Conéctate con nosotros

Literatura

Martín Kohan: “El gran mérito de la Feria radica en su eventual poder de amplificación”

Publicado

el

El escritor Martín Kohan abrió la Feria del Libro con un discurso que alternó la cadencia poética con las referencias literarias y remates irónicos en el que disparó contra la figura del “lector encubierto”, al que definió como “aquel que se pronuncia categóricamente sobre algo que en verdad no leyó” y donde además caracterizó al fenómeno de la dispersión masiva: hoy “casi nada puede hacerse largamente y de corrido, ni conversar, ni mirar una película, ni ver un partido de fútbol, ni escuchar algún concierto”, alertó.

Casi a las 20, el autor de “Ciencias morales” arrancó con lo que había anticipado durante los días previos a su presentación: una extensa intervención de 22 carillas en la que evitó los golpes de efecto y las frases de impacto pero que derivó en depuradas reflexiones sobre la vida de los libros a la que describió como una práctica hecha “de olvidos y rescates, de vueltas atrás y de relecturas, de murmullos laterales, de búsquedas a destiempo y hallazgos de lo que no se buscaba” y los alcances de la Feria como evento decisivo para construir lectores y rituales de lectura.

“¿Qué relación se establece entre el acontecimiento del año y el resto del año? Porque entiendo que lo deseable es que funcione ante todo como foco de irradiación, con una cierta onda expansiva”, planteó Kohan, dando paso a una cascada de interrogantes que sustituyeron el registro juguetón de la introducción, con el que, pese a la sala multihabitada de oyentes, logró instituir por momentos el clima envolvente de la escucha en soledad.

“¿Se encapsula todo este entusiasmo libresco en ese tiempo de excepción de las tres semanas de Feria? ¿Se cumple por así decir con la cuota anual de pasión (pasión en cuotas) para despedirse, al cabo del período establecido, hasta el año que viene, hasta el acontecimiento del año del año que viene?”, interpeló a una audiencia entregada a su clivaje rítmico.

En la instancia siguiente, y fiel a una fascinación obsesiva por hallar las palabras certeras, se dispuso a caracterizar la mística de la Feria del Libro, a la que definió como “un fenómeno notable de concentración e intensificación, en un tiempo de vértigo y en un lugar transformado, de elementos que, con más discreción, incluso a veces asordinados, se encuentran en distintas partes a lo largo del año entero”.

El narrador aludía a ese insumo que en la vida ordinaria no asume las condiciones de excepcionalidad que adquiere en estos días: el eje sigue siendo el libro, pero desde las librerías no provoca la ruidosa convergencia de lectores o interesados que sí genera la Feria.

“El gran mérito de la Feria del Libro no radica en la sustitución o en la excepción (al contrario, de ser así, fracasaría), sino en su eventual poder de realce y amplificación. La apuesta es que el realce habilite a ver lo realzado cuando ya no está realzado, a escuchar lo amplificado cuando ya no está amplificado. Si el acontecimiento del año durase todo el año, ya no sería un acontecimiento (y no habría forma de soportarlo: ¿doce meses de acontecimiento? No hay cuerpo que aguante)”, reflexionó.

De inmediato, el texto ingresó en aguas autobiográficas y Kohan recordó una edición de la Feria en su vieja sede del Centro Municipal de Exposiciones donde pudo escuchar a Jorge Luis Borges hablar sobre su admirado Macedonio Fernández.

Y confesó también que atesoraba autógrafos de autores que admiraba. Como una muestra de sus amplias filiaciones literarias citó a Ricardo Piglia y César Aira. La mención contigua de estos nombres dio pie a un comentario hilarante sobre el concepto de grieta, que casualmente estuvo presente en el de otro disertante de la noche, el titular de la Fundación El Libro, Alejandro Vaccaro.

“He citado a Piglia, sí, y he dicho genial, y de inmediato he citado a Aira, sí, y he dicho genial de nuevo; no es que no me gusten las grietas, pueden llegar a fascinarme, pero cuando no son entre explotadores y explotados a mi criterio pierden un poco la gracia”, aseguró, desatando una carcajada viral.

Kohan no rozó en ningún momento el tono crispado del discurso que en la pasada edición dio el escritor Guillermo Saccomanno -y en el que cargó contra todos los eslabones de la industria editorial-, y aunque estuvo más complaciente con el ecosistema librero, aprovechó su intervención para cargar contra una suerte de actor activo de la escena social, que, según aclaró, no es novedoso (“existe de larga data”, aclaró) pero que ahora aparece por fin masivamente legitimado: el no-lector encubierto, “aquel que se pronuncia categóricamente sobre algo que en verdad no leyó”.

“Lo que parece haberse modificado es que ya no precisa encubrirse. La lectura, elogiadísima en abstracto, se desestima en lo concreto”, tensó el texto el autor de “Dos veces junio” y “Confesión”. Y a continuación, identificó el campo de acción más afectado por esta práctica: “No es la literatura la que, según creo, se perjudica en mayor medida, sino más bien la discusión política, que hoy transcurre casi enteramente sobre la base de desconocer o distorsionar (o desconocer para poder distorsionar) lo que en verdad el otro dijo, o triturarlo hasta la frase suelta y quedarse meramente con eso”, destacó.

Luego, parafraseando a Walter Benjamin, aseguró que “vivimos tiempos de vociferación” y señaló las condiciones de leer entre interferencias sonoras. “La Feria en medio del ruido de la ciudad, las voces en medio del ruido de la Feria. ¿O no es ésa acaso la manera en que discurre el decir literario en el espacio más bien ajeno de la sociedad, de la realidad general?”, aseguró.

“Las voces del decir literario no están en primer plano, no son las que preponderan. Lo que prevalece mayormente es la frase suelta de impacto, la frase drástica que sirve de título (de una nota o una entrevista que ya no hará falta leer), la frase asertiva tuiteable, la que ahora mismo me esmero por evitar”, continuó.

Más adelante se refirió a la manera en que la literatura fue tradicionalmente una práctica acechada por las interrupciones. “El mundo siempre ha sido lo que esencialmente es: una especie de conspiración general, y apenas solapada, destinada a no dejarnos leer -sostuvo-. El mundo como tal ya estaba configurado así: como una máquina de interrumpir”.

En ese punto, enhebró otra de sus objeciones más contundentes a los tiempos actuales, en el que no solo la lectura es una práctica amenazada por la dispersión. “Probablemente nunca ha sido tan difícil como ahora conformar esa zona liberada (liberada para uno mismo) y ese tiempo liberado que el ejercicio de la lectura requiere; nunca ha sido tan difícil como ahora desconectarse (porque estamos, en sentido estricto, conectados siempre) para poder ponerse a leer”, indicó.

“El arte de estar en otra cosa, que es la base del arte de la lectura, se vuelve ciertamente difícil, se vuelve casi imposible, cuando todo en realidad es otra cosa, cuando no parece existir esa cosa que nos permitiría estar en otra. Ya casi nada puede hacerse largamente y de corrido: ni conversar, ni mirar una película, ni ver un partido de fútbol, ni escuchar algún concierto, ni no hacer nada”. Y remató: “Cuando todo el mundo se vuelve un aparte, se complica el mundo aparte”.

(Fuente: Agencia de noticias Telam)

Haga clic para comentar

Debes iniciar sesión para publicar un comentario. Acceso

Deja una respuesta

Literatura

Octubre recibe la “Fiera del Libro” en el Ecoparque de CABA

Publicado

el

La “Fiera del Libro”, festival que propone un espacio de encuentro en un entorno natural, con el fin de explorar y celebrar la bibliodiversidad que ofrece el ecosistema editorial argentino, se realizará del viernes 2 al domingo 4 de octubre, de 11 a 18, en el Ecoparque de la Ciudad de Buenos Aires, en Av. Santa Fe y Sarmiento.

100 librerías, editoriales y distribuidoras ofrecerán libros de narrativa, ensayos, crónicas, historia, infantiles y juveniles, novela gráfica e historietas, poesía, arte, música, académicos y técnicos, diseño y arquitectura, cocina, entre otros. La organización está a cargo de la Cámara Argentina del Libro (CAL) a través de su Comisión de Comercio Interior.

Participarán editoriales como Adriana Hidalgo, Akal, Ampersand, Arte a babor, Asunto impreso, AZ, Biblos, Bonum, Chirimbote, del Naranjo, Grupo Claridad, Colihue, Compañía Naviera Ilimitada, Corregidor, Dunken, Eterna Cadencia, Fiordo, Fondo de Cultura Económica, Futurock, Gerbera, Gog y Magog, Hotel de las Ideas, iamiqué, La brujita de papel, La Crujía, La Editorial Común, Limonero, Luminias, Marea, Niño Editor, Océano, Riderchail, Siglo XXI, Vestales, TantaAgua, Tren en movimiento y la distribuidora Waldhuter, entre otros expositores.

También estarán presentes las editoriales universitarias de Buenos Aires (Eudeba), de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), de Quilmes (UNQ) y de las Artes (UNA); el Grupo Universitario Argentino y la Librería Universitaria Argentina.

Según destaca el comunicado promocional del evento, “La ‘Fiera del Libro’ es un encuentro que propone disfrutar el amor por los libros en un entorno urbano y natural; para todos aquellos que alguna vez sintieron ese impulso irrefrenable de seguir leyendo un poco más, los que buscan saciar esa fiera hambrienta de nuevas aventuras que despierta cuando un libro los atrapa”.

Más información sobre la feria se encuentra en www.fieradellibro.com.ar o en Instagram https://www.instagram.com/fieralibroba/.

(Fuente: Mariana Hunt – Prensa)

Sigue leyendo

Textos para escuchar

Introducción libro Lágrimas de un pájaro – Gabriel Rodríguez Molina

Publicado

el


Gabriel Rodríguez Molina lee su poema introductorio del libro Lágrimas de un pájaro


La poesía ha muerto.

Muere al salir del cuerpo de quien la fecunda. Luego, sólo queda en la piel una herida, un rastro de que, alguna vez estuvo allí, alojada, entre la carne que sangra.

Hay quienes lloran su muerte ¿Cómo no llorar cuando ya toda la poesía se ha desprendido de nuestro cuerpo y nos ha abandonado?

El poeta se transforma en un cadáver que, inerte, camina sobre los espinillos para sentir que cada poema ha soportado el puñal del marchito tiempo. Su sangre se mezcla con la tierra.

La poesía ha muerto. Los poemas son esas simples flores que los devotos tiran hacia su fosa con el último suspiro de sus carnes, con el último desgarro de su garganta, con el último anhelo de puñal perfumado, con la desesperación del último adiós. Entonces, muere el poeta, sobre los tristes pétalos. Mueren las palabras en su garganta vacía.

Los pájaros lloran su muerte, jadean en alguna parte del mapa, sollozan. 

Un labriego recoge sus lágrimas y redime su esclavitud.

Sigue leyendo

Historias Reflejadas

“El otro lado del silencio”

Publicado

el

El otro lado del silencio

Las palabras resbalan sobre la superficie de un silencio. Un hilo se suelta. Las voces sin voz, como un eco que raspa y lastima, repiten el lamento de una historia callada.

Por debajo, en la oscuridad, las raíces absorben el recuerdo de la tierra y rescatan los sonidos de la memoria.

Arriba el mundo se quiebra, la verdad asciende, crece, arde y se detiene en un detalle imperceptible, apenas un punto viscoso por donde el grito asoma y conmueve.

El tiempo se estira, elástico, dentro de las bocas que esconden las palabras. Los círculos se cierran, sin distancias. Lo inevitable sucede, las mentiras se alargan y resbalan sobre la superficie del miedo.

Las voces toman vida, emergen lentamente desde el fondo, se expanden como ondas y finalmente se manifestan en una historia que habla, a pesar del silencio.

Andrea Viveca Sanz

Se reflejan en esta historia las siguientes novelas: “Trasfondo”, de Patricia Ratto; “Distancia de rescate”, de Samanta Schweblin; “Cadáver exquisito”, de Agustina Bazterrica; y “Tú eres para mí”, de José Niemetz.

Sigue leyendo


Propietario: Contarte Cultura
Domicilio:La Plata, Provincia de Buenos Aires
Registro DNDA En Trámite
Edición Nº