
Literatura
Luis Carranza Torres cuenta “Hijos de la Tormenta”, su nueva obra
El escritor cordobés Luis Carranza Torres presenta en este abril su nueva novela, Hijos de la Tormenta, continuación de la exitosa Mujeres de Invierno.
El evento público tendrá lugar el viernes 27 a las 19, en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, donde el autor firmará ejemplares en el stand de Editorial Vestales.
Como adelanto y en diálogo con ContArte Cultura, el autor se explayó respecto de aspectos de esta nueva parte de la saga que cuenta con ojos argentinos las etapas más terribles de la historia del siglo XX y que ha cautivado a los lectores:
—¿Cuál es la temática central de la novela?
—Los cambios en las vidas de las personas que la guerra provoca. Y la increíble capacidad del hombre para ser lobo del hombre. Para destruirlo todo, empezando por él mismo. Y la responsabilidad en eso, sobre todo, de las ideologías que se anuncian mágicas y en realidad resultan terriblemente oscuras. Pero también se muestra la entereza del ser humano para sobreponerse a los peores eventos posibles. Y la vida de ciertas personas de espíritus privilegiados que son capaces, aun siendo mortificados, de contestar al mal con bien.
—¿En qué momento histórico se desarrolla?
—Desde un poco antes de la Segunda Guerra Mundial, en 1939, hasta mediados de 1941. La verdad, un período apasionante y conmocionante a la vez.
—¿Qué caracteriza a sus protagonistas?
—Son casi los mismos de Mujeres de Invierno. Pero se agregan otros, no menos importantes como el propio Juan Domingo Perón y Walt Disney. Todos, sujetos a sus propias pasiones y a una búsqueda de su lugar en el mundo, cuando este parece saltar por los aires con el estallido de la guerra. Jugándose el destino en una suerte de partidas imaginarias de cartas con la fortuna decididamente en contra.
—Ciudades principales de Europa como Berlín, Londres o París. En Argentina, Buenos Aires y Córdoba. Pero también, un campo de internamiento de prisioneros de guerra en Martín García, una base naval británica en las islas Orcadas, cerca de Escocia, la estancia San Miguel en las sierras de Córdoba o la inmensidad del Atlántico Norte convertida en un gran campo de batalla naval.
—¿Hay algún personaje secundario que quieras destacar?
—Hay varios. John Kennedy festejando su cumpleaños número 24 en Ascochinga, Córdoba, o la venida a Buenos Aires de Walt Disney y un asado con cuero muy particular en la estancia de Molina Campos, el mismo de los dibujos gauchescos en Moreno, por entonces una zona rural cercana a Buenos Aires. Ambos, rigurosamente históricos.
—¿Qué les dirías a los lectores a los que entregás esta nueva obra?
—Que espero que la disfruten con las mismas ganas con que la escribí. Llevar adelante este relato fue tan esforzado como cautivante. Pero son ellos los que tienen la última palabra al respecto.
A continuación, como un adelanto de la obra, la sinopsis del libro:
Perdidos en una tormenta, sin poder ver más allá, en medio de la guerra se camina a tientas, en penumbras, bajo un cielo inclemente que no permite avanzar sin retroceder, por un sendero que no conduce a ninguna parte. Así, perdidos y huérfanos se sienten los hijos de esa tormenta que es toda guerra.
Hijos de la tormenta vuelve sobre los personajes de Mujeres de invierno en medio de la Segunda Guerra Mundial. La familia López de Madariaga, diplomáticos argentinos en la Berlín de los años 30 se ha disgregado. Separado el matrimonio, diseminados los hijos, el estallido bélico los encuentra perdidos y difusos, cada uno intentando recomponer su vida, forjarse un nuevo futuro ya lejos de esa Alemania opresiva y en ciernes que, ahora, se ha extendido por casi toda Europa en un afán imperial.
En torno a los encuentros y desencuentros de Constanza y Dieter orbitan los otros personajes. La novela se vuelve, entonces, coral, llena de voces y de situaciones en distintos escenarios –Londres, Berlín, París, Buenos Aires, Córdoba– en los que se narra lo cruento de la guerra, en los que la impresión es que no hay sosiego ni dónde resguardarse.
Ninguno puede escapar de aquello que lo conmina: un amor apenas correspondido; una madre que es obligada a desprenderse de su hijo; un médico de la Cruz Roja en una relación con una joven treinta años menor; una muchacha que derriba aviones nazis. Todos envueltos en una tormenta que los prohija y que no los deja ver más allá del presente.
Luis Carranza Torres continúa en esta novela con la historia de una singular familia argentina que atraviesa uno de los momentos que definieron la historia del siglo XX, y la narra con la maestría de quien puede transportar al lector a otro mundo y otro tiempo.

Literatura
Xavier Nueno ganó el Premio Anagrama de Ensayo

El escritor Xavier Nueno ganó el 54.º Premio Anagrama de Ensayo por “La revuelta de los copistas (Cómo el conocimiento perdió el juicio)”, una obra que analiza cómo las grandes empresas tecnológicas se apropiaron del conocimiento acumulado durante siglos para convertirlo en un negocio a través de la inteligencia artificial (IA).
El galardón, dotado con 10.000 euros, recibió 340 manuscritos procedentes de 24 países. Cuatro trabajos llegaron a la instancia final, en la que el jurado, integrado por Jordi Gracia, Pau Luque, Daniel Rico, Remedios Zafra y las editoras Silvia Sesé e Isabel Obiols, eligió el ensayo de Nueno.
El libro reconstruye la historia de la organización y clasificación del conocimiento, desde los antiguos copistas hasta los actuales programadores, y examina cómo esa tarea colectiva terminó convertida en una fuente de beneficios para las compañías tecnológicas.
A través de bibliotecarios, archiveros, estenógrafos y trabajadores de distintas épocas, el autor plantea que los sistemas de inteligencia artificial se alimentan de un patrimonio intelectual que pertenece a la sociedad, pero cuyos resultados son comercializados mediante suscripciones.
El jurado destacó especialmente su mirada crítica sobre el desarrollo tecnológico. Pau Luque señaló que Nueno cuestiona el valor del algoritmo como herramienta de conocimiento y advierte sobre los límites de una ciencia sustentada exclusivamente en grandes volúmenes de datos.
Por su parte, Daniel Rico subrayó que la obra reconstruye el desplazamiento del juicio y la razón por el cálculo estadístico, además de abordar la desigualdad social y la degradación cultural asociadas a ese proceso.
El ensayo también examina los litigios por derechos de autor que enfrentan a escritores y editoriales con empresas de inteligencia artificial y propone abrir al público los modelos de lenguaje construidos a partir de la memoria colectiva.
“La revuelta de los copistas” llegará a las librerías españolas el 21 de octubre y se publicará en Argentina a comienzos de 2027.
Literatura
Poema de Natalia Camodeca

Lectura de poema por la escritora Natalia Camodeca.
La polilla se detiene bajo el rayo de sol;
hay belleza en la sutileza de sus alas.
Permanece quieta.
Son las motas de polvo y las hojas del naranjo
las que se mueven a su alrededor.
La polilla, al alcance de mi mano,
no se va a mover.
Por una vez tengo la clave del universo.
La polilla no se va a mover
hasta que el rayo no lo haga.
Está en ese lugar,
suspendida
por el mecanismo del sol
y no le importa que esos minutos,
ese cuarto de vida,
se le vaya sin aletear.
Sobre Natalia Camodeca

Nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1987) y es la menor de seis hermanos. Pasó mucho tiempo en el campo porque su padre es productor agropecuario.
Es Licenciada en Letras por la Universidad del Salvador y correctora de textos. En los últimos años trabaja como traductora de textos médicos.
Desde 2019 vive en las afueras de Barcelona con su perra.
Lleva toda la vida escribiendo prosa. Tiene cuentos publicados en “Gramma”, revista literaria en la que participó durante unos años, y en “Valinor”, revista de cuentos fantásticos.
En 2021 comenzó su recorrido en el mundo de la poesía y en 2022 publicó “Entre humana y animal”, con la editorial Cuadranta.
Promueve sus textos y actividades desde su IG: @natuki87.
Historias Reflejadas
“Desandar el camino, encontrar el paraíso”


Desandar el camino, encontrar el paraíso
En la rueda de la vida a veces es necesario partir, romper la estructura que nos contiene para adentrarse en lo desconocido, lo que está por venir.
Es posible atreverse a caminar sobre las dudas para encontrar tesoros más allá, en los lugares donde aún no hemos mirado.
Avanzar desandando el camino de lo que hemos sido para comenzar a ser, excavando en las profundidades del alma para llegar a destino.
Permitir que nuestros pasos atraviesen el desierto, se internen en el monte o se pierdan en las arenas de una playa solitaria para lograr encontrarnos.
Del otro lado del espejo en que buscamos nuestro reflejo, se esconden realidades diferentes capaces de mostrarnos nuestra otra parte.
La naturaleza murmura sonidos nuevos, voces desconocidas renuevan nuestra existencia y nos empujan descascarando las sombrías capas que nos protegen.
Allí, en esos espacios infinitos en donde lo cotidiano parece lejano, es posible hallar lo que buscamos.
Si cerramos los ojos y somos capaces de internarnos en el vacío, la misma oscuridad traerá sus respuestas.
Enterrado en un desierto, acunado por las olas o pendiendo de la invisible hermandad de los árboles puede esconderse el amor.
Del otro lado del espejo es posible encontrar el paraíso.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Con los ojos cerrados”, de Ana Emilia Moglia; “Rey de monte”, de Susana Biset; “Huellas en el desierto”, de Gabriela Margall; y “Ópalos de Fuego”, de Elizabeth Haran.




















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