Conéctate con nosotros

Mundo

Sacristán recibirá el Goya de Honor y lo celebró: “Retirada no, antes monja”

Publicado

el

El artista español José Sacristán quien el 12 de febrero y a sus 84 años, recibirá el Goya de Honor 2022 otorgado por la Academia de Cine de su país, pasó por la sede de dicha institución y con la frase “retirada no, antes monja”, declamó su decisión de seguir ejerciendo su oficio.

“No hay nada mejor que un reconocimiento así te pille trabajando, la continuidad en el trabajo es la mayor medida del éxito en un país como este”, expresó Sacristán quien en los últimos tres años en gira por España con la obra “Señora de rojo sobre fondo gris”.

El intérprete que recogió hace apenas cuatro meses el Premio Nacional de Cinematografía de España por su trayectoria, fue señalado por Mariano Barroso, presidente de la Academia, como ” un modelo de entrega, de pasión, de ética y de profesionalidad (…), por ser el rostro y la voz del cine español de las últimas seis décadas y por representarnos de modo único en tantos títulos que forman parte de nuestra memoria”.

Sacristán es reconocido por su protagonismo en películas de gran impacto como “Un hombre llamado Flor de Otoño”, “Asignatura pendiente”, “Solos en la madrugada” y “El muerto y ser feliz”.

Nacido en Madrid el 27 de septiembre de 1937, en plena Guerra Civil en el seno de una familia sin recursos y con un padre en la cárcel, el artista admitió que “querer aspirar a ser Tyrone Power en el entorno en que yo vivía era una cosa bastante loca”.

Sin embargo desplegó una fecunda actividad en cuyo marcó trabó un intenso vínculo con la Argentina donde formó pareja con la actriz Leonor Benedetto, integró el estelar elenco de “Un lugar en el mundo” (1992) y también bajo las órdenes de Adolfo Aristarain tomó parte en “Roma” (2004).

Su filmografía en el plano local incluyó un rol central en “Convivencia” (1993), de Carlos Galettini, y una participación en “Bar ‘El Chino’” (2003), de Daniel Burak, entre otras.

Además e incluyendo el haberse radicado por un tiempo en Buenos Aires, el actor encabezó aquí puestas teatrales como “Almacenados”, “Dos menos”, “El hombre de La Mancha” y “Los gatos”.

En su faceta como cineasta dirigió “Soldados de plomo” (1983), “Cara de acelga” (1987) -donde también fue el responsable del guion junto a Carlos Pérez Merinero– y “Yo me bajo en la próxima, ¿y usted?” (1992).

Entre los lauros acumulados en su camino, Sacristán mereció dos Conchas de Plata del Festival de San Sebastián y un Goya, el Cóndor de Plata de Honor en 2011, la Medalla de honor del Círculo de Escritores Cinematográficos en 2020 y el Premio Nacional de Cinematografía este año.

El Goya de Honor le será otorgado en la edición número 36 de los premios del cine español que se celebrará el 12 de febrero de 2022 en el Palau de Les Arts de Valencia y donde también se le rendirá homenaje al cineasta Luis García Berlanga en el centenario de su nacimiento.

Sigue leyendo
Haga clic para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Mundo

A los 73 años falleció Olivia Newton-John

Publicado

el

La actriz y cantante británica-australiana Olivia Newton-John, famosa por su participación en películas musicales como “Grease” y “Xanadu”, y por canciones pop como “Physycal” y “A Little More Love”, murió este lunes a los 73 años en su rancho del sur de California, rodeada de familiares y amistades, luego de luchar 30 años contra el cáncer, informó la familia.

Olivia Newton-John (73) falleció pacíficamente en su rancho en el sur de California esta mañana, rodeada de familiares y amigos. Les pedimos a todos que respeten la privacidad de la familia durante este momento tan difícil”, escribió su esposo John Easterling.

La artista nacida en Cambridge, Gran Bretaña, el 26 de septiembre de 1948, alcanzó fama planetaria en 1978 cuando protagonizó el filme “Grease” junto a John Travolta.

Al enterarse de la noticia, el actor, de 68 años, escribió en su perfil de Instagram con casi 4 millones de seguidores: “Mi queridísima Olivia, hiciste que nuestras vidas fueran mucho mejores. Tu impacto fue increíble. Te quiero mucho. Nos veremos en el camino y estaremos todos juntos de nuevo. ¡Tuyo desde el momento en que te vi y para siempre! ¡Tu Danny, tu John!”.

Su papel de Sandy catapultó a Newton-John al estrellato de la mano de canciones como “You’re the One that I Want”, “Summer Nights” y “Hopelessly Devoted to You”.

Ese reconocimiento masivo en tiempos donde no se hablaba de globalización, incluso llevó a que el grupo argentino de rock Serú Girán en la paródica portada de su segundo disco “La grasa de las capitales”, de 1979, diera cuenta del “romance del año” entre Pedro Aznar -uno de los integrantes del cuarteto- y “Olivia Neutron Bomb”.

Pero la intérprete llegó a ese suceso en la pantalla grande tras otros éxitos musicales como integrante de un dúo con Pat Farrar y tres discos en solitario: “If Not For You”, “Olivia” y “Let Me Be There”, cuyo tema principal la llevó a ganar su primer Grammy como mejor intérprete femenina de música country.

Después de “Grease” su actividad en cine tuvo otra docena de títulos hasta 2020 pero ya no tuvo el impacto de aquella película, aunque musicalmente sumó otros reconocimientos con “Physical”, de 1981. En 1992 se le diagnosticó cáncer de mama, pero remitió. Fue hospitalizada de nuevo en 2013 y lograron detenerlo, pero la dolencia resurgió en 2017.

Olivia ha sido un símbolo de triunfo y esperanza durante más de 30 años, compartiendo su viaje con el cáncer de mama de manera pública. Su inspiración de curación y su experiencia pionera con la medicina vegetal continuarán vigentes con la Fundación Olivia Newton-John, dedicada a la investigación de la medicina vegetal y el cáncer. En lugar de flores, la familia pide que cualquier donación se haga en su memoria a la Fundación”, señaló el comunicado familiar.

Al interés por la salud, la vocalista le añadió otras causas vinculadas: fue embajadora de buena voluntad de las Naciones Unidas en 1991 y portavoz nacional de la Coalición Medioambiental para la Salud de los Niños.

Además, junto a su marido Easterling también colaboró estrechamente con el Centro Amazónico de Educación e Investigación Ambiental.

Sigue leyendo

Mundo

“La voz áspera de la ternura”: a diez años de la partida de Chavela Vargas

Publicado

el

Por Victoria Ojam (*)

Provocadora, rebelde y clara adelantada a su época, la memorable Chavela Vargas fallecía una década atrás a los 93 años ya convertida en un símbolo de libertad en vida y en la música, dos mundos en los que transgredió barreras de género de todo tipo y que la inmortalizaron como una de las más influyentes artistas latinoamericanas de su tiempo.

“Yo no soy bohemia, yo nací con esa sed de luna, sed de noche, sed de sueños, persiguiendo sueños”, se presentaba “La voz áspera de la ternura” -como la calificó su querido amigo Pedro Almodóvar– en una entrevista ofrecida en 2003, promediando sus 80 y poco después de, contaba, lanzarse de un avión en las alturas para sentir realmente lo que es volar.

Con su característico estilo rasposo y duro a la hora de entonar, la cantante pasó así a la historia, como una figura que, aunque quizás tardíamente reconocida, desafió las expectativas sociales y el sonido tradicional de su México adoptiva para sellar su impronta inconfundible a toda una manera de experimentar la existencia.

Repleto de claroscuros, su recorrido comenzó en Costa Rica, donde nació el 17 de abril de 1919 en el pequeño distrito de San Joaquín de Flores y fue bautizada como María Isabel Anita Carmen de Jesús Vargas Lizano, aunque pronto adoptaría otro nombre público y otro país en el que, como aseguró en su biografía, encontraría “la vida de verdad”.

Abandonada por sus padres y sobreviviente de la poliomielitis en la infancia, humilde, joven pero ya golpeada, llegó al país norteamericano en su adolescencia para radicarse, aunque su despegue como intérprete ocurriría casi dos décadas más tarde, luego de trabajar como cocinera y vendedora de ropa y hasta como chofer de familias de alta alcurnia mexicana.

La oportunidad de dar a conocer su voz en un programa de radio y su gran cercanía con quien sería una suerte de padrino musical, el prolífico cantautor José Alfredo Jiménez -también socio suyo en largas noches de descontrol-, se transformarían en un modesto trampolín a los escenarios de Acapulco y en pequeños circuitos artísticos y, en los años 60, a adquirir mayor notoriedad.

Y es que “la dama del poncho rojo”, con todo su magnetismo, supo presentarse frente a estrellas de Hollywood como Elizabeth Taylor, Rock Hudson, Ava Gardner y Grace Kelly, pero más importante aún en su intimidad, cosechó profundas amistades con artistas e intelectuales como la emblemática Frida Kahlo y su esposo Diego Rivera, el colombiano Gabriel García Márquez y, más tarde, con el español Joaquín Sabina, entre otros.

Todos ellos la caracterizaron -y algunos todavía lo hacen- como una personalidad única, un espíritu que inspiraba calidez más allá de los reveses que le impuso la vida, y como una irrepetible de la música, con su “manera de cantar llorando, un quejío inigualable, una expresividad fuera de lo común”, como describió Sabina, que le dedicó la famosa “Por el boulevard de los sueños rotos”.

Acompañada únicamente por una guitarra, Chavela dejó tras de sí ejemplos de su conmovedor y sufrido lamento frente al micrófono en “Macorina”, de su primer álbum grabado en 1961, “Paloma negra”, “Un mundo raro” y “La llorona”, tal vez la más famosa e hipnótica de sus versiones; por nombrar tan sólo un puñado de las que aparecen en su extenso haber de más de 80 discos de estudio y en vivo.

Basta un repaso de su obra y situarla en contexto para comprender la relevancia vanguardista que “la Chamana” tuvo al hacer propias esas letras, cuando la canción ranchera, el género que principalmente la volvió conocida, era señal unívoca de fiesta y la música popular mexicana en general, un dominio absoluto de los hombres.

Intentaron que subiera al escenario en vestido y tacos, pero elegía ponerse pantalones, trajes de charro, sombreros y salir sin maquillaje, aunque eso le valiera la incomprensión y el desdén de quienes que la tildaban de “marimacho”, y cantaba lo que se suponía que debían ser líricas felices como si se tratara de una catarsis, una forma de purgar el dolor.

En la sociedad homofóbica e intensamente religiosa de la México de su época, se paraba frente a los roles de género establecidos, bebía y fumaba “como varón”, a veces calzaba una pistola en su cinto, y le hablaba desde la música a las mismas mujeres a las que los compositores se las habían escrito: Chavela lo dio vuelta todo mucho antes de que su genio fuera abrazado en los pagos latinoamericanos, pero debió atravesar un duro impás de 15 años para volver con renovado recibimiento.

Entrada la década del 70, rechazada una vez más por el mundo que la rodeaba y tras la muerte de José Alfredo Jiménez, fue acogida por una familia de chamanes que la ayudaron a rehabilitarse de su dura adicción al alcohol, y desapareció de la vida pública al punto de que la sociedad la diera por muerta.

Sería España el nuevo lugar en el que, ya en los 90 y con sus fantasmas bajo control, volvería a cantar su querido repertorio frente a una audiencia y cultivaría más vínculos en el universo artístico que le dieron el impulso necesario para recorrer los escenarios ibéricos de la mano de Miguel Bosé, Ana Belén, Sabina, Martirio y el propio Almodóvar, su “único amor en la Tierra”.

Revitalizada, lúcida y activa, la intérprete de “Que te vaya bonito” y “Las simples cosas” expresó abiertamente que era lesbiana a los 81 años y eligió despedirse de las presentaciones en vivo en 2006: “No quiero que me vayan a ver solamente por ser una viejita simpática”, dijo en su último concierto en la Ciudad de México.

Mujer libre hasta el final, alguna vez resumió: “Yo no soy barco, no tengo velas, no tengo ancla. Tengo alas maravillosas, unas alas muy tenues, muy bellas, que yo las siento y voy por el mundo. Ahí sueñas, ahí creas. El que está estacionado no crea. Hay que romperse el alma para poder crear”.

(*) Agencia de noticias Telam.

Sigue leyendo

Mundo

Reeditarán con sonido envolvente el disco “Animals” de Pink Floyd

Publicado

el

A 45 años de su publicación, “Animals”, una de las producciones más importantes en la discografía del legendario grupo británico Pink Floyd, será reeditado por primera vez con tratamiento sonoro 5.1, conocido como sorround sound (sonido envolvente).

Las versiones individuales estarán disponibles a partir del próximo 16 de septiembre y el 7 de octubre saldrá a la venta una versión de lujo, según informó la compañía Sony, aunque no brindó más detalles sobre su contenido.

“Animals” fue el décimo disco de estudio de Pink Floyd y es considerado uno de sus mejores trabajos, a la par de clásicos como “The Wall”, “Wish You Were Here” y “The Dark Side of the Moon”.

La temática del disco se centró en los serios problemas socioeconómicos que atravesaba el Reino Unido en esa década.

A la hora de abordar el tratamiento estético de esta producción, el grupo tomó como inspiración la novela “Rebelión en la granja”, de George Orwell.

Así nació el célebre cerdo inflable que sobrevolaba el estadio en cada presentación de la banda, una costumbre que aún mantiene en vivo Roger Waters a la hora de interpretar “Pigs on the Wing”, el tema motivo de la placa, de acuerdo a lo que se pudo ver en su última visita de 2018 en el Estadio de La Plata.

Sigue leyendo


Propietaria/Directora: Andrea Viveca Sanz
Domicilio Legal: 135 nº 1472 Dto 2, La Plata, Provincia de Buenos Aires
Registro DNDA Nº 2019-79370965 Edición Nº