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Literatura

Homenaje a Juan Carlos Onetti en la presencia de Uruguay en la 49ª Feria del Libro

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Uruguay estará en la 49ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires con su stand N.º 1900, Pabellón Amarillo. Gestionado por la Dirección Nacional de Cultura, el Instituto Nacional de Letras, Uruguay XXI, la Cámara Uruguaya del Libro y la Embajada de Uruguay en Argentina.

La temática central del stand es el homenaje por los 75 años de la publicación de “La vida breve” de Juan Carlos Onetti, obra reconocida como precursora del Boom Latinoamericano. En el stand se podrá visualizar un mapa de Santa María dibujado por Onetti, junto a los mapas de las ciudades creadas por los autores uruguayos Eugenia Ladra y Diego Recoba en sus respectivas novelas: “Carnada” y “El cielo visible”.

El domingo 27 de abril, a las 19, se llevará a cabo el Día de Uruguay en la Sala Ernesto Sábato, del Pabellón Azul. Allí, se presentará una nueva edición conmemorativa de “La vida breve” (RAE – ASALE) coordinada por Wilfredo Penco, vicepresidente de la Academia Nacional de Letras de Uruguay, con textos de Emir Rodríguez Monegal, Josefina Ludmer, Mario Vargas Llosa, Antonio Muñoz Molina y José Emilio Pacheco

Se realizarán dos mesas durante la jornada. Una de ellas que versa sobre la figura de Onetti, con Carlos María Domínguez, autor de “Construcción de la noche. La vida de Onetti”, y María de los Ángeles González, autora de “Onetti: las vidas breves del deseo”. La otra mesa, sobre la nueva narrativa uruguaya con Eugenia Ladra y Diego Recoba. Con la conductora e influencer Evitta Luna y el periodista Mauricio Rodríguez. 

La participación musical estará a cargo del uruguayo Diego Presa y de la actriz y cantante argentina Julieta Díaz. Sobre el final se realizará un brindis en el stand de Uruguay. 

Asimismo, otras actividades recorrerán temáticas como: narrativa queer uruguaya, la literatura juvenil, la narración oral, los 40 años de democracia y los cruces entre literatura y otras disciplinas. Las y los autores uruguayos participarán de las diversas actividades organizadas por la Fundación El Libro. En el XVII Festival Internacional de Poesía Uruguay estará presente con la autora Catalina Torres, directora de cine, fotógrafa y escritora, ganadora del Premio Ópera Prima 2024 con su libro de poesía “Lo más grande que yo jamás vi”.

En los Diálogo de Escritoras y Escritores de Latinoamérica estarán Selene Hékate, nacida en Buenos Aires pero criada en Uruguay y el autor Claudio Invernizzi, escritor, publicista y periodista, cuya producción literaria se nutre de experiencias propias en las cárceles de la dictadura cívico-militar e historias enclavadas en la década de 1950.

En Orgullo y Prejuicio participarán los escritores uruguayos José Arenas, Dani Umpi y Sebastián Miguez Conde quienes hablarán de narrativa queer uruguaya. Y del Encuentro de Narración Oral participará Niré Collazo, mientras que Camila Silva, Sofía Aguerre y Mica Álvarez serán parte del 9° Encuentro Internacional de Bookfluencers.

Cronograma de actividades: 

  • Narrativa queer uruguaya

Conversatorio con José Arenas, Dani Umpi y Sebastián Miguez Conde.

Sábado 26 de abril, de 14 a 15 horas.

Espacio Orgullo y Prejuicio de Diversidad Sexual e Inclusión. Pabellón Ocre

  • Día de Uruguay. Una cartografía de la novela uruguaya

Presentación de la edición conmemorativa de La vida breve, de Juan Carlos Onetti (RAE – ASALE). Mesa sobre nueva narrativa uruguaya, con Eugenia Ladra y Diego Recoba. Participación musical de Diego Presa (Uruguay) y Julieta Díaz (Argentina). Brindis final en el stand de Uruguay.

Domingo 27 de abril de 19 a 21 horas. 

Sala Ernesto Sábato. Pabellón Azul.

  • Encuentro Internacional de Narración Oral

Participación de Niré Collazo (Uruguay). 

Viernes 2 de mayo, de 11 a 13 horas (Para adultos, sala Carlos Gorostiza, Pabellón Amarillo); sábado 3 de mayo, de 9 a 11 horas, y domingo 4 de mayo, de 10 a 12 horas, y de 14 a 16 horas, cierre del Encuentro para todo público, sala José Hernández, Pabellón Rojo).

  • XVII Festival Internacional de Poesía

Lectura de poesía con la participación de Catalina Torres (Uruguay), junto a poetas de Argentina: Florencia Fragasso, Nahuel Lardies y Santiago Venturini.

Domingo 4 de mayo, de 16 a 17 horas.

Sala Adolfo Bioy Casares.

  • Uruguay: 40 años de libertad y democracia

Conversatorio con Gerardo Caetano y Ana Ribeiro. Organiza: Cámara Uruguaya del Libro.

Domingo 4 de mayo de 20.30 a 21.30 horas.

Sala Rodolfo Walsh, Pabellón Amarillo.

  • Diálogo de escritoras y escritores de Latinoamérica

Participan Edmundo Paz Soldán (Bolivia), Pablo Plotkin (Argentina) y Selene Hékate (Uruguay).

Lunes 5 de mayo, de 17.30 a 18.30 horas.

Sala Alfonsina Storni, Pabellón Blanco.

  • Diálogo de escritoras y escritores de Latinoamérica

Participan Cynthia Rimsky (Chile), Adriana Riva (Argentina) y Claudio Invernizzi (Uruguay).

Lunes 5 de mayo de 19 a 20 horas.

Sala Alfonsina Storni, Pabellón Blanco.

  • Encuentro de Bookfluencers: Literatura Juvenil Uruguaya

Conversatorio con Camila Silva, Mica Álvarez y Sofía Aguerre.

– Domingo 11 de mayo de 17 a 18 horas.

Espacio Joven.

Autoras y autores uruguayos

Eugenia Ladra (Montevideo, 1992). 

Carnada es su primera novela (Criatura Editora, 2024). Es egresada del Máster en Creación Literaria por la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Publicó el libro álbum Ramona y Ramiro (2017) y los plaquettes de cuentos La naturaleza de la muerte (2019) y El espacio podría sonar así (2020). Su cuento «Leche» forma parte de la antología Nuevas emergencias (2023). 

Diego Recoba (Montevideo, 1981). 

Cofundador de la editorial popular La Propia Cartonera. Publicó las novelas Locas pasiones, Sobredosis, El oso, Antártida y sus galaxias y El cielo visible, Premio Bartolomé Hidalgo 2024 y Premio Nacional de Literatura de Uruguay 2024, seleccionada en el programa Mapa de las Lenguas de Penguin Random House; el libro de poesía Instituciones personales, y el libro de crónicas Hasta Borinquen, entre otros.


Selene Hékate (Buenos Aires, 1988). 

Descendiente de olimareños, transcurrió su infancia y adolescencia en el balneario Pajas Blancas, experiencia que inspiró su novela Desaparecer en el Otro Monte (Fin de Siglo), Mención en Narrativa Premios Nacionales 2024. Se formó como artista en la Escuela Nacional de Arte Lírico del Sodre y en otras instituciones donde hizo teatro y ballet. Fue parte de la Usina Literaria de Daniel Mella y es cantantautora de rock experimental en La Invención de Morel. 

María de los Ángeles González (1966). 

Doctora en Letras Españolas e Hispanoamericanas por la Universidad de Buenos Aires (UBA), investigadora de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) y Prof. Adj. de Literatura Española en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación (FHCE), Universidad de la República (UDELAR Montevideo/ Uruguay).

Carlos María Domínguez (Buenos Aires, 1955). 

Reside en Montevideo desde 1989. Se inició como periodista en la revista Crisis. Autor de obras de no ficción, como Construcción de la noche, una biografía de Juan Carlos Onetti; El bastardo. La vida de Roberto de las Carreras y su madre Clara, y Tola Invernizzi. La rebelión de la ternura. También escribió las novelas Tres muescas en mi carabina, La costa ciega, La breve muerte de Waldemar Hansen, La casa de papel (traducida a más de veinte lenguas), y del libro de cuentos Mares baldíos. 

Diego Presa (Montevideo, 1975). 

Músico y autor de canciones. Cuenta con quince obras editadas y cientos de conciertos en salas de Uruguay y Argentina. Sus creaciones se desarrollan tanto en formato solista como en colectivo. Es integrante de Buceo Invisible, conforma un dúo junto a Julieta Díaz (Argentina) y fue miembro del trío El Astillero.

Mauricio Rodríguez (Montevideo, 1971). 

Periodista, técnico en Comunicación Social y docente de periodismo. Ha publicado en medios como El Observador y El País, revistas Freeway, Libroguía y Actitud y semanario Brecha, y ha colaborado con distintas radios. En el 2006 publicó el libro El caso Gelman. Periodismo y derechos humanos (ediciones Cruz del Sur). En el 2009 publicó, junto con el periodista Raúl Ronzoni, el libro de entrevistas Viejos son los trapos (Saga Ediciones) y en el 2012 —también con Ronzoni—, ¡Vidas bien vividas! (Editorial Fin de Siglo). 

Evangelina Luna

Conocida artísticamente como EvittaLuna, es una actriz y creadora de contenido uruguaya. Saltó a la fama con sus videos de humor en TikTok e Instagram. Actualmente integra el staff de Soñe que Volaba, programa diario del canal de streaming argentino Olga. 

Gerardo Caetano (Montevideo, 1958). 

Historiador y politólogo. Doctor en Historia, Universidad Nacional de La Plata. Ha publicado numerosos libros y artículos, por los que ha obtenido varios premios académicos nacionales e internacionales. El último de ellos es el Premio Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales 2022, máxima distinción de Clacso. Fue director del Instituto de Ciencia Política entre 2000 y 2005. Actualmente preside la Academia Nacional de Letras del Uruguay. Primer presidente de la Asociación Uruguaya de Historiadores y de la Asociación Uruguaya de Estudios Internacionales. 

Ana Ribeiro (Montevideo, 1955). 

Licenciada en Historia por la UDELAR (Uruguay) y Doctora en Historia por la Universidad de Salamanca (España). Lleva publicados varios libros sobre historia nacional y regional: Montevideo, la malbienquerida (1996) Los tiempos de Artigas (1999), en seis tomos, edición del diario El País; 200 cartas y papeles de los tiempos de Artigas (2000), El Caudillo y el Dictador (2003), Historias sin importancia (2007), Los tiempos de Artigas I y II (2009) Aire libre y carne gorda (2011), Los muy fieles Tomo 1 (2013). En 2008 publicó su primera novela, Todo se pasa.

Dani Umpi (Tacuarembó, 1974). 

Es uno de los artistas más diferentes y valientes de su generación, siempre a la vanguardia del arte en Latinoamérica. Fiel seguidor de la cultura norteamericana pero también modernizador de la cultura uruguaya, su arte se ha volcado entre novelas, canciones y obras visuales, que le han llevado a ser muy reconocido en el mundo hispanohablante, especialmente dentro de aquellos sectores donde el posmodernismo más canalla y kitsch es una referencia. 

Sebastián Miguez Conde (Montevideo, 1979). 

Recibió el Premio Onetti en 2022 y tercer premio Narrativa del MEC 2024. «Las mujeres del diablo» fue parte de la antología Entintalo (2012), del Centro Cultural de España. «Ángel del Claustro» fue reconocido en el III Concurso Literario Nacional de Poesía y Narrativa Espacio Mixtura de la Casa de los Escritores del Uruguay, 2012. «La raíz de la furia» fue mención en el Premio Onetti 2015. «Nadie está muerto mucho tiempo» fue premiado por el MEC en la categoría inéditos con el nombre «Los fantasmas de la cerrazón», en 2018. 

Catalina Torres (Montevideo, 1993). 

Premio Ópera Prima de los Premios a las Letras del MEC, 2024 con su libro de poesía Lo más grande que yo jamás vi (Pez en el Hielo). Directora de cine, fotógrafa y escritora. Sus poemas fueron publicados en la antología Devotas (2021), publicada por Fardo. 


Claudio Invernizzi (Piriápolis, 1957).

Publicista, periodista y escritor. Colaboró en la creación del primer programa de la licenciatura de comunicación de la Universidad ORT Uruguay. Dictó conferencias en todos los centros de estudio y decenas de eventos de comunicación del país, también lo hizo para alumnos de comunicación de la Sorbona y en América Latina. Su actividad literaria es variada, incluye desde experiencias propias en las cárceles de la dictadura cívico-militar hasta historias enclavadas en la década de 1950.

Niré Collazo (Montevideo, 1950). 

Narradora. Escribe desde muy temprana edad, plasmando sus palabras en papelitos, libretas, cuadernos y cualquier superficie que encuentra a su alcance. Además de su pasión por la escritura, demuestra un profundo amor por la lectura. Es conocida por su curiosidad y sentido del humor.

Camila Silva (Melo, 2001). 

Escribe historias desde niña. En 2021 convenció a sus padres para autopublicar su primera novela, Entre relojes. No solo vendió toda la edición, sino que largó una segunda tirada y el año pasado firmó su primer contrato con la editorial multinacional Urano, que le permitió republicarla y lanzar Entre silencios, un nuevo libro con distribución masiva y llegada internacional.

Sofía Aguerre (Montevideo, 1993). 

Es correctora de estilo, editora y traductora de inglés. Publicó con Puck las novelas Las lunas de marzo, Las noches perdidas y Felicia y los bosques olvidados, obra que ganó el segundo premio en la categoría Literatura Infantil y Juvenil de los Premios Nacionales de Literatura en 2022. También es autora de Adagio (primer premio en el concurso literario Juan Carlos Onetti 2021, en la categoría Narrativa Infantil y Juvenil) y de El año de los girasoles, publicadas con Sujetos Editores. Ha participado en varias iniciativas literarias y clubes de lectura; actualmente coorganiza la Mega Maratón de Escritura.

Micaela Álvarez (Montevideo, 1991). 

Nació en Montevideo pero creció en un pueblo del interior del país. Escritora y Licenciada en Pedagogía. A raíz de la pérdida de su papá, a los 17 años, comenzó a escribir su primer libro Now. Autopublicarlo no fue sencillo debido al contexto: mujer y del medio rural. En octubre de 2023 emprendió una librería virtual CAP LIBROS y creó el proyecto “Un viaje a través de la lectura”, una propuesta multicultural que promueve la lectura y las manifestaciones artísticas, en distintas localidades del interior del país.

María Alcorta (Maco) (Flores, 1987). 

Es dibujante e historietista, estudió Arquitectura y Bellas Artes. En 2011 publicó su primer libro, Aloha, que al año siguiente se reeditó en España y obtuvo un premio de la Banda Dibujada (Buenos Aires), en 2022 publicó su segundo libro como autora integral, ¡Viva la evolución!, con la editorial argentina Maten al mensajero. Publicó la historieta Fedra en el blog colectivo Marche un cuadrito (que en 2012 obtuvo el premio Sheldon a mejor webcomic). Ha publicado varias historietas en libros colectivos y revistas de Latinoamérica y ha sido invitada a festivales de Uruguay, Argentina, Bolivia, Brasil, Euskadi y Perú. 

Jorge Mota (ca_teter) (Montevideo, 1977).

Artista visual e ilustrador. Licenciado en Artes Plásticas y Visuales. Expone su obra regularmente desde 2009 y trabaja en proyectos de ilustración desde 2004. En 2017, junto a Maco Algorta, crea el sello editorial Ediciones de la uniceja con el que llevan más de quince títulos publicados. Su libro La gran carrera fue seleccionado para integrar el catálogo White Ravens 2021 y fue ganador del Premio Nacional de Literatura Intantil y Juvenil 2021, también fue parte del catálogo del Premio Bologna Ragazzi de la Feria del Libro de Bologna 2022.

(Fuente: Mariana Hunt – Prensa)

Textos para escuchar

El origen de la risa – Andrea Viveca Sanz

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Andrea Viveca Sanz lee su texto El origen de la risa

Una tarde de lluvia, de marea alta, de peces lejanos, de espuma furiosa y vientos helados la luna fue testigo de un acontecimiento especial. Ella guardó entre sus cráteres el secreto que mucho tiempo después revelaría.

Un pez pequeño, de color amarillo intenso, logró ingresar al mundo de una ostra y ambos disfrutaron de ese encuentro casual. Tan contenta estaba la ostra que sus valvas se abrieron deseosas de emitir palabras. Lo que no fueron palabras fueron gestos y entre esos gestos se gestó la risa que con los días fue tomando forma de perla, brillante y nacarada.

Desde entonces, acunada por las aguas y escondida entre las rocas, la risa habita en un grupo de ostras perlíferas.

Fue así que se convirtió en la gran sanadora de los mares. Las ostras abrían sus bocas para mostrar su presencia. Había que estar atentos para verla y tomarla.

Cierto día, la risa quiso salir del agua. Un hombre, primitivo y sereno, la tomó prestada y la guardó en su boca. Desde ese momento anda escondida en los dientes humanos buscando aflorar.

Cuando los labios se abren para dejarla salir ocurre el milagro. Otras bocas imitan el gesto y todas dejan salir a la risa que todo lo cura, que todo lo perdona, que es sabia, fresca y eterna.

La risa se esconde en nuestras almas, se duerme en nuestras bocas, se hermana con las palabras y los gestos y, si nosotros la dejamos, fluye como una luz que todo lo ilumina.

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Historias Reflejadas

“Memoria”

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Memoria


Poso mis manos en el hueco, en ese espacio vacío donde anida el silencio. Escucho, percibo el latido de las palabras que ahora pronuncio, las dejo ascender por los bordes de mis dedos. Atraviesan mi piel, que las absorbe lentamente, como si aún estuvieran vivas y necesitaran contar lo que el hueco calla.

Escribo con el pulso de mi sangre, recupero el lenguaje olvidado, el instante quieto en la trama. Recupero las palabras que me pertenecen. Huelo cada letra, me pierdo en la música que sostienen y vibro con ellas en el espacio vacío, en los restos, los huesos sobre los huesos donde habita el silencio.

Escucho y escribo, como si los hilos de la memoria se entrelazaran para sostener el latido de las palabras.

Andrea Viveca Sanz

Se reflejan en esta historia los siguientes libros que rescatan la memoria de nuestra historia: “El azul de las abejas”, de Laura Alcoba; “El fin de la historia”, de Liliana Heker; “Aparecida”, de Marta Dillon; y “Todos éramos hijos”, de María Rosa Lojo.

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Entrevistas

Carranza Torres: “‘El Santo de la Espada’ es un libro complejo que cruza géneros sin traicionar a ninguno”

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Por Walter Omar Buffarini /

Del Fondo Editorial acaba de reeditar una joya de la literatura y de los textos históricos argentinos como es “El Santo de la Espada”, biografía del general José de San Martín escrita en la década del 30 del siglo XX por Ricardo Rojas. Pero no conforme con ello, el sello no solo se limitó a reimprimir la obra, sino que le agregó valor con un estudio introductorio sobre la misma y una galería de imágenes.

Ese estudio fue encargado al abogado y escritor cordobés Luis Carranza Torres, quien venía de presentar en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires su novela, “Vientos de Libertad”, que aborda un acercamiento al prócer pero desde la ficción.

Contarte Cultura dialogó con el autor para conocer detalles de cómo llegó a hacerse cargo de ese estudio introductorio y el significado y peso que para él tiene en nuestros días la obra de Rojas.

—¿Cómo surgió la posibilidad de acercarte a “El Santo de la Espada” para esta nueva edición de la obra que lanzó Del Fondo Editorial?

—Fue un impensado regalo de la edición 50 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Allí firmaba mi última novela histórica, “Vientos de Libertad”, que también tiene que ver con San Martín, pero desde la ficción y enfocada en la guerra de espías que precedió al Cruce de los Andes. En una charla de libros con los editores de Del Fondo, Fernando Peralta y Jessica Gualco me contaron que estaban por reeditar la obra. Comentamos respecto de la importancia que ha tenido para la sociedad argentina en su conjunto, el contexto en que apareció y, sobre todo, su influencia a lo largo del tiempo en la forma que entendemos la figura de José de San Martín. Dos muy lindas charlas, luego de las cuales terminé sumándome al proyecto y escribiendo el estudio introductorio. Un honor impensado. Como suelo decir: las cosas gratas que te traen las letras.

—¿Por qué a la obra original se le agregó un estudio introductorio y una galería de imágenes?

—Al igual que la diagramación de tapa e interiores, muy visual, pensada para capturar a un lector del siglo XXI, tanto el estudio introductorio como la galería de imágenes buscan brindar al lector más elementos para comprender mejor el contexto y alcance de la obra de Ricardo Rojas, así como para entender la vigencia del legado sanmartiniano. Están pensados de modo que el lector de hoy no se acerque al texto de Rojas en el vacío, sino con las herramientas para entender por qué una biografía escrita en 1933 sigue interpelándonos casi un siglo después.
En ese sentido, el estudio introductorio le muestra cómo fue el proceso de su escritura, el porqué del título, las perspectivas que el autor adoptó al escribirlo y la historia de su influencia en la cultura nacional desde su aparición hasta nuestros días.
La galería de imágenes responde a una lógica complementaria: la idea fue mostrar en imágenes —mapas, cuadros de época, fotografías actuales de los lugares y objetos vinculados a la gesta— aquello mismo que Rojas cuenta con su prosa. No se trata de ilustrar el texto de manera decorativa, sino de darle al lector un correlato visual del recorrido que propone el libro: que pueda ver el territorio del Cruce de los Andes, los rostros y escenarios de época, al mismo tiempo que lee cómo Rojas los narra. Allí, además de los editores, Leonardo Menoyo tuvo a su cargo la concepción y selección de las imágenes. Algún aporte hicimos también. De tal forma, texto y galería se completan: uno cuenta, la otra muestra.

—¿Esta biografía de San Martín es para vos la “definitiva” o crees que debería ser entendida en el tiempo y los acontecimientos que rodeaban a Ricardo Rojas cuando la escribió?

—No creo que pueda haber una biografía “definitiva” en el sentido documental del término sobre San Martín, ya que siempre pueden aparecer nuevos documentos que enriquecen e incluso cambian algunas perspectivas. Sí me parece útil leerla sin perder de vista el tiempo en que surgió: Rojas empieza a escribirla hacia 1930, justo cuando lo sacan del rectorado de la Universidad de Buenos Aires tras el golpe a Hipólito Yrigoyen, con el país sacudido por la crisis institucional, y no pocos en la sociedad apostando a un país de tipo corporativo a imitación del fascismo italiano.
Por eso Rojas no solo escribe una obra sobre la vida de San Martín: rescata aspectos del prócer que brindan una respuesta espiritual a esa crisis cívica. Esa es la clave de lectura: no es solo una biografía en cuanto a una sucesión de hechos de la existencia de una personalidad pública, sino un trayecto en la construcción de los valores de una persona y de lo que hizo con ellos.

—¿La polémica que se desató entre Rojas y José Pacífico Otero tras la edición de la biografía en 1933, cambió en algo su posterior repercusión y el valor editorial de la obra?

—Sí, y es uno de los episodios que más me interesó reconstruir. En sus inicios, y a pesar del entusiasmo del público lector en general, ni la obra ni su autor se salvaron de estar incursos en polémicas. La esgrima verbal con José Pacífico Otero la ilustra de forma acababa, pues era un historiador de la vieja escuela, documentalista, y presidente del Instituto Nacional Sanmartiniano. Más allá de las cuestiones de lucha de egos, que las hubo, ese enfrentamiento marca dos visiones de ver no solo al prócer, sino cómo debe llevarse a cabo las obras de carácter histórico.
Otero era autor de una obra casi contemporánea, de varios tomos, con documentación europea inédita. Rojas apela a mostrar una vida en un solo libro y con un discurso mucho más accesible. Lo interesante es que esa disputa, lejos de perjudicar a Rojas, terminó marcando el destino de los dos libros: el de Otero, más riguroso desde el punto de vista heurístico, quedó circunscripto a los cenáculos especializados; el de Rojas se impuso en los lectores en general. No fue el aparato documental el que definió qué biografía iba a perdurar, sino principalmente el modelo narrativo. Y dentro de él, la accesibilidad del relato.

Ricardo Rojas (PH: Archivo General de la Nación)

—Mitre y Pacífico Otero escribieron biografías mucho más extensas y documentales de San Martín. ¿Por qué la de Rojas terminó siendo la que se instaló en la memoria popular y escolar por sobre esas otras?

—Porque Mitre y Otero le hablan en sus páginas al historiador o al estudiante de historia, y en cambio Rojas conversa con el lector de a pie. Mitre funda la historia científica sanmartiniana y Otero la consolida con erudición de especialista, pero ambos escriben con el aparato clásico: notas, documentación exhaustiva, extensión de varios tomos. Y la narración tenía su centro de gravedad mayormente en sus hazañas militares. Rojas hace exactamente lo contrario: un libro compacto, de alrededor de quinientas páginas, sin la estructura de un libro histórico, sin citas al pie ni datos cuantitativos de batallas, centrándose en la progresión espiritual y sicológica de alguien que nació en las misiones guaraníes, creció en Europa, se formó en el ejército español y lo terminó combatiendo para asegurar la independencia de una tierra que sentía próxima, pero en la que no había vivido sino unos pocos años. Para el público de la época eso resultó completamente novedoso. Privilegió un texto atrayente, de rápida comunicación con el lector, y esa decisión de estilo es la que explica por qué es el San Martín de Rojas, y no el de Mitre ni el de Otero, el que se terminó instalado en la currícula escolar y en la memoria colectiva.

—El propio Rojas reivindicaba el derecho a una “historia que se romancea”, frente a las críticas de quienes le reprochaban mezclar erudición con literatura. ¿Cómo definirías vos el género de este libro: ¿biografía, ensayo histórico, o algo distinto?

—Se trata de un libro complejo que cruza géneros sin traicionar a ninguno, lo que habla a las claras de la genialidad de quien lo ha escrito. Si tenemos que encuadrarlo, entiendo que estamos ante una biografía novelada. Se ajusta en todos sus detalles a la verdad histórica, pero alcanza la armonía y la belleza de expresión de un poema. Esa paradoja —rigor histórico y aliento poético en la misma página— es lo que hace al libro difícil de clasificar en una sola categoría, y es al mismo tiempo lo que explica su eficacia para cautivar lectores generación tras generación.
No es menor en esto que Rojas estructura la obra como un tríptico —Iniciación, Hazaña, Renunciamiento— que tiene más la arquitectura de una tragedia clásica que la de una biografía convencional de cuna a tumba. No cuenta una vida pública, narra un camino de la ignorancia a la iluminación, del poder a la renuncia, del héroe al santo. Por eso yo prefiero llamarlo hagiografía laica antes que biografía a secas. Rojas no pretendía hacer historiografía tradicional, y esa fue precisamente la decisión que le permitió trascender.

—La obra se proyectó en otros formatos a lo largo del tiempo —la historieta de los años 50, la película de Torre Nilsson en 1970— ¿Cuál es tú opinión sobre esa capacidad de traducirse a otros lenguajes?

—Me parece el mejor termómetro de la vitalidad real de un texto. En 1950, año del centenario de la muerte de San Martín, el libro ya había dado el salto a la historieta, con las ilustraciones de Víctor Valdivia publicadas en el diario El Día de La Plata. Y en 1970 Leopoldo Torre Nilsson lo lleva al cine, con Alfredo Alcón en el papel de San Martín. Fue una de las películas argentinas más vistas de su época, con colegios enteros yendo a verla, y ese éxito de taquilla generó a su vez un tercer momento de interés editorial que aprovecharon EUDEBA y Editorial Campano para relanzar el libro con nuevos diseños. Un texto que puede migrar de la prosa a la viñeta y de ahí a la pantalla grande sin perder su núcleo de sentido no es un texto agotado, es un mito operativo, todavía en uso.

—¿Cuál es para vos el principal aporte de “El Santo de la Espada” para quien lea la obra en nuestro tiempo?

—Que la salud de una república depende fundamentalmente de la calidad moral de sus ciudadanos y, además, de la altura de sus líderes frente a la adversidad o las tentaciones del poder. Ese es, para mí, el corazón del libro, y se trata de un mensaje que no envejeció un solo día. Rojas nos recuerda que la libertad no es un puerto de llegada sino un ejercicio cotidiano de integridad, que exige coraje para defenderla y, en quienes gobiernan, la valentía de saber renunciar cuando corresponde. Por eso, en el tiempo que sea, leer a Rojas es reencontrarse con la idea, casi olvidada, de que la política y la grandeza pueden convivir en el sacrificio.

—¿Luego del estudio que llevaste a cabo para esta edición, cual es tu pensamiento respecto de la obra de Ricardo Rojas y sobre la propia biografía del Gral. José de San Martín?

—Terminé este trabajo con la convicción de que pocos intelectuales argentinos tuvieron una influencia tan profunda, perenne y en simultáneo sobre la producción, la enseñanza y la legitimación de nuestra cultura nacional como Ricardo Rojas.
Son escasas las obras con el alcance y la permanencia de “El Santo de la Espada”. Junto al “Facundo” de Domingo Faustino Sarmiento y el “Martín Fierro” de José Hernández, ocupa uno de esos contados lugares reservados a los textos que definen la idiosincrasia de una nación.
Respecto de San Martín, lo que más me quedó grabado es algo que Rojas entendió mejor que nadie: que las naciones no se sostienen solo con instituciones y leyes, sino también con los mitos que le dan forma a su autocomprensión. Y que solo los mitos que hunden sus raíces en verdades comunes pueden durar mucho más que su autor y que el contexto convulsionado en que fue escrito. Por eso, leer hoy este libro no es un ejercicio de nostalgia bibliográfica, se trata de un acto de profunda identidad colectiva.

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