Bárbara Gioino: “Cada artista brilla con su propia luz… las sensaciones y experiencias son intransferibles”

Por Andrea Viveca Sanz

En el gran pentagrama de la vida se entrelazan las notas que, expandidas en sonidos,  habitan juntas la totalidad de las melodías. La música sobrevuela las palabras y en la intersección de ambas, la voz multiplica las emociones contenidas en el encuentro.

Bárbara Gioino forma parte de ese pentagrama, con su talento es capaz de atravesar cada nota para sostenerla en el aire, con el aire, gracias a la magia de su voz.

Cantante y docente en “El Faro”, escuela de canto que dirige junto a su madre y a su hermana, está entregada a la tarea de formar a aquellos que se acercan a ese espacio. Y en ese rol, por estos días ha sido noticia, ya que uno de sus alumnos, Alejo Giampieri, de tan solo 14 años, fue reconocido en las redes como uno de los posibles participantes del Concurso Mundial “Iguazú en Concierto 2019”

En diálogo con ContArte Cultura, la joven cantante nos invita a recorrer con ella los senderos de la música y comparte con nuestros lectores sus proyectos y sus sueños.

—¿De qué manera nace tu vínculo con la música?
—Canto porque me gusta, vengo de familia de músicos y en mi casa siempre se escuchó un piano, una guitarra. Tenemos un emprendimiento familiar, la Escuela de Canto El Faro, coordinado por mi hermana, mi mamá y yo, desde chiquita tuve la suerte de escuchar muchas voces y artistas de todos los géneros.

—¿Cuáles fueron los caminos que debiste transitar para formarte como cantante?
—El camino del cantante o del artista es muy diverso. Creo que siempre hay que escuchar al corazón y nutrir nuestro ser de lo que más nos gusta.  En mi caso, me subí a los 5 años a mi primer escenario jugando con comedias musicales. Me formé en baile, instrumentos, actuación, letras, diferentes técnicas en canto. Me encanta aprender y creo que el escenario y el aula son grandes maestros.

—Como contaste, en la actualidad dirigís la Escuela de Canto “El Faro”, ¿qué podrán encontrar en ella los que se acerquen a tomar clases? ¿Qué actividades se desarrollan?
El Faro es un espacio para ser feliz. Hace 16 años abrimos la escuela en San Francisco, Córdoba, mi ciudad natal, y este año inauguramos nuestro primer espacio en Recoleta, Buenos Aires. Dentro de las actividades, los alumnos se interesan mucho por canto personalizado, al ser un espacio individual para conectar con la propia voz, el disfrute y el aprendizaje. Hay clases de canto grupal adultos, escuela de canto para niños y cursos de formación específicos, por ejemplo, el Taller Autosustentable de Práctica del Canto, que se dicta junto a Virginia Kauffman, actriz y musicoterapeuta, y es un espacio de entrenamiento para cantantes. Además, incluimos en nuestra agenda actividades de formación gratuitas, para que todos podamos aprender a cantar. Y ahora lanzamos Video Musical, tu canción grabada en estudio y el video para redes sociales, una propuesta para artistas emergentes. También tenemos actividades de extensión, dentro de las cuales realizamos eventos solidarios, muestras de alumnos, eventos artísticos y más.

—Contanos cómo lográs que tu experiencia y tus vivencias se expandan en otros.
—Creo que cada artista brilla con su propia luz, y siempre ese es un desafío del maestro, porque las sensaciones y experiencias son intransferibles. Desde el espacio de clase, una herramienta es la conversación y que el cantante pueda registrar desde sus aprendizajes cuál es el camino indicado. ¡La experiencia del escenario es fascinante!

—Entre tus muchos alumnos, Alejo Giampieri es noticia por estos días porque está participando del concurso mundial “Iguazú en concierto 2019”, ¿qué nos podés decir de este niño cordobés que a sus 14 años ha logrado que la magia de su voz se multiplique en tantos lugares?
—Alejo comenzó a tomar clases a los 5 años y hace un tiempo se comenzó a interesar por la ópera. Le llegó una invitación para participar en Iguazú en concierto, y es así como sube su video a redes sociales y su voz resonó, se expandió como noticia dentro de la provincia de Córdoba y rápidamente a nivel nacional. En las clases motivamos a los alumnos a brillar con su propia luz y cantar desde la voz y el corazón.

—¿Qué posibilidades creés que se abren para él a partir de este concurso?
—Que su voz trascienda fronteras. Alejo hace muy poco se creó su espacio en Facebook y de ese modo le llegan mensajes felicitándolo por su video desde Tokio, Alemania, Italia. Así, hoy está contactándose para hacer amigos musicales y recibe comentarios de maestros de todo el mundo sobre su interpretación de O sole Mío.

—¿Cuál es tu forma de acompañarlo en este proceso?
—Desde el amor. Suena cursi pero es lo que nos mueve como artistas. Acompañar la vorágine de tantas emociones, cuidar sus cuerdas vocales, que pueda disfrutar del camino sin importar el resultado y que sea feliz. Es lo que deseamos para Alejo y para todos los alumnos que vienen a nuestra escuela.

—Cuál es tu deseo musical para un futuro cercano.
—Estoy preparando mi disco solista con canciones de mi autoría, un recorrido por experiencias, historias y sueños por cumplir. Mi deseo es seguir cantando, viajando y compartiendo música.

Conocé más de Bárbara Gioino en sus redes sociales:

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