Historias Reflejadas
“La línea de la imaginación”

La línea de la imaginación
Caminaban por una línea misteriosa. Más allá, la vida se abría como un abanico donde todo era posible.
Al otro lado del horizonte había que ponerse los ojos de “ver”, porque sólo así se percibían los detalles que revelaban los secretos.
La música ascendía por los bordes de las cosas, habitaba los espacios, crecía y alargaba las sensaciones, los aromas se enredaban con las palabras, las palabras emitían sonidos, las letras rodaban sobre los objetos y justo, cuando nadie podía imaginarlo, una cuchara tomaba vida y se preparaba para revolver muchas historias, sobre todo las que flotaban al otro lado de la misteriosa línea del horizonte.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos literarios: “Horizonte”, de Carolina Celas; “Esa cuchara”, de Sandra Siemens con ilustraciones de Bea Lozano; “Donde vive la música”, de María Luz Malamud con ilustraciones de Nadia Romero Marchesini; y “Ojos de mirar y ver”, de Didi Grau con ilustraciones de Paula Adamo.
Historias Reflejadas
“Deseos”

Deseos
Miro por la ventana y espero. El tiempo se alarga detrás de los vidrios y crece en líneas rectas. Las hojas cambian de forma y bailan en círculos. Afuera, todo gira. Un manto rayado cubre las palabras, igual que adentro. Las paredes grises se prolongan sobre mi piel, también gris, como si los colores no fueran posibles, como un mandato. Me siento encerrado en un reflejo de rayas sin respuestas.
Bostezo. Un deseo de color se escapa de mi boca y se pega en la punta de mis dedos. Lo miro. Me mira. Lo suelto. Y vuela para atravesar la dureza de los vidrios. Vuela para que las rayas desaparezcan. Algo cambia adentro y afuera. Mi piel cambia sobre las paredes grises y deja huellas.
Espero, como un deseo, que la vida se tiña de colores y vuelva a entrar por mi ventana, sin rayas.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes libros: “Espero”, de Perla Suez con ilustraciones de Natalia Colombo; “Gris”, de Silvi Hei; “El pueblo que no quería ser gris”, de Beatriz Doumerc con ilustraciones de Ayax Barnes; y “Dentro de una cebra”, de Micaela Chirif con ilustraciones de Renato Moriconi.
Historias Reflejadas
“El lenguaje de la tierra”

El lenguaje de la tierra
Había derramado sus últimas palabras. Tres gotas colgaban de su vientre redondo, como si fueran el recuerdo de un tiempo viejo, como lágrimas.
Adentro, en la superficie de los silencios, soplaban vientos de cambio. Unas manos pequeñas sostenían las palabras y las preservaban de aquella depredación injusta y desmedida, sólo para no perder la fertilidad de sus letras en el lenguaje del paisaje.
Algo giraba en los giros del tiempo. Día y noche enredados en la línea del horizonte, cada especie en su nicho, las palabras blandas, diversas, creciendo en el vientre de la madre Tierra para perpetuar los secretos escondidos en su memoria.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes libros: “El nogal de Joaquín”, de Viviana Rivero, con ilustraciones de Victoria Altamirano; “Los liaros, superhéroes de las aves”, de Rosana Esterlizi, con ilustraciones de Beto Díaz; “El viaje de Nahuel”, de Jo Rivadulla, ilustrado por Ziga; y “Cuentos para niños y niñas que quieren salvar al mundo”, de Carola Benedetto y Luciana Ciliento.
Historias Reflejadas
“Recuerdos circulares”

Recuerdos circulares
Las voces rebotaban sobre las paredes de los recuerdos, los fragmentos en el aire, como partículas que subían y bajaban por la pantalla de la memoria, densas, para precipitarse en una sustancia tan espesa como el recuerdo.
Había palabras proyectadas en las imágenes, palabras que viajaban desde algún lugar distante y se volvían reflejos sobre otras paredes, donde era posible construir el olvido.
Algo se petrificaba en el interior de las voces. Y pesaba.
Los mandatos resbalaron sobre la superficie de un largo silencio; la historia podía reescribirse, sin cargas.
Las voces se aligeraron en las líneas que las unían, se volvieron flexibles en un punto, justo donde convergieron las curvas que cerraron el círculo de sus vidas.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos literarios: “Leche merengada”, de Paula Tomassoni; “Mochila”, de Marina Arias; “Pasaje al acto”, de Virginia Cosin; y “La sal”, de Adriana Riva.
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