
Música
Una aplanadora puso en marcha el 20° Cosquín Rock
Por Henani Natale (*)
El regreso con gloria de Divididos a este festival tras varios años, la impecable presentación de Skay y Los Fakires, y la suerte de homenaje a Charly García que surgió de sus músicos y figuras invitadas a raíz de su ausencia a último momento por un problema de salud fueron este sábado los tres rasgos sobresalientes de la primera jornada de la 20° edición del Cosquín Rock, que se realiza en el aeródromo del Valle de Santa María de Punilla, en Córdoba.
En un escenario Norte, que concentró los números de tradición rockera, Divididos puso la vara muy alta con un impresionante show de poco más de una hora y media, en la que repasó viejos clásicos de su repertorio, homenajeó a Sumo, a Pappo y a Luis Alberto Spinetta, en el día en que se cumplieron ocho años de su muerte.
El poderoso trío conformado por Ricardo Mollo, en guitarra y voz; Diego Arnedo, en bajo; y Catriel Ciavarella, en batería, protagonizó un incendiario concierto que logró agitar a una multitud estimada en más de 50 mil personas.
“El 38”, “Qué tal?”, “Ala delta”, “Paraguay”, “Huelga de amores”, dedicado a Evo Morales, y “Rasputín” fueron algunos de los clásicos interpretados.
Pero, además, hubo una contundente versión de “Sucio y desprolijo”, de Pappo; una cita a “Para ir”, de Luis Alberto Spinetta; y un set dedicado a Sumo con “Crua Chan” y “Next week”.
Tras esta presentación, la banda de Charly García subió a escena y suplió la ausencia de su líder con figuras invitadas como Nito Mestre, Celeste Carballo, Andrés Ciro, Hilda Lizarazu, Cucho Parisi, Fernando Ruiz Díaz y León Gieco, entre otras.
Allí sonaron “Instituciones”, “Cerca de la revolución”, “No voy en tren”, “Rezo por vos”, “Demoliendo hoteles” y”Fanky”, entre otros clásicos, para culminar todos juntos en el escenario entonando una sentida versión de “Inconsciente colectivo”.
Acto seguido, subió a escena Skay y Los Fakires, el otro número destacado de la noche, que ofreció una performance en el que mezcló temas de su último disco “En el corazón del laberinto”, como “El sueño de la calle Nueva York”, en donde sacó a relucir su histrionismo; “Late”; y “Plumas de cóndor al viento”; con clásicos como “El Golem de la Paternal” y “Oda a la sin nombre”.
Pero no faltaron además recordadas canciones de “Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota”, como “El pibe de los astilleros”, “Criminal bambo” y “Ji ji ji”, con su correspondiente “pogo más grande del mundo”.
Lo cierto es que a este escenario ya le habían puesto calor poco antes Hilda Lizarazu, Airbag con su estridente rock clásico con varios guiños a Jimi Hendrix, y Las Pastillas del Abuelo.
Pasada la medianoche fue el turno de Guasones y la festiva propuesta de Los Auténticos Decadentes.
En tanto, el escenario Sur mostró un carácter más alternativo con la presencia de Louta, El Mató a un Policía Motorizado, los raperos Ca7riel y Paco Amoroso, Bándalos Chinos, y una fuerte impronta femenina con la chilena Mon Laferte, Nathy Pelusso, Sara Hebe y Rosario Ortega, entre otros.
En tanto, una carpa montada en la mitad del predio fue el espacio destinado a los ritmos urbanos, en donde destacaron los ex Illya Kuryaki and The Valderramas Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur; y Militantes del Clímax.
También estuvo la tradicional Casita del Blues, con Déborah Dixon y Patán Vidal, Blues Motel y el escritor Hernán Casciari junto al cantante Cucuza Castiello.
En tanto, el grupo mexicano Molotov mostró su espectáculo “El desconecte” en el escenario acústico y este domingo repetirá a las 22.
La jornada se desarrolló bajo una permanente amenaza de lluvia que se materializó finalmente de manera leve pasada la medianoche, pero esta perspectiva no aplacó los ánimos de una entusiasta multitud.
De hecho, la llegada al predio ya mostraba una gran cantidad de grupos acampando en el camino al lugar, en espacio públicos o en parques de casas de familias, que encontraron un impensado negocio en estos días.
También podían verse parrilladas populares y hasta chapuzones en el río Cosquín para calmar el calor en los alrededores.
La gente comenzó a poblar el predio desde las primeras horas de la tarde, en donde se podían ver grupos de amigos, parejas y hasta familias enteras, de las más variadas edades.
El Cosquín Rock culminará este domingo en una jornada que tiene a Los Ratones Paranoicos, Las Pelotas, Ciro y Los Persas, Los Caballeros de la Quema, La Vela Puerca, Wos y Babasónicos como sus principales atracciones.
(*) Agencia de noticias Telam

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Nito Mestre y Joaco Burgos en una nueva edición de “Portal Sessions”

Nito Mestre y Joaco Burgos son los protagonistas de la nueva edición de “Portal Sessions”. La leyenda del rock argentino, miembro fundador de Sui Generis junto a Charly García, y la joven promesa del género, pasaron tres días en un estudio rodeado de árboles y naturaleza en Portal Bosque, Punta del Este, para grabar la “Portal Session #08” en vivo con la producción musical de Ale Kurz, co creador de las sesiones.
Los artistas grabaron una nueva versión de “No te enamores nunca de aquel marinero bengalí”, clásico de Los Abuelos de la Nada, que cobra una nueva vida, con más groove y funk, y un flamante arreglo de vientos. Además, hicieron “Amor de guitarra”, del primer disco de Burgos (en donde se menciona a Serú Girán, otro guiño al rock argentino), “Botas locas” de Sui Géneris y “La hija del fletero”, en la primera vez que Mestre hace su propia interpretación de Los Redondos, con Burgos y la participación especial de Ale Kurz en guitarra, productor musical de la Session, que siempre logra aportar nuevos matices, incluso a las reversiones de los clásicos más escuchados.
Además, otro detalle que hace la diferencia en este nuevo encuentro musical es la batería de Fernando Samalea -ex baterista de Charly, Cerati, Calamaro-, encargado de ponerle ritmo a los cuatro tracks. Un encuentro intergeneracional que busca hacer un puente entre la historia y el presente de nuestro rock.
(Fuente: Portal Sessions)))
Música
Marki lanza “Karaoke Club”, su segundo álbum de estudio

Tras el éxito de su álbum debut “YASS”, el cantante y productor argentino Marki regresa con una propuesta vanguardista y nostálgica que expande las fronteras de la escena urbana actual. El artista lanza oficialmente su esperado segundo álbum de estudio, “Karaoke Club”.
Este nuevo material discográfico llega tras la gran repercusión de su primer disco con el que demostró su libertad total para transitar entre el trap, R&B, soul y gospel. Fiel a su naturaleza experimental, “Karaoke Club” promete sumergir a los oyentes en una experiencia fresca y colectiva, construida desde una impronta muy personal del artista.
“Karaoke Club” representa un paso firme y evolutivo en la carrera de Marki, consolidando una profunda búsqueda artística dentro del indie pop argentino. Dejando atrás las fronteras más rígidas de sus primeros trabajos, este segundo álbum de estudio se edifica como una obra versátil que entrelaza con naturalidad texturas de lo-fi, rap, R&B y pop alternativo.
“El día después de primavera” es el eje central y el verdadero corazón emocional de Karaoke Club. En ese sentido, el propio Marki definió el espíritu de esta canción bajo una premisa muy transparente: “cuanto más duele, mejor”.
(Fuente: Nadya Cabrera – Prensa)
Música
Oktubre: 40 años del disco que transformó a Los Redondos en un mito del rock argentino

Cuatro décadas después de su lanzamiento, “Oktubre” conserva un lugar privilegiado en la historia del rock argentino. Publicado en octubre de 1986, el segundo álbum de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota condensó en nueve canciones el clima de una época atravesada por las heridas de la dictadura, las tensiones políticas y las amenazas de la Guerra Fría. También marcó un punto de inflexión en la trayectoria de la banda liderada por Carlos “el Indio” Solari y Eduardo “Skay” Beilinson, que comenzaba a construir una identidad musical y estética propia.
El disco llegó dos años después de “Gulp!”, el debut discográfico del grupo platense, que todavía se movía dentro del circuito independiente y convocaba a poco más de mil personas por presentación. Su propuesta había evolucionado desde aquellos primeros espectáculos que combinaban música, teatro y los monólogos de Enrique Symns hacia un formato centrado en las canciones.
“Oktube” fue grabado en los estudios Panda, ubicados en la calle Segurola de Buenos Aires, con Osvel Costa como técnico de sonido. A la formación habitual se sumaron Héctor “Tito Fargo” D’ Aviero en segunda guitarra, Daniel Melero en teclados y Claudio Cornelio en percusión. El resultado fue un álbum de atmósfera oscura, guitarras filosas y una sonoridad cercana al postpunk, con elementos del rock clásico y una marcada impronta experimental.
El repertorio incluyó composiciones que se convertirían en clásicos de la banda, como “Preso en mi ciudad”, “Música para pastillas”, “Motor Psico”, “Semen-Up”, “Divina TV Führer” y “Jijiji”, esta última destinada a convertirse en uno de los grandes himnos del rock nacional y protagonista del célebre pogo multitudinario de sus recitales.
Las letras de Solari construyeron un universo de imágenes inquietantes, referencias políticas, paranoia y personajes marginales. La amenaza nuclear, la manipulación de los medios de comunicación, el consumo de drogas y el desencanto social atravesaron un disco que capturó algunas de las principales preocupaciones de mediados de los años ochenta.
La identidad visual también resultó decisiva. Ricardo Cohen, conocido como Rocambole, diseñó una portada dominada por una multitud de figuras con banderas, bajo una estética inspirada en la iconografía revolucionaria soviética. El rojo, el negro y el gris definieron una imagen que terminaría reproducida en miles de remeras y banderas. En la contratapa, la Catedral de La Plata en llamas completó una propuesta gráfica cargada de simbolismo.
El propio Rocambole explicó años después que las ideas surgieron de conversaciones con el Indio, quien imaginaba multitudes y banderas. La referencia a la Revolución Rusa de octubre de 1917 convivía con resonancias de la historia política argentina.
La grabación también dejó algunas controversias internas. El saxofonista Willy Crook cuestionó posteriormente el uso excesivo de reverberación, una característica que contribuyó a definir el sonido distante y opresivo del álbum.
Con el paso del tiempo, “Oktubre” se consolidó como una de las obras fundamentales de la música argentina. La revista Rolling Stone lo ubicó en el cuarto puesto de su selección de los 100 mejores discos del rock nacional, detrás de “Artaud”, de Pescado Rabioso; “Clics modernos”, de Charly García; y el álbum debut de Manal.
A 40 años de su aparición, aquellas nueve canciones mantienen su potencia y permiten reconstruir el momento en que Los Redondos comenzaron a forjar una de las mitologías más perdurables de la cultura popular argentina.
(Fuente: Agencia Noticias Argentinas)








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