
Artes Plásticas
Continúa en Rosario la muestra “Relieves”, del artista José Luis Maccari
El Museo Castagnino de Rosario alberga, hasta el 20 de julio, la muestra “Relieves” del artista José Luis Maccari (1928–2023), una propuesta que invita a redescubrir la geometría como medio de exploración estética, espiritual y conceptual. Se trata de una serie de estructuras monocromáticas realizadas desde fines de los años 60 hasta la década del 80, que el artista concibió como un ejercicio riguroso y sensible de forma, luz y materia.
La exposición ofrece una mirada integral sobre una faceta menos conocida pero profundamente refinada de Maccari, quien, además de destacarse como pintor y docente, desarrolló a lo largo de su carrera una obra plástica silenciosa y poética, alejada de los estruendos figurativos o narrativos, y centrada en la investigación de los planos, los relieves y la materialidad.
Desde los albores de la civilización occidental, la geometría ha sido entendida como una vía para acceder al orden del mundo y a la verdad. En ese mismo sentido, Maccari se sumó desde su singularidad a una larga tradición de artistas que encontraron en la pureza formal una herramienta expresiva de gran potencia. Así, sus relieves blancos, de apariencia minimalista, dialogan tanto con los ideales renacentistas de proporción y armonía como con las búsquedas metafísicas del arte moderno.
El propio Maccari lo expresó con claridad: “Quise siempre que fueran blancos porque la lección del material conlleva la aparición de la forma… evitando siempre el exceso de sentimentalismo, ya que el blanco se asienta como potencialidad expresiva”. Trabajando con cartón finlandés, su proceso implicaba una cuidadosa superposición de planos, donde cada línea, corte o espesor era calculado y ejecutado con precisión.
En una carta de 1968, el crítico Julio Payró elogió sus relieves señalando que en ellos coexistían la espiritualidad egipcia, el idealismo griego y la sensibilidad contemporánea. Esa fusión atemporal es evidente en obras como “Mit sein”, donde la geometría no es mera construcción formal, sino una vía de elevación, una meditación visual.
Estas composiciones alejadas de la figuración tradicional, encuentran su potencia en la sutileza de las sombras, los reflejos y los vacíos, que invitan al espectador a una contemplación activa, casi meditativa. La serie Relieves no busca narrar, sino evocar, provocar una experiencia íntima de percepción, donde lo esencial se revela en lo simple.
Nacido en Buenos Aires en 1928, José Luis Maccari tuvo una formación artística diversa y rica. Vinculado al grupo de artistas de La Boca, compartió exposiciones con figuras como Fortunato Lacámera, Miguel Diomede y Miguel Carlos Victorica. Si bien sus primeras obras fueron figurativas como “Rincón bernalense” (1952), que integra la colección del Castagnino, a partir de los años 60 inició una profunda investigación sobre el lenguaje abstracto, los materiales y la geometría, que daría origen a las piezas que hoy integran esta muestra.
Además de sus obras en cartón, en décadas posteriores experimentó con maderas, pigmentos y herramientas de corte, desarrollando lo que él mismo denominó “constructivismo disruptivo”, una etapa donde el gesto y la materia ganaron protagonismo.
A lo largo de su trayectoria, Maccari participó de exposiciones en Argentina, Venezuela e Inglaterra. Fue parte del movimiento de arte no figurativo y recibió importantes distinciones, como el J. H. Loudon Shell International Prize. Su obra forma parte de colecciones públicas y privadas en el país y el exterior.
En definitiva, la exposición “Relieves” no solo permite reencontrarse con un artista de notable sensibilidad y rigor técnico, sino también con una propuesta estética que invita a ver en el blanco la plenitud de todos los matices, y en la geometría, una forma de poesía visual.
(Fuente: Algoencomun)

Artes Plásticas
El Malba, escenario del cruce de la alta costura y Frida Kahlo

La moda, el arte y la construcción de identidad confluirán en septiembre en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), que será sede de la cuarta edición de la Semana de la Alta Costura Argentina (SAC) y de “Viva Frida”, una exposición dedicada a Frida Kahlo que llegará por primera vez a Sudamérica.
La programación, organizada por SAC y dirigida por Elina Costantini, se desarrollará entre el 14 y el 21 de septiembre y formará parte de las celebraciones por el 25.º aniversario de Malba. La propuesta reunirá a diseñadores argentinos y extranjeros y buscará reivindicar la alta costura nacional como una expresión cultural vinculada con el diseño, el arte textil y la identidad.
La agenda comenzará el lunes 14 con la presentación de la colección “Alas y Raíces”, de Natalia Antolín. El martes 15 será el turno de Camila Romano, con “Entre todo y nada”, y de Pía Carregal, con “Morfogénesis”. El miércoles 16, la diseñadora mexicana Carla Fernández presentará una retrospectiva de su universo creativo, construido a lo largo de más de 25 años de trayectoria.
La SAC también llevará la alta costura al espacio público. El domingo 20 de septiembre, la explanada de Malba será escenario de un desfile con entrada libre y gratuita, mientras que el lunes 21 se realizará una fiesta de cierre con música folklórica mexicana, comidas y bebidas típicas. Esa noche también se proyectará “Frida, Naturaleza viva”, de Paul Leduc.
El otro gran eje de la programación será “Viva Frida”, que abrirá al público el 20 de septiembre y permanecerá hasta el 15 de marzo de 2027. La exposición reunirá más de 300 objetos y piezas originales vinculados con la artista, entre ellos vestimentas, accesorios, aparatos ortopédicos, fotografías, cartas, documentos de archivo, litografías y pinturas.
La muestra, curada por la doctora Circe Henestrosa, incorpora materiales de la Colección Gannit Ankori y de una colección privada de fotografías, además de piezas pertenecientes a las colecciones de Eduardo y Elina Costantini. El conjunto propone un acercamiento a la artista a través de su producción, su vida privada y la construcción deliberada de su imagen.
Uno de los núcleos de “Viva Frida” será precisamente la relación entre indumentaria e identidad. La utilización de la vestimenta tehuana, asociada con la cultura de Oaxaca, fue para Kahlo una forma de afirmación cultural y política, pero también una herramienta para construir su propia representación.
La ropa cumplió además una función relacionada con su cuerpo y sus experiencias físicas: podía ocultar, transformar o poner en escena aquello que la artista quería mostrar. De ese modo, el vestido se convirtió en una extensión de su lenguaje artístico y en parte de una identidad cuidadosamente construida.
La conexión entre la exposición y la SAC aparece en esa concepción de la moda como algo que excede la función de vestir. En ambos casos, la indumentaria es presentada como una forma de expresión, una herramienta para construir identidad y un territorio de encuentro entre arte, cultura y sociedad.
La inauguración de “Viva Frida” será el sábado 19 de septiembre a las 19, con entrada libre y gratuita. La exposición podrá visitarse desde el día siguiente y permanecerá en Malba hasta marzo de 2027.
Artes Plásticas
Otto Soria realiza la muestra “De buena madera” en Carpintería para los Árboles


El sábado 29 de agosto, fecha en que se celebre el Día del Árbol, el artista plástico Otto Soria llevará a cabo la muestra “De buena madera” en el espacio Carpintería para los Árboles, de calle Espinosa 2040 del barrio porteño de La Paternal. El evento tendrá lugar de 19.30 a 21.30 y contará con la performance “Maderas resonantes”.
Respecto de las obras que serán expuestas, el artista describió: “Me encanta dibujar árboles y por otro lado me gusta pensar en el origen de las cosas, ¿cómo era eso que se modificó para terminar en lo que es ahora? Uniendo esos dos intereses surgió la idea de tomar objetos de madera y pintar sobre cada uno el árbol que le dio origen, identificándolo con su nombre botánico”.
Asimismo, Soria refirió que la idea también implica “mostrarlos en el lugar donde se produce la transformación, en el taller de una carpintería”. De ese modo “vamos a caminar entre las máquinas, las herramientas, la viruta y escuchar sonar la madera de los violines, viola y violonchelo del cuarteto de cuerdas @elektrastrings“, amplió.
Según se informó, durante la muestra se sorteará entre los presentes algunas obras expuestas.
Artes Plásticas
Inauguran tres nuevas muestras en el Centro Cultural Recoleta

El Centro Cultural Recoleta inauguró tres nuevas exposiciones de arte contemporáneo en las salas 4, 10 y 11, en el marco de los proyectos seleccionados en la convocatoria federal anual de la institución, una iniciativa que impulsa la producción, circulación y exhibición de obras de artistas emergentes de todo el país.
En la sala 4 se presenta “Melodía encadenada”, de Andrés Aizicovich (Buenos Aires, 1985), una exhibición que recupera la imagen de la inmersión —un viaje hacia aquello que todavía no tiene forma— para reflexionar sobre el acto creativo y los procesos de comunicación. En esta nueva serie de pinturas, cuerpos flotantes y contorsionados son atravesados por una línea de agua que funciona como un umbral entre la superficie y la profundidad.
La instalación se completa con cinco cabezas-vasijas que hacen circular agua en un circuito cerrado. Ese flujo continuo vuelve visible y audible aquello que habitualmente permanece intangible: la memoria, los relatos y las formas mediante las cuales una comunidad comprende el mundo.
“En la obra de Aizicovich, el interior y el exterior no designan necesariamente posiciones espaciales, sino estados entre los que el cuerpo, la materia y el lenguaje transitan incesantemente”, señala el curador Javier Villa.
En la sala 10 se presentó “Eslabón de Leyes”, primera exposición individual de Manuel Sigüenza (Buenos Aires, 1980). La muestra surge de la fascinación del artista por un conjunto de cerámicas halladas en la década de 1930 en el arroyo Leyes, en la provincia de Santa Fe, y propone pensar la cerámica arqueológica y la contemporánea como una materialidad capaz de activar viajes en el tiempo y conservar algunos de los relatos más antiguos de la cultura argentina.
A partir de esos restos materiales y narrativos, Sigüenza desplaza la pregunta sobre qué son estos objetos para indagar qué producen y cómo operan en la construcción de imaginarios, instituciones y relatos que se transforman a lo largo del tiempo.
“No abordamos las cerámicas porque necesiten ser interpretadas. Recurrimos a ellas para paliar esa necesidad insaciable de seguir construyendo relatos que nos permitan responder, una y otra vez, quiénes somos”, afirma Javier Villa.
En la sala 11 se exhibe “Fantasía de valor”, de Flor Alvarado, con curaduría de Carla Barbero. A través del dibujo, la pintura, la escultura y la performance, la artista desarrolla una práctica anclada en una perspectiva marrón-indígena, atravesada por la historia migrante de su familia.
La exposición reúne obras realizadas en carbonilla sobre madera, pastel tiza sobre papel misionero y una escultura construida con cajones provenientes del circuito frutihortícola. “A partir de distintos imaginarios, Alvarado explora la feminidad racializada y las tensiones con la construcción histórica de una Argentina blanca, articulando una poética donde el deseo, el humor y la materialidad ponen en cuestión jerarquías sociales, estéticas y culturales”, sostiene la curadora Carla Barbero.
Las tres exposiciones pueden visitarse en el espacio de calle Junín 1930 de CABA, con entrada libre y sin costo para argentinos y residentes, de martes a viernes de 12 a 21 y los sábados, domingos y feriados de 11 a 21.







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