Literatura
El fin de semana, en Mar del Plata, la 4ta edición de la “Feria de Editoriales y Cultura Gráfica Invierno”
El sábado 21 y domingo 22 de junio se realizará la “Feria de Editoriales y Cultura Gráfica Invierno”, de 14 a 21, en el Foyer del Centro Provincial de Las Artes (Teatro Auditorium, Av. Patricio Peralta Ramos 2280) de Mar del Plata.
“Invierno” es una feria que reúne a editoriales —pequeñas, medianas, artesanales, industriales, alternativas, independientes, que publican clásicos, nóveles, estrellas y ocultos— y proyectos gráficos de todo el país, que hacen con tinta, máquinas y papel obras de arte, stickers, acontecimientos políticos y souvenires.

Participan más de 140 sellos de todo el país, entre las que se encuentran: Ampersand, Bajo la Luna, Barba de Abejas, Batalla de Ideas, Bosque Energético, Calibroscopio, Club Hem, Caja Negra, Chocho, Concreto, Ediciones Bonaerenses, El Gran Pez, El Mismo Mar, Fábrica de Estampas, Fiordo, Godot, Hotel de las Ideas, La Flor Azul, La Parte Maldita, Lecturita, Letra Sudaca, Limonero, Madreselva, Maten al Mensajero, Niño, Portaculturas, Santos Locos, Sigilo, Tinkuy y Tren en Movimiento, entre otras.
Habrá más de 20 actividades entre charlas y conversatorios, talleres para adultos y niños, gratuitos y con inscripción previa, y la proyección de dos filmes y una obra de teatro.
Se realizará una entrevista abierta a la autora de “Cometierra” y “Miseria”, Dolores Reyes, con la coordinación de Mariana Castro (sábado a las 15); a las 17, en la sala Nácar, Martín Oesterheld, nieto del autor de “El Eternauta”, conversará sobre la obra.
Flor Monfort (“Diario del insomnio”) y Carlos Ríos (“Diario de los chapuzones”), dialogan sobre sus obras recientemente publicadas y sobre la práctica de llevar un diario. Con Larisa Cumin (domingo a las 15:30).
El sábado a partir de las 17.30 Santiago Díaz coordinará el encuentro “Filosofía Salvaje”; de la mano de la periodista Romina Zanellato se propondrá una mirada sobre el mapa de las influencias de las mujeres en el rock y en el cine de los 90; y, una entrevista a Gustavo Yuste para discernir cómo la ficción dialoga con los síntomas de época.
Además, el sábado a las 15.30 Natalia Ortiz Maldonado y Santiago Díaz pronunciarán susurros cuir para una vida no fascista: Ars política, ars erótica, ars bruja… Y, a diez años de la creación de la Oficina Perambulante, se leerán pasajes de novelas producidas artesanalmente y a pequeña escala (sábado de 19 a 20).
El domingo, a partir de las 14.30, el autor Sebastián Chilano y el periodista Bernabé Tolosa se preguntan: “¿Se puede hablar del mar?” Asimismo, se realizará un conversatorio sobre activismos y microactivismos gordos a cargo de Laura Contrera, y Celia Donoso y Jorge Chiesa conversarán con el autor de “Wilson”, Mauro De Ángelis; Flor Canosa y Matías Moscardi participarán de una charla sobre libros y películas de terror y ciencia ficción.
Además, se revisitarán las múltiples facetas del análisis cinematográfico, en “El lugar sin límites”, ensayos sobre cine, primera recopilación de ensayos de José Miccio. También, la traductora de la obra “Geografía III”, Eugenia Santana Goitia y el poeta Fabián Iriarte conversarán sobre una de las grandes poetas estadounidenses del Siglo XX, Elizabeth Bishop.
El domingo a las 19 habrá un show de humor gráfico, Remate Mortal, en el cual los dibujantes Esteban Podeti y Gustavo Sala van a interactuar con el público.
Se proyectarán dos filmes en la Sala Piazzolla: el sábado a las 18, el filme documental “Errante”. “La conquista del hogar” (2022), de Adriana Lestido. Y el domingo a las 17 “Pequeña Flor” (2022), de Santiago Mitre; con guión de Mitre y Mariano Llinás, basada en la novela de Iosi Havilio, con Daniel Hendler, Vimala Pons, Melvil Poupaud, Sergi López y Françoise Lebrun.
Además, en la Sala Nachman, el domingo a las 20, se ofrecerá la pieza teatral “La Yoli Mindolacio”, con texto de Fabián Díaz; dirección de Manuela Méndez y actuación de Olave Mendoza. Una obra que reconstruye la vida de una niña nacida en un pueblo originario del norte argentino.
El cierre de la feria será en Club TRI.
(Fuente: Mariana Hunt – Prensa)
Textos para escuchar
Bicho Taladro – María Insúa
La escritora María Insúa lee el Capítulo 4 de su novela Bicho taladro.
Bicho Taladro (Cap. 4)
Mi vecina, a la que conozco por Lali, le grita al hijo, “sos un tarado”. Él quiere explicarle algo pero no llego a escuchar. Ella refuerza el grito y agrega otra sentencia: “¡boludo de mierda!” Me siento abajo del jacarandá. De noche las flores de este árbol parecen grises, como de plata sin lustrar. Prendo un cigarrillo y espero. Por ahora nadie grita. Tiro la cabeza para atrás sacando el humo y aparece el cielo.
Me quedo así. Pienso en Ricardo, que no tuvo hijos. Hubiera sido un buen padre para este chico. Lo conocí en uno de los encuentros de revinculación deI pabellón de psiquiatría. Él también era paciente. Coincidimos en la mesa donde estaba la comida. Me dijo, soy Ricardo. Y me contó de sus perros. A Ricardo los perros le hablaban incluso mientras dormía. Él se dormía de costado, un perro contra su pecho y otro en la espalda. Le decían cosas, él les miraba los ojos para no sentirse un loco. El tipo tenía una conexión paranormal con ellos. Le hubiera regalado un perro al hijo de mi vecina. Pero no cualquiera, sino uno elegido especialmente. En noches como esta, cuando los sacaba a pasear, llevaba la plata que escondía en el tubo del diploma de combatiente de Malvinas. Decía que prefería pagar el rescate de antemano por si se los querían secuestrar.
Pienso que a mamá le hubiera gustado tener un perro. Ayer le pusieron ese asqueroso respirador. De la casa de la vecina llegan ruidos de cubiertos, sillas que se corren.
Ricardo se reía con la boca y el pecho abiertos. Le llamaban la atención las casualidades. Llegó a faltar un mes a las reuniones. Primero le prohibieron el café, un tiempo después, el mate, y así. No contestó más los mensajes.
Vibra el celular. Una de mis hermanas pregunta, “¿cómo anda mamá?” Le contesto, “para la mierda. Besos”. Sería mejor comunicarse a través de otros lenguajes, como Ricardo con los perros. O el de la danza, que es anterior a la lengua hablada; empieza en el útero de la madre.
Se danza en el líquido amniótico con la guía del único ritmo posible, los latidos del corazón. Sin conciencia. El movimiento verdadero; después vendrá el falso cuando damos nuestro primer paso erguidas, tropezamos, titubeamos, perdemos la comunicación perfecta del primer momento.
Me pregunto si mi vecina, Lali, habrá sentido al chico danzar.
María Insúa

Nació en la ciudad de Buenos Aires en la que vive actualmente.
Es Magíster en Enseñanza de la Lengua y la Literatura; Licenciada en Ciencias de la Educación con especialidad en Lengua y Literatura. Es docente investigadora en la Universidad Nacional Arturo Jauretche.
En 2016 publicó el cuento “Eliseo”, en una plaquette del sello Paisanita Editora; en 2018 participó en el libro “Martes verde”, compilación de poemas de poetas por el derecho al aborto legal, edición a cargo de seis editoriales; también en 2018 participó del libro “La visita”, proyecto sobre canciones de Loreena Mac Kennitt, edición a cargo de Garmán Weissi y Alejandro Parrilla.

En abril de 2019 el sello Paisanita Editora, de la ciudad de Buenos Aires, publicó su novela “Bicho taladro”. En junio de ese mismo año, su poema “Una piba” fue seleccionado por la convocatoria del colectivo feminista Somos Centelleantes y publicado en la antología “La rebelión de las lombrices”. También, con el poema “Regalo” participó del libro, “Es tiempo de soltar la lengua”, editado por El colectivo.
En 2020 su cuento, “Cuidado intensivo”, formó parte de la Antología 2020 de Paisanita Editora. En diciembre de ese mismo año su cuento, “Perón es una pasta que se jala”, estuvo entre los ganadores del concurso, Derivas Urbanas organizado por el Festival de narrativas de Bahía Blanca. Coordina talleres de lectura y escritura creativa, así como clínica de obra.
Historias Reflejadas
“Desiertos”

Desiertos
Había que cruzar el desierto, avanzar sobre los escombros que presionaban sus cuerpos fragmentados. Era tiempo de partir, de atravesar las fronteras donde se escondían los fantasmas.
Anduvieron con el ritmo del paisaje, respiraron con él, el aire sobre el aire que escapaba de sus bocas, las pieles fusionadas con las pieles, el grito en el grito y el canto en las alas, como si la queja pudiera borrarse para resistir, para que la espera se volviera nada en aquella partida.
Caminaron otras vidas, los ojos leyendo el territorio de las palabras. Y las palabras quietas en las piedras, necesitadas de expresarse.
La vida rodaba, una sucesión de memorias efímeras, como repliegues de humo en las fisuras del tiempo, las lenguas enredadas en voces ausentes.
Y por dentro, en ese espacio seco donde nadie podía llegar, un desierto sin fronteras.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes libros: “Las Galván”, de Facundo Gómez Romero; “Las aventuras de China Iron”, de Gabriela Cabezón Cámara; “Enterrados”, de Miguel Vitagliano; y “Correrías de un infiel”, de Osvaldo Baigorria.
Literatura
“Cabrón”, la nueva novela de Reynaldo Sietecase
El escritor y periodista rosarino Reynaldo Sietecase publicó “Cabrón” (Alfaguara), una novela de tono autobiográfico en la que emprende la reconstrucción afectiva y crítica de la figura de su padre, muchos años después de su muerte. El libro se presenta como una indagación íntima que, a partir de recuerdos y objetos heredados, explora los pliegues de una relación compleja y las marcas que esa historia dejó en el autor.
“Escribo sobre mi padre por necesidad. Para iluminar un vacío, no para llenarlo. Tengo derecho a inventar una memoria real allí donde solo existe una herida”, afirma el narrador en uno de los pasajes que condensan el espíritu de la obra. A partir de esa premisa, la novela avanza como una arqueología familiar en la que conviven la evocación amorosa y la revisión crítica.
Heredero de un nombre, de ciertos gestos y de objetos cargados de simbolismo —unos anteojos, un reloj de ajedrez, libros y discos compartidos—, el hijo intenta responder una pregunta central: quién fue realmente ese hombre capaz de mostrarse sensible y afectuoso, pero también controlador y autoritario. En ese recorrido, la narración desentraña no solo la identidad del padre sino también la propia, al interrogar cuánto de aquello que se rechaza permanece, de algún modo, en uno mismo.
La obra también se inscribe en una dimensión colectiva. Según el autor, se trata de un libro “sobre una época, sobre una familia, sobre el país”, en el que la memoria individual dialoga con el contexto histórico y social. Así, la reconstrucción íntima se proyecta hacia una reflexión más amplia sobre las herencias simbólicas y emocionales.
Nacido en Rosario en 1961, Sietecase es poeta, narrador y periodista. Publicó novelas como “Un crimen argentino”, “A cuántos hay que matar”, “No pidas nada” y “La Rey”, además de libros de cuentos, poesía y crónicas. Con “Cabrón”, suma a su trayectoria una obra que, según sus propias palabras, es “quizás la más íntima y entrañable” de su producción literaria.
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