Literatura
Un nuevo premio para el escritor argentino Mariano Quirós
El escritor argentino Mariano Quirós obtuvo el XIII Premio Tusquets Editores de Novela 2017 por “Una casa junto al Tragadero”, en la que el jurado valoró “la fuerza de un relato de supervivencia en medio de una naturaleza hostil y el acierto en la composición” de la obra.
El autor, nacido en la ciudad chaqueña de Resistencia, en 1979, logró una obra que se caracteriza por “el poder hipnótico en la sucesión de acechanzas y peligros que vive el protagonista, y el acierto en la composición de la novela, en la que el lector reconstruye los orígenes y las verdaderas motivaciones de los personajes a medida que avanza en su lectura”.
El jurado presidido por Juan Marsé e integrado por Almudena Grandes, Antonio Orejudo, Daniel Ruiz García, ganador en su anterior convocatoria, y, en representación de la editorial, Juan Cerezo, llegó a esta decisión “por mayoría”, luego de evaluar 472 manuscritos, informó Tusquets.
En la novela, su protagonista, el Mudo, vive desde hace unos años en las afueras de la Colonia, un extraño pueblo del norte argentino, junto a su perra, la India. Llegó desde la ciudad de Resistencia y ocupó una misteriosa casa en medio del monte, junto al río.
El Mudo trata de no juntarse con nadie, salvo con Insúa, dueño de una tienda-almacén, que le cuenta historias del río Tragadero y le enseña, entre otras habilidades de supervivencia, a cazar monos. Lo que el Mudo quiere es vivir tranquilo, y por eso le molestan los acechos de Soria, un lugareño huidizo que lo denuncia una y otra vez ante la Fundación Vida Silvestre. Con la llegada al lugar de unos jóvenes miembros de esa fundación, las cosas se complicarán.
En medio de la aspereza de una naturaleza hostil, entre pájaros, monos y caimanes yacarés, el lector asiste con tensión creciente a los peligros del río y a las amenazas de los desconocidos, cuyas verdaderas intenciones adivinamos de manera inquietante desde los ojos del protagonista, un hombre que hizo propósito de no molestar a nadie, y de que nadie lo molestara.
Mariano Quirós publicó las novelas Robles (Primer Premio Bienal-CFI), Torrente (Premio Festival Iberoamericano de Nueva Narrativa), Río Negro (Premio «Laura Palmer no ha muerto»), Tanto correr (Premio Francisco Casavella) y No llores, hombre duro (Premio Festival Azabache y Premio Memorial Silverio Cañada, de la Semana Negra de Gijón).
Su libro de cuentos La luz mala dentro de mí recibió el Primer Premio del Fondo Nacional de las Artes. Junto a Germán Parmetler y Pablo Black, publicó el libro de cuentos Cuatro perras noches, ilustrado por Luciano Acosta, y dirige, junto a Pablo Black, el sello editorial Colección Mulita.
Quirós recibirá una estatuilla de bronce diseñada por Joaquín Camps y en un anticipo sobre derechos de autor de 18.000 euros.
Han sido ganadores de este premio Evelio Rosero (Colombia), por su novela “Los ejércitos”; Sergio Olguín (Argentina), por su novela “Oscura monótona sangre”; Rafael Reig (España), por “Todo está perdonado”; Betina González (Argentina), por “Las poseídas” y Alberto Barrera Tyszka (Venezuela), por “Patria o muerte”, entre otros.
El Premio Tusquets Editores de Novela se convoca con el patrocinio del Fondo Antonio López Lamadrid constituido en la Fundación José Manuel Lara.
Textos para escuchar
Una lluvia de pájaros – Gustavo Roldán por Laura Roldán Devetach
Laura Roldán Devetach lee el cuento Una lluvia de pájaros, de Gustavo Roldán.
Un pájaro puede volar muy alto. Dos pájaros pueden enamorarse. Pueden hacer un nido para poner tres huevitos blancos que cuidarán todos los días, de donde saldrán tres pichones que crecerán y crecerán. Que aprenderán a volar y recorrerán distancias y conocerán miles de pájaros. Y cada uno volará muy alto, casi hasta la esquina del sol, y se encontrará con una pajarita y volarán juntos. Porque dos pájaros pueden enamorarse para hacer una lluvia de pájaros.
Historias Reflejadas
“Sueños de papel”

Sueños de papel
Doblo un papel,
recorro con mis dedos la diagonal del miedo,
es un avión
está oscuro,
y espero.
Cuento las estrellas,
guardo el mundo en mi mundo,
lo escondo en la luna,
en las nubes sobre la luna,
en las olas que forman las nubes,
hay agua en las nubes,
y ovejas,
hay un mar que hace olas dentro mío,
flota un barco de papel,
flota el sueño que sueño,
como una brújula, marca el camino.
No hay miedos.
Es un hada misteriosa,
una tía con besos,
de esos que se guardan en las manos,
en el papel que doblo,
en la diagonal sin miedo.Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos: “Un no sé qué”, de Enrique Rafael Socas con ilustraciones de Mariano Martín; “Un mar para Emilia”, de Liliana Bodoc con ilustraciones de Vicky Malamud; “Hadas disparatadas”, de Sergio Zadunaisky y Eugenia Nobati; “Soy valiente”, de Mariana Etcheto Mézière.
Literatura
Cinco libros para entender el horror de la última dictadura cívico militar
A 50 años del golpe de Estado que dio inicio a la última dictadura cívico militar en Argentina (1976-1983), la memoria vuelve a ocupar un lugar central en el debate público. Aquel quiebre institucional inauguró uno de los períodos más oscuros de la historia del país: un sistema de represión ilegal basado en secuestros, desapariciones, torturas, robos de bebés, censura, persecución y terror, cuyas consecuencias aún atraviesan a la sociedad.
En ese marco, la literatura —en sus múltiples formas— se convirtió en una herramienta clave para reconstruir lo ocurrido, interrogar responsabilidades y dar cuenta de las marcas que dejó el horror. Desde la investigación periodística hasta la novela, distintos libros permiten revisitar esos años y pensar cómo se narran hoy.

Entre los trabajos fundamentales se encuentra Decíamos ayer. La prensa argentina bajo el Proceso, de Eduardo Blaustein y Martín Zubieta (Ediciones Colihue). La obra reconstruye el rol de los medios durante la dictadura a partir de cientos de tapas y citas, y plantea un debate aún vigente sobre complicidades, silencios y responsabilidades del periodismo.

Desde otra perspectiva, Rock y dictadura, de Sergio Pujol (Editorial Planeta), explora cómo el rock nacional funcionó como espacio de resistencia cultural. Figuras como Charly García, León Gieco y Luis Alberto Spinetta aparecen como protagonistas de una escena que, aun bajo vigilancia, sostuvo formas de disenso y expresión.

En clave testimonial, Herederos del silencio, de Gabriela Cerruti propone una reflexión incómoda sobre la “generación del medio”: aquellos que crecieron durante el régimen sin ser víctimas directas ni perpetradores. El libro se plantea como un mea culpa colectivo que interroga cuánto sabía la sociedad y qué grado de complicidad o indiferencia hizo posible el terror.

La no ficción también encuentra en Un crimen argentino, de Reynaldo Sietecase, una forma de narrar el clima de época. A partir de un caso policial ocurrido en 1980, el autor muestra cómo la lógica del terrorismo de Estado permeaba incluso los delitos comunes, replicando métodos y amparándose en la impunidad.

Por último, la no ficción aporta una dimensión íntima y conmovedora con La casa de los conejos, de Laura Alcoba. La novela reconstruye la experiencia de una niña en la clandestinidad, ofreciendo una mirada sensible sobre el miedo, la persecución y la pérdida desde la infancia.__IP__
A medio siglo del golpe, estos libros confirman que la memoria no es sólo un ejercicio del pasado, sino una herramienta para comprender el presente y sostener el compromiso con el “Nunca Más”.
(Fuente: Agencia Noticias Argentinas)
Carol
23/09/2019 a 11:17
Me interesa las novedades, sobre todo de concursos. Gracias.