Historias reflejadas: “Palabras de libertad”

Palabras de libertad

Sobre los bordes del silencio existe una línea discontinua, de puntos suspendidos en el aire entrelazados con hebras de miedo, nacidos en el lugar donde mueren las palabras.

La pena crece como una mancha oscura, sin formas, y avanza abarcándolo todo para instalarse en el fondo, sólida. Desde allí, intenta emerger pero no puede. Lo intenta, una y otra vez, pero no puede. Entonces calla y se reacomoda en ese espacio vacío en el que se vuelve roca. Inmóvil.

El recuerdo, atrapado entre rejas de angustia y violencia, se expande en un mutismo sonoro, en el sitio exacto en el que se esconde una historia. Son esas historias, perdidas en los márgenes de una realidad que intenta callarlas, las que toman forma a través de las palabras.

Desde las profundidades del abismo, las letras encadenadas por el miedo se mueven, tímidas, y comienzan a soltarse. Una junto a otra, se hermanan en un relato fresco, recién nacido, y se mimetizan con la voz que las libera.

La historia se revela y se convierte en un espejo en el que muchos se atreverán a mirarse para desandar el camino marcado.

En la frontera de los puntos suspensivos, el silencio se desdibuja sobre los bordes de una palabra para revelar lo callado…

Andrea Viveca Sanz

Se reflejan en esta historia: “Enero”, de Sara Gallardo; “La Confesión”, de César Aira; “Ladrilleros”, de Selva Almada; y “El infierno de los vivos”, de Alicia Barberis.

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