Cumpliría 70 años Raúl Carnota, sinónimo de folklore

Raúl Carnota, un artista imprescindible para la música argentina a partir de sus aportes como autor, intérprete, arreglador y recreador, cumpliría 70 años el próximo lunes 30 y aunque falleció en septiembre de 2014, la semilla que sembró con sus creaciones irrumpe en el presente del folclore y deja marca en el mañana.

Nacido en el barrio porteño de Almagro, criado en Mar del Plata y ciudadano de los ritmos argentinos, desplegó su imaginería desde el bombo, la voz y la guitarra tanto desde la composición como a partir de la intervención en clásicos o nuevas obras.

En ese camino compuso integralmente o en letra o en música, piezas de gran inspiración como “Salamanqueando pa mí”, “Por seguir”, “Artesano del silencio”, “Eran las tres de la tarde”, “La asimétrica”, “Desandando”, “La rosa perenne”, “El salar”, “Como la luz de un talismán”, “Ña Polí”, “La llave” y “Camino hacia Quimilí”.

Debutó profesionalmente en 1972 en el grupo de Adolfo Ábalos, pero ya al filo de los 80 lideró su propio proyecto en trío con el fallecido percusionista Rodolfo Sánchez (uno de sus más fieles compañeros de ruta y de músicas) y el pianista Eduardo Spinassi y alcanzó reconocimiento gracias a que “Grito santiagueño” y “Salamanqueando pa mí”, fueron incluidos por Mercedes Sosa en su disco “Como un pájaro libre” (1983).

Con ese espaldarazo grabó tres álbumes entre 1983 y 1985: “Suna Rocha-Raúl Carnota”, “Memoria adentro” y “Esencia de pueblo”. Hizo una experiencia electrónica con “Entre la ciudad y el campo” (1987) y dejó las bateas hasta 1994 con “Contrafuego” y, tras sus primeros viajes a Europa, grabó “Reciclón” (1998) y el magnífico “Fin de siglo” (1999).

En 2000 revisitó creaciones en “Sólo los martes”, cinco años después profundizó esa tendencia con “Espejos” (dos volúmenes con las mismas diez canciones que en un caso abordó solo y en el otro sumó a invitados capaces de ayudarlo a modificar cada pieza), en 2007 encaró una nueva “Retrospectiva”, luego, en yunta con Sánchez y el armoniquista Franco Luciani asumió el estupendo terceto Proyecto SanLuCa del que quedó un único disco homónimo en vivo y hacia 2012 y aún con su salud dañada lanzó el cd y dvd “Runa”

Para esas aventuras se unió, entre más, con la pianista Lilián Saba, el vientista Marcelo Chiodi, el percusionista Juancho Perone y los bajistas Juancho Farías Gómez y Willy González.

Pero fundamentalmente integró junto a Juan Falú, Chango Farías Gómez, Jorge Fandermole, Carlos “Negro” Aguirre, Juan Quintero y Liliana Herrero, por citar solamente a algunos, una consecuente huella orientada a plasmar nuevas resonancias en torno a la tradición folclórica.

Capaz de hablar a través de sus obras pero, además, de sostener esa experiencia en entrevistas con la agencia de noticias Télam, extractamos algunas de sus más certeras reflexiones en torno a su experiencia cultural en las aguas de la música popular.

  • “Mientras grababa para una compañía grande, algún productor me aconsejó que deje una toma desafinada porque `así suena más criollito` y otro me confiaba su apoyo diciéndome que le gustaba mi música porque yo tocaba jazz” (1997).
  • “Como las compañías discográficas se mueven a partir de las reglas del marketing, a la gente le dan tetrabrik en lugar de ofrecerle un vinito un poco mejor” (1999).
  • “Después de tantos años en la profesión sigo descubriendo que no sé hacer un hit y sigo apostando a una de las cosas que el poder ha querido anularle a nuestro pueblo, que es la cultura del trabajo” (2002).
  • “Siempre trato de dar lo mejor que tengo sin traicionarme. En un rancho en el medio del campo, en Europa, en el Colón o en la China, donde acabo de tocar, yo siempre hago lo mismo porque no me sale hacer otra cosa” (2010).
  • “Cada vez que voy a Cosquín, las pocas veces que me invitan, me maravilla cómo la gente quiere que uno, desde arriba del escenario, le ordene lo que tiene que hacer. Pero yo no soy de esa escuela, soy más de la escuela `hacé lo que te parezca. Si querés tirá la silla para arriba o ponete a llorar en el suelo` y eso es lo que yo sé hacer, aunque en ciertos ambientes no logre causar un impacto profundo” (2011).
  • “La música es para compartir y también es un juego en el que cierta gente juega mejor que otra, y yo tengo la suerte de tener amigos que juegan muy bien” (2012).
  • “Voy haciendo cosas y me voy aburriendo de mí mismo, así que voy teniendo necesidad de hacer otras. Nunca pienso en cómo me irá porque sino no hubiera hecho todo lo que hice, pero entiendo que nada es gratis y, mucho menos, cuando querés ser vos” (2012).
  • “Considero artistas a aquellos que trabajan a riesgo y no apelan al manual de todo aquello que hay que hacer para ser aplaudidos en un escenario” (2013).

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