
Literatura
El primer manga argentino de Messi llega a las librerías
Con el objetivo de mantener viva la llama de la victoria de Argentina contra Francia en el Mundial de Qatar en 2022 y homenajear al capitán de La Scaloneta, el sello Planeta Cómic lanzará este semestre el primer manga 100% argentino titulado “Pulga, la historia de Lionel Messi” con guion del escritor Luciano Saracino e ilustraciones de Lea Caballero.
Historias que mantienen el suspenso, una variedad de acciones en las viñetas, personajes expresivos y los colores vivos son solo algunas de las razones por las cuales el manga, la historieta japonesa con más de 120 años de vida se convirtió en un boom editorial entre el público infantil argentino.
Su foco está en lo visual, debido a la centralidad que tiene la imagen en la cultura japonesa. De esta manera, la lectura resulta más accesible al estar apoyada en imágenes.
Luciano Saracino nació en Buenos Aires en 1978, lleva setenta títulos publicados (muchos de los cuales se tradujeron al inglés, italiano, francés, portugués, catalán, serbio, coreano, griego y yugoslavo) y recibió los Premios Alicante y el “Destacadi ALIJA” a la mejor historieta para jóvenes.
Cuando Planeta propuso la creación de un libro sobre Lionel Messi para celebrar su primer año de Planeta Cómic, el manga apareció como la puerta de entrada ideal para ese lector joven al que apuntaban. “Era todo un reto, porque ¿Cómo hacemos para contar la historia de La Pulga en un formato tan oriental, no es cierto?”, cuenta Saracino en diálogo con la agencia de noticias Télam.
En esta instancia aparece el ilustrador Lea Caballero, “el mangaka argentino por naturaleza”, según define el escritor. “Entiéndase que se le dice mangaka, justamente, a los creadores de manga japoneses. Y si en Argentina hay uno es Lea Caballero“, explica Saracino.
Lea Caballero (1990) es creador de series como “Yo Nen y GO! Unbounder”. Además, realizó tareas de guion y dibujo en el proyecto “Capitán Barato”. En 2017, junto a Mariano Sciammarella, ganó la mención honorífica en el concurso internacional Silent Manga Audition, organizado por la editorial japonesa Coamix.
En una entrevista a Télam, Caballero cuenta que “ve dibujitos producidos en Japón desde que tiene memoria”. “Tuve la suerte de crecer mientras se desarrollaba la segunda gran entrada de anime a Argentina, con ‘Sailor Moon’, ‘Caballeros del Zodíaco’ y ‘Dragon Ball’. De ahí salté a leer los mangas de esos mismos personajes y muchos otros”, dice.
Para el caso de la historia del capitán, el ilustrador cuenta que están fusionando su biografía con “el género spokon (o sea de deportes)”. “Nos ayuda mucho porque en ese género se suelen encontrar narrativas de autosuperación, esfuerzo y lucha en pos de un objetivo deportivo. Coincide mucho con la historia de vida de Leo“, adelanta Caballero, quien ya desde hace muchos años soñaba con hacer un manga de deportes.
“Leo es mi deportista favorito, es un ejemplo para los chicos y chicas de todo el mundo. Para mi es un sueño cumplido”, cuenta el ilustrador. Por su parte, Saracino también hace énfasis sobre su fanatismo en la entrevista: “Es un ídolo amado por todos, con lo cual cómo no escribir sobre él. Pero a mí, además, más allá de lo masivo, de lo popular, de lo mundialmente conocido que es Messi, lo amo a él por lo que me dio, por los momentos que me regaló, lo amo a él por la sonrisa y las lágrimas. Yo fui de esos que estuvieron siempre, que nunca dudaron”, dice.
Con pasión futbolera detrás y una gran admiración por el protagonista, el libro se encuentra en plena producción. Cuando surgió la propuesta, Saracino se preguntó: “¿Puede un guionista de historietas hacer un manga?” y asegura que “sí, que está pudiendo”. “La idea inicial es hacer un producto que le llegue a los chicos y a las chicas y el manga es, justamente, un formato que a los chicos y a las chicas les encanta”, explica.
Entonces “la pelota empezó a girar”, advierte el guionista, pero “convertida en viñetas, en dibujos y en globitos” para contar la historia de la Pulga que para el escritor “es un reto”.
Escribir sobre Messi implica “tener un montón de lectores mirando tu obra”. Saracino se los imagina asomándose por arriba de su hombro mientras escribe hoy. “Le escribo a miles, millones de pibes y pibas que también lo aman, así que vaya qué partido que nos ha tocado jugar”, concluye el escritor.

Historias Reflejadas
“Los recuerdos de la muerte”

Los recuerdos de la muerte
Las manos de la muerte se abren paso entre los túneles de la vida, hilos enredados en la tierra ovillan una historia de contornos difusos.
Una sombra se alarga por encima de una tumba y pone fin a las palabras. Sin embargo, habla.
En la sequedad del pasado yacen los pedazos de aquello que fuimos, espectros que avanzan en la noche de los tiempos para hacerse visibles en otros cuerpos.
La oscura boca de un espejo exhala imágenes fantasmales, sentadas en una esquina de la existencia, que revelan secretos para reflejarlos.
Sólo la memoria extiende sus brazos y abarca la continuidad de los hechos, proyectados más allá, sobre los rincones en los que alguien se ha quedado descifrando su destino.
Una sensación extraña, como un recuerdo olvidado, se hace presente y se desvanece sobre una realidad que contiene la eternidad compartida.
No hay respuestas, las sombras avanzan y dominan el espacio para perpetuar en silencio una luz de lo que hemos sido.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes cuentos: “Alguien desordena estas rosas”, del libro “Ojos de perro azul” de Gabriel García Márquez; “En memoria de Paulina”, del libro “Historias fantásticas” de Adolfo Bioy Casares; “Déjà vu, o los reinos de la posición horizontal”, del libro “Una felicidad repulsiva” de Guillermo Martínez; y “El advenimiento”, del libro “El oro de los tigres” de Jorge Luis Borges.
Textos para escuchar
La Botella – Gabriela Romero

Gabriela Romero lee su cuento La Botella.
Créame que todavía hoy, ni estando en este lugar, puedo definir si lo que pasó aquella noche fue una maldición o si estaba predeterminado. Lo cierto es que mi cuñado Alfonso hizo una pregunta y el universo se las ingenió para responderle. Todo comenzó el 20 de noviembre de 1991 durante el festejo de los treinta y un años de mi hermana Sonia. Solo estábamos la familia. Los cinco hermanos: cuatro mujeres y un varón. Y nuestras respectivas parejas. Más nuestra madre, que quedó viuda joven. Más los tres hijos de Sonia, la que está allá; los dos de Mercedes, y la única nena que al momento tenía Silvana, la que recién se acercó; más los cuatro hijos de nuestro hermano José Arturo y los dos míos. Además de los padres de Alfonso, el marido de Sonia, estaban sus tres hermanos con las esposas y los seis hijos, resultantes de las tres parejas. En total éramos: 37. Muchísimos. Ya habíamos cenado y los chicos corrían por el jardín mientras los adultos conversábamos, algunos dentro del quincho y otros en la galería, o junto al bar que Sonia había armado a un costado de la pileta. Minutos antes de las doce de la noche Alfonso nos llamó para el brindis y nos dijo algo así:
— ¡Gente, vengan a brindar por mi esposa!
Él había ubicado las copas en la barra del bar y nos esperaba con una botella envuelta en una servilleta de tela blanca. Era evidente que alguna broma se traía entre manos porque intentaba ocultar la risa en su mueca ladeada. Lo amenazamos con tirarlo a la pileta si nos bañaba con el champán.
—No soy tan infantil —nos dijo Alfonso y agregó con una voz cavernosa —: ¿¡A ver a quién le toca!?
Entonces hizo presión y el corcho se elevó como un cohete, pero en vez de perderse entre las plantas del jardín o estrellarse lejos en el pasto cayó sobre tres de nosotras. En Sonia, en nuestra cuñada y en mí. Recuerdo nuestro griterío cuando nos golpeó el corcho y la pelea de los nenes por quién se quedaba con ese corcho maldito y también las risas de los otros a causa de nuestros gritos, y de la cara de Alfonso.
— ¿Qué pasó, cuñado? ¿Te salió el tiro por la culata? —le dijo mi hermano José Arturo riéndose.
Todos miramos a Alfonso. No se reía. Mantenía la botella en alto, inmóvil. Sonia caminó hasta él y le quitó la botella de las manos.
— ¡Las Viudas! —gritó—. ¡El champán se llama Las Viudas! —y antes de beber directamente del pico le dijo a su marido—: ¡A tu salud!
— ¡Alfonso, serás el primero en morir! —grité—.
Sí, eso le dije yo. Mi marido se indignó, para él no le es fácil vivir en una familia que tiene humor negro. A Alfonso le bajó la presión. Era de esos tipos que no se aguantan una broma, pero que viven cargando a los demás.
Murió a la semana. El 27 de noviembre de 1991.
Su muerte nos desgarró. Tan imprevista. Y él tan joven. Y tan joven mi hermana y tan chiquitos sus tres hijos. ¿Quién podría creer que se haría realidad lo que sucedió en el cumpleaños de Sonia? Cuando me avisaron creí que era una broma de mal gusto. Decile a Alfonso que se deje de joder, le dije al amigo que me llamó. Y le colgué. El teléfono sonó al instante. Se murió, Malena. Alfonso se murió. Entonces, se me vino a la mente mi sentencia. Serás el primero en morir. ¿Cómo miraría a sus padres?, me pregunté. Aunque después preferí culparlo, al final de cuentas el que había comenzado todo esto había sido él. En su velatorio recordamos lo ocurrido en el cumpleaños de Sonia. Ahora sigo yo, me dijo José Arturo al oído.
Él murió veinte años después, el 15 de julio de 2011.
Qué dolor. Pobre mi madre y mi cuñada y mis cuatro sobrinos. Y hoy estamos acá velando al marido de Mercedes. ¿Usted de dónde conocía a mi cuñado? Sabe, aquella noche mi hermana se encontraba a mi lado, pero a ella el corcho no la tocó. En eso el oráculo falló. Las Viudas. Me pregunto si tal vez aquello que decía mi esposo cuando era un niño, y que mis suegros contaban con tanta gracia, no fue una suerte de amuleto. ¿Un amuleto que lo protege de lo que está escrito o de lo que sucedió a partir de aquella noche? ¿Qué vas a ser cuando seas grande?, le preguntaban mis suegros divertidos con la respuesta que siempre les daba su hijo. Viudo, les respondía él.
Literatura
Vuelve el “Festival Historias que enamoran”

El “Festival Historias que Enamoran” de Penguin Libros regresa con una nueva edición que reunirá a autores, periodistas, creadores de contenido y lectores.
Novela histórica, literatura japonesa, thrillers, sagas y nuevas formas de contar historias serán parte de una jornada dedicada a eso que sucede alrededor de los libros cuando se dejan de leer a solas.
“Historias que Enamoran” será el próximo 26 de septiembre de 11 a 15.30 en el Auditorio Belgrano (Virrey Loreto 2348, CABA). Es una jornada gratuita que propone salir por unas horas de las pantallas para hacer algo que los lectores conocen bien, hablar de libros, recomendar, discutir, descubrir y escuchar a quienes los escriben.
El regreso encuentra a “Historias que Enamoran” en un momento distinto. Las comunidades de lectura crecieron, se multiplicaron los clubes, las recomendaciones circulan por nuevos canales y los libros volvieron a generar espacios de encuentro que exceden la lectura individual.
El festival busca llevar esa conversación al mundo presencial y reunir, durante unas horas, distintas maneras de leer y de relacionarnos con la literatura.
La programación incluye a Gabriela Exilart y Daniel Balmaceda, que conversarán sobre el momento en que la historia se convierte en novela; Cristina Pérez y Diana Arias se detendrán en el fenómeno de la literatura japonesa; y Ivana Kasper, Barbi y Sol Di Giorno hablarán de thrillers y de esas historias que no dan tregua.
En tanto Gloria V. Casañas, junto a Flavia Pitella, abrirá las puertas de la construcción de una saga, mientras que Viviana Rivero cerrará el festival con “Una vida propia”, una conversación sobre mujeres que encontraron otras formas de habitar su propia historia.
Además, habrá vida fuera del escenario: libros, juegos, sorteos, audiolibros, propuestas del Club de Lectura de “Historias que Enamoran” y espacios para encontrarse con otros lectores formarán parte del recorrido.
Los recuerdos de la muerte






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