Conéctate con nosotros

Historias Reflejadas

“Dudas”

Publicado

el

Dudas

Hace silencio el silencio. Es un vacío, un hueco sin palabras. No entran más. Se rompen las fotos en la foto, la culpa resbala, se quiebra el miedo; después, como si su naturaleza mutara, de cuerpo en cuerpo, capas arriba de capas, mentiras estratificadas, en otras playas, arena sobre la arena, un tiempo inacabado, reflejos proyectados en el orden de las cosas. Un desorden en foco. Experimenta el abandono. Mudo. Experimenta. Se cubre de pieles ajenas. La verdad anida en la mirada. No se ven, los rostros no se reconocen en los huecos. Son sensaciones dentro del espacio vacío, debajo del agua, donde crecen las voces y se hunden. Precipitan en las profundidades de la duda.

Andrea Viveca Sanz

Se reflejan en esta historia los siguientes textos: “Los abandonados”, de Luis Mey; “Olimpia”, de Betina González; “La otra playa”, de Gustavo Nielsen; y “Que nadie te salve la vida”, de Flavia Company.

Sigue leyendo
Haga clic para comentar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Historias Reflejadas

“El silencio”

Publicado

el

El silencio

La historia colgaba de las ramas. Cada tanto, una brisa suave balanceaba las palabras. Era allí, en ese movimiento imperceptible que ocurría a pesar de los agujeros negros, donde la maravilla se manifestaba. Y aunque el agua y el fuego habían arrastrado los sonidos cotidianos, aunque el miedo y la culpa se enredaran una y otra vez, en los bordes de los cuerpos siguieron adelante. Todos sabían. El vacío de las voces tenía la textura de las cosas que no se nombran. Áspero y rugoso, lo que no se pronunciaba crecía y se desparramaba desde el fondo de las bocas cerradas.

Fue entonces, en un claro del camino, en un punto de ramificación del lenguaje, cuando descubrieron que el simple gesto de nombrar abría alas y ventanas.

Y una palabra llamó a la otra y esta otra a otra más. El murmullo creció y se multiplicó, como un rumor. Como si cada verbo fuera capaz de volar y con su vuelo pudiera mover una parte de la historia que colgaba de las ramas y del tiempo. Como si se tratara de un rugido en el centro de un silencio.

Andrea Viceca Sanz (@andreaviveca)

Se reflejan en esta historia los siguientes textos: “Los agujeros negros”, de Yolanda Reyes con ilustraciones de Daniel Rabanal; “Lo que Teo no dice”, de Gabi Casalins con ilustraciones de Laura Aguerrebehere; “Los dinosaurios son pura historia”, de Márgara Averbach con ilustraciones de Daniela López Casenave; y “Un rugido en la selva”, de María Fernanda Karageorgiu y Alejandra Karageorgiu.

Sigue leyendo

Historias Reflejadas

“Círculos”

Publicado

el

Círculos

Deja correr las nubes. Una detrás de la otra.

¿Están escritas todas las palabras?

¿Dónde comienzan los hilos que prolongan las letras?

¿Dónde nacen las voces del árbol y del trueno?

Debajo, en las raíces, donde el silencio y el agua conjuran los nombres.

¿Cuántos hilos tejen cada vida?

Por aquí y por allá, detalles, una brisa que separa, antes.

Antes de las guerras, cuando la poesía colgaba de las ramas.

Antes de las plumas desparramadas y de los ojos en la arena, sin tiempo.

Antes de la oscuridad.

¿Quién decide la caída de las hojas, el viaje hacia el subsuelo, fugaz?

Alguien mira los detalles. Cerca.

Después del viento, los relojes mudos, la muerte y la vida anudadas, como si fueran la misma cosa. Unas y otros iguales, diferentes.

Nunca es el mismo otoño.

Ni la misma historia.

Andrea Viveca Sanz

Se reflejan en esta historia los siguientes libros que recomendamos: “Crecí hasta volver a ser pequeña”; de Adela Basch y María Delia Lozupone; “Una versión de Dios”, de Liliana Bodoc y Ana Luisa Stok; “Uno y siete”, de Gianni Rodari y Beatrice Alemagna; y “Mirar de cerca”, de Margara Averbach y Eugenia Nobati.

Sigue leyendo

Historias Reflejadas

“Sombras”

Publicado

el

Sombras

Alguien apaga la luz. La calle se contrae, un manto oscuro cubre el laberinto de voces. Ruedan palabras sin sentido, desnudas. En cada esquina, la vida recortada, un pedazo de tiempo troquelado. Aun así, en esa bruma donde no se llega a ver, en el territorio de la muerte, algo permanece y se multiplica. Piel adentro, el cuerpo recuerda. Claro que recuerda; una vez, muchas veces, se abren memorias antiguas, despellejándose sobre las veredas, justo cuando los fantasmas sobrevuelan los espacios vacíos. Son vampiros sedientos en la noche, clavan sus dientes en el hueco. Lo abren. Las heridas vuelven a sangrar. Todo es silencio en los gritos, lenta esclavitud sin palabras.

Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca)

Se reflejan en esta historia las siguientes novelas: “Nada que corte”, de Gloria Vaccarezza; “Dark”, de Edgardo Cozarinsky; “La sed”, de Marina Yuszczuk; y “Carne de cañón”, de Victoria Herrera.

Sigue leyendo


Propietaria/Directora: Andrea Viveca Sanz
Domicilio Legal: 135 nº 1472 Dto 2, La Plata, Provincia de Buenos Aires
Registro DNDA Nº 2019-79370965 Edición Nº