dejar de mencionar el reconocido cuento de Jorge Luis Borges “La muerte y la brújula”, un policial en el que dicho elemento está presente para resolver tres asesinatos:

“…Erik Lönnrot las estudió. Los tres lugares, en efecto, eran equidistantes. Simetría en el tiempo (3 de diciembre, 3 de enero, 3 de febrero); simetría en el espacio también… Sintió, de pronto, que estaba por descifrar el misterio. Un compás y una brújula completaron esa brusca intuición. Sonrió, pronunció la palabra Tetragrámaton (de adquisición reciente) y llamó por teléfono al comisario. Le dijo:

—Gracias por ese triángulo equilátero que usted anoche me mandó. Me ha permitido resolver el problema. Mañana viernes los criminales estarán en la cárcel; podemos estar muy tranquilos…”

“Brújula”, la novela del escritor francés Mathias Énard (Niort, 1972) que fue galardonada con el Premio Goncourt (2015), también utiliza el simbolismo de este objeto para contar la vida de Franz Ritter, un conocido musicólogo de 40 años afincado en Viena y especializado en la música del cercano Oriente y su influencia en Occidente.

El insomnio y una enfermedad degenerativa lo llevan a viajar con su imaginación, rememorando sus vivencias.

En el primer libro (“Luces del norte”) de la trilogía “La Materia Oscura”, de Philip Pullman, también la brújula es protagonista, tanto que la misma fue llevada al cine en el año 2007 en la película “La brújula dorada”:

“…Un aletiómetro. De poco habría servido preguntar qué significaba aquella palabra. Sostenía su peso en las manos, el cristal frontal destellaba, el cuerpo de latón estaba exquisitamente trabajado. Se parecía mucho a un reloj o a una brújula, ya que tenía unas manecillas que señalaban puntos de la esfera, pero en lugar de las horas o los signos de la brújula, había dibujos, algunos pintados con extraordinario esmero, como sobre marfil y con el más fino y leve de los pinceles de marta. Dio varias vueltas a la esfera para examinarlos todos. Había un áncora, un reloj de arena coronado por una calavera, un toro, una colmena…”

También en “Piratas del Caribe” una brújula muy particular forma parte de las aventuras de Jack Sparrow. Se trata de la brújula mágica, que no señala el norte, sino aquello que más desean las personas que la sostienen.

En las artes plásticas también hay quienes se dedican a trabajar con brújulas, tal es el caso de la artista Khara Ledonne que pinta sobre estos objetos.

El artista visual Leonardo Cavalcante ha utilizado la brújula para titular alguna de sus obras e incluso alguna de sus muestras como la que realizó en el año 2013 en la Galería Schlifka Molina:

Muchos músicos también se han inspirado en la brújula para componer sus canciones. Tal es el caso de la banda “Salta la banca” que la eligió como título de uno de sus temas:

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