Literatura
Chivilcoy vive la segunda edición de su Feria del Libro
Con el fin de celebrar la cultura como un espacio de encuentro, la Feria del Libro de Chivilcoy (Flich) lanza su segunda edición que se realizará desde este sábado 2 de septiembre con entrada libre y gratuita, en la cancha del Club Colón de la ciudad, y presenta una agenda cargada de actividades con la participación de figuras como Alejandro Dolina, Alexandra Kohan y Walter Lezcano, entre otros.
La Flich es un proyecto coordinado por la escritora Samantha San Romé y Maximiliano Gesualdi, de Librería Macondo; ambos licenciados en Ciencias de la Comunicación y gestores culturales (FLACSO). “Nuestro principal objetivo es un deseo, que tiene que ver con celebrar la cultura como un espacio de encuentro, de disfrute y goce de la literatura, la poesía y el arte”, dice San Romé.
Como equipo, Gesualdi y Romé coinciden en “la necesidad de defender la cultura de la amenaza del discurso liberal que la reduce a un intercambio de bienes y servicios y en ese sentido rescatar su potencia política y transformadora, que es lo que nos hace humanos, pensar y sentir y construir el presente y el futuro, por encima de todas las otras políticas”.
“Creemos en el valor que tiene difundir la literatura, los libros, la poesía, el arte, el periodismo y un montón de expresiones que nos hacen pensar y reconocernos con otros/as”, asegura San Romé.
“También es importante para la Flich descentralizar los programas culturales y pensar este proyecto con anclaje territorial, pero que pueda ser conocido en el país por lo mismo que son reconocidos los festivales de Capital Federal y que la gente de nuestra ciudad no tenga que pagar una entrada o viajar para conocer a un artista que admira o, quizás, nunca lo haga por esas razones”, considera la gestora.
De esta manera, el foco está puesto en acercar a la comunidad todo lo que esté relacionado con el mundo del libro, la edición y la publicación “para tejer relaciones”, precisa San Romé.
De la primera edición a ésta, la Flich cambió algunas cuestiones logísticas y de infraestructura: “Tanto por el poder de convocatoria de los artistas de este año como para ofrecer mayores comodidades y circuitos para los/as feriantes, cuestiones de capacidad, de horarios, pero sostuvimos la identidad del proyecto y la diversidad de actividades”, explica la organizadora.
A partir de las 11.30 de este sábado, autores, autoras y artistas de larga trayectoria junto a nuevas voces literarias compartirán la segunda edición de esta fiesta cultural en el Club Colón, ubicado en la calle Benítez 95, en Chivilcoy.
Alexandra Kohan, Alejandro Dolina, Hernán Ronsino, Carla Quevedo, Walter Lezcano y Alejandro Chuca estarán presentes junto a la poeta Morena Ponce, Cora Barengo, Tomás Rosner, Daniel Casas, Álvaro Cortés y Patricia González López.
“Nuestra idea siempre fue que la Flich no sea únicamente una feria de libros tradicional sino un festival, una fiesta, un intercambio alrededor de estos temas. Por eso forman parte de la programación actividades diversas como talleres, charlas, entrevistas, lecturas, gastronomía, para no reducirla a la mirada comercial aunque también es importante para las editoriales que vienen que la gente vaya a comprar sus libros”, explica Gesualdi.
Para él, acercarse a un stand implica “descubrir un catálogo, una profesión, un trabajo, problemas que están atravesando las editoriales, dificultades y la oportunidad de hablar con los/as editores y conocer el proceso editorial”.
“Cuando invitamos a los/as artistas les hablamos sobre la importancia del vínculo y el intercambio en la Flich porque es parte de su identidad que las personas puedan conocer y escuchar a referentes de la cultura y que nos hagamos acá, en nuestro territorio, preguntas sobre la cultura, sobre su potencia transformadora y nuestros derechos culturales”, agrega el gestor del proyecto.
En el festival habrá lecturas, talleres de poesía y oralidad a cargo de Tomás Rosner, entrevistas, música de la mano de Gulubú (una banda homenaje a María Elena Walsh), charlas y hasta gastronomía. “Paralelamente, hay actividades infantiles y a la tardecita, cerramos la feria en un bar de la ciudad, Ruta 30, con entrevistas y lecturas de Carla Quevedo y Walter Lezcano, en un clima más descontracturado”, agrega Gesualdi.
“Entendemos que hacer un festival libre y gratuito contribuye a posibilitar ese encuentro y la elección de los espacios, como la diagonal el año pasado y la cancha del Club Colón este año, que son espacios transitados y familiares para los/as chivilcoyanos, convoca a sentirte parte”, dice el gestor sobre la propuesta.
La Flich cuenta con el auspicio del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires y fue seleccionada por el Programa de Apoyo a Ferias del País del Ministerio de Cultura de la Nación. Además, es organizada junto al Centro Cultural Néstor Kirchner de Chivilcoy que cuenta con un equipo que trabaja en un programa cultural local.
Literatura
“El árbol del Coyote”, de Federico Lorenz: la crudeza de la dictadura en primera persona

Federico Lorenz presentará el libro “El árbol del Coyote”, una obra que retoma el miedo y la represión vividas durante la dictadura, pero también el compañerismo y la humanidad, a través de la relación entre un padre y un hijo. Será el domingo 22 de marzo, a las 16, en la segunda Feria del Libro de Derechos Humanos: “Derechos en Letras”. El lugar específico de la presentación será la Sala de Proyectos del edificio 4 columnas. Espacio Memoria y DDHH (ex ESMA), de la Ciudad de Buenos Aires, con entrada libre y gratuita.
La obra, editada por La Flor Azul, es una novela que acompaña el presente de un narrador que, luego de la muerte de su padre, intenta develar quién fue y qué lugar ocupó en un tiempo marcado por la lucha obrera y la violencia de la última dictadura -y de sus años previos-.
La relación entre padre e hijo se reconstruye a partir de recuerdos fragmentarios y de las voces de quienes compartieron aquellos tiempos. La novela se detiene en la experiencia de los trabajadores y sus familias, la represión, el miedo y las consecuencias cotidianas de la dictadura.
En ese contexto, la solidaridad aparece como una forma concreta de resistencia: un mínimo gesto de compañerismo, bondad, y humanidad es capaz de atravesar generaciones.
(Fuente: Mariana Hunt – Prensa)
Literatura
Reeditan “A sus plantas rendido un león”, la sátira política de Osvaldo Soriano sobre Malvinas
La editorial Seix Barral reeditó “A sus plantas rendido un león”, una de las novelas más singulares del escritor Osvaldo Soriano, publicada originalmente en 1986 y convertida con los años en una de las sátiras políticas más recordadas de su obra. La nueva edición incluye un prólogo del narrador y ensayista Juan Martini.
Martini define a la obra como “una novela de urgencia que traza con intuiciones infalibles y tono irónico el boceto inquietante de un mundo que estaba por llegar. Y llegó”.
Ambientada en un país africano ficticio durante la Guerra de las Malvinas de 1982, la historia combina aventura, parodia política y humor delirante. El escenario es Bongwutsi, una nación imaginaria “que ni siquiera figura en el mapa”, donde un funcionario argentino decide suplantar al cónsul de su país en medio de un escenario tan absurdo como explosivo.
El protagonista es Faustino Bertoldi, encargado de turismo del consulado argentino que, ante el abandono diplomático y la imposibilidad de regresar a su país, asume el papel de cónsul. Desde ese lugar precario y casi ficticio se enfrenta al embajador británico mientras sigue con fervor patriótico las noticias del conflicto en el Atlántico Sur.
La trama se complica con la aparición de conspiradores internacionales, un militante vinculado al Ejército Republicano Irlandés que propone una alianza contra el imperialismo británico y un revolucionario africano que intenta regresar a Bongwutsi para liderar un levantamiento popular. A ese escenario se suman historias de amor, intrigas diplomáticas y episodios tan insólitos como la irrupción de un ejército de monos en medio de una revolución.
Una novela de aventuras políticas
El propio Soriano describía el origen de la novela con su característico tono irónico. “Al final me salió una novela de aventuras políticas en África, ambientada en plena guerra de las Malvinas. El personaje central es un cónsul argentino que se empieza a preguntar qué haría el general José de San Martín en su lugar”, explicó el autor en su momento.
“El país lo inventé y no tiene ni mar: es la miseria total. Lo único que tiene es un lago con una islita enfrente, donde está el prostíbulo. A ese país sin futuro le traspuse la realidad argentina”, agregó. Para Soriano, la novela también dialogaba con imaginarios geográficos y políticos: “La idea que seguimos teniendo de África como el fin del mundo se une con ese otro fin del mundo que son las Malvinas”.
Publicada originalmente dos años después del regreso de Soriano a Buenos Aires tras su exilio europeo, la novela condensa muchos de los rasgos característicos de su narrativa: humor político, ritmo vertiginoso, personajes excéntricos y una mirada crítica sobre el poder, el nacionalismo y los discursos ideológicos.
El título del libro proviene de un verso de una antigua versión del Himno Nacional Argentino que aludía a la derrota del poder colonial español. En la novela, esa imagen funciona como metáfora del deseo argentino de ver vencido al “león” británico en el conflicto por las islas Malvinas, aunque Soriano lo aborda desde la parodia y la exageración.
Con una mezcla de realismo, alegoría y sátira, “A sus plantas rendido un león” construye una fábula político-cómica en la que los hechos parecen imposibles pero terminan revelando una verdad reconocible. El humor —desde duelos absurdos hasta discursos patrióticos desbordados— se convierte en una herramienta para explorar temas como el colonialismo, la crisis ideológica o la frustración colectiva.
Nacido en 1943 y fallecido en 1997, Soriano desarrolló una trayectoria singular como periodista y novelista. Tras comenzar su carrera en el periodismo a fines de los años sesenta, debió exiliarse en Europa después del golpe militar de 1976. Vivió en Bélgica y luego en París hasta su regreso a la Argentina en 1984.
Su obra, entre la que se destacan clásicos como “Triste, solitario y final”, “No habrá más penas ni olvido” y “Cuarteles de invierno”, fue traducida a numerosos idiomas y recibió distinciones como el Premio Carrasco Tapia en Chile, el Raymond Chandler Award en Estados Unidos y, en la Argentina, el Premio Konex y el Quinquela Martín.
Con esta reedición, la novela vuelve a poner en circulación una de las historias más desbordadas e imaginativas de Soriano, una fábula donde el disparate, la política y la melancolía argentina se combinan en una narración tan cómica como crítica.
Textos para escuchar
Bicho Taladro – María Insúa
La escritora María Insúa lee el Capítulo 4 de su novela Bicho taladro.
Bicho Taladro (Cap. 4)
Mi vecina, a la que conozco por Lali, le grita al hijo, “sos un tarado”. Él quiere explicarle algo pero no llego a escuchar. Ella refuerza el grito y agrega otra sentencia: “¡boludo de mierda!” Me siento abajo del jacarandá. De noche las flores de este árbol parecen grises, como de plata sin lustrar. Prendo un cigarrillo y espero. Por ahora nadie grita. Tiro la cabeza para atrás sacando el humo y aparece el cielo.
Me quedo así. Pienso en Ricardo, que no tuvo hijos. Hubiera sido un buen padre para este chico. Lo conocí en uno de los encuentros de revinculación deI pabellón de psiquiatría. Él también era paciente. Coincidimos en la mesa donde estaba la comida. Me dijo, soy Ricardo. Y me contó de sus perros. A Ricardo los perros le hablaban incluso mientras dormía. Él se dormía de costado, un perro contra su pecho y otro en la espalda. Le decían cosas, él les miraba los ojos para no sentirse un loco. El tipo tenía una conexión paranormal con ellos. Le hubiera regalado un perro al hijo de mi vecina. Pero no cualquiera, sino uno elegido especialmente. En noches como esta, cuando los sacaba a pasear, llevaba la plata que escondía en el tubo del diploma de combatiente de Malvinas. Decía que prefería pagar el rescate de antemano por si se los querían secuestrar.
Pienso que a mamá le hubiera gustado tener un perro. Ayer le pusieron ese asqueroso respirador. De la casa de la vecina llegan ruidos de cubiertos, sillas que se corren.
Ricardo se reía con la boca y el pecho abiertos. Le llamaban la atención las casualidades. Llegó a faltar un mes a las reuniones. Primero le prohibieron el café, un tiempo después, el mate, y así. No contestó más los mensajes.
Vibra el celular. Una de mis hermanas pregunta, “¿cómo anda mamá?” Le contesto, “para la mierda. Besos”. Sería mejor comunicarse a través de otros lenguajes, como Ricardo con los perros. O el de la danza, que es anterior a la lengua hablada; empieza en el útero de la madre.
Se danza en el líquido amniótico con la guía del único ritmo posible, los latidos del corazón. Sin conciencia. El movimiento verdadero; después vendrá el falso cuando damos nuestro primer paso erguidas, tropezamos, titubeamos, perdemos la comunicación perfecta del primer momento.
Me pregunto si mi vecina, Lali, habrá sentido al chico danzar.
María Insúa

Nació en la ciudad de Buenos Aires en la que vive actualmente.
Es Magíster en Enseñanza de la Lengua y la Literatura; Licenciada en Ciencias de la Educación con especialidad en Lengua y Literatura. Es docente investigadora en la Universidad Nacional Arturo Jauretche.
En 2016 publicó el cuento “Eliseo”, en una plaquette del sello Paisanita Editora; en 2018 participó en el libro “Martes verde”, compilación de poemas de poetas por el derecho al aborto legal, edición a cargo de seis editoriales; también en 2018 participó del libro “La visita”, proyecto sobre canciones de Loreena Mac Kennitt, edición a cargo de Garmán Weissi y Alejandro Parrilla.

En abril de 2019 el sello Paisanita Editora, de la ciudad de Buenos Aires, publicó su novela “Bicho taladro”. En junio de ese mismo año, su poema “Una piba” fue seleccionado por la convocatoria del colectivo feminista Somos Centelleantes y publicado en la antología “La rebelión de las lombrices”. También, con el poema “Regalo” participó del libro, “Es tiempo de soltar la lengua”, editado por El colectivo.
En 2020 su cuento, “Cuidado intensivo”, formó parte de la Antología 2020 de Paisanita Editora. En diciembre de ese mismo año su cuento, “Perón es una pasta que se jala”, estuvo entre los ganadores del concurso, Derivas Urbanas organizado por el Festival de narrativas de Bahía Blanca. Coordina talleres de lectura y escritura creativa, así como clínica de obra.
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