Patricia Coria nos abre las puertas de “De lágrimas y de rosas”, su última novela

Por Andrea Viveca Sanz

La vida se bifurca, a veces es necesario dejarse atravesar por las espinas del destino para avanzar, para caminar sobre los escombros, para regresar con el aroma de unas ilusiones nuevas.

Sumergida en un jardín de palabras, Patricia Coria se mueve entre las letras con las que construye una historia con el perfume de las flores y con el sabor de las lágrimas.

Porque siempre es posible encontrar las respuestas, la autora hace las preguntas justas para que sus personajes cobren vida y liberen sus emociones en una novela que girará en dos sentidos opuestos, en los que los protagonistas sabrán “De lágrimas y de rosas”

En diálogo con ContArte Cultura la escritora marplatense abre las páginas de su última obra y deja en el aire el aroma de una historia que atrapará a los lectores.

—¿Cuál fue la chispa que encendió las llamas de esta nueva novela?
—La necesidad de contar una historia donde quedara de manifiesto la diferencia entre el amor verdadero y el “mal amor”, la importancia de salir de esa zona de aparente confort, y digo aparente porque ser “malquerido” corroe las ilusiones, los proyectos, la autoestima.

—¿Qué temas forman parte de la madeja que enreda la trama de “De lágrimas y de rosas”?
—Quienes lean esta novela encontrarán temas como la lucha por los sueños, las pérdidas, la resiliencia, el sostén que significa la familia, la amistad, el egoísmo, la traición, el coraje de plantarse ante la vida y el amor.

—¿Podés adelantarnos algo de lo que se esconde en el título elegido?
—Emilia, la protagonista, derramará muchas lágrimas a lo largo de su vida, pero también habrá rosas, muchas, variadas rosas que le devolverán las esperanzas y abrirán nuevos caminos.

—¿En qué tiempo histórico tiene lugar esta historia?
—”De lágrimas y de rosas” es una historia contemporánea, que comienza en el año 1960.

—¿Cuáles son los escenarios por los que se desplazan tus personajes?
—Principalmente por la ciudades de Chascomús, Buenos Aires, Rosario y Mar del Plata, y también lo hacen por España.

—¿Quiénes protagonizan tu nueva obra y qué rasgos de ellos te gustaría destacar? ¿Hay algún personaje secundario que quisieras mencionar?
—Emilia es una mujer que debió hacerse fuerte, a raíz de un hecho trágico que la marcó y de varias desilusiones. Aún en medio de miles de dudas y sentimientos de culpa, siempre tuvo en claro cuáles eran sus sueños. También está Eugenio que, si bien es un personaje secundario, tiene gran relevancia en esta historia. No puedo contar mucho sobre él sin spoilear, por lo que prefiero que cada lector lo descubra y forme su propia opinión.

—¿Qué es lo que más disfrutaste del proceso creativo de esta novela?
—He disfrutado mucho el desarrollo del proceso evolutivo del personaje principal, particularmente los monólogos interiores con los que doy cierre a cada capítulo. En ellos se evidencia la visión de la protagonista, en primera persona, de las situaciones por las que atraviesa.

—En el jardín imaginario que representa su obra para cada autor, ¿cuáles serían las palabras que les dirías a tus lectores para que sean parte de ese camino bifurcado entre lágrimas y rosas?
—Que hay que hacerse fuerte, que aún entre lágrimas es necesario afrontar la vida, sacudir los miedos y atreverse a cultivar lo que nos permita ser quienes verdaderamente queremos. Siempre habrá lágrimas, pero aún en la adversidad se puede florecer.


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