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Literatura

Peguin Randon House divulgó sus novedades de marzo

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POLÍTICA Y SOCIEDAD 
EL CUERPO DE PERÓN Facundo Pastor
Una investigación fascinante, que revela secretos, rituales y conspiraciones en torno al cuerpo de Perón. Un viaje oscuro por la historia argentina que desnuda poder y misterio.
NIÑOS SICARIOS Germán de los Santos
Las crónicas de Niños sicarios nos zambullen en la realidad donde gana terreno el negocio narco, donde la vida de los pibes y pibas de los barrios vale poco, donde los ricos se hacen cada vez más ricos y donde el Estado es participe o cómplice necesario.
COMPRÁ CAMPEÓN Martín Tetaz
 “Este no es un manual de economía; es un tutorial: una guía para que aprendas las principales reglas del funcionamiento de los mercados y entiendas cómo funciona la inflación, por qué se producen las crisis y qué pasa con el dólar. La idea es que aprendas algo de economía y de finanzas para que puedas tomar mejores decisiones”.
GENERACIÓN IA Fredi Vivas
 En este libro traza el mapa de una nueva era, donde pensar, crear y decidir ya no es una tarea individual, sino un proceso compartido con máquinas inteligentes. Además, nos explica, de manera clara y accesible, cómo funciona este nuevo paradigma y por qué nos involucra a todos.
ENSEÑAR Andrés Rieznik
Un libro imprescindible de Andrés Rieznik, doctor en Física y neurocientífico, que revela por qué tantos chicos no aprenden a leer y resolver operaciones matemáticas básicas y cómo la evidencia científica puede transformar la alfabetización y devolverle a la escuela su misión más básica: que nadie quede afuera.
LITERATURA ARGENTINA 
UNA CASA SOLA Selva Almada
Una casa, en el medio del campo, quedó deshabitada luego de la misteriosa desaparición de la familia, diez años atrás. Vacía de humanos, empieza a llenarse de vegetación, animales, insectos; a formar parte del entorno. Hace memoria de sus días pasados: cómo llegó a ser una casa después de ser simplemente un refugio de peones golondrinas.
CABRÓN Reynaldo Sietecase
Un hijo emprende la tarea de reconstruir la figura de su padre a partir de recuerdos y objetos que conserva. En esa búsqueda íntima -a veces dolorosa, por momentos cargada de descubrimientos-, desentraña una vida compleja y, al mismo tiempo, las marcas que lo formaron.
EL JUGUETE RABIOSO Roberto Arlt
Edición aniversario de un clásico fundante de la literatura argentina.

Textos de Julio Cortázar, Juan Carlos Onetti, Ricardo Piglia, Juan José Sebreli, Beatriz Sarlo, Ismael Viñas, Oscar Masotta, Jorge Lafforgue, Guillermo Saccomanno y Claudio Zeiger.
LITERATURA LATINOAMERICANA 
DESMADRE Giselle Krüger
La autora explora los pliegues más hondos del duelo y el amor que persiste incluso cuando la realidad arrasa. Desmadre revela que aquello destinado a partir puede renacer aun en la oscuridad.
BIOGRAFÍAS
UN HIMNO A LA VIDA Gisèle Pelicot
El iluminador libro de memorias de una heroína de nuestro tiempo. Un acontecimiento editorial simultáneo en 20 países.
LITERATURA UNIVERSAL
TINTA Y SANGRE Han Kang
Los sueños y los recuerdos, el arte y la astrofísica, la poesía y el suspense son algunos de los elementos que componen este peculiar y fascinante thriller que la Premio Nobel escribió después de La vegetariana
LIBRO PRÁCTICO
EL MÉTODO BRIONES Beltrán Briones
El primer libro del famoso desarrollador inmobiliario Beltrán Briones. Una guía práctica donde devela todos sus secretos para tener éxito en cualquier negocio o en tu marca personal.
PODER IRSE Doc. Bárbara García
La sexóloga Bárbara García abre las puertas de su consultorio para que nos encontremos con sus pacientes y sus historias, que también son las nuestras.
ESENCIALES
MAFALDA: FEMENINO SINGULAR Quino
Por primera vez recopiladas en un libro, todas las tiras «feministas» de Mafalda.
MAFALDA PRESIDENTA Quino
Las tiras más contestatarias de Mafalda: para la risa y la reflexión, hoy más que nunca.
 PENGUIN KIDS
K-POP DEMON HUNTERS: ¡POR LOS FANS! 
El primer libro oficial en español de la exitosa película animada de Netflix K-Pop Demon Hunters, ¡perfecto para cazadoras de todas las edades!

Textos para escuchar

El niño de las avispas – Victoria Bayona

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Victoria Bayona lee su cuento El niño de las avispas


“¿Por qué lo seguían?”, se preguntaban los habitantes de Cuerno Callado. Por un tiempo, nada más. Después, aunque parezca difícil de creerse, se olvidaron de él. Como si se hubiera desvanecido, no recordaban si había existido o lo habían soñado.

Fermín nació una madrugada en la que las estrellas parecían querer quedarse un tiempo más para esperarlo. Alrededor de las siete, un llanto menudo resonó en la casa. Los primeros insectos atravesaron la ventana poco después. Rodearon la cesta de trigos enlazados que les había regalado el hijo de un terrateniente. La madre reposaba aun dolorida por el parto, y fue el padre quien se encargó de espantarlos. Cerró las hojas de vidrio y vio cómo se agolpaban al otro lado. Buscaban cualquier resquicio para ingresar, rodeando el hogar con zumbidos y golpeteos. Lo que en un principio pareció un capricho curioso de la naturaleza, a los padres terminó por asustarles.

Cubrieron la cuna con velos, sellaron cada hueco, se ocuparon cuidadosamente de abrir solo unos segundos las puertas al entrar y salir, y consiguieron, por escasos meses, mantener a los invasores a raya. Pero Fermín crecía y, después de gatear, caminó. Tan pronto pudo acercar los bancos a los picaportes, era él quien dejaba entrar la plaga y la casa se llenaba de nubes bulliciosas.

Fue examinado por médicos, brujos y curanderas. Nada parecía explicar la atracción que sentían las criaturas por el niño. Picaban a cuanta persona estuviera al alcance. Al niño no. A él lo perdonaban de sus aguijones. Los padres entendieron que algo estaba realmente mal cuando escucharon que la primera palabra que su hijo pronunció fue “avispa”.

—¡No podemos seguir así! —gritó la madre un día, mostrándole al marido sus brazos lacerados—. ¡No podemos!

Lloraba a los gritos, y el niño la observaba parado, aferrado a los barrotes de la cuna. Al menos diez avispas revoloteaban a su alrededor. Cada vez que alguno de sus padres quería levantarlo, lo atacaban.

—Esto tiene que parar —repetía la mujer, hecha un ovillo sobre la cama—, tiene que parar.

Un extraño resentimiento crecía en sus corazones hacia el hijo. Al principio intentaron protegerlo, pero se fueron dando cuenta que los insectos no eran una amenaza para él, al contrario, parecía disfrutar su compañía. Pasaban los años y, aunque aun no pudieran confesarlo en voz alta, comenzaban a planear cómo deshacerse de él.

Casi sin mediar palabra, fueron construyendo una casita entre Cuerno Callado y Casadelmar, rodeada de árboles frondosos, bastante alejada del pueblo. Le pusieron un camastro rústico, una mesa, alacenas repletas de comida. Su plan era ir cada mediodía y cada noche a alimentarlo, que el niño durmiera allí, rodeado de los insectos sin que los afectara a ellos.

Cuando llegó el día, la madre tenía un ojo inflamado por una picadura. El padre ponía sobre las suyas un ungüento que les había formulado una curandera de Puerto Espinos. Hartos del martirio, esperaron a que Fermín, que ya tenía seis años, estuviera dormido. Lo envolvieron en una manta y lo dejaron en la cama que habían hecho para él. Lo miraron unos segundos. Cuando las avispas comenzaron a habitar la casa, huyeron.

Al día siguiente amanecieron sintiéndose extraños. El silencio era pesado. Poderoso. No había dentro de su casa un solo insecto. Nada les picaba. El cuerpo no ostentaba nuevas picaduras. Pero su hijo les faltaba. La madre rompió en llanto. El padre lloró también.

—¿Qué hicimos? —se reprocharon.

Salieron disparados rumbo a la casilla. Se convencieron de que encontrarían otras maneras de poder criarlo, que lo que habían ideado era una locura, que habían estado bajo los influjos de la alucinación producida por las picaduras. Que quizás el niño no hubiera despertado y nunca se enterara de que había pasado la noche lejos.

Cuando llegaron, Fermín no estaba. Desde entonces lo buscaron por todas partes. Pero el niño de las avispas nunca apareció.

Abrió los ojos. El olor era nuevo. Olor a madera. A bosque. Esa no era su casa, no era su cama, sin embargo se sentía bien ese despertar. Tan pronto se incorporó, varias avispas lo rodearon. Miró a un lado, a otro, era una casa pequeña. ¿Por qué estaba ahí? ¿Cómo había llegado? No sabía las respuestas a muchas de esas preguntas, pero en su inocencia terminó de entender algo que rompió su corazón: sus padres ya no lo querían.

Una extraña libertad latió en el pecho lastimado: nada lo aferraba al mundo en el que le tocó nacer. Si no corrió antes había sido por quedarse con ellos. Pero en ese momento, confirmó que había ocurrido algún error y que al fin podía enmendarlo. Extendió la mano con la palma al cielo y varios insectos se posaron en ella. Sonrió. Se sentía conectado con esas criaturas que habían sido desde siempre su familia. Por fin estaba en casa.

Corrió a través de los árboles añosos hacia lugares donde nunca había ido antes. Las avispas lo guiaban. Formaban hordas numerosas y, al pasar, los habitantes del bosque los miraban asombrados. Después de mucho tiempo, se detuvieron. Llegaron a una pared de roca que en su base tenía una zona ahuecada. Fermín sintió muchas ganas de descansar allí. Se quitó la ropa y se acurrucó en la superficie dura y fría, pero no le incomodó. Había algo reconfortante en esa rusticidad, en ese estar desnudo sin nada que lo separara de la naturaleza. Cerró los ojos y se sumió en un sueño muy profundo. Tan profundo que no advirtió las redes que los insectos tejían a su alrededor.

Despertó después de muchos meses. No abrió los ojos porque ya no tenía párpados. Simplemente pudo ver, ver. Una película lo separaba del mundo. Extendió sus brazos y rompió la crisálida que lo albergó durante su sueño. Podía sentirlo todo. La savia fluyendo en las venas de las plantas, el andar de las hormigas, el latir acelerado en el corazón de los animales. La brisa, la tierra que palpitaba en la base de sus pies. Se llevó las manos a la cara. La sintió huesuda. Sabía que algo se había transformado y quería verlo. Caminó, el instinto le indicaba dónde encontraría agua. Un séquito de avispas lo siguió.

Finalmente, el reflejo de un lago le sirvió de espejo. Su rostro se había alargado y sus ojos eran redondos, negros y brillantes. Su nueva apariencia no le disgustaba. Estaba aún estudiando sus facciones cuando sucedió lo más maravilloso: detrás de su espalda comenzaron a desplegarse destellos transparentes, un abanico mágico, el sueño que había tenido incluso antes de existir: le habían crecido alas.

Eran miles los insectos que se habían agolpado a presenciar el gran fenómeno. De pronto sus zumbidos se aunaron en uno y parecieron entonar una curiosa melodía. Estaban dándole la bienvenida. Él zumbó también. Hablaba la lengua de los insectos. Con ellos fue que se asentó en un lugar apartado y juntos construyeron un avispero magnífico, la fortaleza de cera y barro que se convertiría en el castillo de Fermín.

Con el tiempo fue olvidando sus años con los hombres. Olvidó primero el sabor de la comida, las camas, las plantas en macetas, el idioma de Cuerno Callado. Olvidó los horarios, las rutinas. Las visitas y los cantos. Y lo último que olvidó, como si no hubiera querido olvidarlas nunca, fueron las manos de su madre y la risa de su padre. Vivía con sus amigos en su nuevo hogar, recorría los alrededores, en ocasiones auxiliaba a aquellos animales que lo necesitaban. Se había convertido en un ser generoso que trabajaba por el bienestar del bosque.

Pasó una mañana. Escuchó un sonido como ningún otro. Se acercó, sigiloso, hacia donde si oído lo guiaba. En medio de un claro entre los árboles, la vio. Una joven muy bella seleccionaba y recogía plantas para luego guardarlas en su delantal. Mientras realizaba su labor, cantaba. Su canto le devolvió todo lo que había olvidado.

—Mamá —murmuró, en aquella lengua que no había usado en años.

Los ojos se le volvieron acuosos y su corazón pareció quebrarse una vez más.

Así lo encontró la joven. Aferrando sus rodillas, con la cabeza oculta.

—¿Qué pasa? —le preguntó.

Su voz era extremadamente dulce, como si no hubiera dejado de cantar.

Fermín alzó la vista. Por un segundo la muchacha se sobresaltó al enfrentarse a esos ojos negros y profundos. Solo después reparó en sus alas. Intentó que su asombro no se reflejara en sus facciones.

Fermín era un adolescente ya y había acumulado muchos años de rencores. Ver a la muchacha le abrió una herida aneja. De pronto estaba enojado. Enojado con su pasado, con sus padres, con sentirse solo en su singularidad. No lo pensó. La aferró entre sus brazos y voló hasta el castillo de cera, a encerrar a la joven que dolía en una torre de polen y de miel.

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Historias Reflejadas

“La brisa de la paz”

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La brisa de la paz

El viento sopla verdades, expandidas en el aire, con el olor de la muerte. En la profundidad de un silencio conveniente se esconden las tragedias del alma atormentada.

Una sombra cruza las miradas calladas, los ojos parpadean un llanto quieto.

La oscuridad del pasado busca emerger desde las entrañas de la tierra. Las voces calladas, prisioneras de un mutismo obligado, necesitan expresarse.

Todo está congelado en un instante difuso en el que quedaron atrapados los recuerdos inmóviles.

La sangre burbujea los odios que laten en las almas y se derraman en lagunas moradas, espejos en los que se refleja una pasión descontrolada.

Es posible mirar por encima de las guerras, aplacar la música que las contiene, atravesar las ideas y los motivos para trascenderlas.

Conviene bordear los caminos y abrirse paso entre los túneles de una historia encerrada en complicidades compartidas.

En un vértice de la guerra se eleva, tímida, la brisa de la paz.

Andrea Viveca Sanz

Se reflejan en esta historia: “Napalpí, atrapada en el viento”, de Gabriela Exilart; “Mujeres de invierno”, de Luis Carranza Torres; “Un día las sombras hablarán”, de Sara Bonfante; y “Traslasierra”, de Andrés Rivera.

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Feria del Libro

Anunciaron oficialmente la Feria Internacional del Libro de Santiago del Estero

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En un acto celebrado en el Predio Ferial La Rural de Buenos Aires, ante una sala colmada, se anunció oficialmente una nueva edición de la Feria Internacional del Libro de Santiago del Estero, la más convocante del noroeste argentino.

Con la presencia del gobernador de la provincia de Santiago del Estero, Elías Suárez; Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro; Ezequiel Martínez, director general de la Fundación El Libro; Víctor Araujo, jefe de Gabinete de Ministros de la provincia y Juan Leguizamón, subsecretario de Cultura, se anunciaron los detalles del evento cultural que se realizará bajo el lema “Santiago lee con vos”.

Ante un auditorio en el que se encontraban autoridades provinciales, escritores, editores y periodistas Rainone fue el primero en tomar la palabra: “Quiero empezar compartiendo algo muy personal. El año pasado tuve el honor de viajar a Santiago del Estero y vivir esta Feria por primera vez en mi rol de presidente de la Fundación El Libro. Sabía del crecimiento del evento y del compromiso de la provincia, pero debo confesarles que la experiencia superó cualquier expectativa previa. Lo que realmente hace grande a esta feria es su contenido y su gente. La programación es verdaderamente de lujo. Por sus salas han pasado y han dejado huella figuras esenciales de nuestra literatura —como Liliana Heker inaugurando con maestría el año pasado, entre tantos otros autores locales y nacionales que dialogan de igual a igual en un espacio vibrante”.

En tanto, el subsecretario de cultura Juan Leguizamón fue el encargado de hacer los anuncios. Para la apertura de la Feria será el turno de la poesía, con el discurso de la escritora Beatriz Vignoli. Adelantó algunos de los nombres de escritoras y escritores que participarán este año, con la idea de que sea una programación abierta con temáticas variadas: literatura, deporte, gastronomía, historia. Estarán presentes Felipe Pigna, Claudia Piñeiro, Hinde Pomeraniec, Federico Jeanmaire, Ximena Sáenz, Fernando Signorini y el escritor y traductor peruano, Pablo Landeo Muñoz, quien ha realizado parte de su obra en quichua.

Finalmente, el gobernador Elías Suárez expresó “el orgullo de venir a Buenos Aires y decirle a todo el país que vamos a llevar a cabo la edición 16° de la Feria del Libro porque sin duda es la fecha más importante del calendario cultural santiagueño. Allí mostramos lo que nos enaltece, los sentimientos más profundos de los santiagueños. Toda una comunidad presente en esos 5 días. Quiero resaltar esta asociación virtuosa que hemos logrado con la Fundación El Libro, ha prestigiado a nuestra feria y hemos aprendido mucho sobre cómo llevarla adelante y potenciar esa expresión popular que es esta feria del libro. La cultura no se trata de un gasto, sino de una inversión. Los santiagueños nos sentimos con la responsabilidad de poder difundir nuestra cultura. Hemos contribuido a la identidad nacional desde nuestra provincia. La cultura en Santiago siempre ha sido un ámbito desde donde proyectarse hacia adelante y también una ocasión para resistir, pensar que la cultura es un ámbito participativo, democrático y participativo. Por eso la Feria es para todos los santiagueños un orgullo que vamos a compartir con toda la región y todo el país”, concluyó.

Durante la ceremonia el gobernador le entregó a Rainone una copia de las Actas capitulares de la provincia de Santiago del Estero, y a Ezequiel Martínez una edición del Martín Fierro traducida al quichua por el músico Sixto Palavecino.

Entre los presentes en el acto se encontraban Ariel Granica, expresidente de la Fundación El Libro y actual Consejero; Verónica Chwat, editora y también Consejera, Federico Benderschi de Grupo Ilhsa; Paula Etchegoyen de Penguin Random House; Sergio Maggiaiuolo de Grupo Planeta; los periodistas Nancy Pazos, Horacio Embón, Patricia Kolesnicov, Guillermo Pintos, Gino Viglianco, Ezequiel Orlando y Javier Díaz; Patricio Zunini del Fondo Nacional de las Artes.

Datos

  • Fecha: Del 30 de septiembre al 4 de octubre.
  • Lugar: Centro de Convenciones Fórum (Perú 510).
    Centro Cultural del Bicentenario (Libertad 439).
  • Entrada: Libre y gratuita.

(Fuente: Prensa Feia del Libro)

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Propietario: Contarte Cultura
Domicilio:La Plata, Provincia de Buenos Aires
Registro DNDA En Trámite
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