
Literatura
A cien años de la aparición de “Cuentos de amor de locura y de muerte”
Hace nada más que cien años que en Buenos Aires salía a la luz el libro Cuentos de amor de locura y de muerte, del uruguayo Horacio Quiroga (1878-1937), quién solo, enfermo y medio loco de amor, se suicidó, a los 58 años, con dos tragos de cianuro en un hospital porteño.
Quiroga había publicado cuatro libros y sus relatos eran presencia fija en las principales revistas del Cono Sur, pero la realidad es que esta colección de cuentos fue la que lo lanzó definitivamente y le dio el renombre que, contra el tiempo, todos los vientos y todas las mareas, lo mantienen vigente en la literatura que se escribe en idioma español.
Por las reseñas que se hicieron del libro se sabe que salió a la calle en junio de 1917 publicado por la Cooperativa Editorial Buenos Aires. Su editor, Manuel Gálvez, recuerda en sus memorias su gestión con Quiroga para conseguir los cuentos. Dice que el escritor le enseñó una carpeta “y elegimos algunos pero como no era posible elegirlos todos de una vez, prometió formarme un libro para muy pronto. Era hombre de palabra y cumplió. Le puso por título Cuentos de amor de locura y de muerte, y no quiso que se pusiera coma alguna entre las palabras. El libro se agotó”.
La colección de 18 relatos alcanzaba las 223 páginas y la Cooperativa Editorial Buenos Aires hizo otra edición en 1918.
Como en América Latina siempre hace falta hacer una lista de los más importantes en todos los dominios, Horacio Quiroga es el que aparece como el primer cuentista en sudamérica y, para algunos, ocupa ese mismo sitio entre los autores de cuentos en castellano. Lo cierto es que su obra se estudia en las universidades, se difunde en ciertas efemérides, se ha llevado al cine y a los cómics, y algunos de sus cuentos -La gallina degollada y El almohadón de plumas, por ejemplo- suelen ser parte del bautismo de lo que será después una nueva generación de lectores.
Parece también que muchos de los que han escrito cuentos por estas regiones y en otras partes del mundo han revisado con atención aquel libro que ahora cumple su primer siglo de existencia y que contiene algunas de las claves necesarias para contar una historia con precisión, destreza y, quizás, con un poco de pasión o poesía. No es pecado aceptar las maestrías, el pecado está en negarlas o esconderlas. Quiroga, según se cuenta, sonreía discretamente cuando lo comparaban con Edgar Allan Poe.
El intelectual, que además de cuentista era poeta, químico, mecánico, jornalero y ciclista, vivió de cerca una especie de fatalidad que lo emboscaba con frecuencia y que lo llevó a presenciar el suicidio de su padrastro y a matar por accidente a un amigo de un tiro en la cabeza.
Entre sus libros están Los arrecifes de coral, El crimen de otro, Los perseguidos, Cuentos de la selva, Las sacrificadas, Anaconda, Los desterrados, Pasado amor, Más allá y Suelo natal.
La vigencia y el poder de su libro capital, Cuentos de amor de locura y de muerte, se pueden celebrar en este centenario con estas palabras de Horacio Quiroga: “No empieces a escribir sin saber desde la primera palabra adónde vas. En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas”.
(Nota publicada en www.elmundo.es)

Literatura
Xavier Nueno ganó el Premio Anagrama de Ensayo

El escritor Xavier Nueno ganó el 54.º Premio Anagrama de Ensayo por “La revuelta de los copistas (Cómo el conocimiento perdió el juicio)”, una obra que analiza cómo las grandes empresas tecnológicas se apropiaron del conocimiento acumulado durante siglos para convertirlo en un negocio a través de la inteligencia artificial (IA).
El galardón, dotado con 10.000 euros, recibió 340 manuscritos procedentes de 24 países. Cuatro trabajos llegaron a la instancia final, en la que el jurado, integrado por Jordi Gracia, Pau Luque, Daniel Rico, Remedios Zafra y las editoras Silvia Sesé e Isabel Obiols, eligió el ensayo de Nueno.
El libro reconstruye la historia de la organización y clasificación del conocimiento, desde los antiguos copistas hasta los actuales programadores, y examina cómo esa tarea colectiva terminó convertida en una fuente de beneficios para las compañías tecnológicas.
A través de bibliotecarios, archiveros, estenógrafos y trabajadores de distintas épocas, el autor plantea que los sistemas de inteligencia artificial se alimentan de un patrimonio intelectual que pertenece a la sociedad, pero cuyos resultados son comercializados mediante suscripciones.
El jurado destacó especialmente su mirada crítica sobre el desarrollo tecnológico. Pau Luque señaló que Nueno cuestiona el valor del algoritmo como herramienta de conocimiento y advierte sobre los límites de una ciencia sustentada exclusivamente en grandes volúmenes de datos.
Por su parte, Daniel Rico subrayó que la obra reconstruye el desplazamiento del juicio y la razón por el cálculo estadístico, además de abordar la desigualdad social y la degradación cultural asociadas a ese proceso.
El ensayo también examina los litigios por derechos de autor que enfrentan a escritores y editoriales con empresas de inteligencia artificial y propone abrir al público los modelos de lenguaje construidos a partir de la memoria colectiva.
“La revuelta de los copistas” llegará a las librerías españolas el 21 de octubre y se publicará en Argentina a comienzos de 2027.
Literatura
Poema de Natalia Camodeca

Lectura de poema por la escritora Natalia Camodeca.
La polilla se detiene bajo el rayo de sol;
hay belleza en la sutileza de sus alas.
Permanece quieta.
Son las motas de polvo y las hojas del naranjo
las que se mueven a su alrededor.
La polilla, al alcance de mi mano,
no se va a mover.
Por una vez tengo la clave del universo.
La polilla no se va a mover
hasta que el rayo no lo haga.
Está en ese lugar,
suspendida
por el mecanismo del sol
y no le importa que esos minutos,
ese cuarto de vida,
se le vaya sin aletear.
Sobre Natalia Camodeca

Nació en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (1987) y es la menor de seis hermanos. Pasó mucho tiempo en el campo porque su padre es productor agropecuario.
Es Licenciada en Letras por la Universidad del Salvador y correctora de textos. En los últimos años trabaja como traductora de textos médicos.
Desde 2019 vive en las afueras de Barcelona con su perra.
Lleva toda la vida escribiendo prosa. Tiene cuentos publicados en “Gramma”, revista literaria en la que participó durante unos años, y en “Valinor”, revista de cuentos fantásticos.
En 2021 comenzó su recorrido en el mundo de la poesía y en 2022 publicó “Entre humana y animal”, con la editorial Cuadranta.
Promueve sus textos y actividades desde su IG: @natuki87.
Historias Reflejadas
“Desandar el camino, encontrar el paraíso”


Desandar el camino, encontrar el paraíso
En la rueda de la vida a veces es necesario partir, romper la estructura que nos contiene para adentrarse en lo desconocido, lo que está por venir.
Es posible atreverse a caminar sobre las dudas para encontrar tesoros más allá, en los lugares donde aún no hemos mirado.
Avanzar desandando el camino de lo que hemos sido para comenzar a ser, excavando en las profundidades del alma para llegar a destino.
Permitir que nuestros pasos atraviesen el desierto, se internen en el monte o se pierdan en las arenas de una playa solitaria para lograr encontrarnos.
Del otro lado del espejo en que buscamos nuestro reflejo, se esconden realidades diferentes capaces de mostrarnos nuestra otra parte.
La naturaleza murmura sonidos nuevos, voces desconocidas renuevan nuestra existencia y nos empujan descascarando las sombrías capas que nos protegen.
Allí, en esos espacios infinitos en donde lo cotidiano parece lejano, es posible hallar lo que buscamos.
Si cerramos los ojos y somos capaces de internarnos en el vacío, la misma oscuridad traerá sus respuestas.
Enterrado en un desierto, acunado por las olas o pendiendo de la invisible hermandad de los árboles puede esconderse el amor.
Del otro lado del espejo es posible encontrar el paraíso.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Con los ojos cerrados”, de Ana Emilia Moglia; “Rey de monte”, de Susana Biset; “Huellas en el desierto”, de Gabriela Margall; y “Ópalos de Fuego”, de Elizabeth Haran.







freejpg
30/10/2017 a 21:38
Hermoso Libro gran escritor