Literatura
“Mi barrio y Latinoamérica”, un libro que celebra la poesía y el compromiso social
En su libro de poemas “Mi barrio y Latinoamérica”, Pablo López Fiorito celebra a los países de América del Sur desde la barriada porteña y los evoca como territorios imbuidos de compromiso social y político, con versos en los que se filtran ecos de la obra de Ernesto Cardenal, Roque Dalton y Eduardo Galeano.
Con prólogo de Horacio González (Buenos Aires, 1944-2021) el poemario está también atravesado por el tema amoroso: “El amor es lo que mueve al mundo, es aquello que le da sentido a la vida, a las cosas que hacemos todos los días, por las que trabajamos y peleamos”, considera Fiorito en diálogo con la agencia de noticias Télam.
De la mano de la poesía, Fiorito, inició un camino de militancia social y católica en el barrio de La Boca. “La poesía me guió a la militancia, la militancia necesita de poesía para nutrirla de sentido”, dice el autor, quien comenzó el camino de la escritura y la participación política en su adolescencia.
“Lo religioso llevó a lo social y los social a lo político, rondaban los 90, no había otra que pelear en los barrios contra el proceso extranjerizador y privatizador, y ahí nos arrimamos con muchos compañeros a la izquierda nacional”, cuenta.
La poesía fue una herramienta de comunicación y de denuncia, dice Fiorito: “La injusticia, la frustración por no poder cambiar la desigualdad que me rodeaba, me llevó a canalizar a través de la poesía, que hizo equilibrio entre cabeza y corazón”.
La obra poética de los latinoamericanos Roque Dalton, Ernesto Cardenal y Vallejo conquistaron sus emociones. También “los inevitables Neruda, Benedetti, Galeano me cautivaron más por la forma que por el sentido”, señala Fiorito, y manifiesta que también influyeron en su escritura “el rock nacional de los ochenta y noventa, sobre todo Los Violadores, Attaque 77 y Divididos“.
Esos grupos, según manifiesta, “generaron una mirada crítica respecto de la sociedad en la que estaba viviendo, una manera de mirar más sensiblemente el orden establecido y buscar formas de cambiarlo”.
“La poesía es para mí una especie de programa de tareas espirituales, un quehacer para dotar al mundo con otros sentidos, y por lo tanto cambiarlo”, afirma Fiorito.
(Fuente: Agencia de noticias Telam)
Literatura
Anuncian el lanzamiento de las charlas virtuales del ciclo “Libros Activos”

Organizado por la Fundación La Balandra y FALPA, con la colaboración de la Fundación El Libro, el próximo 24 de agosto a las 15 comienza el ciclo Libros Activos, una iniciativa que busca fortalecer el vínculo entre autores, librerías y lectores de toda la Argentina.
En su presentación, el ciclo contará con la participación especial de Gabriel Rolón, bajo la consigna “Gabriel Rolón en mi librería”, en el marco de la celebración del Día del Lector.
Las charlas del ciclo serán virtuales, se transmitirán en el canal de Youtube de “Libros Activos”
y se replicarán en las librerías que estén adheridas a la propuesta.
Puntos destacados del primer encuentro
- Invitado: Gabriel Rolón conversará sobre su proceso creativo, el oficio de escribir y el rol de las librerías como espacios culturales clave.
- Modera: Ignacio Iraola.
- Formato: Transmisión virtual en vivo a través del canal de YouTube de Libros Activos, con la adhesión de más de 100 librerías independientes de todo el país.
(Fuente: Prensa Feria del Libro)
Textos para escuchar
El Atajo – Adolfo Bioy Casares
El atajo de Adolfo Bioy Casares, leído por Osvaldo Bazán
Historias Reflejadas
“Un escritor y su obra”

Un escritor y su obra
Me asomo por encima de una palabra viva, la bordeo para atravesarla mientras floto en un vacío oscuro.
Desde esa oscuridad purulenta emergen como larvas mis partes negadas, el murmullo me conduce al principio para anular mis sentidos.
Avanzo entre los círculos y los triángulos que forman las letras que me someten. Me detengo en sus curvas para aquietarme en un acento sombrío caído en los renglones de mi existencia.
Detrás de mí, un personaje, aún sin nombre, se refleja en mis pupilas y me invita a continuar hacia la profundidad de un espejo en el que no quiero verme.
Me doy cuenta de que, a pesar mío, sus formas son familiares. Hay en él fragmentos que me pertenecen. Los miro y los niego, pero aun así ellos se rebelan y un sinfín de imágenes superpuestas me muestran una crueldad que me paraliza.
Una voz susurra en mi oído otras palabras, ubicadas sobre el suelo de un bosque fértil. Justamente allí se reproducen para fecundar las ideas que atrapan mis sentidos y que luego se dispersan como animales salvajes, indomables.
Una historia paralela se escapa de mis manos y la veo migrar hacia la nada, que la absorbe para completarla.
Por encima de mi cabeza, un vocablo nuevo me rodea y cierra mis labios. Muero sin quererlo para dar vida a otros, arraigados en mi centro, destinados a sostener la trama que justifique su existencia, para confluir en el vértice de mi creación.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Un soplo de vida” de Clarice Lispector; “La editora”, de Franco Vaccarini, “La densidad de las palabras”, cuento de Luisa Valenzuela del libro “Cuentos de escritoras argentinas”; y “Principio”, de Gustavo Muñoz.
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