Literatura
Escritores, editoriales y la liberación de contenidos en épocas de cuarentena
Los autores plantean inquietudes, dudas y reflexiones sobre las estrategias que desplegaron las editoriales para continuar el contacto con los lectores en un contexto de cuarentena y repiensan las condiciones del trabajo creativo ante el avance de la liberación de contenidos y las invitaciones a leer ebooks, un formato que hasta ahora era una opción minoritaria para el universo lector.
Con el pulso o la intuición que aflora cuando irrumpe lo extraordinario y disuelve los parámetros, el sector editorial salió rápidamente del desconcierto que se instaló el 20 de marzo cuando se dispuso el aislamiento social y decidió contraatacar el cierre temporal de librerías y la suspensión de las actividades con una oferta aluvional de libros para descargar gratis o leer on line.
Acompañados de hashtags como #LeamosEnCasa o #YoMe QuedoEnCasaLeyendo, la mayoría de los sellos y plataformas literarias liberó parte de su catálogo para facilitar la lectura en tiempos de reclusión, una iniciativa que con el correr de las semanas ha desatado una trama de inquietudes y objeciones en algunos autores que plantean desde cuestiones ligadas a los derechos de autor hasta la utilidad concreta de la estrategia.
“La liberación para descarga gratuita es más un método de promoción que otra cosa y no lo digo yo. Lo reconoció algún editor de manera explícita en otro medio. Que se disfrace de gesto solidario resulta bastante mentiroso, ¿no? Por otro lado, nadie ha facilitado la descarga de sus ‘novedades’, sino de libros que ya dieron supuestas ganancias, o que pasaron inadvertidos”, señala la escritora Fernanda García Lao a la agencia de noticias Télam.

La autora de “Fuera de la jaula” y “Nación Vacuna” –el libro que en estos días tenía iba a presentar en España en un circuito que la pandemia dejó en suspenso- relativiza la eficacia de la liberación de contenidos como un recurso para afianzar hábitos lectores en tiempos de aislamiento.
“¿Cuántas descargas se producen porque un texto sea gratuito? ¿Uno lee lo que le tiran, o elige qué leer? Los libros que me interesan no figuran en esas listas. ¿Hay tanta hambre de lectura en esta cuarentena? Estamos atravesando una situación inédita, sin final definido ¿Cuál es el apuro? Habría que pensar a largo plazo, contemplando a autores y libreros”, enfatiza.
García Lao plantea también la asimetría entre el esfuerzo que demanda escribir un libro y los dividendos que se perciben por derechos de autor: “Para escribir uno invierte mucho tiempo…¿cuánto vale el tiempo?”, inquiere.
“Para la industria editorial, el porcentaje de venta de un libro en papel representa para el autor el 10% del precio de venta. Ya es lo suficientemente poco como para pensar en regalar tu trabajo al cien por cien. La pregunta es si los escritores y escritoras somos o no considerados trabajadores. Si la respuesta es afirmativa, habría que formular la siguiente pregunta: ¿por qué se vulneran nuestros derechos?”, cuestiona.

En sintonía, el escritor Sergio Olguín asegura que se trata de “un gesto de marketing un poco desesperado, más que una acción a favor de la cultura” e ironiza: “No entiendo el concepto de liberar libros que manejan las editoriales ¿Estaban presos sin sentencia firme y no nos habíamos enterado? ¿La gente solo necesita leer en cuarentena? Si las editoriales creen que hay gente que no puede comprar sus libros, ¿por qué creen que el problema se resuelve cuando no hay cuarentena? ¿Van a pagar los derechos de autor de esos libros bajados o son los autores los que los ceden?”
“Los libros ya están liberados desde hace rato. Los de papel en las bibliotecas públicas y los digitales en las webs de intercambio gratuito de libros. Hay muchos sitios y muy buenos que tienen excelentes bibliotecas digitales en las que comparten sus libros sin pedir nada a cambio”, explica.

Marina Yuszczuk, poeta, narradora de ficción, cronista cultural y editora del sello Rosa Iceberg, acota: “Varios estuvimos pensando en estos días en la posibilidad de que se puedan liberar contenidos, que la gente pueda descargarse ebooks gratuitos y uno de los cuestionamientos que se hizo es si las editoriales contemplan pagar las regalías que corresponden a esos autores por esos contenidos”.
“El público que tiene acceso a enterarse que un contenido está disponible de manera gratuita en la web suele tener con wifi en su casa, dispositivos para leer estos libros, entonces probablemente puede pagar por un ebook, que suele ser la mitad o menos de lo que vale un libro en papel. Entonces la pregunta es cuál sería la utilidad real de liberar contenidos y una de las primeras cosas que salta a la vista es hacer publicidad”, reflexiona.

La cuestión de los derechos no devela por igual a todos los escritores, en tanto algunos han ramificado su oficio en actividades paralelas que engrosan su diversificada fuente de ingresos: “Es cierto y obvio que la liberación de títulos merma nuestros derechos de autor pero no estoy tan segura de que estos derechos sean nuestro medio central de subsistencia. Ese es en el caso de contadísimos autores. El resto de los mortales subsistimos con colaboraciones, clases, talleres y un largo etcétera”, señala Liliana Escliar.
“El hecho de que nuestros libros circulen siempre es una alegría. Nos permite acercar nuevos lectores y acompañarnos en este momento tan complicado”, amplía la narradora, que lanzó su novela “Tumbas rotas”.

Yuszczuk resalta que se trata de “una situación tan imprevista, nueva y difícil que también cada uno está haciendo lo que puede y lo que le sale” y en esa línea se posiciona la escritora María Teresa Andruetto: “La situación es excepcional, inédita, no sabemos como van a seguir nuestra relaciones con otros, la forma de organización del mundo. Tampoco cómo va a seguir la relación con el libro, si es con el libro en papel, virtual, no sabemos, en qué medida, en que proporción. Y una cosa buena que podemos hacer por nosotros es aceptar que no sabemos, vivir este momento tolerando no saber”, opina.
Para la autora, este panorama de incertidumbre “también da respuestas de excepción, diversas. Cuando esto termine y se vea la nueva relación de cosas se verá también cómo hace uno con los libros, los derechos, las publicaciones”.
(Fuente: Agencia de noticias Telam)
Literatura
La Feria del Libro de Buenos Aires celebra cincuenta años con “Memoria y Futuro”
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires 2026 se desarrollará del 23 de abril al 11 de mayo en el predio de La Rural con una programación especial que conmemora sus 50 años de historia bajo el eje “memoria y futuro”. La propuesta combina un recorrido por el pasado cultural y político del país con nuevas experiencias y debates sobre el rol del libro en el siglo XXI.
Uno de los núcleos centrales estará dedicado a la memoria editorial argentina, con una muestra sobre libros y autores censurados durante la última dictadura militar. El espacio buscará recuperar obras prohibidas y reflexionar sobre el papel de la industria del libro en contextos de represión, en diálogo con el presente.
En paralelo, la Feria ofrecerá un itinerario histórico que reconstruye sus distintas etapas desde su creación en 1975. A través de archivos, objetos y testimonios, los visitantes podrán recorrer la evolución de uno de los eventos culturales más convocantes del mundo hispanohablante. Entre las propuestas destacadas figura “50 Ferias Dibujadas”, una instalación que reúne ilustraciones en vivo y material gráfico que dialoga con la memoria visual del evento.
La programación también incluirá homenajes a figuras centrales de la literatura argentina, con especial foco en Jorge Luis Borges a 40 años de su muerte. Se prevén actividades inmersivas inspiradas en su obra, como un laberinto interactivo y una exhibición internacional de ediciones en múltiples idiomas.
A estas iniciativas se sumarán los ciclos tradicionales que forman parte del ADN de la Feria, como el Festival Internacional de Poesía, la Maratón de Lectura y el espacio “La palabra indígena”, que en esta edición se integrarán a la lógica conmemorativa.
Perú, país invitado
En el plano internacional, Perú será el país invitado de honor con el lema “Caminos que nos unen”, en una participación que buscará reforzar los lazos culturales y literarios en la región. Además, se prevé la presencia de autores destacados de América Latina y Europa en mesas de debate y presentaciones.
La edición 2026 ampliará también sus formatos, con nuevos escenarios, actividades interdisciplinarias y experiencias inmersivas que cruzan literatura con artes visuales, música e ilustración.
De este modo, la Feria no solo celebra su historia, sino que se posiciona como un espacio de reflexión sobre los desafíos contemporáneos del mundo editorial y las transformaciones en los modos de leer, escribir y circular la cultura.
La edición 50
La 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires se llevará a cabo entre el 23 de abril y el 11 de mayo de 2026, de lunes a viernes de 14 a 22 y sábados, domingos y feriados de 13 a 22.
Ingresos Gratuitos
Quiénes entran sin cargo todos los días:
- Menores: Hasta los 12 años inclusive, acompañados de un mayor.
- Docentes: Presentando recibo de sueldo o comprobante que acredite condición.
- Personas con discapacidad: Presentando certificado.
- Visitas escolares: Delegaciones previamente registradas.
- Pase Cultural: Presentando la tarjeta o app.
Quiénes entran sin cargo de lunes a viernes:
- Estudiantes, jubilados y pensionados : Presentar libreta estudiantil, certificado de alumno regular o comprobante de jubilación/pensión en los accesos. (excepto feriado del viernes 1 de mayo)
- Importante: No es necesario realizar trámites online. Solo debés presentar tu comprobante (físico o digital) directamente en los accesos de la Feria.
Valor de la entrada
- Lunes a jueves: $8.000.-
Viernes, sábados, domingos y feriados: $12.000.-
Beneficios
Al adquirir tu entrada, online o presencial, se recibe:
- Un chequelibro de $12.000 que podrás utilizar en librerías adheridas una vez finalizada la Feria.
- Cupones por el valor de la entrada que adquiriste, que podrás usar en todos los stands de libros de la Feria.
Literatura
Detrás de la ambigüedad – Pablo Capria
El escritor Pablo Capria lee su poema Detrás de la ambigüedad.
Detrás de la ambigüedad
Deformé las formas
certificando la madurez de una poesía
que flota aún dentro de un azar
tan certero que despierta
de la larga siesta al fauno.Pertenecientes
a láminas de palabras en silencio
te escucho
a través de mis manos,
te siento
como una polilla de verano
entre las orquídeas blancas
y te respiro
como una revolución.Ya entregué mis armas de tinta
al sueño placebo
de sucumbir a mis pies
y no hay lógica fluctuante
en los momentos álgidos
donde olvidé existir.
Sobre Pablo Capria
Nació en Buenos Aires, Argentina. Estudió Licenciatura en Letras e Imágen y Sonido. Es admirador de las obras de Alejandra Pizarnik y Ernesto Sabato.
Integrante del espacio cultural Culturama, su poesía es una búsqueda constante por encontrar su propia voz y a la vez la de no perder su libertad creativa entre vuelos introspectivos, imágenes y surrealismo.
(IG @bonzo2078)
Historias Reflejadas
“Alas”

Alas
Despiertan alas,
se mueven,
apenas,
en el mar de los deseos,
en el mapa
cruzan aguas
diversas,
profundas
se mojan las palabras,
los ojos
Es una buena idea,
las máscaras caen,
se ve lo que se ve,
hay rampas que acercan,
no existen diferencias,
todos cruzan,
todos vuelan
en el reino de los pájaros
donde nacen las alas.Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos: “Una buena idea”, de Beatriz Doumerc y Gabriel Barnes con ilustraciones de Cristian Bernardini; “Los mares de Valentín”, de Ana Méndez y O’Kif; “Milo y los pájaros”, de Liza Porcelli Piussi ilustrado por Ana Sanfelippo; y “Timidón, el rey de las máscaras”, de Pablo Médici.
Debes iniciar sesión para publicar un comentario. Acceso