
Literatura
Feria del Libro 2025: ya están los invitados y el menú para la gran mesa de la literatura
La escritora nicaragüense Gioconda Belli, la española Rosa Montero y el guatemalteco Eduardo Halfon son algunas de las figuras de la literatura que asistirán a la 49ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se realizará entre el 24 de abril y el 12 de mayo en el predio ferial de La Rural.
Christian Rainone y Ezequiel Martínez, presidente y director general de la Fundación El Libro, respectivamente, confirmaron que la Feria 2025 contará con la presencia de autores de hasta 24 países.
Eduardo Halfon abrirá el Diálogo de Escritoras y Escritores Latinoamericanos y presentará su más reciente obra, “Tarántula”, acreedora del Premio Médicis 2024 a la mejor novela extranjera en Francia y que aborda su infancia en una Guatemala marcada por la violencia.
Rosa Montero presentará “Animales difíciles”, cuarta y última entrega de la serie de la detective Bruna Husky, mientras que Gioconda Belli traerá a Buenos Aires su relato “Un silencio lleno de murmullos”, acerca de encuentros y desencuentros entre una madre y su hija signadas por los secretos de familia.
También estarán la colombiana Alejandra Jaramillo, las chilenas Verónica Zondek y Paulina Flores, los peruanos Beto Beza y Carlos Alfredo Yañez Hodgson, y los uruguayos Diego Recoba y Claudio Invernizzi.
Completarán el elenco latinoamericano Marcial Gala (Cuba), Edmundo Paz Soldán (Bolivia), Uri Bleier (México), Ricardo Añez Montiel (Venezuela), Luis Chaves (Costa Rica) y el Luis Lezama (Honduras).
“Vamos a tener un diálogo de escritores latinoamericanos intercambiando ideas con autores argentinos”, dijo Martínez, quien confirmó la participación de autores de nuestro país como Claudia Piñeiro, Eduardo Sacheri, Gabriela Cabezón Cámara, Juan José Becerra, Jorge Fernández Díaz, Ana Ojeda, Sylvia Iparraguirre, Guillermo Martínez, Claudio Zeiger, Alejandra Kamiya, Mauro Libertella, Jorge Consiglio, Walter Lezcano, Esther Cross y muchos nombres más.
Además, habrá una Maratón de Lectura sobre la obra de Juan José Saer, de cuya muerte se cumplirán 20 años el próximo 11 de junio.
Presencia europea
La Feria Internacional del Libro de Buenos Aires dispondrá por primera vez en esta edición de un espacio de la Unión Europea (UE) y una fuerte representación de autores del viejo continente.
Desde España viajarán María Dueñas, Luis García Montero, Arturo Pérez-Reverte, Fernando Aramburu, Javier Cercas, Anna Llenas, Enrique Rojas, Daniel Cassany, Megan Maxwell y Elisabet Benavent.
También participarán el italiano Erri de Luca y los franceses Patrick Bouchero, Sam Bourcier y bbb, entre muchos otros.
Acudirán además la surcoreana Sunme Yoon, traductora de la Nobel de Literatura 2024, Han Kang, y el ucraniano Yuri Andrujovich, quien aportará una perspectiva perspectiva histórica y actual de su país.
Juan Sasturain en la apertura
“Es un orgullo enorme haber sido designado para esta apertura. Me siento muy honrado”, dice el reconocido y apreciado escritor, periodista, editor, guionista de historietas y conductor de TV Juan Sasturain.
Sasturain dice que “desde siempre” estuvo ligado a la Feria del Libro. En distintas ediciones presentó libros propios, acompañó a otros autores o participó de diferentes homenajes, además de aprovechar los escenarios de la Rural para sus prestigiosos programas de televisión.
Una de sus intervenciones más recordadas se dio en una mesa sobre Fútbol y literatura que se realizó a fines de la década del 80 en el Centro Municipal de Exposiciones. También fueron parte de aquel encuentro Osvaldo Soriano, Roberto Fontanarrosa y el periodista Carlos Ferreira. “Inolvidable”, resume Sasturain.
Además, el reconocido escritor y periodista cultural presentará en la feria, el 30 de abril, su nueva novela, “Tinta china”, un folletín policial aventurero, en el que vuelve el detective Julio Etchenike. Es la quinta obra de la saga comenzada con “Manual de perdedores”, hace cuarenta años. Transcurre, como todas las aventuras del veterano, durante la dictadura, más precisamente en el otoño del 79 y en el ambiente de la historieta. Arranca cuando dos dibujantes famosos en el mundo, Hugo Pratt y Moebius, de paso por la Argentina, le encargan la busca de Opi, un humorista desaparecido.
Diálogos con escritores
Este año, el espacio Diálogo de Escritoras y Escritores de Argentina convoca “a quienes han contribuido significativamente al panorama literario reciente a debatir e intercambiar visiones sobre las vertiginosas transformaciones que impone la coyuntura y los modos en que éstas impactan nuestra literatura. Y también sobre aquello que no cambia y nos demuestra que las palabras siempre serán nuestras, aunque las máquinas aprendan a escribir”, dijo la coordinadora de este espacio, Verónica Abdala.
El ciclo comenzará el 30 de abril con una entrevista a Pedro Mairal por parte de Mauro Libertella; el 1° de mayo continuará con la mesa “¿Puede una IA escribir con la profundidad de un ser humano o hacer literatura? Un debate abierto sobre lo que no es capaz el algoritmo” de la que participarán Claudia Piñeiro, Guillermo Martínez, Enzo Maqueira y Tomás Balmaceda; el 2 de mayo, Alejandra Kamiya, Magalí Etchebarne y Marina Mariasch hablarán sobre “Narrativas del yo: la escritura como herramienta para la exploración personal”; el mismo día, “El auge del policial: vigencia y razones de la expansión de un género” con la participación de Jorge Consiglio, María Inés Krimer, Horacio Convertini y Reynaldo Sietecase; y el 3 de mayo, Andrés Neuman, Esther Cross, Fernanda Nicolini y Federico Bianchini disertarán sobre “La pasión de una vida: el retorno de las biografías literarias”.
Público joven
En esta edición se realizará una apuesta por el público joven con canales de streaming que trasmitirán en vivo desde La Rural, el gran espacio que acoge el evento, alianzas con Netflix para el estreno de la historieta argentina “El Eternauta” y con TikTok, que tiene como objetivo la divulgación de libros y promoción de la lectura.
Entradas
El precio de la entrada será de 5.000 pesos de lunes a jueves y de 8.000 de viernes a domingos y los feriados.
El horario será de 14 a 22 de lunes a viernes y de 13 a 22 los sábados, domingos y feriados.
El sábado 26 de abril será la Noche de la Feria, con entrada gratuita desde las 20, sorpresas y shows.
(Fuente: Fundación El Libro)

Feria del Libro
La Feria del Libro de Almirante Brown sigue recorriendo los barrios

El Municipio de Almirante Brown informó que el viernes 28 y sábado 29 de agosto llegará a la localidad de San Francisco de Asís una nueva edición de la “FILAB en Mi Barrio”, una iniciativa realizada en el marco de los diez años de la Feria Internacional del Libro que contará con librerías, editoriales, escritores y artistas invitados.
La propuesta itinerante tendrá lugar en el Parque Don Orione, ubicado en Av. Eva Perón Nro. 2000 del barrio Don Orione, el viernes de 9 a 18 y el sábado desde las 14 hasta las 20.
A través de “FILAB en Mi Barrio”, la Feria Internacional del Libro de Almirante Brown continúa recorriendo las diferentes localidades con el fin de promover el acceso a la cultura a los vecinos del distrito.
Durante dos jornadas, grandes y chicos podrán visitar y disfrutar de las numerosas propuestas que se llevarán adelante con la participación de editoriales, librerías y escritores, además de artistas.
“Invitamos a los vecinos de nuestro distrito a participar de una nueva edición de FILAB en Mi Barrio que esta vez arribará a la localidad de San Francisco de Asís, una iniciativa llevada adelante en el marco de los diez años de la Feria Internacional del Libro de Almirante Brown y cuyo objetivo es seguir acercando la cultura a los barrios brownianos”, expresó el jefe comunal Mariano Cascallares.
Vale recordar, que la propuesta cultural que recorre diversos sectores del distrito se realiza de forma independiente a la edición central de la Feria que como todos los años tendrá lugar en la localidad de Adrogué.
Historias Reflejadas
“La simetría de las palabras”


La simetría de las palabras
Las voces, convertidas en palabras, dan forma a la totalidad de las cosas y se hacen visibles en los hechos que las contienen.
Livianas y eternas, ellas viajan de boca en boca y se transforman. Toman vida, se extienden y bordean los sentimientos para atraparlos.
Con ligereza envuelven y cuestionan, luego se elevan para convertirse en cuchillos capaces de atravesar los destinos de aquellos que las reciben.
Las palabras conquistan el desierto de la existencia y levantan sobre él castillos de arena, que pueden esfumarse sobre la libertad de un poema quieto.
Secretas y silenciosas, mecen sus deseos dentro de los textos en los que habitan, dispuestas a todo burbujean caricias o conjuros para manifestarse más allá, en los oídos de quienes necesiten escucharlas.
Algunas, ásperas y rugosas, se disparan como flechas y son gritos; otras de naturaleza serena, son capaces de detener los instantes para perpetuarlos en un recuerdo imposible de olvidar.
Ellas invocan lo que duerme en los recovecos del alma, ellas construyen los momentos con la intensidad de las voces que las pronuncian para callarse.
Hay que dejarse atrapar por las palabras justas, esas que brotan desde la profundidad de nuestras emociones para trascendernos.
En el extremo de cada palabra viaja oculto un sentimiento, simetría de una verdad revelada.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Parábola del palacio”, del libro “El Hacedor” de Jorge Luis Borges; “Dos palabras”, del libro “Cuentos de Eva Luna” de Isabel Allende; “El Agnus dei – Año 1810”, del libro “Tú que te escondes” de Cristina Bajo; y “Aquellas palabras”, del libro “Alma de Abril” de Vanesa Spinelli.
Textos para escuchar
Desde la ventana – Vanesa Spinelli

Vanesa Spinelli lee su cuento Desde la ventana, del libro Alma de abril – Historias de amor y desamor.
Ciudad de Buenos Aires, 21 de septiembre de 2015
Amado mío:
Hoy, al fin, he decidido escribirte esta carta a corazón abierto. Fue aquel día, lo recuerdo bien, hace trescientos sesenta y cinco días atrás. Era el inicio de la primavera, cuando al igual que hoy, las gotas de lluvia danzaban intermitentes en puertas y ventanas. Dibujos fugaces de agua, que con delicadeza se formaban en las copas de los árboles. Yo me había servido un café fuerte con dos cucharadas de azúcar; tenía frío, el tiempo no acompañaba la calidez que indicaba el calendario.
Me había sentado en mi sillón blanco con ribetes de encajes marfilados, llevaba puesta una remera larga que tenía la inscripción “Love, Love, Love” en distintas topografías y colores, como anticipando lo que luego sería la tortura más dulce de mi vida. Tomé mi libreta para escribir lo que se me ocurriese; una frase, una palabra, un sentimiento. Llovía y la ventana entreabierta me traía ese aroma húmedo y revuelto que me fascinaba, que me inspiraba. Seguía con frío, ninguna palabra se deslizaba en mí… nada.
Entonces decidí levantarme, acercarme a la ventana, contemplar la calle, la plazoleta, observar a las personas que iban y venían, sonrientes unos; apurados o vacilantes, otros.
El frío se había intensificado, y fue en el mismo instante en el que decidí cerrar la ventana, cuando te vi.
Un temblor me recorrió el cuerpo, sin entender aún mucho a qué emoción tu imagen apelaba. El cabello oscuro, la tez blanca; los ojos, imaginé sin duda, que eran almendrados, profundos. Vestías un sobretodo negro, los zapatos te brillaban. Llevabas un ramo de rosas turquesas. No eran blancas. No eran rojas. Y yo me pregunté para quién serían esas flores que albergabas en tus manos. No pude dejar de mirarte. Sentí envidia. Sentí celos.
Creerás que estoy loca, y a lo mejor estás en lo cierto. Pasaron unos minutos, y la llovizna abrazando tu rostro era una poesía que me atrapaba. No podía cerrar la ventana. No podía dejar de mirarte. Segundos después llegó ella enfundada en un traje de color rosa pastel, con zapatos y cartera haciendo juego, parecía una sirena del océano. Imaginé que sería empresaria, abogada, arquitecta. Nunca supe a qué se dedicaba. La abrazaste delicadamente. Cuando la besaste pude sentir tu beso.
Temblé otra vez y mi mente se interrogó desde cuándo uno se queda estupefacto mirando a alguien, desde lejos, desde una ventana. Le ofreciste las flores con humildad, con dulzura. Ella las rechazó. Tu rostro comenzó a cambiar de expresión: sorpresa, enojo, culpa, tristeza. No sé cuánto duró la conversación, la gesticulación de las manos, el abrazo casi robado que intentaste al final…La vi marcharse, sin detenerse ni un minuto para mirar hacia atrás. Recuerdo perfectamente que te sentaste debajo del árbol de la plazoleta, como para protegerte de tu propio dolor.
Te llevaste las manos a la cara, y mientras vi cómo se desgarraban tus lágrimas, yo sentí que se desgarraba mi alma.
Hubiese corrido para consolarte, para darte calor con mi cuerpo y proponerte un amor sin final. Pero solo pude cerrar la ventana, sentarme de nuevo en mi sofá y preguntarme por qué amamos tanto a quién no nos ama. Desde ese día solo abro la ventana para contemplarte cuando te detenés, a la misma hora, en el mismo lugar, y no pierdo la esperanza de que algún día tendré la valentía suficiente para bajar a la calle, abrazarte y decirte que te he estado amando desde una ventana.
Esperando el milagro…
Con amor, Sofía.






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