Cristina Bellisonzi: “La vida me sorprendió cuando, sin pensarlo, comencé a escribir de manera profesional”

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

A menudo los libros se convierten en lugares a los que llegamos para volver a partir. Saltamos entre esos mundos paralelos, construidos por palabras, y vamos viajando en el tiempo, sobre el tiempo, migrando con la audacia o el temor de cada personaje.

Migrar es aceptar un final y entregarse a un principio, es aceptar el desafío de navegar en las aguas de la incertidumbre, es dejarse llevar por las olas de una historia para arribar al puerto donde anclan las voces que le dan forma.

Cristina Bellisonzi ha navegado por los mares de la Historia para dar vida a personajes capaces de viajar para contar todo aquello que los constituye, el desarraigo y la resiliencia que les permiten atravesar la vida de ficción, tan solo una imagen en el espejo de tantas otras vidas.

En diálogo con ContArte Cultura, la escritora cordobesa cuenta cuál es su vínculo con la palabra escrita y cómo llevó adelante el proceso creativo de sus novelas.

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—Comencemos esta entrevista con un juego de presentación. Si de pronto te vieras obligada a emigrar ante la llegada de una noticia inesperada. ¿De qué manera comenzarías el relato de esa historia que te tiene como protagonista?
—La manera de comenzar ese relato sería con palabras tan simples como: “Hoy me siento como una leona de dos mundos; mi corazón se aleja de ti, esparciendo el aroma de sus lágrimas por cada rincón, mientras que la razón me lleva a tomar esta decisión”. De ese modo trataría de mostrar cuánto duele el desarraigo, que es lo que atraviesa a mis novelas.

—¿En qué momento percibiste que la escritura iba a ser parte de tu vida?
—Crecí sintiendo que la escritura formaba parte de mi vida, pero sinceramente, hace unos años la vida me sorprendió, cuando sin pensarlo demasiado comencé a escribir de manera profesional.

—¿Cómo nace y toma vida “Princesa de acero”, tu primera novela?
—Siempre atesoré una historia familiar que había llegado a mis oídos cuando niña, de boca de mi abuela paterna. Con el tiempo sentí la necesidad de escribirla y sin darme cuenta se convirtió en novela. Así nació “Princesa de acero”, que pronto comenzó a recorrer Córdoba, siendo declarada de interés cultural en la Fiesta de la Familia Piemontesa en la ciudad de Luque. Esta premiación la hizo merecedora de ser traducida al italiano. Luego de esto decidí asistir a distintos talleres literarios.

—Contanos cuál es la temática que entrelaza esa novela con la segunda, “Jazmines en otoño”
—En realidad lo que entrelaza las dos novelas es un personaje muy fuerte: Ramona. Durante todo el proceso de escritura de mi primera obra me hizo sentir que deseaba tener vida propia, así es que ella es el personaje principal de Jazmines en otoño.

—¿De qué manera llevaste adelante el proceso creativo de cada una de tus obras?
—En la primera obra, por tratarse de un hecho real, no me aparté de ello y agregué solo pequeños detalles de ficción. En cambio, cuando escribí Jazmines en otoño, pude liberar mi imaginación y realmente ahí viví el proceso de creación de cada personaje y de la historia en sí. Lo mismo me ocurrió con Tiempo de volver a casa y en la historia que estoy escribiendo en este momento.

—¿Dónde nace un personaje y cuál es el camino que llevás adelante para conducir su voz hacia las páginas que escribís?
—Los personajes nacen en mi mente y a ese proceso lo siento mágico, porque es ahí donde puedo desarrollar todo mi instinto de escritora. A partir de que ellos toman una identidad y se me escapan. Es una sensación rara la que se apodera de mí, porque siento que van siguiendo el camino elegido por ellos mismos y así se apoderan de la historia.

—¿Cómo llegaste al título de cada obra?
—En el caso de Princesa de acero, ese fue el primer título que elegí porque así era Luisa, su protagonista. En Jazmines en otoño, luego de darle un título que fue descartado por gente muy entendida, descubrí ese en un diálogo y lo elegí porque representa la trama la novela: una dulce promesa de amor. En el caso de la nueva novela, Tiempo de volver a casa -que saldrá a fines de febrero-, también surgió el título de un pensamiento de la protagonista.

—¿Qué te gustaría destacar del Café Literario Luis José de Tejeda, que coordinás?
—Café literario Luis José de Tejeda es un anhelo cumplido, ya que siempre soñé con un espacio donde los artistas pudieran explayarse. Y digo artistas en general porque en nuestro café, si bien predomina la literatura, también se exponen cuadros, ilustraciones y hasta esculturas. Me siento muy feliz después de cinco años, de haber logrado formar un grupo humano muy valioso.

—¿Qué nos podés adelantar de tu tercera novela?
Tiempo de volver a casa es diferente. Si bien su personaje principal es una mujer resiliente como es mi estilo, en ella aparece un personaje que con su maldad lleva a la historia por caminos duros y oscuros, pero no menos atrapante. Tanto Isabel como Esterlina, las dos mujeres que protagonizan la historia, son sobrinas de Ramona de Jazmines en otoño, y de esta manera se completa una historia familiar que atraviesa a las tres novelas. A pesar de poder ser leídas en cualquier orden, sus personajes están relacionados.

—Volviendo a la primera pregunta, si tu viaje fuera una migración entre las páginas de tus libros y cada historia un punto de partida para concretar un sueño, ¿hacia qué lugar te gustaría que viajaran tus personajes?
—Luego de haber viajado con mis personajes por Italia, España y Francia, hoy, ya escribiendo mi cuarta novela, puedo decir que me gustaría que mis personajes viajaran mucho por nuestro país, revalorizando especialmente sitios de mi querida Córdoba. De hecho, la mayor parte de la nueva historia se desarrolla en esta ciudad.

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