Feria del Libro
Entre el reencuentro y la preocupación, se inauguró la 46ta. Feria del Libro
La Rural volvió a recibir a representantes de la industria editorial en el acontecimiento cultural que ya es un clásico para la agenda nacional y regional como lo es la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que volvió a realizarse después de dos años por la pandemia y se inauguró en un clima de reencuentros y preocupación por la crisis que atraviesa el sector y que hoy presenta la incidencia de la falta de papel y el cupo disponible en pesos para la importación.
La sede del acto inaugural fue el Salón El Central que comenzó a recibir a los invitados antes de las 18 y fue el escenario de reencuentros entre editores, autores y periodistas que volvían a esta cita anual con barbijos como señal de una pandemia que vacunación mediante permite la vuelta de actividades masivas en lugares cerrados.
Las risas, los ruidos y los saludos transformaban el ruido ambiente del salón, organizado en filas de sillas en las que se podía ver a las escritoras Ana María Shua, María Inés Krimer, Esther Cross y Alicia Genovese y a los escritores Eduardo Gruner, Enzo Maqueira o Gustavo Nielsen como así también a editores como Juan Boido o Paola Lucantis.
Hubo un momento de aplausos sostenidos cuando se proyectó un video con fotos de los escritores y escritoras fallecidos en los dos años de suspensión de la Feria que generó emoción y sorpresa, ya que en la pantalla gigante se vieron fotos de Tamara Kamenszain, Tom Lupo, Sergio Chejfec, Juan Forn, Vlady Kociancich y Jorge Lafforgue, entre otros.
Después de la entonación del himno nacional, minutos antes de las 19, el primero en subir al escenario fue Ariel Granica, presidente de la Fundación El Libro, quien expresó que si bien se trataba de un encuentro de quienes viven muy cerca de las palabras la alegría del día complejizaba la posibilidad de expresarla: “Estamos acá porque volvimos a apostar a las palabras”, sostuvo y generó el aplauso de los presentes.
El también editor se refirió a las cruentas consecuencias que la pandemia tuvo en el mercado editorial local, abogó por “la libre circulación de libros en el Mercosur” y pidió implementar “medidas de alcance estratégico” para mejorar las condiciones para exportar, esto es: “internacionalizar a nuestros autores” y “dar apoyos a las traducciones locales” de autores extranjeros”.
Granica bregó por que la Feria sea “un punto de partida de todos los que hacemos los libros, no de llegada” y entre los datos del sector que comentó, habló de que se había recuperado el nivel de ventas de 2019 pero que eso no alcanzaba para un sector golpeado. En ese sentido resaltó la importancia de la compra de libros de parte del Ministerio de Educación nacional, política que había sido interrumpida durante el macrismo.
Mientras afuera del salón se engrosaban filas con personas aguardaban para visitar stands, consultar ofertas y escuchar a sus autoras y autores favoritos, subía al escenario Tatiana Viera Hernández, representante de La Habana, Ciudad Invitada de esta edición 46, quien agradeció la invitación a la que definió como la feria más concurrida de habla hispana.
La coordinadora de Objetivos y Programas del Gobierno Provincial del Municipio de La Habana convocó a visitar el stand y a conocer a sus autoras y autores más jóvenes, cuyas producciones forman parte de la propuesta de la delegación cubana.
Ya pasadas las 19.30, la palabra fue del ministro de Cultura porteño Enrique Avogadro, quien celebró el reencuentro y dijo que “es muy difícil imaginar a Buenos Aires sin su cultura. Buenos Aires y su cultura son sinónimos. Y es más difícil imaginar a su cultura sin la Feria del Libro de Buenos Aires”.
El funcionario recordó que durante los dos años de restricciones impuestas por la situación sanitaria “el buen diálogo” con la Fundación permitió la realización de tres Felbas, las ferias que tuvieron lugar en la Ciudad y por las que pasaron libreros y editoriales.
A su vez invitó a participar del homenaje a Manuel Puig que se realizará este sábado, cuando también tenga lugar la noche de la Ciudad y desde las 20 la entrada sea gratuita para quienes quieran asistir a la cita que este año reúne al best seller estadounidense John Katzenbach, a Javier Cercas y Paulina Flores, el rumano Miguel Gane y la joven poeta Loreta Sesma, entre sus visitas internacionales.
El ministro de Cultura nacional, Tristán Bauer, fue el siguiente orador y se unió al reclamo por la derogación de la ley 27.432 que había sido planteada por Granica y destacó la importancia de que el libro no sea un objeto de lujo: “Aspiramos a que cada niño, cada niña y cada joven se encuentre con la lectura. Porque esta despliega diferentes miradas y abre ventanas hacia nuevos mundos posibles”, sostuvo.
El cineasta recordó que la cartera que conduce invirtió 29.500 millones de pesos para acompañar a los trabajadores y trabajadoras de la cultura ante las imposiciones de la pandemia y nombró como prioridad “la cultura de la solidaridad” en las acciones que desplegaron en estos dos años.
“Las palabras le dan sentido a los momentos difíciles y condensan nuestras aspiraciones como individuos y como pueblo”, manifestó Bauer en un discurso de 15 minutos que también tuvo un recuerdo para los héroes de Malvinas y la explicitación de que “el Estado debe garantizar el derecho a la cultura”.
Después de Bauer, llegó el discurso del escritor Guillermo Saccomanno que selló la inauguración de la Feria con preguntas, ironías y referencias críticas a la situación de la industria cultural, al rol de los editores y a las condiciones de realización del evento.
El autor de “El oficinista” preguntó por ejemplo por qué se realiza el encuentro en un predio como La Rural: “¿es una paradoja o responde a una lógica del sistema que esta Feria se realice en la Rural, que se le pague un alquiler sideral a la institución que fue instigadora de los golpes militares que asesinaron escritores y destruyeron libros? En lo personal, creo que esta situación simbólica refiere una violencia política encubierta”.
La explicación, relató, vino de la mano de Granica quien le respondió que “no hay otro lugar de magnitud capaz de albergar tantos expositores y facilitar el ingreso de una multitud”.
La lectura de Saccomanno fue interrumpida con aplausos como cuando habló de la potencia de la escritura “contra la fugacidad” o cuando al hablar de la crisis del papel nombró a “la familia Blaquier/Arrieta, una de las más ricas del país, apellidos vinculados con la última dictadura en crímenes de lesa humanidad, además de relacionados con la Sociedad Rural” o a la empresa “Celulosa Argentina. Su directivo es el terrateniente y miembro de la Unión Industrial José Urtubey, conectado con la causa Panamá Papers”, dijo.
Entre risas incomodas, expresiones nerviosas y silbidos a los apellidos mencionados, Saccomanno dio un discurso en el que también habló del pago que recibió por su trabajo. “No creo que mencionar el dinero en una celebración comercial sea de mal gusto. ¿Acaso hay un afuera de la cultura de la plusvalía?”, sostuvo el autor al contar que fue el primero en cobrar por escribir y leer este discurso inaugural.
“En principio, me dije, debía y debo agradecer a quienes me propusieron como forma de reconocimiento a mi producción. Pero elegí, elijo, ahondar en la tensión. Es decir, elijo la sinceridad”, expresó Saccomanno al sincerar las conversaciones y planteos que atravesaron su llegada a este acto.
Con un auditorio que aplaudió de a pie, quedó inaugurada la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires y volvió la cita cultural que se extenderá hasta el 16 de mayo en el predio de Palermo donde con la compra de cada entrada la Fundación El Libro entregará un chequelibro de 450 pesos para usar a partir del 17 de mayo en librerías adheridas.
Además, presentando facturas de compra de libros en los stands de la Feria por un monto superior a 3500 pesos se entregará un chequelibro de 450 pesos en el mostrador del Pabellón 9, para usar también a partir del 17 de mayo en librerías adheridas.
Feria del Libro
La Feria del Libro Infantil regresa a su espacio histórico
Entre el 11 de julio y el 2 de agosto se realizará la edición 34 que recupera aquel viejo espacio que la supo albergar en sus comienzos, el Centro de Convenciones Buenos Aires (CEC).
Con más de 3000 metros cuadrados de exposición y más de 70 stands, se duplica el espacio para que el público pueda participar de diferentes actividades destinadas a las infancias, marcando un hito histórico. La entrada al predio ubicado en Av. Figueroa Alcorta y Pueyrredón será libre y gratuita.
El evento cultural más importante del año para compartir entre grandes y chicos propone un programa ideal para disfrutar de los libros pero también con música, teatro, talleres y mucho más. Además, en el interior del predio habrá dos plazas con espectáculos permanentes para quienes estén recorriendo la Feria.
Entre el 13 y el 17 de julio, antes del receso de vacaciones de invierno, será el turno exclusivo para las visitas escolares que ingresarán con inscripción previa.
“En línea con las innovaciones en las que venimos trabajando en la Fundación El Libro, estamos muy contentos de anunciar que esta nueva ‘Feria del Libro Infantil’ se traslada al Centro de Convenciones. Esto nos permitirá tener más metros, más expositores, más libros y mejorar y ampliar nuestras actividades. Quiero resaltar el gran esfuerzo que se realiza desde la Fundación y el sector para promover el libro y la lectura desde edades más tempranas. Así que como editor infantil siento una gran felicidad y un gran orgullo formar parte de este objetivo. Tenemos muchas expectativas de que esta feria sea un éxito. Esperamos que la gente nos acompañe en esta nueva sede y seguir siendo una referencia en la oferta cultural de la ciudad, sobre todo en vacaciones de invierno”, expresó Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro.
Además, Rainone informó que en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, realizada entre el 23 de abril y el 11 de mayo de este año, se duplicaron las visitas escolares por lo cual se espera alcanzar esos números en esta edición de la Feria Infantil.
Detalles
- Inauguración oficial: El acto de apertura de la 34.ª edición: viernes 17 de julio a las 17 horas.
- Encuentro de Profesionales del Libro Infantil: Un espacio de intercambio para el sector editorial y cultural: miércoles 22 de julio.
- 34.° Jornadas para Docentes y Mediadores de Lectura: Un espacio para compartir experiencias y descubrir herramientas que fortalezcan la mediación lectora: jueves 23 y viernes 24 de julio.
Fechas y horarios
- Fin de semana de apertura: 11 y 12 de julio, de 14 a 20 horas.
- Visitas escolares (con inscripción previa obligatoria) y público general: lunes 13 al viernes 17 de julio, de 9 a 17 horas.
- Público general: sábado 18 de julio al domingo 2 de agosto, de 14 a 20 horas.
Premio Pregonero
El Premio Pregonero fue instituido como adhesión a la Feria del Libro Infantil de Buenos Aires, se entrega anualmente desde 1990 y tiene como objetivo reconocer a los difusores de literatura infantil y juvenil argentina, quienes desarrollan su vocación de manera sostenida y tenaz desde sus diferentes espacios de trabajo.

Este año la ceremonia será el viernes 31 de julio a las 17 y las categorías que comprende son:
- Pregonero de Honor
- Pregonero a Institución
- Pregonero a Especialista
- Pregonero a Comunicación
- Pregonero a Biblioteca / Bibliotecario/a
- Pregonero a LIbrería /LIbrero/a
- Pregonero a Narrador/a
- Pregonero a Teatro, Música y Títeres
- Pregonero Especial
Mascotas

Lolo, Lina y Lili son las mascotas oficiales de la Feria, que fueron creadas por el ilustrador Nehuén Costa, ganador del concurso para crear a los personajes, inspirados en la fauna autóctona y la geografía argentina.
Otros eventos de la Fundación El Libro
Con la organización habitual de la Fundación El Libro, entre el 30 de septiembre y el 4 de octubre se llevará a cabo la Feria del Libro de Santiago del Estero y entre el 8 y el 18 de octubre la Feria del Libro de Rosario.
Además se trabaja para lanzar la 1ra Edición de la Feria del Libro Juvenil.
(Fuente: Prensa Feria del Libro)
Feria del Libro
Con récord de público, cerro la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires
La 50ª edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires concluyó tras casi tres semanas de intensa actividad cultural en La Rural, consolidándose una vez más como uno de los encuentros editoriales más importantes del mundo hispanohablante. Más de 1.340.000 visitantes recorrieron los 50.000 m² de exposición durante los 19 días de duración.
La edición aniversario, que se desarrolló entre el 23 de abril y el 11 de mayo, estuvo marcada por una programación especial dedicada a la memoria, la censura y el futuro de la lectura.
Por primera vez en la historia del evento hubo un País Invitado de Honor: Perú, que desplegó un amplio programa literario y artístico bajo el lema “Caminos que unen”. La participación incluyó escritores, actividades culturales, música y propuestas vinculadas a las lenguas originarias y la diversidad cultural peruana.
En el marco de los 50 años del golpe cívico-militar de 1976, la Feria dedicó buena parte de su agenda a reflexionar sobre la censura, los libros prohibidos y el papel de la cultura en la construcción de la memoria colectiva. Entre las actividades destacadas hubo ciclos de debates, maratones de lectura y espacios especialmente dedicados al “Nunca Más”.
Además de la programación literaria, la edición 2026 incluyó congresos, jornadas profesionales y rondas de negocios internacionales que reunieron a referentes del ecosistema editorial de distintos países.
La Feria también volvió a mostrar su capacidad de convocatoria masiva. Según distintos balances y repercusiones entre visitantes y organizadores, los pasillos de La Rural se mantuvieron colmados durante gran parte del evento, especialmente en los fines de semana y jornadas de firmas.
Una de lasa grandes novedades fue que, por primera vez, la apertura contó con la presencia de tres grandes voces representativas de la narrativa argentina actual: las escritoras Leila Guerriero, Gabriela Cabezón Cámara y Selva Almada formaron parte del diálogo inaugural.
Con medio siglo de historia cumplido, la Feria del Libro reafirmó en esta edición su lugar como una de las grandes celebraciones culturales de América Latina, combinando industria editorial, debate público y encuentro entre generaciones de lectores.
(Fuente: Prensa Feria del Libro)
Feria del Libro
España será el país invitado de honor en la Feria del 2027
Con el acento en fortalecer intercambios entre países de habla hispana, la ceremonia de traspaso del País Invitado de Honor de la Feria internacional del Libro de Buenos Aires se realizó ante la presencia de figuras relevantes de la cultura, tanto del país saliente, Perú, como del próximo, España, y autoridades de las distintas cámaras que componen la Fundación el Libro. Además, asistieron al acto los escritores Claudia Piñeiro, Guillermo Martínez, Vicente Batista y Franco Vaccarini.
La ceremonia se inició con el discurso del Embajador de Perú en Argentina, Carlos Chocano Burgos, quién remarcó la vasta programación que tuvo el stand de su país y agradeció la participación en la 50° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires.


Continuó el Presidente de la Fundación El Libro, Christian Rainone, quien expresó: “España y Argentina se leen mutuamente desde siempre. Cuando los intelectuales españoles tuvieron que exiliarse, Buenos Aires les abrió las puertas. Acá fundaron editoriales, acá publicaron, acá encontraron lectores. Y cuando la dictadura argentina obligó a sus escritores a partir, fue España la que los recibió. Hubo libros y autores que cruzaron el océano en ambas direcciones —siempre como lo más valioso del equipaje. Esa historia de hospitalidad mutua es la que nos une más profundamente que cualquier acuerdo comercial”.


Por parte del país ibérico, Jordi Martí Grau, Secretario de Estado de Cultura de España, brindó un discurso donde destacó la intención de fortalecer los vínculos entre ambos países con la idea de compartir lazos amistosos, como los que han trazado los escritores que han buscado hogar en ambos territorios durante décadas. También participó el Embajador de España en Argentina, Joaquín de Aristegui.


Al finalizar los discursos, se realizó un intercambio de obsequios entre Perú y España: por parte del país latinoamericano se entregó una artesanía llamada “Torito de Pucará”, símbolo de protección y fortuna, que representa el sincretismo entre la cultura andina y española; el país ibérico regaló una lámina de “El Quijote” obtenida de la plancha de cobre original. El evento se coronó con la música interpretada por Blanca Paloma en voz y José Pablo Polo en guitarra, convocados por el Centro Cultural de España en Buenos Aires.

El año que viene, en la edición 51 de la Feria Internacional del Libro, España traerá sus autores, sus editoriales, su diversidad cultural -con el castellano, el catalán, el euskera, el gallego- y la energía de un sector que lleva más de una década creciendo sin parar.
(Fuente: Prensa Feria del Libro / Fotos: Sebastián Motta)
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