Tioco y una década de afrojazzbrasilatino

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca)
Edición: Walter Omar Buffarini //

Los ritmos musicales convergen en un punto donde las notas se tocan redibujando las formas, mutando en otras, capaces de danzar en el aire para juntarse en un canto colectivo, nacido de las raíces de los pueblos.

Tioco es una banda platense que nace en el año 2009 y que, si bien se fue renovando, ha logrado permanecer en su esencia.

Surgida en el rumor de sonidos lejanos, encerrados en los latidos de la tierra, su música guarda en sus entrañas la historia y la tradición musical afrolatinoamericana.

Los vientos se hermanan con los instrumentos de percusión y las cuerdas despiertan a las voces que ponen en movimiento el recuerdo de otros ritmos y los enlazan.

En diálogo con ContArte Cultura, Pablo “El Rana” Quiroga cuenta de qué manera han recorrido estos diez años de música y cómo van a festejarlo.

—Contanos cómo nace Tioco y quiénes forman parte de esta banda.
—Tioco nace a finales de 2009 con la idea de fusionar músicas de toda América. Surge de una impronta rítmica que veníamos experimentando a partir de involucrarnos con los diferentes universos percusivos de nuestro continente. En ellos aparecían las raíces afroamericanas que han dado una riqueza tremenda a las manifestaciones de la música popular latinoaméricana. Todo empezó con juntadas de percusión, a la que luego se sumaron instrumentos de viento y no mucho después se agregó batería, bajo y guitarra. Con el tiempo aparecieron los teclados y las voces. Hoy la banda está formada por Joaquín Blas Pérez (saxo tenor y voz), Esteban Cicatelli (saxo alto), Rodrigo Runco (saxo barítono), Camilo Fernández (trombón), Pamela Mancuello (trompeta), Juan Pablo Espina (guitarra eléctrica), Checho Fanzini (bajo), Emiliano Videla (batería), Pablo Quiroga Branda (percusión), Santiago Ávila (percusión) y Aníbal Valentín Peralta (percusión).

—Si tuvieras que elegir una palabra que los defina como grupo musical, ¿cuál sería y por qué?
—En principio, la palabra que más nos define es Tioco justamente. Es un modismo que se usa mucho en el interior y que se utiliza como adjetivo para caracterizar cosas o situaciones que son contundentes o que resultan exacerbadas e incluso se refiere a lo rudo, basto o hasta tosco de cómo algo sucede. El grupo tiene algo de esa impronta. Tiene una potencia y una presencia bastante tajante. Además, se ha permitido hacerlo sin mucho tapujo, sin disimulo y tampoco ha tenido pudor en expresarlo a su manera. Es una formación bastante jugada y con mucha complejidad, no solo musical sino también en lo humano y en la gestión y producción, pero que va para adelante y que se ha esforzado mucho para encontrar un lugar de desarrollo.

—¿Cuáles son los instrumentos que se prestan al diálogo de notas en la música que interpretan y comparten?
—Básicamente se podría hablar de tres secciones: la de vientos, que es la que canta, en un sentido simplificado, que principalmente desarrolla la función melódica y que es a su vez armónica; la percusión, que trabaja la función rítmica tanto en un sentido protagónico como de acompañamiento; y por último la sección armónica, que también es melódica, que se caracteriza por ser al mismo tiempo la parte eléctrica del grupo, que nos permite una exploración en lo tímbrico que termina de conformar el ensamble y la fusión que buscamos desarrollar.

—¿Qué ritmos se ensamblan en las creaciones de Tioco?
—En cierta medida, intentamos definirlo con el neologismo que nos inventamos para definir el estilo musical que venimos explorando en éstos diez años. Le dimos el nombre de “afrojazzbrasilatino”, porque nos pareció una buena manera de expresar, en una palabra –aunque casi trabalenguas-, algo de lo que es la fusión de músicas que se encuentran en nuestra música. En eso entra desde el merengue y el cuarteto, hasta nuestro folklore, el tango y la milonga, la música cubana o puertorriqueña, la cumbia y, por supuesto, la impronta brasileña y del rock y el jazz. Pero todo en la licuadora de nuestra interpretación un tanto irresponsable e irreverente.

—¿En qué geografías podemos buscar el origen de sus canciones?
—Principalmente en América toda, desde Argentina hasta Estados Unidos. Pero eso tiene un sinnúmero de vinculaciones con Europa y África, que son hoy indisociables de la identidad músical del continente, junto a las raíces ancestrales y criollas, campesinas, pero que nosotros retomamos desde lo urbano y lo eléctrico, y por momentos hasta electrónico.

—Están cumpliendo diez años de trayectoria, ¿cuál es el balance de este tiempo recorrido?
—El balance es siempre complejo. Cuesta mucho sostenerse, lograr seguir reuniéndose, y por sobre todo se hace muy cuesta arriba el producir y sustentar un proyecto tan ambicioso y multitudinario. Pero haberlo logrado durante tanto tiempo, y con un nivel musical bastante cercano a nuestras expectativas, nos llena de emoción y de satisfacción. Siempre con cosas por mejorar y con ánimos de crecer y aprender, pero con un camino recorrido que nos permite mirar hacia atrás con una experiencia de mucho valor.

—¿Qué nos podés contar de Lausanne, el primer trabajo discográfico de la banda?
—En realidad Lausanne es el single con el que lanzamos el primer trabajo de producción en estudio del grupo. Es decir que es solo el tema que ofició como corte difusión del EP en estudio que lleva el nombre de nuestro estilo musical: Afrojazzbrasilatino. Este trabajo discográfico ha sido producto de un gran esfuerzo y un compromiso total con la estética del grupo. Ha sido de una complejidad técnica de pre y post producción bastante elevada, y nos enorgullece haberlo sacado del confín de las memorias digitales y discos rígidos para que pueda por fin circular y ser escuchado en todo el mundo, ya que de alguna manera representa un buen abanico de lo que es nuestra música y nuestra energía. Reúne cuatro temas, de diferentes autores y con diversas improntas y pertenencias, que fueron versionados con una impronta muy propia y muy particular, y que más que meternos en la complicada empresa de explicarla, los invitamos a experimentarla.

—¿Cuándo y dónde van a celebrar los diez primeros años de Tioco?
—Los diez años los celebramos el sábado 2 de noviembre, en El Galpón de las Artes, que es un hermoso espacio ubicado en 71 entre 13 y 14 de La Plata. Será una jornada extendida entre las 18 y las 0, en la que participarán grupos de percusión, vientos, fanfarrea, cantidad de músicos invitados y la banda Puertas, que también se suma con su show. Va a suceder una propuesta realmente sin precedentes en nuestra ciudad, tanto por el nivel artístico como por lo diverso y multifacético de las intervenciones y participaciones. Habrá entre 50 y 60 artistas participando y compartiendo, y un montón de sorpresas. Además, contaremos con un patio de comidas y bebidas de primer nivel y con precios súper populares. Por si fuera poco, con entrada libre y gratuita para todo público.

—¿Un deseo musical para este grupo de afrojazzbrasilatino?
—Que la utopía de hacer algo nuevo, disfrutable tanto con el cuerpo como con el oído, siga siendo posible y tenga la llegada y el apoyo que le permitan desarrollarse, para seguir aportando a la música popular y la identidad de nuestras manifestaciones colectivas.

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