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Vuelve el caza monstruos: “The Witcher” llega con su segunda temporada
Por Nicolás Biederman (*)
“The Witcher”, serie basada en la mega vendedora saga literaria homónima del escritor polaco Andrzej Sapkowski sobre un brujo caza monstruos y gran apuesta de Netflix dentro del género de fantasía épica, estrena este viernes su postergada segunda temporada.
Comparada a menudo con “Game of Thrones” no solo por sus temas sino especialmente por su ambiciosa escala, la dimensión de su reparto y sus múltiples escenarios, la serie que protagoniza el británico Henry Cavill como el implacable Geralt de Rivia presenta ocho nuevos episodios que amplían el inmenso universo narrativo conocido hasta ahora sin que luzca “como si hubiera sido filmada durante la pandemia”.
Así lo explicó en entrevista con la agencia de noticias Télam la creadora y “showrunner” de la serie, la estadounidense Lauren Schmidt Hissrich, quien confesó que tras la dilación en los rodajes que implicó la presencia planetaria del coronavirus sintió “un gran alivio en las últimas semanas al ver que la gente está muy entusiasmada otra vez”.
“Estábamos en la tercera semana de rodaje cuando tuvimos que cortar, y tuvimos que parar por cinco meses”, recordó, y añadió que pudieron “mantener la amplitud” de la serie aunque tuvieron que “reescribir algunas escenas para que hubiera dos o tres personas en el plano, y que no fuera necesario tener cien o doscientos extras”.
Basada en la exitosa serie de libros de Sapkowski, sigue la historia de Geralt de Rivia, la bruja Yennefer (Anya Chalotra) y la princesa Cirilla (Freya Allan) en El Continente, donde los humanos, elfos, hechiceros, gnomos y monstruos pelean por sobrevivir.
La primera temporada de la serie sirvió para plantear las líneas básicas argumentales del intrincado universo de “The Witcher”, sus reinos, luchas políticas y razas, plasmados en las novelas y relatos cortos de Sapkowski que vendieron más de 15 millones de copias en todo el mundo, y luego adaptadas a una serie de videojuegos aún más populares. Sobre el final, Geralt unía su camino con Ciri, la princesa en apuros de cuya crianza tiene la obligación de encargarse.
Convencido de que Yennefer murió en la Batalla del Monte de Sodden, el “Lobo Blanco”, como se lo conoce por su melena plateada, decide llevar a Cirilla al lugar más seguro que conoce: Kaer Morhen, el hogar de su infancia. Allí acecha un peligro mucho mayor que el que suponen quienes la persiguen: el misterioso poder que ella misma lleva dentro.
—La primera temporada tuvo la difícil tarea de presentar este universo tanto a una audiencia completamente nueva como a una legión de fanáticos ansiosos por ver cómo esta historia se traducía a la pantalla. ¿Fue más fácil esta vez?
—Definitivamente. Abrir las puertas a este universo enorme implicó una gran complejidad. Saber elegir qué quedaba afuera y qué manteníamos en la adaptación. Cuándo introducir material nuevo para reforzar lo existente. Qué historias contar, cuándo contarlas. Justamente porque encaramos ese desafío en la temporada 1, esta segunda se volvió un viaje más amable. No tenemos que pasar tantos minutos de cada capítulo estableciendo este mundo, sus reinos, la política dentro y entre ellos, o explicar qué es un brujo como Geralt. En vez de eso nos adentramos profundamente en los personajes y en la trama.
—¿Cuál fue el mayor desafío narrativo en esta oportunidad?
—Diría que el libro que adaptamos, “La sangre de los elfos”, que es cuando empieza realmente la saga, en la que empieza a enfocarse realmente en Ciri. Es interesante porque hay un montón de momentos muy lindos entre Geralt y Ciri, y se va conformando una familia, pero no hay tanta acción que impulse la trama como se esperaría. Y eso fue un desafío desde lo narrativo, porque quería mantener todo estos eventos importantes para el espectro más grande de la serie, y a la vez tuvimos que incorporar pasajes que cumplieran con las expectativas de los espectadores que no conocían los libros. Hacer que estos agregados se sintieran del estilo de Sapkowski fue clave.
—La temporada comienza con lo que Geralt cree que es la mayor pérdida de su vida, que Yenneffer está muerta. ¿Se verá un lado diferente suyo por eso?
—Absolutamente. Obviamente en la primera trabajamos muy duro por establecer qué es un brujo en “The Witcher”, cuál es el rol de Geralt y su estilo de vida en El Continente, sus relaciones o mejor dicho su falta de relaciones con los demás. Lo que empieza a cambiar ahora es que a Geralt le dan esta “Niña de la sorpresa”, esta chica a la que está destinado a proteger, que es su responsabilidad criar. Esto no era parte de sus planes, brujos como él no tienen hijos, entonces ¿cómo se empieza a abrir para interactuar con ella? ¿Cómo se hace más vulnerable a sí mismo para hacer que confíe en él? Y creo que es justamente a través de la tristeza y duelo por lo que cree es la muerte de Yennefer que Geralt empieza a abrirse con Ciri. El público va a acompañar a este personaje mientras empieza a aceptar que tiene emociones.
—“The Witcher” está destinada a tener siete partes. ¿Cuál es la parte más difícil de proyectar con tanta anticipación?
—Tenemos que asegurarnos de que cada episodio sea genial. Que si ves solo un capítulo como espectador te sientas envuelto, que sientas un inicio, nudo y desenlace satisfactorio. Después, ese episodio necesita ser una pieza de una temporada más larga. Tiene que ser parte de ese conjunto de ocho capítulos, que está en Netflix y tenemos millones de espectadores que se sientan, ponen “Play” y ocho horas más tarde terminaron de ver todo, lo que es increíble. Por lo tanto, toda la temporada tiene que funcionar. Pero, además, como estamos comenzando a construir este universo narrativo, que pensamos para siete temporadas, con un spin-off, una precuela animada, nos preguntamos cómo hacer para que encajen todas las piezas del rompecabezas. Con el equipo de guionistas estamos todo el tiempo pensando estas cuestiones, cómo plantar la semilla en distintos lugares porque sabemos que en la temporada 4 determinado personaje va a tener un rol más preponderante.
(*) Agencia de noticias Telam.

Radio
Murió el periodista Oscar González Oro

El periodista Oscar “el Negro” González Oro murió este viernes a los 74 años. El ícono de la radio argentina, se encontraba en Punta del Este, Uruguay, donde vivía al momento del lamentable deceso.
En conversación con este medio, colegas cercanos al comunicador informaron que atravesaba un “problema de salud”, por lo que “venía mal” desde hace por lo menos “diez días”. Además, indicaron que el conductor habitaba en el domicilio ubicado en Manantiales y que, en el momento del fallecimiento, no se encontraban sus hijos Agustín, fruto de su matrimonio con Estela, y Pablo, hijo de su hermano Armando a quien crió y adoptó como un hijo del corazón.
Tras instalarse en agosto de 2020 en el exclusivo balneario de Manantiales —decisión que tomó en pleno confinamiento por la pandemia de COVID-19 para buscar una mejor calidad de vida—, el conductor convirtió a Uruguay en su refugio definitivo.
Desde su residencia en el país vecino, no solo transitó sus últimos años, sino que también emitió desde ese lugar sus últimos ciclos radiales antes de anunciar su retiro formal.
Nacido en Mendoza el 16 de octubre de 1951, construyó una extensa trayectoria en los medios, con una carrera que se desarrolló principalmente en radio y televisión.
Abogado de profesión graduado en Mendoza antes de volcarse de lleno a la comunicación, el periodista se convirtió también en una figura bisagra de la cultura popular cuando en 2016 hizo pública su homosexualidad, por lo que se transformó en uno de los primeros conductores del Prime Time de la radiofonía argentina en visibilizar abiertamente su orientación sexual.
Durante varias décadas, al frente de diferentes programas, logró consolidarse como una de las voces más reconocidas de la radiofonía argentina.
Uno de los principales hitos de su carrera fue su paso por Radio 10, donde condujo “El oro y el moro”, ciclo que logró una amplia repercusión y se convirtió en uno de los espacios destacados de la radio argentina. El programa comenzó a emitirse en 1999 y permaneció al aire durante 15 años, con González Oro al frente de la franja matutina. Combinaba información, actualidad, deportes y espectáculos, y entre sus integrantes estuvieron Eduardo Feinmann, Laura Ubfal, Fernando Carlos y el médico Claudio Zin.
Después de casi 15 años en Radio 10, González Oro dejó la emisora en 2014 y continuó su carrera en Radio La Red, donde estuvo al frente de distintos espacios. Ese mismo año también se produjo su regreso a Radio 10 con el ciclo “Negro en la Diez”.
A lo largo de su carrera, “El Negro” consolidó una estrecha cercanía con destacadas figuras del ámbito político, empresarial y cultural del país. Por el aire de sus programas pasaron mandatarios y referentes de todo el arco político, dirigentes como el expresidente Carlos Menem y el exgobernador bonaerense Daniel Scioli.
Oro integró un celebre grupo de amigos entrañables del espectáculo, junto a figuras como Cacho Castaña, Marcelo Tinelli y Gerardo Sofovich, y llevó su popularidad más allá de la radio al participar en obras teatrales de revista, consolidando una presencia permanente en la agenda pública de los últimos 20 años.
En 2020 se incorporó a Radio Rivadavia, donde condujo “Tarde pero temprano” y posteriormente “La vida misma”. En marzo de 2021 anunció que se retiraría de los medios después de 35 años de trayectoria y realizó su última emisión el 2 de abril de ese año, desde Uruguay, donde estaba radicado desde agosto de 2020.
Además, en televisión, participó de ciclos como “Polémica en el Bar”, “Los unos y los otros” y “Nosotros a la mañana”, entre otros.
TV/Plataformas
En noviembre Netflix estrenará “Gordon”, nueva serie con Rodrigo de la Serna

Con el papel protagónico a cargo de Rodrigo de la Serna, “Gordon será una de las nuevas apuestas de Netflix para lo que queda de 2026 y llegará a la plataforma con una historia que recorrerá algunos de los episodios más oscuros de la historia criminal y política de Argentina. La serie cuenta con dirección de Pablo Trapero y está basada en la novela del periodista Marcelo Larraquy.
El anuncio de la plataforma formó parte de un paquete de producciones argentinas que buscarán ampliar la presencia del contenido nacional dentro del catálogo internacional del servicio.
La adaptación llevará a la pantalla una investigación periodística que reconstruyó durante años la trayectoria de Aníbal Gordon y sus vínculos con estructuras criminales y organismos de inteligencia.
Elenco de alto nivel
Como se destacó, el papel central estará a cargo de De la Serna, y su interpretación de Aníbal Gordon será el eje de una producción que buscará reconstruir diferentes momentos de la vida del personaje.
La serie también cuenta con las actuaciones de Matías Recalt, Camila Peralta y la participación especial de Matías Mayer junto a un gran elenco que los acompaña.
La dirección combinará el trabajo de Trapero con Pablo Fendrik y la producción general corresponderá a Preludio Producciones, con Adrián Suar y Diego Andrasnik entre los responsables de la producción.
Netflix confirmó que “Gordon” se estrenará en noviembre de 2026, aunque no se estableció una fecha exacta del lanzamiento.
La serie estará disponible a nivel global y formará parte de la nueva tanda de producciones argentinas impulsadas por la plataforma.
Con Rodrigo de la Serna como protagonista, Pablo Trapero en la dirección y Marcelo Larraquy involucrado en la adaptación de su propia investigación, la producción llevará al streaming una historia centrada en uno de los personajes más controvertidos de la trama criminal y política argentina.
(Fuente: Netflix / Fotos: Lucía de Armas)
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Dolores Fonzi: “Gente desalmada gobernando pretende matar lo poco de alma que queda”

La actriz y directora argentina Dolores Fonzi realizó una dura crítica al gobierno de Javier Milei cuando le consultaron sobre su diagnóstico sobre el financiamiento a la cultura en Argentina, el cual resumió con la palabra “pésimo”, en el prestigioso Festival de San Sebastián.
Según publicó la agencia Noticias Argentinas, la artista participó de la presentación de “Mis muertos tristes”, la nueva miniserie de Pablo Larraín inspirada en los cuentos de Mariana Enríquez, y aprovechó el espacio para hablar sobre el desfinanciamiento en la industria del cine.
“La situación en Argentina se resume en una frase: pésimo”, sentenció Fonzi frente a la prensa española.
Para la actriz, el país está en una situación difícil para producir productos propios: “Vengo acá, en estos encuentros se celebra el cine y se celebra la unión y conocés gente de la industria donde tratás de hacer uniones y puentes. Argentina está en un momento incapacitado para propiciar la otra orilla del puente”.
“Entonces está muy complicado, dependemos de las plataformas totalmente, porque ni siquiera se puede gestionar este tipo de coproducciones. Antes trabajábamos con Francia, Bélgica, Alemania; entraban distintos fondos y sucedía que, gracias al instituto que sostenía la gestión, se lograba filmar películas pequeñas o no con estas coproducciones internacionales. Eso ya no es posible”, aseguró.
En ese punto, apuntó directamente contra el accionar del gobierno de Milei: “Entonces no solo retiraron los recursos del INCAA, sino que cortaron todo tipo de posibilidad de puente con otros países. Esa es la situación con el cine”.
Además, advirtió que el Gobierno también “intentó quitarle los subsidios a los libros, al teatro y así con todo en la cultura”. “Supongo que sabemos por qué es: que la cultura, ¿no? Es la memoria y la identidad de los pueblos, es el alma. Gente desalmada gobernando pretende matar lo poco de alma que queda”, cerró.








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