Literatura
“Puedes culpar a la noche”, de Rafael Massa – Tren en Movimiento
El sello Tren en Movimiento presenta la novela “Puedes culpar a la noche”, de Rafael Massa.
La obra es una inquietante recreación, en clave policial, de ciertos lugares siniestros, y algunos rincones turbios, en tiempos de la dictadura.
“Un perro reposa, echado en la misma mesa, sobre Paraguay, a ciegas, sin ventanas, solo; mastica, lleno de saliva y asco; revuelve, rasca, adentro, hasta que sangra y se lame, indolente y dócil, hastiado de clavar los dientes.
Con los ojos entornados, de hinchazón, dolor y más alcohol; adormecido para mentirse un sueño donde haya explicaciones; en silencio porque está vacío, vuelve a lamer, y su propia sangre le da arcadas que son de impotencia, rabia e ira; hijos de puta, susurra”.
“Donde hubo revolución, queda nada más que la resistencia, aunque su misión está intacta”, dice la voz narradora en “Puedes culpar a la noche”, la novela corta y oscura de Massa (Montevideo, 1962), su primera obra publicada en la Argentina.
Y si el amor es revolución, una revolución de los sentidos, del vivir, quedará, entonces, la resistencia. Resistirá a desvanecerse mientras la idea revolucionaria esté intacta. En esta novela oscura, tal como la define su autor -quien reniega ya del concepto de novela negra-, el amor de Hitchens por S. nació y vivió revolucionario y Hitchens lo resiste. Su resistencia es porque ama. Ésta es la intacta misión que le queda. Hitchens es puro.
“Puedes culpar a la noche”, editada en la Argentina por Tren en Movimiento es oscura y Rafael Massa escribe con la melancolía que solamente puede tener quien mira el horizonte del río desde el puerto de Montevideo, con la cadencia que tiene el golpeteo del agua”, sostuvo sobre la obra Marcos Caruso.
Sobre Rafael Massa

El autor nació en Montevideo, Uruguay, en el año1962. Es ingeniero, periodista y escritor. Realizó, también, producciones teatrales entre los años 2001 y 2004, y fue creador y director de “La Pedrera Short Film Festival” entre 2004 y 2012. Como dramaturgo, es autor –en colaboración- de la obra “Rosa Luxemburgo, un cuerpo junto al río Spree”, premio Florencio 2019 a mejor texto de autor nacional; fue nominado al mismo premio por la ambientación sonora de ese espectáculo. Ha publicado “Todos mienten” (Estuario, 2017) –Mención de Honor en los Premios Nacionales de Literatura 2015–; “La estafa de la muerte” (Estuario, 2021) –finalista del Concurso Medellín Negro (2016)-; “La invención de la muerte” (Tusquets 2022) y “Heimlich” (+Quiroga, 2023). Por su obra “Tres nouvelles oscuras” fue premiado en la categoría Narrativa del Premio Onetti 2020. “Puedes culpar a la noche”, una de las novelas que componen ese volumen, resultó finalista del VIII Premio Internacional de “Novelas Ejemplares” 2022 – Facultad de Letras (Universidad de Castilla-La Mancha).
Este año viajó a Argentina para participar de la Semana Negra de Buenos Aires.
(Fuente: Novedades Editoriales – Rita Ana Zanola, Prensa y contenidos)
Literatura
“Una historia de mí”, de Axel Hofele – Editorial Caburé
En tiempos donde un simple saludo puede incendiar chats privados y convertirse en escándalo nacional, Axel Hofele presenta “Una historia de mí”, una autoficción cruda y despiadada que expone lo íntimo como espectáculo.
Con un antihéroe que despierta rodeado de mensajes desesperados y una infidelidad televisada, la novela retrata la fragilidad de los vínculos y la condena pública que hoy se dicta desde la pantalla del celular.
En “Una historia de mí”, Hofele nos sumerge en una autoficción descarnada y sin anestesia: un personaje que despierta en una casa ajena, con cientos de mensajes desesperados en su celular y una infidelidad que se vuelve espectáculo. Lo que sigue es un derrumbe narrado con ritmo vertiginoso, donde el protagonista carga con la condena y se enfrenta a la distopía de las citas por apps, intentando recomponer los pedazos de un espejo roto.
Hofele construye un retrato honesto y despiadado, que expone la fragilidad de los vínculos y la crudeza de la intimidad cuando se convierte en materia pública.
La novela dialoga con la tensión entre lo íntimo y lo público, entre lo que debería quedar en secreto y lo que termina siendo televisado, viralizado y juzgado.
“Una historia de mí” es, en definitiva, la radiografía de un antihéroe contemporáneo: alguien que, como tantos, se descubre culpable en un mundo donde la infidelidad, los vínculos y hasta los mensajes de WhatsApp pueden transformarse en espectáculo.
(Fuente: Ave Fénix Prensa)
Textos para escuchar
Dolores Cacuango – Emilia Zavaleta
Emilia Zavaleta lee Dolores Cacuango, historia relatada dentro del ciclo Sendas Mulanas.
El refugio, el aire que golpea mis mejillas, la inmensidad de las montañas. La tierra, tierra adentro, mis manos que dibujan el polvo y acarician el verde del terciopelo en el llano. El valle, el río, mis pies en el agua. Los elementos que me vieron nacer. Que me dieron la vida. El fuego, la tierra, el agua y el aire.
El Inti sol y la Pachamama. La complementariedad. La armonía.
Andina, por naturaleza, por el viento, por las estrellas que marcan mi camino. Por mi cosmovisión, que es la misma que la tuya.
Semillas que germinan por mi propia fecundación, la del corazón. Por la incansable energía de mi sangre que nutre la tierra donde crecen los árboles, las plantas. Para darme alimento y continuar el camino, en constante movimiento. Ese camino que nunca termina, que arrastra la sabiduría del alma. Y yo soy su vehículo para recuperar su calma. La ecuación perfecta entre el ocaso y el alba.
El sonido del Cotopaxi que despierta y se encierra en un minúsculo hueco del cuerpo. Allí guarda su más profundo sentimiento y lo comunica al Cayambe.
Porque yo he de morir, como el resto de mi pueblo. Pero la prolongación de la unión descansa en la permanencia de este suelo.
Dolores Cacuango, conocida como Mama Dulu, fue una lideresa indígena que vivió y murió en los páramos de Cayambe, Ecuador (cerca del volcán). Nació en 1881 y se la recuerda por las valientes luchas que emprendió, junto a otros líderes de la zona, por el pago de un salario para los indígenas, por el derecho a la propiedad de la tierra, por el acceso a la educación, por el respeto a las mujeres indígenas. Este año se cumplen 50 años desde que su vida se apagó, pero el recuerdo de sus palabras, de sus luchas, y su fiel representación de la Pachamama, aún permanecen en la comunidad.
“Nosotros somos como los granos de quinua: si estamos solos, el viento lleva lejos; pero si estamos unidos en un costal, nada hace el viento. Bamboleará, pero no nos hará caer”.
Historias Reflejadas
“La muerte”

La muerte
Callan. El silencio resbala por las laderas de sus cuerpos, se hunde en ríos subterráneos.
A veces, flota.
Es un punto en la herida reseca, una pincelada muda. Voces que asoman sobre los dedos de la muerte.
Aprietan.
¿En qué lugares comienza la muerte?
¿Dónde es el principio?
Callan. Rumian palabras, las degluten. No hacen ruido las palabras, son burbujas insonoras, silencios sobre silencios en la sangre que brota, una pincelada roja. Una raya, en el fondo.
Barro.
Callan. Antes. En ese río que esconde los cuerpos. Se vuelven limo las verdades sumergidas.
Flotan. Después, una pincelada negra.Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos literarios: “Papá querido”, de Cynthia Willa; “No es un río”, de Selva Almada; “Las primas”, de Aurora Venturini; y “Hacia la belleza”, de David Foenkinos.
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