
Literatura
“Historias que enamoran”, un festival de autoras y lectores correspondidos
Por Andrea Viveca Sanz y Walter Buffarini
El amor las atraviesa y fluye desde sus manos para derramarse en historias que enamoran y se convierten en verdaderas redes que atrapan a los lectores. Transitan caminos que alguien se animó a cruzar para que pudieran encontrase una vez más. La cita fue en el auditorio Piazzola del Centro Cultural Borges, en el que la editorial Penguin Randon House convocó a un festival con ese amor que captura.
Con una sala llena, donde se dieron cita cientos de lectores y un destacado grupo de autoras de novela romántica, a las 10.30 se dio comienzo a la esperada fiesta de libros y palabras.
El inicio del festival estuvo a cargo de Gloria Casañas -acaba de presentar su última novela La mirada del puma– y el escritor Patricio Zunini, quien tuvo la función de entrevistador y a través de sus preguntas logró que la autora compartiera con los presentes sus vivencias a la hora de internarse en el maravilloso proceso de construir una novela.
Dentro de lo más destacado de sus palabras, Casañas destacó la importancia que tiene la investigación previa a cada obra, aunque precisó que muchas veces luego de esa enorme tarea “solo se filtran apenas unas gotas” de esa búsqueda necesaria para dar forma a los escritos y que son fundamentales para sostenerlos y dar vida al perfil de cada uno de los personajes.
Construir el amor
Más tarde, las cordobesas Fernanda Pérez, autora de Los paraísos perdidos, y Graciela Ramos, La boca roja del riachuelo, compartieron con el público diversos elementos que consideran básicos para dar forma al amor en sus novelas.
Así, contaron que cada personaje debe ser creíble desde su gestualidad, su realidad cultural y su forma de comunicar, y destacaron que para construirlos es necesario considerar “los trazos gruesos y los finos” de cada uno de ellos.
También hicieron hincapié en la importancia de los pequeños gestos que permiten organizar la arquitectura del amor y hablaron del valor que tienen los escenarios en los que transcurrirán las vidas de los protagonistas.
Finalmente, destacaron la necesidad de lograr crear los conflictos necesarios, tanto internos como externos, y de alcanzar finales oportunos.
Novela e historia
Luego fue el turno de la escritora e historiadora Gabriela Margall, quien acaba de presentar junto a su colega Gilda Manso la segunda entrega de Historia argentina contada por mujeres, la que fue entrevistada por su editora Silvia Itkin.
¿Es posible apropiarse de la historia? Fue la pregunta que disparó el tema central sobre el que la autora se explayó y dejó flotando en el aire la duda, ya que entiende que dependerá de las circunstancias para poder apropiarse de la historia y convertirla en ficción, aunque en otros casos parte de una idea y recién allí se sumerge en el período histórico en el que situará la historia que quiere contar.
En uno u otro caso destacó que la investigación previa es fundamental, ya que aporta los datos necesarios para “apropiarse” de aquellos aspectos imprescindibles en la construcción de sus personajes, quienes, aun siendo reales, quedarán sujetos a la magia de su pluma para que se presten a la ficción.
Juego de preguntas
A media tarde, el festival dio lugar a un juego en el que las escritoras Mirta Pérez Rey, Andrea Milano, María Border, Mariana Guarinoni. Camucha Escobar, Anabella Franco y Carolina Macedo se dejaron llevar y contestar una serie de preguntas realizadas por Patricio Zunini.
De ese modo fueron respondiendo con el uso de un cartel que permitía un “Yo sí” o un “Yo nunca”, para luego tomar el micrófono y profundizar en sus respuestas.
Así se vivió un divertido ida y vuelta, en donde las autoras contaron algunas de sus vivencias en el camino de la escritura, como también sus vínculos con personajes y lectores.
Cierre con Florencia Bonelli
Al finalizar la tarde, luego de un intervalo en el que autoras y lectores pudieron encontrarse en la firma de libros, Florencia Bonelli fue la encargada de poner cierre al evento a través de una entrevista que le realizara la editora Julieta Obedman.
La escritora se entregó a responder acerca de sus orígenes, la importancia de las redes sociales para difundir sus obras, y no dejó escapar la oportunidad de hablar sobre el valor de la astrología en su vida y como base para construir sus historias.
Luego, y como fuera dinámica de todo el festival, Bonelli escuchó las preguntas del público, a las que respondió con mucho afecto y con quienes se encontró tras el evento y de manera particular en la firma de libros que se llevó a cabo en la librería Cúspide de las Galerías Pacífico, junto a su colega y amiga Gloria Casañas.
Sin dudas, una jornada donde autoras y lectores pudieron volver a compartir su pasión. Unas, la que vuelcan a la hora de construir historias. Los otros, la que ponen al recorrer cada página para internarse en esos mundos de ficción para ellos construidos.
Imágenes del evento
- Auditorio Piazzola
- Silvia Itkin, Julieta Obedman y Patricio Zunini
- Gloria Casañas
- Minutos antes de la apertura
- Charla de Florencia Bonelli con Julieta Obedman
- Gabriela Margall junto a Silvia Itkin
- Graciela Ramos
- Fernanda Pérez
- La foto de cierre del evento
- Gloria Casañas y Florencia Bonelli en Cúspide

Literatura
A los 90 años, murió el historiador y ensayista Norberto Galasso

El historiador y ensayista Norberto Galasso murió este lunes en Buenos Aires a los 90 años, luego de más de seis décadas de actividad intelectual, política y cultural. Referente del revisionismo histórico argentino, construyó una extensa obra desde una perspectiva vinculada con el socialismo nacional, el peronismo y el latinoamericanismo popular.
Nacido en Buenos Aires el 28 de julio de 1936, Galasso se graduó como contador público en la Universidad de Buenos Aires en 1961. Durante los años 60 se incorporó a la Izquierda Nacional de Jorge Abelardo Ramos, espacio desde el cual comenzó a desarrollar una interpretación de la historia argentina que buscaba cuestionar los relatos tradicionales y recuperar el protagonismo de sectores populares, trabajadores y dirigentes relegados por la historiografía dominante.
Su producción superó los 70 libros y recorrió buena parte de la historia política y cultural argentina. Entre sus trabajos se encuentran estudios sobre Juan Domingo Perón, Eva Perón, José de San Martín, Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortiz, Enrique Santos Discépolo, John William Cooke y Atahualpa Yupanqui. También escribió “Seamos libres y lo demás no importa nada”, “Perón” e “Historia de la Argentina: desde los pueblos originarios hasta el tiempo de los Kirchner”.
Una de sus obras colectivas más reconocidas fue “Los malditos”, proyecto en cuatro tomos destinado a recuperar figuras y movimientos que, según su perspectiva, habían quedado desplazados de las versiones predominantes de la historia nacional. Su trabajo sobre Manuel Ugarte y el socialismo nacional también sufrió la censura de la última dictadura militar. En 1973, además, se desempeñó como síndico de Eudeba, entonces dirigida por Arturo Jauretche.
Galasso llevó su trabajo más allá de los libros. Entre 2004 y 2010 encabezó en el ND Ateneo los ciclos “La otra historia argentina” y “Los malditos de la historia argentina”, que convocaron a cientos de personas. En 2017 comenzó a conducir “Galasso de Media Cancha”, programa de Radio Caput que mantuvo hasta sus últimos años, y también dirigió el periódico digital Señales Populares.
En 2014 había sido designado “Embajador de la cultura popular argentina”, una distinción de carácter honorífico que mantuvo durante más de una década. En septiembre de 2025, el Gobierno de Javier Milei dejó sin efecto ese nombramiento mediante un decreto que argumentó una revisión de cargos y competencias del Estado.
Hasta pocas semanas antes de su muerte, Galasso continuó escribiendo y participando de entrevistas pese a sus dificultades de movilidad. En 2024, su trayectoria fue recuperada en el documental “Galasso. Pensar en nacional”, dirigido por Federico Sosa y estrenado en el Cine Gaumont.
Su fallecimiento provocó reacciones en distintos sectores del campo político y cultural. La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el historiador Felipe Pigna, entre otros, expresaron públicamente su pesar por la muerte de quien durante décadas convirtió la discusión sobre la historia argentina en una herramienta de intervención política y cultural.
Literatura
Mario Montalbetti, Premio Iberoamericano de Letras José Donoso

El escritor peruano Mario Montalbetti fue elegido ganador del Premio Iberoamericano de Letras José Donoso 2026, uno de los reconocimientos de mayor relevancia de la literatura latinoamericana, que entrega anualmente la Universidad de Talca, en Chile. El jurado internacional resolvió por unanimidad distinguir al poeta, lingüista y ensayista en la vigésimo quinta edición del galardón.
El acta del fallo fundamentó la elección en “la calidad, originalidad y consistencia” de la obra de Montalbetti, además de destacar “la relevancia e influencia de su producción intelectual en el ámbito de la literatura y cultura iberoamericanas”. El jurado también valoró su contribución al desarrollo de la literatura contemporánea, su reconocimiento nacional e internacional y el aporte de su producción al patrimonio cultural de la región.
El jurado estuvo encabezado por la escritora chilena Diamela Eltit, Premio Nacional de Literatura de Chile en 2018, e integrado por Christopher Domínguez Michael (México), Andrés Ferrada Aguilar (Chile), Eva Valero (España) y Florencia Garramuño (Argentina). Eltit señaló que, al momento de evaluar una obra, “lo más importante siempre es la obra, cómo está estructurada, dónde apunta y el reconocimiento que adquiere a nivel internacional”.
Acerca del escritor
Montalbetti, nacido en Lima en 1953, es una de las voces destacadas de la poesía peruana contemporánea. Su trayectoria combina la creación literaria con la investigación académica sobre el lenguaje y un diálogo permanente con la filosofía. Es profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú y obtuvo un doctorado en Lingüística en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).
Su primer libro, “Perro negro, 31 poemas”, apareció en 1978. Desde entonces publicó, entre otros títulos, “Fin desierto”, “Llantos elíseos”, “Cinco segundos de horizonte”, “Ocho cuartetas contra el caballo de paso peruano”, “Notas para un seminario sobre Foucault” y “Simio meditando (ante una lata oxidada de aceite de oliva)”. También desarrolló una importante producción ensayística vinculada con la poesía y el lenguaje.
La exploración de los límites del lenguaje ocupa un lugar central en su obra. “La poesía tiene que ver con encontrarle sinsentido al sentido”, sostuvo Montalbetti en una entrevista con la agencia EFE, al explicar su concepción de una escritura que no busca solamente transmitir contenidos sino poner en cuestión las posibilidades y los bordes del lenguaje.
Al conocer el fallo, el escritor expresó su satisfacción por incorporarse a la lista de autores distinguidos y agradeció a la Universidad de Talca, al jurado y a los escritores e intelectuales chilenos con quienes mantiene un vínculo desde hace años.
Sobre el Premio
Creado en 2001 como homenaje al escritor chileno José Donoso, el premio reconoce trayectorias destacadas en poesía, narrativa, teatro y ensayo de autores de América Latina, España y Portugal. Montalbetti recibirá una medalla y una dotación de 50.000 dólares. Entre los ganadores de los últimos años figuran la peruana Carmen Ollé, Mariana Enriquez, Lina Meruane, Samanta Schweblin y Cristina Rivera Garza.
Textos para escuchar
La grasita – Mercedes Pérez Sabbi

La escritora Mercedes Pérez Sabbi lee un fragmento de La grasita, su nueva novela (Editorial Comunicarte).
“Llegamos al Café Tortoni para buscar a Dora, pero no podíamos entrar por la puerta principal porque los empleados y los familiares entran por la puerta de atrás. Vi que era hermosísimo el café. Con una puerta de madera con cortinitas blancas y adornos de bronce para abrirla. Pero no, no la abrimos, porque dimos la vuelta por la calle Rivadavia, y entramos por un pasillo con cajones de botellas y bolsas con mercadería, parecido al depósito del almacén de mi papá. Ahí preguntamos por Dora Rodríguez. Un muchacho de delantal, gorrita blanca y camisa desteñida nos dijo que enseguida la llamaba. Al ratito apareció Dora, arregladita como para salir de paseo. Alta estaba, por los zapatos con plataforma.
—Las hice esperar para cambiarme. ¿Les gustaría pispear el bar?
—Sí, me gustaría —dije.
—Bueno, las hago mirar por acá, porque por el frente solo entran los clientes.Pasamos por otro pasillo y Dora nos corrió unos cortinados de terciopelo azul. Hermoso lo que vimos: las paredes de madera y papel con flores, el techo con cuadraditos de vidrios de arabescos de colores, unas columnas gigantes de mármol marrón, las sillas tapizadas de negro, las mesas redondas con señoras de sombreros elegantes y señores de trajes muy distinguidos… Parecía un palacio de película.
—¿Puedo ir al baño que me hago pis…? —le pregunté a Dora.
—Bueno, andá al baño principal porque el del personal está medio cochino —y me señaló el lugar—. Ves allá que hay una mesa grande redonda, seguís a la izquierda y ahí está el tualet de damas. Te esperamos acá.
—¿El tualet?
—Sí, es baño en francés. Acá es así.
—Dejame el tapado así vas más cómoda —me dijo mi mamá.Y me quedé con mi pollera escocesa y mi saquito azul. Bonitos.
Tualet, tualet, tualet…
Toalette, decía en la puerta, con una figurita de mujer.
Adentro había una señora de sombrero azul con su hija de bucles rubios. Saludé y me quedé mirando adónde ir, porque había varias puertas y lavatorios y espejos con lámparas como copas. La señora se dio cuenta de algo y me preguntó:
—¿De dónde sos?
—De Maizoro.
—¡Ah! ¿dónde queda eso? —me preguntó mientras se pintaba los labios y la nena me miraba.
—Lejos. Hay que tomar un tren en Constitución y después otro.
—Podés pasar ahí —me cortó señalándome uno de los baños.
—Gracias —y entré.Desde el inodoro escucho que la nena le pregunta:
—¿Quién es mami?
—Una grasita —le respondió, mientras se cerraba la puerta.



















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