Literatura
“Poesía a la carta”, un juego literario de la mano de los poemas de Gustavo Roldán
El viernes 8 de noviembre la Biblioteca Popular Virrey del Pino servirá de plataforma de lanzamiento de una selección de poemas de Gustavo Roldán en formato de juego literario.

Se trata de “Poesía a la Carta”, editado por editorial Tinkuy, un libro-juego que incluye 50 naipes, cada uno de ellos con un poema del autor.
El evento en la biblioteca de Gorostiaga 5871 (Virrey del Pino, La Matanza) está previsto para las 18, estará presentado por Gloria Claro, Ariel Marcel y Laura Roldán Devetach, y contará con la presencia de Laura Devetach.
Según se adelantó, también dirán presente en el lanzamiento de “Poesía a la Carta” Cleo Caglieris, César Pi, Nicolás Herrera, Adolfina Deliantoni y Paulino Guarido, en tanto que fue invitado especialmente el músico Pablo Cerri.
Feria del Libro
Confirmaron la Feria del Libro de Santiago del Estero para fines de septiembre
Este jueves se firmó el acuerdo entre la Fundación El Libro y el Gobierno de Santiago del Estero para la realización en conjunto de la nueva edición de la Feria del Libro en esa provincia.
El convenio fue rubricado por el gobernador santiagueño, Elías Miguel Suárez, y Christian Rainone, presidente de la Fundación.
Según se confirmó, este encuentro literario llegará a la provincia norteña y se realizará del 30 de septiembre al 4 de octubre de este año.
Literatura
Paréntesis – Andrea Viveca Sanz
La escritora Andrea Viveca Sanz lee su texto “Paréntesis”.
Son tres líneas de puntos en suspenso. En ese paréntesis de la vereda el tiempo se alarga. Desde adentro del banco alguien espía. Toma nota de la longitud de las filas, ordena. Hace calor y la humedad impregna los cuerpos y las cosas. Poco a poco, ante una señal imperceptible nos movemos. Avanzamos en espera, balanceándonos entre palabras que van y vienen, como si fueran vientos que rompen el espacio. Por momentos, también retrocedemos obligados por las circunstancias. Una señora vestida de rojo arrastra el carrito de compras. Mira el reloj antes de atravesar la línea de puntos que nos contiene, parece apurada. La recta se parte en dos, da espacio a la mujer que acelera sus pasos para seguir su propia recta. Nos juntamos otra vez. El orificio de paso se cierra. Los sonidos de la calle se mezclan con el murmullo de la gente. Los pájaros huyen de los ladridos del perro que descansa a un costado de los puntos suspensivos, al borde de las voces. De pronto sucede un silencio breve, el chico en silla de ruedas pide ayuda para entrar al cajero. Otra fila se desarma, hace lugar al chico y a la silla, el señor de remera azul lo acompaña. En la puerta el policía llama al que sigue. Nadie sabe por qué sigue el que sigue. Supuestamente tiene turno. El tiempo se estira. Somos puntos quietos. La sombra del árbol nos cobija. En lo alto las hojas se mueven apenas como si acompañaran el ritmo de la espera. Avanzamos sobre las baldosas, apenas unos pasos cada media hora. Detrás de nosotros un señor se queja de la lentitud. Por la calle circulan autos, micros y motos. Son arrastrados por las obligaciones y las rutinas. Un gorrión da vueltas alrededor de nuestras cabezas, como una premonición. Minutos antes de que el sistema se caiga.
Historias Reflejadas
“Despedida”

Despedida
Dialogás con la muerte. Las palabras viajan por las venas, una tras otra se disuelven en la sangre. Como si pudieran anidar en tu cuerpo y en nuestras conversaciones, se animan a instalar un silencio. El espacio se contrae. Te acomodás en ese intervalo de vida, aferrándote a las sábanas y a la historia. Ella pronuncia tu nombre y nos quiebra, es una mancha que avanza y retrocede para ramificarse en pasillos sin aire, en rincones donde los recuerdos forman colinas de sedimentos.
Te aferrás a los sedimentos apilados. Tus ojos revuelven muebles y objetos, perciben el vacío futuro, las ausencias a uno y otro lado, cuando las palabras se desintegren y caigan de tu boca como restos imposibles de juntar.
Vas y venís. Oscilamos. Nos vemos obligados a revolver los escombros que por momentos nos cubren con olores conocidos. Pero la incertidumbre es inolora.
¿A qué huele la muerte?
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia las siguientes novelas: “Vos”, de Natalia Zito (Emecé); “Acá todavía”, de Romina Paula (Entropía); “Papá”, de Federico Jeanmaire (Edhasa); y “Las gratitudes”, de Delphine de Vigan (Anagrama).
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