
Artes Plásticas
Inauguran tres nuevas muestras en el Centro Cultural Recoleta
El Centro Cultural Recoleta inauguró tres nuevas exposiciones de arte contemporáneo en las salas 4, 10 y 11, en el marco de los proyectos seleccionados en la convocatoria federal anual de la institución, una iniciativa que impulsa la producción, circulación y exhibición de obras de artistas emergentes de todo el país.
En la sala 4 se presenta “Melodía encadenada”, de Andrés Aizicovich (Buenos Aires, 1985), una exhibición que recupera la imagen de la inmersión —un viaje hacia aquello que todavía no tiene forma— para reflexionar sobre el acto creativo y los procesos de comunicación. En esta nueva serie de pinturas, cuerpos flotantes y contorsionados son atravesados por una línea de agua que funciona como un umbral entre la superficie y la profundidad.
La instalación se completa con cinco cabezas-vasijas que hacen circular agua en un circuito cerrado. Ese flujo continuo vuelve visible y audible aquello que habitualmente permanece intangible: la memoria, los relatos y las formas mediante las cuales una comunidad comprende el mundo.
“En la obra de Aizicovich, el interior y el exterior no designan necesariamente posiciones espaciales, sino estados entre los que el cuerpo, la materia y el lenguaje transitan incesantemente”, señala el curador Javier Villa.
En la sala 10 se presentó “Eslabón de Leyes”, primera exposición individual de Manuel Sigüenza (Buenos Aires, 1980). La muestra surge de la fascinación del artista por un conjunto de cerámicas halladas en la década de 1930 en el arroyo Leyes, en la provincia de Santa Fe, y propone pensar la cerámica arqueológica y la contemporánea como una materialidad capaz de activar viajes en el tiempo y conservar algunos de los relatos más antiguos de la cultura argentina.
A partir de esos restos materiales y narrativos, Sigüenza desplaza la pregunta sobre qué son estos objetos para indagar qué producen y cómo operan en la construcción de imaginarios, instituciones y relatos que se transforman a lo largo del tiempo.
“No abordamos las cerámicas porque necesiten ser interpretadas. Recurrimos a ellas para paliar esa necesidad insaciable de seguir construyendo relatos que nos permitan responder, una y otra vez, quiénes somos”, afirma Javier Villa.
En la sala 11 se exhibe “Fantasía de valor”, de Flor Alvarado, con curaduría de Carla Barbero. A través del dibujo, la pintura, la escultura y la performance, la artista desarrolla una práctica anclada en una perspectiva marrón-indígena, atravesada por la historia migrante de su familia.
La exposición reúne obras realizadas en carbonilla sobre madera, pastel tiza sobre papel misionero y una escultura construida con cajones provenientes del circuito frutihortícola. “A partir de distintos imaginarios, Alvarado explora la feminidad racializada y las tensiones con la construcción histórica de una Argentina blanca, articulando una poética donde el deseo, el humor y la materialidad ponen en cuestión jerarquías sociales, estéticas y culturales”, sostiene la curadora Carla Barbero.
Las tres exposiciones pueden visitarse en el espacio de calle Junín 1930 de CABA, con entrada libre y sin costo para argentinos y residentes, de martes a viernes de 12 a 21 y los sábados, domingos y feriados de 11 a 21.

Artes Plásticas
Hallan en Perú una pintura que podría pertenecer a El Greco

Una pintura descubierta en una casa de antigüedades de Lima podría haber sido realizada por Doménikos Theotokópoulos, más conocido como El Greco, según los primeros resultados de una investigación científica que analizó los materiales, la técnica y distintos detalles de la obra.
La pieza, titulada “Meditación y Estigmatización de San Francisco de Asís”, se encuentra bajo custodia del Museo Convento San Francisco de Lima y fue sometida a estudios por un equipo de especialistas de la ONG Wanna Film, que elaboró un ensayo académico con sus conclusiones.
La pintura representa a San Francisco de Asís contemplando un cráneo, símbolo de la muerte, mientras que en otro sector aparece el santo en éxtasis durante la recepción de los estigmas de Cristo. Uno de los elementos que más llamó la atención de los investigadores fue una inscripción prácticamente imperceptible localizada en una pequeña Biblia representada dentro de la escena.
Los especialistas identificaron allí una microinscripción árabe que no había sido documentada anteriormente en otras obras atribuidas a El Greco. Según el estudio filológico, el texto combina referencias vinculadas con la llamada islámica a la oración y con una antigua tribu árabe. Para los investigadores, el detalle se suma a la confluencia de tradiciones religiosas presente en la obra: la formación bizantina y ortodoxa que el artista recibió en Creta, la iconografía católica de la España de la Contrarreforma y la referencia islámica.
La investigación incluyó reflectografía infrarroja, fluorescencia ultravioleta y análisis químico de los pigmentos. También se realizó un cotejo paleográfico con documentos autógrafos del pintor conservados en el Museo del Prado de Madrid. Los estudios determinaron además la ausencia de un dibujo preparatorio debajo de la pintura, una característica que los expertos consideran relevante para estudiar su posible autoría.
Otro indicio es el tamaño del cuadro, de 128 por 101 centímetros, menor al de otras obras vinculadas con el taller del artista. Los investigadores sostienen que esas dimensiones podrían haber permitido a El Greco trabajar personalmente los pequeños detalles de la composición, en lugar de delegarlos en sus discípulos.
La obra fue encontrada en estado de deterioro y recibió tareas de conservación preventiva, mientras está prevista una restauración posterior. La investigación también reconstruyó parte de su recorrido y estableció que estuvo en una tienda de antigüedades del distrito limeño de Miraflores a mediados del siglo XX.
Los resultados aportan nuevos argumentos a favor de la atribución, aunque la pieza continúa siendo presentada como una obra atribuida a El Greco mientras avanzan los estudios sobre su origen y autoría.
Artes Plásticas
Debut de Johnny Depp como escultor con una obra inspirada en un dibujo de su hijo

El actor estadounidense Johnny Depp debutó en el terreno de la escultura con “The Bunnyman”, una obra de dos metros de altura realizada en bronce blanco que se exhibe en la 21ª edición de la feria Contemporary Istanbul, uno de los principales encuentros de arte contemporáneo de Turquía.
La pieza, instalada al aire libre en Tersane Istanbul, representa una figura híbrida entre un ser humano y un conejo. Aunque se trata de la primera incursión de Depp en la escultura, el personaje forma parte desde hace tiempo de su producción como artista visual y apareció anteriormente en dibujos y pinturas.
El origen de “The Bunnyman” se remonta a un dibujo realizado por Jack, hijo del actor, cuando tenía alrededor de cinco años. Según explicó la Fundación Sigg Art, responsable de llevar la pieza a la feria, aquel trazo infantil hizo que Depp recordara un sueño recurrente que había tenido aproximadamente a la misma edad, en el que aparecía una misteriosa figura sin rostro.
A partir de esa conexión entre el dibujo de su hijo y sus propios recuerdos infantiles, Depp desarrolló al personaje en distintas obras hasta trasladarlo ahora por primera vez a las tres dimensiones. La figura, concebida como una especie de guardián mitad humano y mitad conejo, sostiene además una espada.
La escultura fue realizada en colaboración con Sigg Art Foundation, Pantheon Art y la Fonderia Artistica Battaglia de Milán, especializada en fundición artística, mediante la técnica de la cera perdida.
“The Bunnyman” integra el conjunto de obras de gran formato desplegadas en Tersane Istanbul, los antiguos astilleros otomanos ubicados sobre el Cuerno de Oro y reconvertidos en un complejo cultural y comercial.
La feria reunió este año 1.372 obras de 736 artistas de 16 países, representados por 70 galerías. Entre las piezas monumentales también sobresale “Juana”, una escultura de siete metros del artista español Jaume Plensa.
Artes Plásticas
“Viva Frida” reunió a miles de visitantes en el Malba

La exposición “Viva Frida”, que propone un recorrido por la vida, la obra y la construcción de la imagen de Frida Kahlo, convocó a miles de personas durante su primer fin de semana en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), donde podrá visitarse con entrada libre y gratuita hasta el 15 de marzo de 2027.
La muestra, organizada por SAC – Semana de la Alta Costura Argentina y el Museo Frida Kahlo de México, bajo la dirección general de Elina Costantini, quedó inaugurada el sábado 19 de septiembre y reúne más de 300 objetos y piezas originales relacionados con la artista mexicana.
Con curaduría de Circe Henestrosa, la exposición presenta vestimentas, accesorios, aparatos ortopédicos, fotografías, cartas, documentos y otros materiales de archivo, además de litografías y pinturas pertenecientes a las colecciones de Eduardo y Elina Costantini.
El recorrido incorpora también piezas de la Colección Gannit Ankori y de una colección privada de fotografías, en una propuesta que busca acercarse a Kahlo desde diferentes dimensiones de su vida y producción artística.
Los objetos personales ocupan un lugar central y permiten indagar en la manera en que la artista construyó una identidad visual que trascendió su pintura. La vestimenta, los accesorios y los elementos vinculados con las dificultades físicas que atravesó a lo largo de su vida aparecen así como parte de un universo en el que experiencia personal y creación artística mantienen un diálogo permanente.
Las actividades de apertura continuaron el domingo 20 con un desfile especial en la explanada del Malba, donde distintas diseñadoras reinterpretaron la estética, los símbolos y el legado de Kahlo desde la moda contemporánea.
La fachada y los alrededores del museo se transformaron para la ocasión en una pasarela a cielo abierto, acompañada por un mapping proyectado sobre el edificio. La actividad formó parte además de las celebraciones por los 25 años del Malba, inaugurado en 2001.
El encuentro entre moda y artes visuales tuvo como cierre la presentación en vivo de Silvestre y La Naranja, que completó el programa especial desarrollado durante el primer fin de semana de la exposición.
Con una figura que trascendió hace décadas las fronteras de México y de las artes plásticas, “Viva Frida” busca reconstruir diferentes aspectos de Kahlo a través de objetos originales y documentos que permiten observar no sólo a la artista, sino también la forma en que convirtió su cuerpo, su vestuario y su propia imagen en parte inseparable de su lenguaje creativo.
La exposición permanecerá abierta hasta el 15 de marzo de 2027 en el MALBA, ubicado en avenida Figueroa Alcorta 3415, en la ciudad de Buenos Aires.







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