
Literatura
Se desata la “Fiebre del libro” en la Biblioteca Nacional
La Biblioteca Nacional organiza el próximo domingo la sexta edición de “Fiebre del libro”, una feria de libros y editoriales que apunta a difundir una parte importante (pero no siempre conocida) de la producción editorial local contemporánea, que tendrá lugar -en esta oportunidad en la Plaza del Lector Rayuela y en el Centro de Historieta y Humor Gráfico Argentinos.
De 14 a 19, se llevará a cabo una programación de espectáculos musicales, diversas actividades para grandes y chicos con la presencia de más de 80 editoriales. Además, se contará con un espacio dedicado a la historieta y el humor gráfico.
“La Fiebre del libro tuvo su primera edición en el 2016, se había interrumpido por la pandemia en 2020 y retomamos en el 2021 con otro nombre porque era un poco desafortunado hablar de fiebre. Pero este año volvimos a organizarlo con su nombre original, lo que nos pone muy contentos”, cuenta Jorgelina Núñez, del área de Publicaciones de la Biblioteca Nacional y organizadora del evento.
Núñez señala que la iniciativa consiste en “una feria de editoriales, en su mayoría independientes, que cubren todos los espectros; no solamente los literarios ya que hay libros de historia, de nutrición, para chicos, de ensayo, de poesía, de teatro”. La organizadora también celebra que en Argentina “es muy amplia y variada la oferta editorial”.
Más de 80 editoriales estarán presentes en esta oportunidad. Entre los stands, estará el de la editorial de la Biblioteca Nacional, que busca retomar a través del contacto directo con el lector “el significado tradicional de la feria como espacio de intercambio en el que la compra y la venta son parte de un acto cultural mayor que facilita el acceso al libro”, según informa la institución en un comunicado de prensa.
La “Fiebre del libro” comenzará a las 16 en la Plaza del Lector Rayuela con la presentación por parte de Ediciones Biblioteca Nacional del libro titulado “El banquete. Las cincuenta mejores entrevistas de un programa por amor al arte”, de Guillermo Saavedra, que recoge algunas de las casi cuatrocientas conversaciones realizadas por el crítico y ensayista en su emisión radial.
El autor conversará con el editor Sebastián Scolnik sobre “cómo surgió el programa de radio y la utilización de las grabaciones de las distintas emisiones para que se conviertan en libro”.
“Hablaremos también de la importancia de esas charlas por los personajes de lujo que han pasado como Ricardo Piglia, Abelardo Castillo, Ana María Shua, Luis Felipe Noé, Daniel Divinsky, Arturo Carrera David Viñas, Maitena Burundarena, Astor Piazzolla y Juana Bignozzi“, amplió el autor a la Biblioteca Nacional.
A las 17, el Centro de Historieta y Humor Gráfico Argentinos de la Biblioteca Nacional, se presentará la obra “Aún aprendo” de Lolo Amengual, un artista que transitó los más diversos caminos de la gráfica. Luego, a las 18, habrá un cierre musical de la cantante y compositora Maru Agostinelli, quien actualmente forma parte del proyecto de reggae “Rootment”, en la Plaza del Lector Rayuela.
Las editoriales que estarán presente en el evento son Kintsugi, Leteo, Ciccus, También el caracol, Años luz + Alto pogo, Conejos + Santos locos, Dualidad, Fiordo, Sudestada, Editorial de la flor, A-Marte, Cheuque, Nubífero, Párrafo Aparte, GES, Interzona, Factotum/Asunto Impreso, Marea, La Marca, Gourmet musical, Godot, Sigilo y Odelia.
También participarán El hilo de Ariadna, Seré breve, Clubcinco, Mochuelo, Eterna cadencia, Mardulce, Severled, Milena Caserola + Pocket, Miluno, Dedalus, Lenguaje claro + Motorlibros, Amauta&Yaguar, Tren en movimiento + Cúlmine ediciones también tendrán su lugar en la “Fiebre del libro” junto a Ediciones Winograd, Beatriz Viterbo, Hormigas negras, Pupek, Compañía naviera ilimitada, Riverside, Biblos, Didot, Paradiso, Crack-Up + Dragones de papel, Ediciones En danza, Omnívora, La bohemia y AFD ediciones.
Además, tendrán su stand en el evento KerMés de libros, Mil botellas, Los lápices, Hygea, Cordelia, Museo Marítimo de Ushuaia, Longseller, Quipu, Riderchail, Corregidor, Artexto, Adriana Hidalgo, Clara Beter, Indómita luz, Calibroscopio, Alegría + Burlesque + Matraca, Maten al mensajero, Loco Rabia, Antelia + La nave ilustrada, Ampersand, Colihue, Argonauta, Mansalva, La mariposa y la iguana, Historieteca, Deriva Ediciones, Purple Books + Black Cat Studio, Promesa editorial, Universidad Nacional de Quilmes y Té para tres.

Feria del Libro
La Feria del Libro de Almirante Brown sigue recorriendo los barrios

El Municipio de Almirante Brown informó que el viernes 28 y sábado 29 de agosto llegará a la localidad de San Francisco de Asís una nueva edición de la “FILAB en Mi Barrio”, una iniciativa realizada en el marco de los diez años de la Feria Internacional del Libro que contará con librerías, editoriales, escritores y artistas invitados.
La propuesta itinerante tendrá lugar en el Parque Don Orione, ubicado en Av. Eva Perón Nro. 2000 del barrio Don Orione, el viernes de 9 a 18 y el sábado desde las 14 hasta las 20.
A través de “FILAB en Mi Barrio”, la Feria Internacional del Libro de Almirante Brown continúa recorriendo las diferentes localidades con el fin de promover el acceso a la cultura a los vecinos del distrito.
Durante dos jornadas, grandes y chicos podrán visitar y disfrutar de las numerosas propuestas que se llevarán adelante con la participación de editoriales, librerías y escritores, además de artistas.
“Invitamos a los vecinos de nuestro distrito a participar de una nueva edición de FILAB en Mi Barrio que esta vez arribará a la localidad de San Francisco de Asís, una iniciativa llevada adelante en el marco de los diez años de la Feria Internacional del Libro de Almirante Brown y cuyo objetivo es seguir acercando la cultura a los barrios brownianos”, expresó el jefe comunal Mariano Cascallares.
Vale recordar, que la propuesta cultural que recorre diversos sectores del distrito se realiza de forma independiente a la edición central de la Feria que como todos los años tendrá lugar en la localidad de Adrogué.
Historias Reflejadas
“La simetría de las palabras”


La simetría de las palabras
Las voces, convertidas en palabras, dan forma a la totalidad de las cosas y se hacen visibles en los hechos que las contienen.
Livianas y eternas, ellas viajan de boca en boca y se transforman. Toman vida, se extienden y bordean los sentimientos para atraparlos.
Con ligereza envuelven y cuestionan, luego se elevan para convertirse en cuchillos capaces de atravesar los destinos de aquellos que las reciben.
Las palabras conquistan el desierto de la existencia y levantan sobre él castillos de arena, que pueden esfumarse sobre la libertad de un poema quieto.
Secretas y silenciosas, mecen sus deseos dentro de los textos en los que habitan, dispuestas a todo burbujean caricias o conjuros para manifestarse más allá, en los oídos de quienes necesiten escucharlas.
Algunas, ásperas y rugosas, se disparan como flechas y son gritos; otras de naturaleza serena, son capaces de detener los instantes para perpetuarlos en un recuerdo imposible de olvidar.
Ellas invocan lo que duerme en los recovecos del alma, ellas construyen los momentos con la intensidad de las voces que las pronuncian para callarse.
Hay que dejarse atrapar por las palabras justas, esas que brotan desde la profundidad de nuestras emociones para trascendernos.
En el extremo de cada palabra viaja oculto un sentimiento, simetría de una verdad revelada.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Parábola del palacio”, del libro “El Hacedor” de Jorge Luis Borges; “Dos palabras”, del libro “Cuentos de Eva Luna” de Isabel Allende; “El Agnus dei – Año 1810”, del libro “Tú que te escondes” de Cristina Bajo; y “Aquellas palabras”, del libro “Alma de Abril” de Vanesa Spinelli.
Textos para escuchar
Desde la ventana – Vanesa Spinelli

Vanesa Spinelli lee su cuento Desde la ventana, del libro Alma de abril – Historias de amor y desamor.
Ciudad de Buenos Aires, 21 de septiembre de 2015
Amado mío:
Hoy, al fin, he decidido escribirte esta carta a corazón abierto. Fue aquel día, lo recuerdo bien, hace trescientos sesenta y cinco días atrás. Era el inicio de la primavera, cuando al igual que hoy, las gotas de lluvia danzaban intermitentes en puertas y ventanas. Dibujos fugaces de agua, que con delicadeza se formaban en las copas de los árboles. Yo me había servido un café fuerte con dos cucharadas de azúcar; tenía frío, el tiempo no acompañaba la calidez que indicaba el calendario.
Me había sentado en mi sillón blanco con ribetes de encajes marfilados, llevaba puesta una remera larga que tenía la inscripción “Love, Love, Love” en distintas topografías y colores, como anticipando lo que luego sería la tortura más dulce de mi vida. Tomé mi libreta para escribir lo que se me ocurriese; una frase, una palabra, un sentimiento. Llovía y la ventana entreabierta me traía ese aroma húmedo y revuelto que me fascinaba, que me inspiraba. Seguía con frío, ninguna palabra se deslizaba en mí… nada.
Entonces decidí levantarme, acercarme a la ventana, contemplar la calle, la plazoleta, observar a las personas que iban y venían, sonrientes unos; apurados o vacilantes, otros.
El frío se había intensificado, y fue en el mismo instante en el que decidí cerrar la ventana, cuando te vi.
Un temblor me recorrió el cuerpo, sin entender aún mucho a qué emoción tu imagen apelaba. El cabello oscuro, la tez blanca; los ojos, imaginé sin duda, que eran almendrados, profundos. Vestías un sobretodo negro, los zapatos te brillaban. Llevabas un ramo de rosas turquesas. No eran blancas. No eran rojas. Y yo me pregunté para quién serían esas flores que albergabas en tus manos. No pude dejar de mirarte. Sentí envidia. Sentí celos.
Creerás que estoy loca, y a lo mejor estás en lo cierto. Pasaron unos minutos, y la llovizna abrazando tu rostro era una poesía que me atrapaba. No podía cerrar la ventana. No podía dejar de mirarte. Segundos después llegó ella enfundada en un traje de color rosa pastel, con zapatos y cartera haciendo juego, parecía una sirena del océano. Imaginé que sería empresaria, abogada, arquitecta. Nunca supe a qué se dedicaba. La abrazaste delicadamente. Cuando la besaste pude sentir tu beso.
Temblé otra vez y mi mente se interrogó desde cuándo uno se queda estupefacto mirando a alguien, desde lejos, desde una ventana. Le ofreciste las flores con humildad, con dulzura. Ella las rechazó. Tu rostro comenzó a cambiar de expresión: sorpresa, enojo, culpa, tristeza. No sé cuánto duró la conversación, la gesticulación de las manos, el abrazo casi robado que intentaste al final…La vi marcharse, sin detenerse ni un minuto para mirar hacia atrás. Recuerdo perfectamente que te sentaste debajo del árbol de la plazoleta, como para protegerte de tu propio dolor.
Te llevaste las manos a la cara, y mientras vi cómo se desgarraban tus lágrimas, yo sentí que se desgarraba mi alma.
Hubiese corrido para consolarte, para darte calor con mi cuerpo y proponerte un amor sin final. Pero solo pude cerrar la ventana, sentarme de nuevo en mi sofá y preguntarme por qué amamos tanto a quién no nos ama. Desde ese día solo abro la ventana para contemplarte cuando te detenés, a la misma hora, en el mismo lugar, y no pierdo la esperanza de que algún día tendré la valentía suficiente para bajar a la calle, abrazarte y decirte que te he estado amando desde una ventana.
Esperando el milagro…
Con amor, Sofía.






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