Literatura
Comienza el cuarto Mundial de Escritura
El Mundial de Escritura, que nació en los primeros días de aislamiento estricto en 2020, abre este miércoles la inscripción para su cuarta edición, que tendrá entre su jurado a la escritora colombiana Margarita García Robayo, la argentina Ariana Harwicz y al chileno Alejandro Zambra y se jugará desde el 31 de mayo al 12 de junio, con el agregado de charlas, talleres y una categoría infantil para incentivar la escritura en los niños.
El Mundial de Escritura es una actividad de inscripción gratuita organizada por el escritor Santiago Llach, que cuenta con tres primeras ediciones de 2020 en las que participaron más de 15.000 personas de cincuenta países.
“El lenguaje es lo que nos hace humanos, y al igual que la humanidad, superará la pandemia. Esta es una época muy escrita, pero hipervinculada, fragmentaria y en formato breve, y algunos todavía encontramos placer en la escritura y la lectura de textos más largos. Escribir o leer textos más largos es como abrazarse a un árbol, salir de la luz de las pantallas, desconectar el wifi de nuestra corteza cerebral y salir de la lógica de la publicación inmediata”, reflexiona Llach sobre por qué el interés de los participantes ha ido creciendo durante la pandemia y define la escritura como “la tensión entre el yo de adentro y el de afuera, entre la soledad y la compañía”.
“Me entusiasma que tanta gente encuentre en la escritura una herramienta que la potencie, ser parte de un evento que más allá de lo masivo despierta algo en la intimidad de las personas. Y de a poco se va generando una cultura del juego: esta vez tardamos un poco en lanzar este cuarto Mundial y ya nos estaban haciendo piquetes de protesta”, cuenta sobre esta nueva edición.
A la categoría para adolescentes que funcionó en el anterior certamen, se sumará esta vez una infantil. “La idea del Mundial para chicos y chicas surgió de madres, padres y docentes. Creo que es un mecanismo que se puede articular con la escuela primaria y secundaria porque es una actividad que los entusiasma. A mediano plazo, queremos darles la posibilidad a escuelas y otras instituciones o a las Ferias del Libro de crear mundiales o competencias de escritura desde nuestra plataforma, siempre con el espíritu de la gratuidad”, explica Llach.
Reglas
Las reglas del Mundial, en cambio, se mantienen desde que era un juego interno de los talleres de escritura de Llach en 2013. Cada participante tiene que escribir un texto diario de 3.000 caracteres durante dos semanas; de lo contrario, perjudica el desempeño general de su equipo. En la categoría de chicos (de hasta 12 años) el número mínimo de caracteres diarios se reduce a 1.500. Si bien se juega en equipo, cada miembro escribe sus propios textos de manera individual, a partir de ejercicios propuestos, en esta ocasión, por los docentes de la Escuela de Escritura de Santiago Llach.
Luego de estas dos semanas, cada equipo selecciona un texto de uno solo de sus miembros. Esos textos son leídos por varias instancias de jurados de preselección hasta que quedan los diez textos finalistas, de donde surgen los ganadores.
Charlas y talleres
La Cuarta edición del Mundial también sumará el ciclo de charlas y talleres gratuitos “De los 3000 caracteres al libro: escribir, corregir, editar y publicar” para los participantes y el público a cargo de escritores, editores y especialistas. Serán de la partida los escritores argentinos Claudia Piñeiro, Gonzalo Heredia y Tamara Tenenbaum, la colombiana Carolina Sanín, el director de TEDx Río de la Plata Gerry Garbulsky, la traductora y editora Carolina Orloff y el escritor brasileño Joca Reiners Terron, así como editores de libros de Hispanoamérica.
Para Llach, “escribir es cobrar conciencia, y entre otras cosas cobrar conciencia de los procedimientos”. “La idea del Mundial siempre fue conectar a los expertos con quienes recién se asoman a este mundo porque se generan buenas chispas en ese encuentro entre dos mundos. La idea es acompañar todo el proceso, desde la idea y la generación del hábito de escribir a la publicación y difusión del libro, por eso los bautizamos ‘De los 3000 caracteres al libro'”, cuenta el creador del proyecto.
Esta vez, el jurado que definirá el equipo y los textos ganadores de la categoría general estará integrado por la escritora colombiana Margarita García Robayo, la argentina Ariana Harwicz y el chileno Alejandro Zambra. Para la categoría infantil, los jurados serán los argentinos Pablo Bernasconi y María Inés Falconi y la escritora colombiana Yolanda Reyes.
Como premio, los autores de los textos ganadores y los equipos con mejor desempeño de la categoría general accederán a cursos y talleres de la Escuela de Escritura. Además, los autores de los diez textos finalistas de chicos, adolescentes y adultos participarán de una clínica de obra exclusiva para ellos. Por último, los autores de los textos ganadores de la categoría infantil se llevarán órdenes de compra de libros.
Los interesados en participar de la cuarta edición se pueden inscribir, en equipos o solos (en este caso, la organización les asignará un equipo), entre el 19 y 26 de mayo en mundialdeescritura.com, donde también pueden consultar el reglamento y las preguntas más frecuentes.
Literatura
“El árbol del Coyote”, de Federico Lorenz: la crudeza de la dictadura en primera persona

Federico Lorenz presentará el libro “El árbol del Coyote”, una obra que retoma el miedo y la represión vividas durante la dictadura, pero también el compañerismo y la humanidad, a través de la relación entre un padre y un hijo. Será el domingo 22 de marzo, a las 16, en la segunda Feria del Libro de Derechos Humanos: “Derechos en Letras”. El lugar específico de la presentación será la Sala de Proyectos del edificio 4 columnas. Espacio Memoria y DDHH (ex ESMA), de la Ciudad de Buenos Aires, con entrada libre y gratuita.
La obra, editada por La Flor Azul, es una novela que acompaña el presente de un narrador que, luego de la muerte de su padre, intenta develar quién fue y qué lugar ocupó en un tiempo marcado por la lucha obrera y la violencia de la última dictadura -y de sus años previos-.
La relación entre padre e hijo se reconstruye a partir de recuerdos fragmentarios y de las voces de quienes compartieron aquellos tiempos. La novela se detiene en la experiencia de los trabajadores y sus familias, la represión, el miedo y las consecuencias cotidianas de la dictadura.
En ese contexto, la solidaridad aparece como una forma concreta de resistencia: un mínimo gesto de compañerismo, bondad, y humanidad es capaz de atravesar generaciones.
(Fuente: Mariana Hunt – Prensa)
Literatura
Reeditan “A sus plantas rendido un león”, la sátira política de Osvaldo Soriano sobre Malvinas
La editorial Seix Barral reeditó “A sus plantas rendido un león”, una de las novelas más singulares del escritor Osvaldo Soriano, publicada originalmente en 1986 y convertida con los años en una de las sátiras políticas más recordadas de su obra. La nueva edición incluye un prólogo del narrador y ensayista Juan Martini.
Martini define a la obra como “una novela de urgencia que traza con intuiciones infalibles y tono irónico el boceto inquietante de un mundo que estaba por llegar. Y llegó”.
Ambientada en un país africano ficticio durante la Guerra de las Malvinas de 1982, la historia combina aventura, parodia política y humor delirante. El escenario es Bongwutsi, una nación imaginaria “que ni siquiera figura en el mapa”, donde un funcionario argentino decide suplantar al cónsul de su país en medio de un escenario tan absurdo como explosivo.
El protagonista es Faustino Bertoldi, encargado de turismo del consulado argentino que, ante el abandono diplomático y la imposibilidad de regresar a su país, asume el papel de cónsul. Desde ese lugar precario y casi ficticio se enfrenta al embajador británico mientras sigue con fervor patriótico las noticias del conflicto en el Atlántico Sur.
La trama se complica con la aparición de conspiradores internacionales, un militante vinculado al Ejército Republicano Irlandés que propone una alianza contra el imperialismo británico y un revolucionario africano que intenta regresar a Bongwutsi para liderar un levantamiento popular. A ese escenario se suman historias de amor, intrigas diplomáticas y episodios tan insólitos como la irrupción de un ejército de monos en medio de una revolución.
Una novela de aventuras políticas
El propio Soriano describía el origen de la novela con su característico tono irónico. “Al final me salió una novela de aventuras políticas en África, ambientada en plena guerra de las Malvinas. El personaje central es un cónsul argentino que se empieza a preguntar qué haría el general José de San Martín en su lugar”, explicó el autor en su momento.
“El país lo inventé y no tiene ni mar: es la miseria total. Lo único que tiene es un lago con una islita enfrente, donde está el prostíbulo. A ese país sin futuro le traspuse la realidad argentina”, agregó. Para Soriano, la novela también dialogaba con imaginarios geográficos y políticos: “La idea que seguimos teniendo de África como el fin del mundo se une con ese otro fin del mundo que son las Malvinas”.
Publicada originalmente dos años después del regreso de Soriano a Buenos Aires tras su exilio europeo, la novela condensa muchos de los rasgos característicos de su narrativa: humor político, ritmo vertiginoso, personajes excéntricos y una mirada crítica sobre el poder, el nacionalismo y los discursos ideológicos.
El título del libro proviene de un verso de una antigua versión del Himno Nacional Argentino que aludía a la derrota del poder colonial español. En la novela, esa imagen funciona como metáfora del deseo argentino de ver vencido al “león” británico en el conflicto por las islas Malvinas, aunque Soriano lo aborda desde la parodia y la exageración.
Con una mezcla de realismo, alegoría y sátira, “A sus plantas rendido un león” construye una fábula político-cómica en la que los hechos parecen imposibles pero terminan revelando una verdad reconocible. El humor —desde duelos absurdos hasta discursos patrióticos desbordados— se convierte en una herramienta para explorar temas como el colonialismo, la crisis ideológica o la frustración colectiva.
Nacido en 1943 y fallecido en 1997, Soriano desarrolló una trayectoria singular como periodista y novelista. Tras comenzar su carrera en el periodismo a fines de los años sesenta, debió exiliarse en Europa después del golpe militar de 1976. Vivió en Bélgica y luego en París hasta su regreso a la Argentina en 1984.
Su obra, entre la que se destacan clásicos como “Triste, solitario y final”, “No habrá más penas ni olvido” y “Cuarteles de invierno”, fue traducida a numerosos idiomas y recibió distinciones como el Premio Carrasco Tapia en Chile, el Raymond Chandler Award en Estados Unidos y, en la Argentina, el Premio Konex y el Quinquela Martín.
Con esta reedición, la novela vuelve a poner en circulación una de las historias más desbordadas e imaginativas de Soriano, una fábula donde el disparate, la política y la melancolía argentina se combinan en una narración tan cómica como crítica.
Textos para escuchar
Bicho Taladro – María Insúa
La escritora María Insúa lee el Capítulo 4 de su novela Bicho taladro.
Bicho Taladro (Cap. 4)
Mi vecina, a la que conozco por Lali, le grita al hijo, “sos un tarado”. Él quiere explicarle algo pero no llego a escuchar. Ella refuerza el grito y agrega otra sentencia: “¡boludo de mierda!” Me siento abajo del jacarandá. De noche las flores de este árbol parecen grises, como de plata sin lustrar. Prendo un cigarrillo y espero. Por ahora nadie grita. Tiro la cabeza para atrás sacando el humo y aparece el cielo.
Me quedo así. Pienso en Ricardo, que no tuvo hijos. Hubiera sido un buen padre para este chico. Lo conocí en uno de los encuentros de revinculación deI pabellón de psiquiatría. Él también era paciente. Coincidimos en la mesa donde estaba la comida. Me dijo, soy Ricardo. Y me contó de sus perros. A Ricardo los perros le hablaban incluso mientras dormía. Él se dormía de costado, un perro contra su pecho y otro en la espalda. Le decían cosas, él les miraba los ojos para no sentirse un loco. El tipo tenía una conexión paranormal con ellos. Le hubiera regalado un perro al hijo de mi vecina. Pero no cualquiera, sino uno elegido especialmente. En noches como esta, cuando los sacaba a pasear, llevaba la plata que escondía en el tubo del diploma de combatiente de Malvinas. Decía que prefería pagar el rescate de antemano por si se los querían secuestrar.
Pienso que a mamá le hubiera gustado tener un perro. Ayer le pusieron ese asqueroso respirador. De la casa de la vecina llegan ruidos de cubiertos, sillas que se corren.
Ricardo se reía con la boca y el pecho abiertos. Le llamaban la atención las casualidades. Llegó a faltar un mes a las reuniones. Primero le prohibieron el café, un tiempo después, el mate, y así. No contestó más los mensajes.
Vibra el celular. Una de mis hermanas pregunta, “¿cómo anda mamá?” Le contesto, “para la mierda. Besos”. Sería mejor comunicarse a través de otros lenguajes, como Ricardo con los perros. O el de la danza, que es anterior a la lengua hablada; empieza en el útero de la madre.
Se danza en el líquido amniótico con la guía del único ritmo posible, los latidos del corazón. Sin conciencia. El movimiento verdadero; después vendrá el falso cuando damos nuestro primer paso erguidas, tropezamos, titubeamos, perdemos la comunicación perfecta del primer momento.
Me pregunto si mi vecina, Lali, habrá sentido al chico danzar.
María Insúa

Nació en la ciudad de Buenos Aires en la que vive actualmente.
Es Magíster en Enseñanza de la Lengua y la Literatura; Licenciada en Ciencias de la Educación con especialidad en Lengua y Literatura. Es docente investigadora en la Universidad Nacional Arturo Jauretche.
En 2016 publicó el cuento “Eliseo”, en una plaquette del sello Paisanita Editora; en 2018 participó en el libro “Martes verde”, compilación de poemas de poetas por el derecho al aborto legal, edición a cargo de seis editoriales; también en 2018 participó del libro “La visita”, proyecto sobre canciones de Loreena Mac Kennitt, edición a cargo de Garmán Weissi y Alejandro Parrilla.

En abril de 2019 el sello Paisanita Editora, de la ciudad de Buenos Aires, publicó su novela “Bicho taladro”. En junio de ese mismo año, su poema “Una piba” fue seleccionado por la convocatoria del colectivo feminista Somos Centelleantes y publicado en la antología “La rebelión de las lombrices”. También, con el poema “Regalo” participó del libro, “Es tiempo de soltar la lengua”, editado por El colectivo.
En 2020 su cuento, “Cuidado intensivo”, formó parte de la Antología 2020 de Paisanita Editora. En diciembre de ese mismo año su cuento, “Perón es una pasta que se jala”, estuvo entre los ganadores del concurso, Derivas Urbanas organizado por el Festival de narrativas de Bahía Blanca. Coordina talleres de lectura y escritura creativa, así como clínica de obra.
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