Florencia Ghio: “Quiero crear una obra que quien la lea no la pueda soltar y que cuando la termine, la extrañe”

Florencia Laura Ghio
Por Andrea Viveca Sanz

Con una infancia cargada de libros que la invitaron a sumergirse en las historias que escondían,  Florencia Ghio se enreda hoy en palabras y situaciones que la rodean en su profesión y se atreve a transitar el camino de la ficción.

En ese recorrido catártico, es capaz de jugar con la realidad construyendo personajes que libera en páginas cargadas de suspenso y acción.

Se desplaza con soltura en ambientes y temas que le son propios y logra  pintar esos espacios con gran habilidad.

Es autora de numerosos cuentos y de una novela en los que pone de manifiesto su pasión por las letras y su compromiso con cada historia que nos regala.

En diálogo con ContArte Cultura, la escritora cuenta su experiencia en el mundo de las palabras y nos invita a entrar en sus libros para hacernos parte de sus universos creados.

—A modo de presentación, ¿Cómo sería el comienzo de tu autobiografía?
—Comenzaría contando que soy una mujer que pasó su infancia rodeada de montañas, potreando todo el día y cuando no se podía –porque nevaba o llovía con mucha frecuencia- como vivía en una casa repleta de libros, incluso sin saber todavía leer, me la pasaba curioseándolos, intentando deducir por sus tapas e ilustraciones –cuando las tenían- qué historias se esconderían dentro de ellos. Muchísimo antes de que pudiera empezar a ver televisión por primera vez –porque allí no había- ya tenía unas cuantas novelas leídas en mi haber. Me gustaba el romance, pero no era la típica chica que devora cuentos de princesas, no, disfrutaba mucho de historias de aventuras y también de aquellas que me conmovieran, como Oliver Twist o los cuentos del libro Corazón. A los doce años se me dio por escribir una novela cortita, y en la adolescencia cuentos y poemas. Después apareció mi vocación por el derecho y elegí esa carrera. Desde que me recibí, como todo abogado, me la pasé escribiendo, entonces allí estaba bien canalizada mi inquietud. Pero llegó un día en el que tantas historias que conocí a través de mi profesión comenzaron a inspirarme para escribir ficción, y aquí estoy respondiendo a estas preguntas por haber publicado mi novela El Ciudadano y mi libro Amor Ciego y Otros Cuentos.

—¿Cómo fue el proceso por el cual las vivencias de tu profesión de abogada se convirtieron en ficción?
—Creo que empezó como una manera de hacer catarsis, por cosas que he visto en mi profesión con las que no comulgo, y encontré esta manera de expresarme. Después descubrí que era mucho más que una descarga, sino algo que disfrutaba muchísimo haciéndolo, y entonces, desde ese momento, no paré de escribir ficción. Y le estoy poniendo mucha energía y pasión a esta nueva faceta.

—Describinos el espacio físico en el que te dedicás a gestar tus historias.
—La verdad es que tengo una capacidad de abstracción muy grande y puedo escribir en cualquier parte, por lo que diría que no hay un lugar determinado. En definitiva, el escenario es cualquiera en que se den dos requisitos indispensables: que tenga tiempo para hacerlo y haya una computadora fija o lugar donde apoyar mi notebook. Soy muy metódica para escribir, si estoy trabajando en una novela, me impongo escribir todos los días, como sea, y si ese día no me surgió ninguna idea, o estoy trabada, por así decirlo, releo y corrijo lo que ya escribí. No me quedo esperando que aparezca la inspiración, sino que me enfrento a la hoja vacía y la relleno, después, veo si me sirve o no, pero la clave para mí es hacerlo.

—¿De qué manera construís a tus personajes?
—En mi novela El Ciudadano y en la que estoy escribiendo actualmente, e incluso en algunos cuentos de Amor Ciego, hay personajes que atraviesan o son sobrevivientes de historias de violencia familiar. Para construir esos personajes me fue de gran utilidad una especialización que hice en esa temática, de allí extraje síntomas y comportamientos. Y me pareció importante trabajar en esto para ayudar a concientizar a la gente, porque nada se habla de cómo es la vida cotidiana de un sobreviviente de violencia doméstica, que tiene síntomas que se han comparado a los de personas que estuvieron cautivas en campos de concentración, y por lo tanto todo se les hace cuesta arriba en su vida social. Y luego investigo muchísimo. Ahora, en mi nuevo proyecto, la protagonista es adicta al juego, entonces, aparte de leer sobre esa temática, me estoy reuniendo periódicamente con psicólogos expertos en ludopatía para que me orienten. Después, hay personajes que son una suerte de rompecabezas de un montón de personas que he conocido, nadie con sus rasgos puros, pero un poco de cada uno.

—¿Qué pueden encontrar los lectores en tu novela “El ciudadano”?
—De todo un poco. Aquellos primeros pasos que di cuando me convertí en la lectora que hoy soy, marcaron mi estilo de escritura: suspenso, romance y un planteamiento sobre temas sociales o si se quiere cuestiones profundas que le suceden al hombre. Pero por sobre todas las cosas van a encontrar una historia que no los dejará indiferentes, que seguro los conmoverá y les llegará al corazón.

—Contanos cuáles son los grandes temas que se tocan en “Amor Ciego y otros cuentos”.
—En Amor Ciego, hay una mezcla de géneros: policial, fantástico, histórico, sátira, realismo. Temas profundos como el amor, la locura, la muerte, la justicia, la belleza y su rol en la sociedad, entre otros, y personajes de los más variados, de diversas culturas, clases sociales, personalidades. Como digo siempre, van a encontrar de todo como en botica.

—¿Hay algún nuevo libro en camino?
—Afortunadamente sí, estoy trabajando en una novela en la que reaparecen personajes de El Ciudadano. Así, la protagonista va a ser Aleida San Martín, que entonces fuera la abogada de Franklin Bustamante Pari. En esta oportunidad, ella se va a interesar en un crimen que tiene por principal acusado a un muchacho que dice ser un chivo expiatorio. Ese es uno de los ejes de una historia con grandes tintes policiales, pero que conforme a mi estilo tendrá también romance y cuestionamientos sobre diversos temas que aquejan al hombre y a la sociedad actual.

—¿Cuál es tu mayor sueño como escritora?
—Que con mis libros pase lo mismo que a mí me sucede a veces como lectora, y cuando me pasa lo celebro infinitamente: poder crear una obra que quien la lea no la pueda soltar y que cuando la termine, la extrañe. Trabajo duro para lograr escribir ese tipo de libros, cambiando los puntos de vista, mutando permanentemente de mi rol de escritora al de lectora de mis propias obras.


Florencia Laura Ghio

Nació en Buenos Aires y es abogada (U.J.F. Kennedy/2001) especialista en violencia familiar, título
adquirido en la Universidad Museo Social Argentino en el año 2003.

En 2009 culminó un posgrado en Derecho Penal en la Universidad de Palermo.

Desde 1999 se desempeña en el Ministerio Público de la Defensa de la Nación.

En 2015 inició el taller literario que dicta el escritor Pablo Gaiano y un año más tarde publicó en Ediciones Deldragón su primera novela, El Ciudadano, con la que obtuvo elogiosas críticas.

Conocé más de Florencia L. Ghio aquí.

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