Música
U2 volvió a los ’80 en su primera noche en La Plata
El grupo de rock irlandés U2 hizo escala este martes en el Estadio Único de La Plata, en el marco de la gira mundial por los 30° años del lanzamiento de su disco “The Joshua Tree”, en donde ofreció un show en el que apeló a sus hits de los años ’80, en un intento de recuperar el sonido que lo hizo famoso en sus inicios y del que se fue alejando de a poco a partir de la década del ’90.
En la primera de las dos noches previstas en su cuarta visita al país -la segunda es este miércoles-, el grupo comandado por el cantante Bono recurrió a su repertorio más celebrado, e incluso apeló durante gran parte del concierto a visuales más ligadas a la imagen cultivada en las portadas de sus primeros álbunes, con predominio del blanco y negro, aunque la frescura de antaño sólo apareció en algunos pasajes del recital.
En este sentido, el gran profesionalismo alcanzado por el grupo a lo largo de tantos años de trayectoria le jugó por momentos en contra y le quitó calidez a muchas de las canciones de “The Joshua Tree”, más allá de las impecables interpretaciones.
Al respecto, cabe destacar la labor del guitarrista “The Edge”, jugando el juego que más le gusta, con esos rasguidos tan particulares que lo hicieron famoso y dotaron a la banda de un sonido propio en la escena postpunk.
Por su parte, el baterista Larry Mullen Jr. aportó sus reconocidos tamborileos tan emblemáticos para el grupo, al que se montó el elemental bajo de Adam Clayton, para que Bono desplegara sus afinadas performances vocales, que no siempre conectaron con el resto del grupo.
Ante un estadio repleto, la banda hizo su irrupción en escena a las 22.20, ni bien finalizó el partido por las eliminatorias sudamericanas para el Mundial Rusia 2018 que disputó la Selección local con su par de Ecuador, un evento transmitido por pantalla gigante para los presentes, lo cual aplazó casi una hora y media el horario de inicio del recital de acuerdo a los planes iniciales.
Tal vez, este discutible hecho, producto un poco de la conocida demagogia de la banda y otro poco de la ridícula omnipresencia del fútbol en nuestra cultura, aportó para que el clima previo al concierto no fuera el adecuado a un recital de rock.
Incluso, esta decisión atentó contra el show de Noel Gallagher, que con su banda High Flying Birds, subió al escenario a las 19, antes del partido, y la lejanía con el show principal lo condenó al olvido sobre el final de la noche.
Aunque el repique de la batería que indicó la introducción del excelente “Sunday Bloody Sunday” fue lo suficientemente vibrante como para prometer una gran noche, la respuesta del público pareció mostrar cierto delay a la hora de mostrar su efusividad.
Más allá de eso, el arranque fue uno de los puntos más altos del show, con el mencionado tema, seguido por “New Year’s Day”, “Bad”, con su homenaje a David Bowie sobre el final con un pasaje de “Heroes” y “Pride (In the name of love)”, en donde la pantalla se encendió por primera vez para reproducir un fragmento del famoso discurso de Martin Luther King en el Memorial de Washington.
Toda esta parte del show se realizó en un escenario montado en una pasarela al final del escenario principal, insertado en el corazón del campo de juego del estadio, del mismo modo que The Rolling Stones lo había hecho en su “Bridges to Babylon”, el tour que los trajo por segunda vez al país en 1998.
“Gracias por venir hasta aquí para vernos”, exclamó el cantante, en un esforzado español, para luego intentar congraciarse con los aficionados locales al expresar: “Gracias por Lionel Messi”.
Al finalizar esta primera parte del concierto, el grupo se trasladó al escenario principal y repasó en su totalidad el disco “The Joshua Tree”, cuyo inicio con “When the streets have no name”, “I still haven’t found what I’m looking for” y “Whit or without you” pareció extender la seguidilla hitera del comienzo.
De fondo, en la pantalla, alternaban imágenes de extraños árboles, con algunos travellings de rutas y paisajes áridos, en tonos ocres, que denotaban cierta desolación; como así también rostros de personajes y paisajes de la zona sur de Estados Unidos.
Toda la melancolía de las primeras tres canciones de este disco se rompió con la potente “Bullet the blue sky”, en uno de los pasaje más intensos de la noche, en donde la potencia de la banda y la conexión de Bono conspiraron para una inspirada interpretación.
El resto del repaso del disco producido por Daniel Lanois alternó pasajes de monotonía con algunas intervenciones más felices, como el caso de “Trip through your wires”, con su cercanía a un sonido más ligado a la tradición rockera estadounidense, similar al que adquiriría la banda en su disco “Rattle & Hum”.
También cabe destacar “Exit”, sobre todo por el rol teatral adquirido por Bono, en una performance que recordó a las que llevaba a cabo en la gira “Zooropa”, cuando solía juguetear con las cámaras montadas alrededor del escenario.
En cambio, “Mothers of dissapeared” pretendió aportar el momento sensible y terminó enredado en un simbolismo básico y en la corrección política, del mismo modo que ocurrió con el homenaje a las mujeres llevado a cabo en los bises, con la canción “Ultraviolet” y su pastiche de figuras femeninas emblemáticas en la pantalla, en un combo que incluyó a la Madre Teresa, Eva Perón, Sor Juana Inés de la Cruz, Rigoberta Menchú, Frida Khalo, Gabriela Mistral, Mercedes Sosa, Michelle Obama, Angela Merkel, Michelle Bachelet y Susana Trimarco, entre otras.
La primera tanda de bises con “Beautiful day”, “Elevation” y “Vertigo”, con el regreso de los motivos coloridos en las pantallas, acercaron a la banda a su estado más actual y a un clima más festivo.
El cierre fue con “You’re the best thing about me” y su disonante acorde inicial extraído de “A hard day’s night”, la nombrada “Ultraviolet” y la emotiva “One”, con las cuales se rompió un poco el tono a fin de fiesta que había quedado en el primer bloque de bises.
U2 volverá a presentarse esta noche, a las 21, en lo que será el último show de la gira en territorio argentino. Acaso, la ausencia del fútbol y la cercanía horaria con la apertura del ex Oasis aporten a que la velada gane en contundencia y permita que los irlandeses cumplan su cometido de recuperar credibilidad rockera a caballito de sus grandes clásicos.
Clips
“La Culpa”, último tema y videoclip de Abel Pintos
Abel Pintos presentó “La Culpa”, su nuevo single, una canción que explora la complejidad de las emociones cuando una relación llega a su fin.
Con una interpretación honesta y sensible, el cantante propone una reflexión sobre esas preguntas que aparecen cuando una historia se rompe: qué se dijo, qué no se pudo decir y dónde queda la responsabilidad afectiva cuando el amor se transforma.
El videoclip oficial fue dirigido por Niko Sedano y protagonizado por Inés Palombo y Fabio Di Tomaso. Con una puesta tan simple como hipnótica, propone una experiencia narrativa construida a partir de un único movimiento imposible: un zoom continuo que nunca termina.
La historia transcurre íntegramente dentro de un mismo living, un espacio cotidiano que funciona como escenario emocional del paso del tiempo. A lo largo del video, distintas escenas muestran fragmentos de una relación en diferentes momentos: pequeños gestos de conexión, rutinas compartidas, silencios, distancias y cambios casi imperceptibles que revelan el desgaste de un vínculo.
Pero hay una particularidad: cada escena existe dentro de la televisión de la escena anterior. La cámara comienza siempre en un plano general del ambiente y lentamente se acerca al televisor encendido. Cuando finalmente la pantalla ocupa todo el cuadro, descubrimos que dentro de ella hay una nueva escena, otro momento, otro fragmento de esa historia. Y así sucesivamente, en un loop infinito donde el tiempo parece plegarse sobre sí mismo.
El recurso genera una sensación inquietante y emocional al mismo tiempo: como si los recuerdos convivieran simultáneamente dentro de una misma casa.
Además, la canción cuenta con un video alternativo que funciona como un epílogo del primer video: allí, Abel Pintos interpreta la canción desde el living ya deshabitado y con la TV emitiendo ruido blanco, en una única toma sin cortes que demuestra una vez más su fuerza interpretativa. Este contenido será develado posterior a su estreno.
Este lanzamiento llega en un momento especial para el artista, que se prepara para cantar por primera vez en el Teatro Gran Rex de Buenos Aires con cuatro funciones en noviembre de 2026, reafirmando su lugar como una de las voces más convocantes de la música popular argentina.
(Fuente: www.noticiasdelparana.com.ar)
Mundo
Paul McCartney revisita su infancia en el álbum “The Boys of Dungeon Lane”
Paul McCartney vuelve sobre su propia historia en “The Boys of Dungeon Lane”, su nuevo álbum de estudio, producido junto a Andrew Watt. El disco encuentra al ex beatle mirando hacia su juventud en Liverpool, recuperando recuerdos familiares, amistades y los primeros años de giras junto a The Beatles.
Aunque el álbum está atravesado por una marcada sensación de melancolía, McCartney suena relajado y seguro, como si todavía estuviera en los comienzos de su carrera y no frente a su vigésimo trabajo dentro de una discografía considerada fundamental para la historia del rock. A sus 83 años, mantiene una voz sorprendentemente juvenil, apenas teñida por una gravedad que potencia las baladas más íntimas.
Con Watt alentando un equilibrio entre la cercanía del formato singer-songwriter y una sutil experimentación sonora, el álbum recupera el espíritu melódico del rock de los años setenta. Hay ecos de discos como “Ram” y también del sonido de “Flaming Pie”, producido por Jeff Lynne, aunque sin caer en la nostalgia explícita.
El disco abre con “As You Lie There”, una pieza de folk progresivo y tono irónico que estalla en un estribillo heredero del sonido de Wings. Allí, McCartney recuerda a una vecina de su infancia y se pregunta: “¿Alguna vez piensas en mí?”. La frase, sencilla y doméstica para una figura de su dimensión, atraviesa el álbum como un interrogante más profundo sobre la memoria, el paso del tiempo y el vínculo con su público.
En canciones como “Lost Horizon” y “Days We Left Behind”, el músico revive escenas de su adolescencia junto a John Lennon: bares llenos de humo, guitarras baratas y sueños de rock & roll. En “Salesman Saint”, en cambio, homenajea a sus padres y a las dificultades de la posguerra británica a través de un vals en tono menor donde además vuelve a tocar la trompeta, instrumento que marcó sus primeros años antes de pasarse a la guitarra.
El álbum también está poblado de momentos cotidianos convertidos en recuerdos históricos: viajes haciendo dedo con George Harrison en “Down South” o evocaciones de su relación con Linda McCartney en “We Two”, una balada despojada que remite al espíritu de “Two of Us”.
Entre los puntos más destacados aparece “Home to Us”, un homenaje épico a Liverpool en el que McCartney comparte voces con Ringo Starr. Según la presentación del disco, es la primera vez que ambos intercambian estrofas principales en una canción.
Con melodías inmediatas y una mirada profundamente humana sobre su pasado, “The Boys of Dungeon Lane” se perfila como uno de los trabajos más emotivos y personales de McCartney en décadas.
Música
“Spiritual Energies”, lo nuevo de Eli Alvarado

La cantante, autora y actriz Eli Alvarado presenta “Spiritual Energies”, un nuevo tema nacido como un canto ritual y una plegaria por la unión de Latinoamérica.
El tema está inspirado en la cosmovisión andina y en la profecía de que el Cóndor y el Águila volverán a volar juntos, dando comienzo a un tiempo de mayor conciencia, integración y unión entre los pueblos.
Está construido en tres idiomas: español, representando la voz del Cóndor y las raíces latinoamericanas; inglés, encarnando la energía del Águila, la expansión y el mundo contemporáneo; y el quechua como puente espiritual y ancestral, un lenguaje originario que funciona como nexo de integración entre culturas, territorios y tiempos.

Desde lo musical, la canción fusiona sonidos andinos, percusión ritual y elementos contemporáneos para crear una experiencia inmersiva que funciona tanto como canción como ceremonia sonora. A través del ritmo, la repetición y la energía colectiva, “Spiritual Energies” también invita al movimiento y a la danza como forma de conexión espiritual y celebración compartida.
Además, el domingo 14 de junio, a las 20, Eli Alvarado se presentará en vivo en La Casa de Lolita (Humboldt 1784, CABA). Será una noche en donde, en un formato acústico e íntimo la cantante recorrerá las canciones de su disco “Mensajes al Universo”, además de tocar por primera vez en vivo “Spiritual Energies”. Las entradas se encuentran a la venta en Passline.
(Fuente: Caro Maldonado – Prensa)

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