La Beriso, íntimos y efervescentes en su gira por España

El esfuerzo trae recompensa para Rolo Sartorio, el líder de La Beriso, la banda de rock argentina de mayor crecimiento en los últimos tiempos, que se encuentra de gira por España, donde el fin de semana revivió sus comienzos “bien desde abajo”, con shows íntimos y efervescentes en la sala Moby Dick de Madrid y la emblemática Razzmatazz de Barcelona.

Los de Avellaneda viajan por tierras españolas en combi, duermen mal, pero el cansancio no es una excusa porque siguen dispuestos a arriesgar, porque creen en el proyecto que vienen construyendo desde hace casi 20 años.

“De lo que se trata es de abrir nuevas puertas, hacer lo que hicieron en otro momento otras bandas argentinas que salían afuera. Nosotros lo estamos intentando, sabiendo que es todo bien desde abajo, muy de abajo”, subrayó Sartorio en entrevista con la corresponsal de la agencia de noticias Télam, Cecilia Guardati, en Barcelona.

Rolo Sartorio, el líder de La Beriso

En Argentina se consagraron como uno de los grupos locales con mayor capacidad de convocatoria tras llenar el Estadio del Club Atlético River Plate en diciembre de 2016, en la presentación de “Pecado Capital”, el noveno álbum de su carrera y el sexto de estudio, producido por el mexicano Armando Ávila.

Emergentes del ghetto del rock barrial, La Beriso había mostrado ya su potencial con una seguidilla de shows en el Luna Park, y cerrando el 2015 en el Estadio Único de La Plata ante más de 40.000 personas y en 2016 en el mismo marco como banda soporte de The Rolling Stones.

Pero abarrotando el estadio de Núñez lograron lo que no conseguía un grupo desde 2008, de ahí que lejos de conformarse ahora también buscan seguir los pasos de artistas como Andrés Calamaro, quien supo conquistar al público español.

La comunidad expatriada siempre ha sido la gran aliada a la hora de cruzar el charco, algo que La Beriso, formada por Rolo Sartorio en voz, Pablo Ferradas y Emiliano Mansilla en guitarras, Javier Pandolfi en batería, Ezequiel Bolli en bajo, el Conde Kug en teclados y Pablo Puntoriero en saxos, hizo por segunda vez en este año, tras tocar en junio con Loquillo en Pamplona.

Además de completar aforo en la sala Moby Dick de Madrid y en el Razzmatazz de Barcelona, la fugaz e intensa gira los llevará este jueves al festival “Arenal Sound” de Castellón, con una asistencia de 60.000 personas diarias, y cerrarán en La Trinchera, en Málaga.

Sobre lo que supone esta experiencia y el desafío de buscar nuevos rumbos, de la esencia de su proyecto y de los planes de futuro, Sartorio charló en el “backstage” de la sala Razzmatazz.

¿Después de la consagración en River, cómo afrontas el hecho tener que volver a empezar en un país donde no te conocen, tocando otra vez en una sala para un centenar de personas?

“La verdad que está bueno, es como empezar de nuevo, los show son parecidos a los comienzos nuestros, cuando la gente se iba caliente, contenta, te das cuenta cuando salís que el show les gustó, y eso es lo que queremos. Estuvimos en México, Colombia, Chile, acá en junio, y es un desafío lindo.

¿Aquí el público no los conoce, salvo la comunidad argentina, te planteas algo diferente?

Uno transmite lo mismo, nosotros no somos una banda que solo habla de Argentina, de cosas que solo entienden los argentinos por la forma en que tenemos de hablar. Creemos que en países como España La Beriso puede funcionar porque las letras son conmovedoras, son reales, y ellos lo sienten, los chicos lo sienten.

El disco “Pecado Capital” está producido por Armando Ávila, ganador de múltiples Grammys, y reconocido por trabajar con David Bisbal y Alex Ubago, entre otros. ¿Es responsable de que hayan dejado el rock más visceral y ahora sean más aptos para todo público?

Creo que este es quizás el disco más rockero de todos, porque Armando Ávila se conoce como un productor pop pero también trabajó con Steven Tyler, de Aerosmith. Él quería hacer rock, y lo que hicimos es bien rockero, con mucha guitarra.

¿Pero fue un antes y un después en la relación con el público?

Para mí no, todos los discos fueron generando como un edificio, primero un piso, después el otro, y el otro. Quizás el disco bisagra fue Historias, aunque los discos anteriores hicieron mucho para que cuando llegara Historias tuviera un camino más abierto, y cuando llegó Pecado Capital tuvo definitivamente otro lugar.
Pecado Capital es el mejor disco grabado, pero Historias fue la explosión de la banda porque fue cuando empezamos a hacer estadios, y tocar en lugares grandes. Los demás discos fueron grabados con poca plata, pero tienen canciones hermosas y en vivo suenan igual que las otras.

¿Cuál es entonces la fórmula para conectar con las masas?

Las letras. Uno escribe de momentos de su vida en los que lo ha pasado mal y la gente se siente identificada. Y bueno, mientras una canción te haga pasar por varios momentos, o te deja tan sensible que a veces ves en el púbico gente que llora, y ahí creo que ya está. Estoy completamente seguro de que es eso.

¿Y componés siempre desde el mismo lugar?

Siempre compongo desde mi propio lugar, cosas que me pasan, que veo, cosas que conozco, historias de gente conocida, suelo ver muy poca TV, los diarios menos, pero en algunos noticieros ves algo que conmueve y bueno, de ahí también sale una canción.

En los últimos discos se metieron de lleno en la tradición de la canción rockera argentina ¿Se puede tener éxito en la escena rock de Argentina sin hacer reivindicación social?

Cada banda tiene su conexión de distinta manera, hay algunas que hacen rock and roll y es divertido, y tiene esa conexión con su público, tiene su propia identidad. No hay una fórmula. Pero es verdad que al público argentino le gusta la protesta, desahogarse, pero cada público es destino. No me siento incómodo cuando dicen que hacemos rock callejero, nosotros sabemos que hacemos canciones y nada más, no le damos bola a los rótulos.

¿En Argentina el rock se hace distinto?

Argentina es un país que produce muchas bandas, de rock, pop, pero no creo que sea mejor que otros, cada país tiene su estilo, y cuando van españoles a la Argentina los lugares también se llenan. Nosotros lo que hacemos es puro sentimiento, no de argentinos hacia argentinos, sino de una persona hacia otra persona. Hay canciones de cosas que pasan en Argentina, pero también en toda Latinoamérica y en todos lados.

¿Qué les decís a los que se sorprenden del éxito de La Beriso después de tantos años?

Vamos a cumplir 20 años y que nos digan que recién llegamos, que somos nuevos, me gusta, porque significa que todavía tenemos un montón de margen de público para que nos conozcan y seguir creciendo. De hecho está bueno. El éxito no nos cambia. Desde el año 2000, cada año que paso siempre fue mejor, pero sabemos que metimos mucho sacrificio, nuestra familia nos acompañó todo el tiempo. Cuando La Beriso ni existía, y teníamos que ir a tocar la playa, entonces todos estaban ahí, no fue solo un salto.

¿Cuál es la clave para seguir juntos?

Respetarnos. Obviamente hay discusiones cuando uno grita el resto se calla, todos se pueden enojar, el resto tratamos de escucharlos. Somos amigos, muy amigos, nos divertimos, en la gira lo pasamos bien, si hay uno de mal humor, el resto lo tiene que aguantar hasta que se le pase, y ahí arranca el otro, estamos acostumbrados.

El rock argentino está marcado por la tragedia -Cromañón, más recientemente el concierto del Indio Solari en Olavarría- ¿Cómo los marcó a ustedes? ¿Es difícil manejar la euforia del público?

Nosotros prestamos mucha atención al lugar donde tocamos, tratamos que la gente esté cómoda y acostumbrarlos a que si las entradas se agotan que no vengan. En cuanto a la euforia, lo venimos luchando desde hace años, que había lío y frenábamos el show, y los acomodábamos, pero luego eso desapareció, no tuvimos más problemas de ese tipo.

Estando en el extranjero todo esto es distinto, pero el público espera con ansiedad…

Cuando venís a otro país las caras de felicidad de los que estaban esperando te motivan, igual que ver gente nueva que canta tus canciones. Al que no me conoce lo miro a los ojos y le canto, trato de que entienda lo que estoy diciendo, y que le guste la canción. Es un gran desafío. Ahora tocamos en lugares que no habíamos pensado, como Razzmatazz -por aquí pasaron numerosas bandas que se consagraron-, y esperamos volver en febrero o marzo.

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