Una obra de Picasso fue fraccionada y vendida en 40.000 pedazos

Una obra que Pablo Picasso realizó en 1968 fue vendida “en trozos” a 25.000 particulares a través de internet, “algo inusual en el mundo del arte, reticente a vender a desconocidos”, expresó el director del museo MAMCO de Ginebra en el que ahora se expone, Lionel Bovier.

La obra “Buste de mousquetaire” fue adquirida a través de una plataforma suiza QoQa de venta en línea por 2 millones de francos suizos (2,02 millones de dólares) y fue adquirida en tan solo 48 horas por la comunidad cibernética, en diciembre de 2017.

El cuadro del maestro español fue dividido en 40.000 partes, que fueron vendidas a 50 francos suizos (50,7 dólares) cada una a esos 25.000 particulares, reveló a EFE, Bobier.

La obra se expone ahora en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Ginebra (MAMCO), dónde se podrá visitar hasta octubre.

“Se trata de la primera adquisición de una obra de arte moderno importante por parte de una comunidad en internet”, señaló la responsable de Comunicación Institucional del MAMCO, Viviane Reybier.

“La obra forma parte de la producción más tardía de Picasso, en la que retomó intereses de su juventud y en la que los mosqueteros y los toreros son motivos recurrentes”, explicó Bovier.

La mayoría de esos 25.000 propietarios del Picasso, que mide 58 por 28,5 centímetros, son de la parte francófona de Suiza, a quienes el museo les envió una tarjeta que les permite entrar gratuitamente al MAMCO durante todo el período en el que la obra esté expuesta.

Bovier además recordó que el proceso de adquisición del cuadro recuerda lo que ocurrió en la ciudad de Basilea hace 50 años, cuando esta sugirió a sus habitantes en un referéndum incrementar impuestos para comprar dos lienzos de Picasso.

En el referéndum ganó el “sí”, y el pintor español, muy impresionado con la actitud de la población suiza, decidió regalar varios lienzos “a los jóvenes de Basilea”, señaló el MAMCO.

Para el MAMCO, el referéndum en 1967 en Basilea fue un reflejo de la democracia directa en Suiza, mientras que la compra del lienzo de Picasso a través de QoQa muestra “el poder creciente de las redes sociales y la enorme velocidad que inducen”.

“En esta ocasión existe una percepción distinta de comunidad. Aunque los usuarios compraron algo sabiendo que nunca les va a pertenecer realmente, quieren poder ver y relacionarse con la obra” que han adquirido, precisó Bovier.

Para ello se realizaron varias proyecciones alrededor del cuadro que muestran la lista de los nombres de todos los compradores y también las imágenes que los visitantes cuelgan en las redes sociales sobre esta obra.

Además, a través de una webcam los internautas pueden ver en todo momento qué es lo que ocurre en la sala del museo donde se expone.

La pinacoteca también planea organizar otras experiencias alrededor de esta obra, como conferencias y talleres para ver de cerca el trabajo de conservación, documentación y exposición, y conocer la técnica pictórica que utilizó Picasso en esta ocasión.

Transcurridos los seis meses en los que el “Buste de mousquetaire” estará expuesto en Ginebra, los propietarios deberán elegir su próximo destino “con la condición de que sigan teniendo acceso gratuito al museo en el que esté expuesto”, sostuvo Bovier.

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