Antonio Birabent y Ariel Minimal dan origen a “Las lenguas muertas”

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca)
Edición: Walter Omar Buffarini //

A veces es posible reencontrarse, mimetizarse con el lenguaje que nos pertenece y que da vida a ese entramado de historias que forman parte de nuestra memoria y nos habitan.

“Las lenguas muertas” es una banda de encuentros, es la convergencia de un idioma que atraviesa el tiempo y se transforma, es la síntesis y la multiplicación de las palabras guardadas en el aire del rock, que lejos de morir permanece.

Antonio Birabent y Ariel Minimal, empujados por los vientos de la vida, convirtieron un encuentro casual en el punto de partida de esta banda, a la que luego se sumaron Claudio Leiva y Marcos Rocca. Juntos, se dejaron llevar por la música que los constituye y por la amistad que los anima para embarcarse en este proyecto que promete.

Están listos para levantar vuelo, preparados para conversar con su público, el de ayer, el de hoy, el de siempre.

En diálogo con ContArte Cultura, Antonio Birabent cuenta cómo vivieron el proceso creativo de este nuevo proyecto e invita al show que estarán dando el próximo 29 de febrero en Strummer Bar (Godoy Cruz 1631-CABA).

—Para comenzar y a modo de presentación, si pudieran elegir un objeto/instrumento que represente la esencia de esta banda que los reúne, ¿cuál sería y por qué?
—Un corazón eléctrico. Tenemos esa mezcla: sangre y energía humana.

—¿Recuerdan en qué lugar y en qué momento se encuentra el primer vuelo de este sueño compartido?
—Exactamente: en la puerta del colegio de nuestros hijos. Ahí empezó todo.

—¿Cómo llegaron al nombre que los une como banda?
—Nos gusta la idea de que el rock sea una lengua muerta para algunos, porque para nosotros sigue siendo un idioma que nos representa. Algo antiguo y a la vez vigente.

—¿Quiénes forman parte de “Las lenguas muertas” y qué rol desempeñan en el grupo?
—Ariel Minimal y yo cantando y componiendo. Además, Ariel tocando la guitarra, Claudio Leiva en batería y Marcos Rocca en bajo.

—¿Cómo vivieron el proceso creativo de cada una de las canciones que van a presentar? ¿Las palabras llamaron a la música o las melodías buscaron las palabras que necesitaban?
—Fue y está siendo un viaje maravilloso, porque tuvimos con Ariel una coincidencia para componer arrolladora. Hicimos un tema por día, todos los miércoles, durante tres meses. A veces empezábamos de una palabra, a veces de una pequeña melodía. Las canciones surgieron con una fuerza y una verdad que nos sorprendió a nosotros mismos.

—¿Cuáles son los instrumentos que acompañarán el camino de sus canciones y que mantienen vivo al rock entre ustedes?
—La comunicación, la alegría, las palabras y la emoción de estar en pie para poder transmitir todo esto.

—El 29 de febrero se estarán presentando por primera vez en un concierto que promete lo nuevo y también lo que permanece, ¿qué expectativas tienen para esa noche y cómo se preparan para el encuentro con su público?
—Mucha alegría y mucho entusiasmo. Ayer tuvimos un ensayo donde empezamos a sonar como sabemos que podemos hacerlo. Sobre todo, están las canciones. Tenemos unos temas que nos conmueven.

—¿Qué deseos les gustaría dejar flotando en el aire de su música para “Las lenguas muertas”?
—Estamos listos para conversar.


Conocé algo más de “Las lenguas muertas” en:

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