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Literatura

Murió Alice Munro, Premio Nobel de Literatura 2013

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La escritora canadiense Alice Munro, galardonada con el Premio Nobel de Literatura y cuyos relatos sobre los amores y tribulaciones de las mujeres de un pequeño pueblo de su tierra natal la convirtieron en una aclamada maestra del relato corto, murió el lunes a los 92 años, informó el diario Globe and Mail.

El Globe, citando a miembros de su familia, afirmó el martes que Munro padecía demencia desde hacía al menos una década.

Munro publicó más de una decena de colecciones de cuentos y fue galardonada con el Premio Nobel de Literatura en 2013.

Sus historias exploraban el sexo, el anhelo, el descontento, el envejecimiento, el conflicto moral y otros temas en entornos rurales con los que estaba íntimamente familiarizada: pueblos y granjas de la provincia canadiense de Ontario, donde vivía. Era experta en desarrollar personajes complejos en las limitadas páginas de un relato corto.

Munro, que escribía sobre gente corriente con claridad y realismo, fue comparada a menudo con Antón Chéjov, el autor ruso del siglo XIX conocido por sus brillantes relatos cortos, una comparación que la Academia Sueca citó al concederle el Premio Nobel.

La Academia la calificó de “maestra del relato corto contemporáneo”: “Sus textos presentan a menudo descripciones de sucesos cotidianos pero decisivos, una especie de epifanías, que iluminan la historia circundante y dejan que las preguntas existenciales aparezcan en un relámpago”.

En una entrevista concedida a la Canadian Broadcasting Corporation tras ganar el Nobel, Munro declaró: “Creo que mis relatos han tenido una difusión bastante notable para ser relatos cortos, y realmente espero que esto haga que la gente vea el relato corto como un arte importante, no sólo como algo con lo que se juega hasta tener escrita una novela”.

Entre sus obras figuran: “Danza de las sombras felices” (1968), “La vida de las mujeres” (1971), “¿Quién te crees que eres?” (1978), “Las lunas de Júpiter” (1982), “Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio” (2001), “Fugitiva” (2004), “La vista desde Castle Rock” (2006), “Demasiada felicidad” (2009) y “Querida vida” (2012).

Los personajes de sus historias eran a menudo niñas y mujeres que llevan vidas aparentemente poco excepcionales, pero luchan contra tribulaciones que van desde los abusos sexuales y los matrimonios asfixiantes hasta el amor reprimido y los estragos de la edad.

Su historia de una mujer que empieza a perder la memoria y acepta ingresar en una residencia de ancianos, titulada “El oso atravesó la montaña”, de “Odio, amistad, noviazgo, amor, matrimonio”, fue adaptada a la película nominada al Oscar en 2006 “Lejos de ella”, dirigida por la también canadiense Sarah Polley.

Vergüenza y pudor

La novelista canadiense Margaret Atwood, que escribió en The Guardian después de que Munro ganara el Nobel, resumió su obra.

“La vergüenza y el pudor son fuerzas motrices para los personajes de Munro, del mismo modo que el perfeccionismo en la escritura ha sido una fuerza motriz para ella: conseguirlo, hacerlo bien, pero también la imposibilidad de ello. Munro relata el fracaso mucho más a menudo que el éxito, porque la tarea del escritor lleva el fracaso incorporado”.

El relato corto, un estilo más popular en el siglo XIX y principios del XX, lleva mucho tiempo relegado a un segundo plano frente a la novela en el gusto popular -y a la hora de atraer premios-. Pero Munro era capaz de infundir a sus relatos cortos una riqueza argumental y una profundidad de detalles que suelen ser más propias de las novelas largas.

“Durante años y años pensé que los relatos eran sólo para practicar, hasta que tuviera tiempo de escribir una novela. Luego descubrí que eran lo único que podía hacer y así lo afronté”, declaró Munro a la revista New Yorker en 2012.

Fue la segunda escritora nacida en Canadá en ganar el Nobel de Literatura, pero la primera con una identidad claramente canadiense. Saul Bellow, que ganó en 1976, nació en Quebec pero se crio en Chicago y era considerado un escritor estadounidense.

Munro también ganó el Premio Internacional Man Booker en 2009 y el Premio Giller -el galardón literario canadiense de mayor prestigio- en dos ocasiones.

Alice Laidlaw nació el 10 de julio de 1931 en Wingham, un pequeño pueblo de la región del suroeste de Ontario que sirve de escenario a muchos de sus relatos, en el seno de una familia de granjeros con dificultades económicas, y empezó a escribir en la adolescencia.

Munro empezó a escribir relatos cortos mientras se quedaba en casa. Su intención era escribir una novela algún día, pero con tres hijos nunca encontró el tiempo necesario. La autora empezó a labrarse una reputación cuando sus relatos empezaron a publicarse en el New Yorker en la década de 1970.

Se casó con James Munro en 1951 y se trasladó a Victoria (Columbia Británica), donde ambos regentaron una librería. Tuvieron cuatro hijas -una murió a las pocas horas de nacer- antes de divorciarse en 1972. Después, Munro regresó a Ontario. Su segundo marido, el geógrafo Gerald Fremlin, murió en abril de 2013.

En 2009, Munro reveló que se había sometido a una operación de bypass cardíaco y que había recibido tratamiento contra el cáncer.

(Información de Ismail Shakil y David Ljunggren. Editado en español por Javier Leira y Juana Casas, Reuters).

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Literatura

Isabel Allende presenta su primera obra infantil

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La escritora chilena Isabel Allende presenta su debut literario infantil, “Perla, la súper perrita”, una encantadora y conmovedora historia entre un niño y su mascota, editada por Pengüin Random House.

La presentación es el lunes 27 de mayo a las 10, día y hora en que la autora llevará adelante una rueda de prensa virtual.

Perla es una súper perrita que tiene dos súper poderes: hacer que todos la quieran y rugir como un león.
Cuando descubre que su hermano humano, Nico Rico, está siendo acosado en la escuela, ¡sabe que tiene que intervenir! Pero ¿qué hará Perla?
“.

Sobre Isabel Allende

Nació en 1942, en Perú. Pasó la primera infancia en Chile y vivió en varios lugares en su adolescencia y juventud. Después del golpe militar de 1973 en el país trasandino se exilió en Venezuela y, desde 1987, vive como inmigrante en California. Se define como “eterna extranjera”.

Inició su carrera literaria en el periodismo, en Chile y en Venezuela. En 1982 su primera novela, “La casa de los espíritus”, se convirtió en uno de los títulos míticos de la literatura latinoamericana. A ella le siguieron otros muchos, todos los cuales han sido éxitos internacionales.

Su obra ha sido traducida a cuarenta idiomas y ha vendido más de setenta millones de ejemplares, siendo la escritora más leída en lengua española.

Ha recibido más de sesenta premios internacionales, entre ellos el Premio Nacional de Literatura de Chile en 2010, el Premio Hans Christian Andersen en Dinamarca, en 2012, por su trilogía “Memorias del Águila y del Jaguar”, y la Medalla de la Libertad en Estados Unidos, la más alta distinción civil, en 2014.

En 2018, Isabel Allende se convirtió en la primera escritora de lengua española premiada con la medalla de honor del National Book Award, en Estados Unidos, por su gran aporte al mundo de las letras.

(Fuente: Pengüin Random House – Prensa y Comunicación)

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Literatura

Llega el “13º Festival Literario Gustavo Roldán” al Espacio Cultural Nuestros Hijos

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El Espacio Cultural Nuestros Hijos, de Avenida del Libertador 8151 de CABA, vuelve a celebrar la fiesta de los libros y la lectura, con una nueva edición del gran homenaje colectivo a uno de los referentes imprescindibles de la literatura infantil latinoamericana, en el “13º Festival Literario Gustavo Roldán”.

El sábado 1 de junio, a las 15, “la palabra dicha, escrita y cantada será protagonista de una jornada intensa, llena de propuestas educativas, lúdicas y artísticas para todas las edades, con la conducción del narrador Claudio Ferraro, quien inaugurará el encuentro renovando un ritual ya tradicional, la ‘Bendición de dragón’ de Gustavo Roldán“, adelanta la gacetilla promocional del evento.

La grilla del escenario la inaugurará el espectáculo de narración oral “Lo que cuenta Gustavo”, de Ana Paduano, que tendrá continuidad con la novedosa puesta “Elegí”, del grupo musical Valor Vereda, basada en la colección de libros que proponían distintas aventuras con tan sólo dar vuelta la página.

Para el cierre, Magdalena Fleitas y Ana Iniesta, acompañadas por los Tamborcitos del ECuNHi como invitados, presentarán el cuento canción ilustrado “La luna de Candela”.

Por su parte, en el Microcine a las 16.10, la autora Paula Bombara y la ilustradora Penélope Chauvié presentarán el libro “¿Cómo se hace justicia?”, un texto basado en los diálogos entre Bombara y Graciela Montes para facilitar la compresión del funcionamiento del sistema judicial en lectores de todas las edades.

En el mismo espacio, pero a las 16.50, Laura Roldán y Claudio Ferraro presentarán “De Boca en boca – Coplas, cuentos y leyendas de nuestro país”, reciente libro de Laura y Gustavo Roldán con ilustraciones de Hernán López y Muriel Frega, editado por Estación Mandioca.

Y a las 17.30, también en el Microcine, ECuentos edición especial presentará a Gimena Blixen y Mahia Corradini, con la colaboración del grupo Lasvorjas, en “Para que sepan de ellos”, espectáculo de narración oral para adultos inspirado en poemas de Laura Devetach y Gustavo Roldán.

La apertura del Festival estará a cargo de Susurrantes Solidaries del ECuNHi y, como en todas las ediciones, les asistentes podrán participar de charlas, talleres y juegos, visitar espacios permanentes y recorrer la feria de libros de editoriales y curadores especializados en literatura infanto-juvenil.

La entrada es libre con bono solidario consciente (no excluyente), con actividades que no se suspenden por lluvia.

Participan en esta edición: Calibroscipio, Pequeño Editor, Del Naranjo, Fondo de Cultura Económica, La Juglaresa libros, Ojoreja, Pupek, Amauta, Loqueleo, Filbita, Avión que va, Tinkuy, Suflaifla, Biblioteca Popular de Virrey del Pino, Ponsatti libros, Boliche Rodante, Luna lanar tejidos.

El evento cuenta con el acompañamiento de: Asociación Madres de Plaza de Mayo, Asociación Civil Amigos del ECuNHi y Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex Esma).

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Entrevistas

Un paseo por “Inadmisible”, la novela de Mariano Rodríguez en donde ficción y realidad se fusionan

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Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

Una misión busca abrir viejas puertas, indagar acerca del pasado, despertar preguntas. Es una misión que intenta espiar, sumergirse en los recovecos del tiempo para encontrar las respuestas.

En un largo camino de investigación, el periodista y escritor Mariano Rodríguez bucea en las huellas de la historia para dar vida a una trama donde la ficción y la realidad se funden, palabras adentro, para dar vida al amor.

En diálogo con ContArte Cultura, el autor cuenta acerca de su propio recorrido para llegar al corazón de “Inadmisible”, donde cada pista abre una puerta.

—Vamos a comenzar esta charla haciendo foco en el nombre de esta novela que busca bucear en una parte de la historia mundial y de nuestro país. ¿Cómo llega este título que es la puerta de entrada a tu obra?

—El título de la novela me gustó porque es fuerte, una sola palabra, fácil de memorizar, y es impactante también. Y al mismo tiempo responde a que durante el proceso de investigación, de escritura, me fui topando con información que para mi era inverosímil, increíble. Que los más altos rangos militares de los nazis hayan estado ocultos en Argentina, entre ellos los propios Adolf Hitler y Eva Braun, al amparo del gobierno de turno, codeándose con la sociedad de Bariloche de ese entonces como si fueran uno más, y habiendo sido quienes llevaron adelante crímenes de guerra, asesinatos masivos, ni hablar de todo lo que fue la persecución nazi a lo largo del mundo. Entonces me parecía que era inadmisible que estos asesinos y personajes nefastos de la historia mundial estuvieran al amparo del gobierno de Edelmiro Farrel, quien estaba de presidente en Argentina cuando llegaron en 1945, y Juan Perón como Ministro de Guerra, que al año siguiente asumiría la presidencia. Entonces el título se compone justamente de todos estos aditamentos. Primero me parecía que era impactante para una novela que busca serlo, no sólo por la investigación periodística, sino también por la trama que lleva a los personajes a vincularse, donde hay amor, donde hay misterio, donde hay también ribetes policiales. Todavía me sigue pareciendo inadmisible, pese a todo lo investigado y el conocimiento de la causa, la desclasificación de archivos y demás, que esto haya ocurrido en Argentina.

—Y porque todo tiene un principio, una semilla que le da vida, nos gustaría saber cuál fue el germen de esta novela. ¿Cómo y cuándo surge esta historia en vos?

—Todas mis novelas, todos mis libros, parten de una iniciativa propia y de una curiosidad por saber más del tema que me interesa, que intento desarrollar, y que sea atractivo también para el lector. Hace tiempo que giraba en mi cabeza mucha incertidumbre sobre la llegada de los nazis a Argentina. Había escuchado historias que eran increíbles y de las que no podía dar fe, así que me dije “tengo que investigar, tengo que conocer un poquito más”. Ahí me puse el traje de periodista y comencé a entrevistar a historiadores, a otros autores que ya habían ido sobre los rastros de los nazis en la Argentina, como el propio Abel Basti o Nicolás Gilardi, quien escribe para Infobae y había tenido bajo su responsabilidad la redacción de artículos sobre los nazis en nuestro país. Así fueron surgiendo informaciones que venían de distintos estamentos, y de ese modo me fui generando una idea de lo que fue pasando en esos tiempos y tratando de recrear las vivencias que había rescatado, que habían llegado a mí por personas que vivían y residían en la zona y que me contaban sus testimonios. Pero siempre parto de la base de que el tema tiene que interesarme a mí. No podría escribir sobre algo que no me resultara atractivo, porque tampoco lo podría hacer interesante para los lectores si yo no los encaro con la pasión, las ganas y el deseo de saber más y poder contarlo.

—¿Qué caminos de investigación tuviste que llevar adelante para construir la trama narrativa?

—Los caminos fueron varios. La consulta, como contaba anteriormente, con algunos historiadores que han indagado muchísimo sobre el nazismo en Argentina y han documentado también. Me nutrí de esos valiosos aportes. La verdad es que me fue muy sencillo, porque en cada lugar donde comentaba que estaba escribiendo un libro sobre el nazismo en Argentina, todos tenían alguna historia. Recuerdo una vez que salía de hacer el servicio informativo de radio Continental, a las 6 de la mañana y me tomé un taxi —en ese momento estaba en pleno proceso de escritura en donde uno se va nutriendo de todos los canales por donde puede buscar, indagar, conocer— y estaba viendo un documental en YouTube sobre el nazismo. El conductor escuchó y me preguntó, y al enterarse en que andaba me contó una anécdota que le habían relatado sobre que en el cementerio de la Recoleta en un momento se hizo una ceremonia muy íntima, para muy poquita gente en el más absoluto de los secretos, y se pasó una canción para despedir al féretro que era la preferida de Hitler, hecho que provocó un revuelo muy grande. Y así se dio con muchas otras historias que yo desconocía y situaciones que se fueron repitiendo a lo largo de la investigación. Como el caso en que siendo profesor de una materia en el ISET 18, en la carrera de Locución, una alumna me contó que procedía de Bariloche y que allí había una hostería que todos los meses de abril, en el día en que se cumple el nacimiento de Hitler la cerraban y lo conmemoraban. Así me fui nutriendo de cosas que volqué en el libro, además de lo que pude recabar a través de internet o de otros testimonios, como el de Carlos Perciavalle, quien dice que junto con China Zorrilla, en el hotel El Casco de Bariloche, fueron invitados por los dueños a acompañarlos en una velada y se toparon con Hitler y Eva Braun. Hay muchas cosas que se han dicho y que son muy difíciles de comprobar, pero todo está volcado en el libro. Siempre la premisa es no convencer a nadie. En este caso, que cada uno lea Inadmisible y que después saque sus propias conclusiones, más allá de mi convencimiento y que la historia parte de que descreo de lo que cuenta justamente la historia oficial acerca de que Hitler se suicidó junto a su mujer en su búnker de Berlín.

—A lo largo de las páginas tus personajes recorren espacios que tienen su propia historia, ¿realizaste esos recorridos mientras escribías?

—Algunos lugares pude visitarlos previamente, como el Hotel Edén de La Falda, donde indagando en su historia caigo en la cuenta que no sólo ese hotel fue importante para que Hitler existiera y el nazismo fuera lo que terminó siendo a lo largo de su historia, sino para la Argentina misma. Desde ese hotel, que era de capitales alemanes y cuyos dueños eran los matrimonios de los hermanos Walter y Bruno Eichhorn, se enviaban los fondos, o parte de estos, a Berlín para ayudar a la campaña política del führer. A veces no dimensionamos, pero en Argentina se gestó parte de lo que fue la operación nazi, tal vez sin saber en lo que podría llegar a convertirse con el paso del tiempo. Así también se presume que Hitler visitó en un par de oportunidades ese hotel y que allí estuvo alojado, más precisamente en el casco central en donde vivían los propietarios. Además también está el Hotel Gran Viena, en la localidad de Miramar de Ansenuza en Córdoba, sobre la vera de la laguna Mar Chiquita, que también pude conocer tiempo después. En Bariloche recorrí algunos lugares previo y post escritura del libro, entre ellos el hotel El Casco, el Club Andino, algunos sitios que yo menciono en el libro y por los que los nazis fueron dejando huella. También el colegio Primo Capraro y varios lugares donde se fue entretejiendo la historia y fui reconstruyendo el rompecabezas. Siempre me gusta, si puedo hacerlo, visitar los lugares previamente al proceso de escritura, conocer a las personas, tratar de indagar. Eso es lo que hace que las historias que escribo sean tan reales.

—¿Cómo fue el proceso de construir a Elkin y Agnes?

—Elkin fue el primero que apareció en mi cabeza. Necesitaba encontrar un personaje fuerte, osco, infranqueable, como para que fuera quien llevara adelante esta investigación y que en su persona yo pudiera ir contando todos los detalles de la misma. Pero no me alcanzaba con eso, también necesitaba encontrarle una persona que lo pudiera movilizar, que pudiera vulnerar justamente su personalidad y hacerlo bajar la guardia, y así generé a Agnes, una mujer hermosa que si bien es argentina es de ascendencia alemana, lo que generaba un montón de controversias en cuanto a la investigación que el ruso desarrollaba en nuestro país: ni más ni menos que desmitificar y recorrer los últimos pasos de Hitler y de los nazis en Argentina. Entre ellos se entreteje una delgada línea entre confianza, amor y también traición, y creo que es lo que hace que el personaje de Elkin se vuelva tan fuerte, apuntalado por Agnes, que no solo se enamora de él, sino que lo acompaña en un gran tramo de la investigación, haciéndolo un poco más humano.

—Como contabas, a medida que se avanza en los misterios de la realidad también crece una historia de amor en la ficción. ¿Pensaste en algún final diferente para la pareja protagonista?

—A medida que se fue construyendo la historia, tuve al personaje principal, Elkin, al que se le anexó Agnes, y con el correr de los capítulos surgió el nombre de la novela, Inadmisible. Pero cuando fui llegando al final, este cambió tres veces. Entiendo que eso enriqueció el texto, porque le fue dando giros inesperados a la trama que a mí mismo me fueron sorprendiendo. Iba a terminar de una manera, pero se me ocurrió que la elegida era la más simple que se podía dar y entonces busqué complejizarla un poco más. Así lo hice en dos ocasiones hasta alcanzar el final definitivo, que entiendo que es el que mejor cierra la historia, porque lleva al lector a elucubrar distintas hipótesis de qué es lo que pueda haber pasado en esos momentos. Fue muy atractivo para mí cómo se fue generando la historia y cómo esos cambios en los finales enriquecieron la obra.

—Decíamos que la realidad y la ficción se rozan todo el tiempo en tu novela, al punto de ensamblarse una con la otra, ¿De qué manera trabajaste para lograr esa fusión?

—Para mi siempre hay una línea muy delgada entre realidad y ficción. Trato de respetar con la mayor seriedad y veracidad posible el transcurso de los hechos en tiempo y forma, cronológicamente, y también prestando atención a los sucesos tal cual se dieron, sean estos buenos o malos, trágicos en la gran mayoría de los que abordo en mis libros. Para lograr esa fusión, primero tengo que conocer al detalle el tema para después saber cómo lo vinculo con la ficción y no apartarme de lo que realmente ocurrió. Esa es una constante y un común denominador en mis novelas, porque así me lo propongo. El que lea mis historias se va a encontrar con una trama de ficción pero que va a ir amparándose al detalle de lo que fue la realidad, o por lo menos la realidad a la que tuve acceso y pude indagar a través de las herramientas que me ha dado el periodismo en todo este tiempo. Por eso creo que hay una línea muy delgada entre ambas que al lector le cuesta descubrir al ir siguiendo la trama, saber si eso ocurrió realmente o si es parte de la ficción, y es lo que lo hace ir a indagar. Y no es una suposición, sino que me lo han contado varios lectores y lectoras a lo largo de este camino recorrido en la literatura y es algo que me genera mucho placer, porque quiere decir que el objetivo se cumplió. Yo no hago un libro de historias, no hago un manual Santillana de mis novelas, pero sí van a enterarse de un montón de cosas aunque les cueste darse cuenta, porque los datos estarán realmente vinculados y entretejidos con la trama de ficción que, en este caso, diseñé para Inadmisible.

—¿Recordás cuál fue el capítulo que más te costó escribir? Y en caso de ser así, ¿por qué creés que fue?

—Creo que todos los capítulos se fueron construyendo con el paso de las horas y con mis ganas y sensaciones. No soy de los escritores que se dice “la novela va a tener 20 capítulos y cada capítulo va a tener diez hojas, cinco, cuatro, tres…”. Voy escribiendo y cuando tengo la necesidad de generar un capítulo nuevo lo hago, y cuando tengo la necesidad de cerrarlo lo cierro. No entiendo de porcentajes o de cantidades, sí de que cuando la trama pide algo especial, un apartado, hay que aceptarlo, porque eso es lo que hace que las novelas sean bastante versátiles y diferentes unas a otras. Entonces no sigo un cronograma, no sigo una fórmula, voy detrás de mis sensaciones, de mi percepción, voy escribiendo lo que a mi me gustaría leer si fuera el que está del otro lado leyendo la historia. Creo que de esa manera se hace más genuina, distinta, y que también puede vincular al lector con la trama. Que no sea algo tan rígido en cuanto a lo gramático, a lo estructural, sino que vaya generando las mismas sensaciones que a mí me generó.

El periodista y escritor Mariano Rodríguez en la 48º Feria Internacional del Libro de Buenos Aires

—¿En qué proyectos estás trabajando actualmente?

—Me encuentro trabajando en la secuela de Inadmisible, que por supuesto no va a llevar el mismo nombre. Es la continuidad de la historia de Elkin Petrov y Agnes Gallinger con otra misión. En lo que se llamará El misterio de los cielos, el teléfono de Elkin suena nuevamente y hay un pedido imperioso y urgente para que se ocupe de una misión que solamente él puede resolver. Ahí el investigador, ya retirado, se debate entre volver o no y en su decisión el lector va a sentir que forma parte. El tema que le toca investigar es muy interesante, de hecho es uno de los misterios que todavía permanece sin resolver a pesar del paso del tiempo. Es la desaparición de un avión militar en el año 1965. Una nave de la Fuerza Aérea Argentina que desaparece en su vuelo de bautismo en Costa Rica y Elkin tendrá que utilizar todas sus herramientas para poder descifrar que pasó con el avión y con su tripulación, de la que nada se sabe. Este es un tema real que aún hoy en día el gobierno argentino y la Fuerza Aérea tiene una deuda pendiente con la sociedad, y principalmente con los familiares de quienes iban en ese vuelo, tanto los cadetes que egresaban de la Escuela Militar de Córdoba como el resto de los tripulantes. Creo que va a ser una historia muy conmovedora, basándose en otro hecho trágico y misterioso, en donde Elkin y Agnes tendrán que volver a ponerse el traje de investigadores y salir al ruedo. La idea es que el próximo año ya esté al alcance de los lectores.

—Para culminar, si pudieras elegir un objeto que represente el espíritu de tu novela, ¿cuál sería?

—No sé si hay un objeto que represente la novela, sí hay varios elementos que aparecen y que a lo largo de la trama son familiares por el lugar donde ocurren y por los personajes, como por ejemplo la infusión del té que Elkin tomaba muchísimo en Rusia y que, acostumbrado a eso, lo hace en tierras patagónicas. También el chocolate de Bariloche, que es uno de los más ricos y codiciados de todo el mundo amparado en recetas que llegan desde la vieja Europa. Y después los hoteles que formaron parte del esplendor de la belle époque argentina y que hoy en su mayoría están en ruinas. Mencionaba al principio el hotel de La Falda, que una parte se ha recuperado para turismo pero luego de varios saqueos que ha tenido que soportar a lo largo de la historia ha quedado desbastado en muchos sectores. El Hotel Gran Viena de Córdoba, el hotel Club Sierra de la Ventana, que ha sido uno de los más fastuosos no sólo de Argentina sino de América. Y así muchas cuestiones que van atravesando la historia y que creo que son elementos que sin ellos no sería lo mismo la trama de Inadmisible.

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