Literatura
Morir por la Patria
por Luis Carranza Torres (*)
La fecha del 2 de noviembre proviene de la tradición católica del Día de los Fieles Difuntos, instituido en el siglo XI por el monje Odilón de Cluny y difundido por toda la cristiandad occidental. En el calendario litúrgico, este día sigue al Día de Todos los Santos (1 de noviembre), y se dedica a recordar y orar por las almas de los difuntos.
Durante la segunda mitad del siglo XIX, con la consolidación del Estado nacional, a partir de dicha raíz cristiana y religiosa, el Estado argentino estableció su proyección cívica, disponiendo en idéntica fecha el “Día de los Muertos por la Patria” para honrar a los caídos en las guerras de independencia y en las campañas militares, como la de la Independencia, las guerras civiles, la Guerra del Paraguay o la Campaña del Desierto. O los conflictos que los siguieran en el futuro.
Se trataba de una mirada institucional, que buscaba realzar el sacrificio por la Nación dentro de un marco simbólico de profundo respeto.
En 1903, durante un acto en el Cementerio de la Recoleta, el ministro de Guerra general Pablo Riccheri expresó en su discurso que “la patria debe su existencia a quienes supieron morir por ella”. Se trata de una frase que sintetiza una verdad tan clara como dolorosa. Aspectos no menores de nuestra vida se deben a quienes ya no están.
Desde 1983, el 2 de noviembre comenzó a incluir homenajes a los caídos en el conflicto de Malvinas e Islas del Atlántico Sur, en actos oficiales, escolares y parroquiales.
Y en su vertiente castrense, en 1990, el Ejército emitió una orden interna que establecía la “ceremonia del Día de los Muertos por la Patria” como acto de carácter obligatorio, con ofrenda floral, toque de silencio y lectura de nombres. Desde el año 2000 y por disposición del Ministerio de Defensa se amplió el homenaje a caídos en misiones de paz, como en la Ex-Yugoeslavia, Haití o Chipre.
Generalmente se cae en el error de asociar tales muertes a las bajas militares en tiempos bélicos. Pero el sentido del recordatorio es mucho más extensivo. Día a día, hay innumerables servidores públicos que entregan su vida por la vida colectiva de los argentinos: desde policías y bomberos, a cualquier otra área de riesgo del Estado, muchas veces alejada de los denominados cuerpos armados del Estado: tal es el caso de quienes realizan investigaciones riesgo para nuevas medicinas en laboratorios, mantienen la seguridad de los procesos en centrales nucleares, se exponen a ambientes insalubres para la salud del prójimo. Arriesgan y pierden la vida para salvar la de otros.
Se trata de una entrega que alcanza no sólo al cumplimiento de un deber público en sí, sino a todos los peligros que se sortean a tales efectos: no pocos servidores públicos han muerto en accidentes yendo o viniendo de sus labores.
Tampoco debe olvidarse que, sin entregar la propia existencia, hay sacrificios que tienen similar consideración. Gentes que han dedicado su vida, renunciando a muchas cosas personales, en función de dedicarse a otros. Sobre todo, a aquellos compatriotas en situaciones de mayor vulnerabilidad. Estén dentro o fuera de las estructuras estatales.
No solo supone, con o sin uniforme, el sacrificio de entregar la propia existencia. Supone también, de cara a los que deben seguir, el grado más alto posible del espíritu de servicio. De una ética del compromiso en función del bien común.
No son tan recordados como se debería. Y mucho menos, se hallan presentes en la cultura colectiva, más que nos pese. Reducidos por lo general, a actos en escuelas o unidades militares.
Fue por eso que una de mis novelas, Vientos de Libertad, ambientada en el contexto del Cruce de los Andes, fue dedicada a ellos. Los seres más anónimos de los grandes acontecimientos que nos definen como conjunto, como sociedad, como Nación. Aquellos que han llevado a cabo un sacrificio que siempre me ha impactado. Por eso, cuando terminé de escribir la novela, supe que era a ellos que debía dedicarlo, para reconocerlos, tal como se hace en cualquier país que cuida sus valores cívicos.
Como dice la frase tan conocida. Prohibido olvidarlos. Civiles y militares, agentes estatales o no. A todos ellos.
(*) Abogado y escritor cordobés.
Literatura
Sofía Balbuena, entre los cinco finalistas al Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve
La Denominación de Origen Ribera del Duero y la Editorial Páginas de Espuma dieron a conocer las cinco obras finalistas del IX Premio Ribera del Duero de Narrativa Breve, uno de los galardones de referencia para el cuento en lengua española. Entre los finalistas se encuentra la escritora argentina Sofía Balbuena.
Tras un proceso de lectura y deliberación que reunió un elevado número de manuscritos, el jurado seleccionó cinco títulos que, según la organización, sobresalen por su ambición literaria, solidez narrativa y singularidad estilística.
La edición 2026 vuelve a evidenciar la proyección internacional del certamen, con finalistas procedentes de Argentina, Guatemala, México, España y Perú, y con un marcado protagonismo de autoras, que representan la mayoría de las candidaturas elegidas.
Las obras finalistas son: “Personaje secundario”, de Sofía Balbuena; “Agua la boca”, del guatemalteco Rodrigo Fuentes; “El fin del mundo (y otras utopías)”, de la mexicana Aura García-Junco; “La raíz firme de las cosas”, de la española Margarita Leoz; y “El miedo terrible de ser un animal”, de la peruana Claudia Ulloa Donoso.
El fallo se dará a conocer el 19 de marzo en una rueda de prensa que se celebrará en el Círculo de Bellas Artes de Madrid y que podrá seguirse por streaming. Ese mismo día, a las 19, se realizará un encuentro virtual con la persona ganadora y quien preside el jurado.
Literatura
Tres novedades en el nuevo año de Ediciones Bonaerenses
Ediciones Bonaerenses, sello oficial de la provincia de Buenos Aires, comenzó el año con tres nuevas publicaciones:

“En el cielo un hombre”, de Manuel Crespo (Chacabuco, 1982), es la novela ganadora del Premio Hebe Uhart de Novela 2025 y se publica dentro de la colección Nuevas Narrativas. Seleccionada de entre 331 obras inéditas, esta historia de prosa precisa y de poética ligeramente distorsionada se inscribe en la mejor tradición de la literatura fantástica y de la ciencia ficción. La novela comienza cuando un hombre se arroja al vacío desde lo alto de un rascacielos pero, en lugar de estrellarse contra el suelo, queda suspendido en el aire, completamente inmóvil, a 130 metros del suelo… a partir de allí se desencadena una serie de acontecimientos que llevan al lector a repensar el presente y el futuro del mundo que habitamos.

Dentro de la colección Clásicos Bonaerenses sale publicado “Como el sol en el alba”, un libro que reúne cinco libros centrales de la obra poética de Hamlet Lima Quintana (Morón, 1923-2002). Músico, cantor, periodista y escritor, autor de más de 400 canciones entre las que se puede destacar “La amanecida” o “Zamba para no morir” y figura central del Nuevo Cancionero junto a Armando Tejada Gómez o Mercedes Sosa, Lima Quintana fue una figura de gran compromiso político, que se sumó tempranamente a las rondas de Plaza de Mayo y debó exiliarse durante la última dictadura militar. En este volumen pueden apreciarse su estética e intereses a lo largo de diferentes etapas de su vida, etapas que son explicitadas y recorridas en el prólogo a cargo del músico, docente y crítico musical Santiago Giordano.

Por último, dentro de la colección Obras y Documentos se publica “Guía de la Provincia de Buenos Aires”, un libro escrito por el profesor y geógrafo Bernardino Frescura y publicado en Roma en 1902 con el objetivo de orientar a los ciudadanos italianos que proyectaban radicarse en la Argentina. En ella se detallan desde el valor de los pasajes de tren hasta las equivalencias de peso, medida y distancia o el tipo de actividad agrícola o ganadera desarrollada en cada región y del profuso tendido ferroviario existente en la época. Con traducción y prólogo de la profesora e historiadora Ana Miravalles, directora del Museo y Archivo Histórico de Bahía Blanca, hoy la guía permite repensar la inmigración, revisitar la historia de los partidos bonaerenses y, por qué no, agregar detalles inesperados a muchas historias familiares.
Los libros de Ediciones Bonaerenses se imprimen a través de la Dirección Provincial de Impresión y Digitalización del Estado. Los mismos se encuentran disponibles en las bibliotecas públicas y populares de toda la Provincia. Pueden descargarse gratuitamente en formato digital desde la web o adquirirse en formato físico a través de nuestra tienda y en algunas librerías de la provincia y de la ciudad de Buenos Aires.
(Fuente: Prensa Ediciones Bonaerenses)
Literatura
El argentino Eduardo Berti ganó el Premio Roger Caillois por su libro “Faster”
El escritor argentino Eduardo Berti fue distinguido con el Premio Roger Caillois por su novela “Faster”, publicada originalmente en 2019, y se suma así a una destacada lista de autores argentinos que recibieron este reconocimiento, entre ellos Adolfo Bioy Casares, Ricardo Piglia, César Aira, Rodrigo Fresán, Martín Caparrós, Laura Alcoba, Alan Pauls, Samanta Schweblin y Alberto Manguel.
Con este galardón, Berti pasa a integrar también un conjunto internacional de autores de referencia, como los chilenos Roberto Bolaño y José Donoso, los mexicanos Carlos Fuentes y Fabio Morábito, el peruano Mario Vargas Llosa, el guatemalteco Eduardo Halfon, el cubano Leonardo Padura y los brasileños Milton Hatoum y Chico Buarque, entre otros.
Ambientada a fines de los años setenta, Faster narra la historia de dos adolescentes fanáticos de Los Beatles y de Juan Manuel Fangio, cuyo deseo de conocer al mítico piloto los impulsa a un viaje decisivo hacia un concesionario de Mercedes-Benz. Esa experiencia marcará un antes y un después en sus vidas.

Inspirado en el recetario del escritor francés Georges Perec, Berti construye un ejercicio de memoria que aborda temas como la velocidad, la amistad, los fanatismos, los ídolos y los giros propios de la adolescencia. La novela adopta la forma de una autobiografía fragmentaria y una crónica personal, compuesta por episodios breves en los que Fangio y, especialmente, George Harrison, funcionan como disparadores del recuerdo.
Aunque atravesada por la dictadura argentina, la obra se distancia de los enfoques más habituales y evita una mirada nostálgica del pasado. Por el contrario, pone en cuestión la naturaleza ficcional de la memoria y la manera en que los recuerdos se transforman al ser narrados.
Creado en 1991 en colaboración con el PEN Club de Francia, la Maison de l’Amérique latine y la Société des lecteurs et amis de Roger Caillois, el premio reafirma la proyección internacional de la obra de Berti y su fuerte inserción en el ámbito cultural francés. “Faster” fue publicada en Francia el año pasado por la editorial La Contre Allée, mientras que Impedimenta e Híbrida editaron la novela en España y Argentina, respectivamente.
“Esta noticia sí que me llena de alegría”, escribió Berti en su cuenta de Facebook, donde agradeció a los lectores y a los editores que, aunque no publicaron “Faster”, lo acompañaron en otros proyectos.
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