Gonzalo Heredia: “Uno escribe porque hay algo que quiere saber y escribir una novela es un ensayo de respuesta”

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

Los contornos se desdibujan. La verdad se enreda en la mentira, las delgadas líneas que las separan se vuelven difusas, imperceptibles, atravesándolas con palabras livianas, flojas, para mutar una y otra vez sobre los espejos de la vida, para hacerse parte de la metamorfosis de los silencios.

¿Cómo se construye una mentira? ¿Acaso es posible construir una verdad? Gonzalo Heredia ha explorado esos territorios, se ha metido en los huecos en los que ambas se rozan, ha encontrado la voz y las palabras capaces de crear un juego narrativo en el que las máscaras caen a través de los renglones, sobre las letras y más allá de ellas, exactamente en las manos de cada lector que ha quedado atrapado en el universo de  su primera novela: “La construcción de la mentira”

En diálogo con ContArte Cultura el actor y escritor cuenta cómo vivió el proceso creativo de su obra y qué cosas lo llamaron a convertirse en un narrador de historias de ficción.

—Comencemos este intercambio de palabras con las sensaciones que te podría disparar la palabra “Verdad”, ¿con qué color, aroma o sabor la asociarías y por qué?
—Creo que siempre tendemos a asociar a la verdad con lo puro, lo inmaculado, lo pulcro. Es un error. Se me ocurre que podría ser un no color, un transparente, un aroma como el viento puro del campo y el sabor que te produce placer y alivio a la vez. 

—¿Qué no puede faltar en un libro para que te invite a transitarlo?
—No le exijo a un libro. Creo que todos, absolutamente todos los libros tienen algo. No tengo exigencias antes de abrir uno, sería pesadísimo. Solo abro y leo, en general entre treinta y cincuenta páginas ya puedo percibirlo. Si soy quirúrgico: en el primer párrafo te das cuenta si sí o si no. 

—¿Cuáles son las puertas que te abrió la lectura?
—Hay una frase de William Blake que tengo tatuada: “Si las puertas de la percepción se depuraran, todo se mostraría al hombre tal cual es, infinito”. Eso me abrió la lectura, la percepción a lo infinito. 

—¿En qué momento sentiste que podías cruzar al otro lado de las páginas para convertirte en narrador?
—Creo que todos somos narradores. Nos la pasamos contando anécdotas, experiencias, recuerdos, fantasías… La diferencia es que algunos lo ponen en un papel y otros no. Y yo en un papel lo pongo desde que tengo catorce años, más o menos. Siempre tuve una necesidad, una incompletitud, un vacío. 

—¿Dónde y cuándo surgió la primera idea (imagen o palabra) que te llevó a escribir “La construcción de la mentira”, tu primera novela?
—Te mentiría si te dijera dónde y cuándo tuve la primera imagen o la primera idea para escribir Construcción. Es un proceso, pero sobre todo una acumulación de preguntas. Uno escribe porque hay algo que quiere saber y escribir una novela es un ensayo de respuesta. A mí me llevó tiempo darme cuenta de lo que quería hablar, de que por qué se presenta una imagen con tanta fuerza, de que el rumbo nunca es recto cuando uno quiere decir algo, sino zigzagueante. 


Sinopsis

“La novela propone un diálogo silencioso entre la actuación y la literatura, dos profesiones donde se pone el cuerpo de distinta manera para mostrar y esconder al mismo tiempo. Narrada en primera persona y con un estilo fluido, el autor juega con su rol de actor para mezclar biografía, ficción y una búsqueda por la identidad más allá de las construcciones sociales que se nos acumulan como capas de un mismo tejido”.


—¿Cómo viviste el proceso creativo de este libro y qué sucedió dentro tuyo una vez que lo dejaste en manos de los lectores?
—El proceso fue agotador, placentero, desconcertante, frustrante, sorpresivo, por momentos acertado y siempre apasionante. Tuve muy buena recepción de los lectores y lectoras y muy buenas devoluciones de lectores y lectoras que admiro mucho. 

—¿Cómo llegaste a la elección del título?
—Fue en una clase de dramaturgia con Mauricio Kartun. Él contaba que los dramaturgos eran grandes mentirosos, que construían una mentira verosímil. Me pareció genial la definición y de ahí surgió. 

—Contanos en qué proyectos que tengan que ver con la promoción de la lectura o la escritura estás trabajando por estos días.
—Sigo siendo parte del recomendado de libros en instagram: @lagenteandaleyendo, este año también volvemos con el programa de radio Notas al pie con Ana Correa por “Radio con vos 89.9” y Diego Iglesias me invitó a formar parte de su programa Mejor país del mundo, también en “Radio con vos”, para hacer una columna y recomendar lecturas. 

—Un sueño, resumido en una palabra, que te gustaría dejar escrito en la última hoja de tu próxima novela.
—No sabe, no contesta.

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