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Teatro

“Papá Bianco y los Alonso”: una obra teatral, un homenaje familiar

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Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

Es una foto. De boca en boca, las palabras, ojos que ven más allá, un punto de encuentro, miradas superpuestas. Es sangre dentro de la sangre, arte en movimiento, una danza sutil, la vibración de los cuerpos, música sin tiempo. Son los pies que giran y las manos que se buscan, atrás, la historia dentro de la historia, viva.

“Papá Bianco y los Alonso” es un espectáculo multitudimedia de teatro documental en el que se cuenta una historia familiar que, a la vez, es parte de la historia cultural de nuestro país.

Las hermanas Ingrid Pelicori e Irina Alonso, hijas de los actores Ernesto Bianco e Iris Alonso, son las creadoras y protagonistas de esta obra que recorre las distintas épocas del teatro, cine, radio y televisión argentinos a través de diferentes registros.

Contarte Cultura charló con Ingrid, también actriz y dramaturga, para conocer los detalles del proceso creativo de este homenaje conmemorando los cien años del nacimiento de su padre.

Irina Alonso e Ingrid Pelicori en escena

—Vamos a comenzar esta charla poniendo delante de tus ojos un objeto simbólico. Se trata de una vieja valija en cuyo interior descansan, apiladas, varias fotos y tres palabras. ¿Cuál es la primera imagen que se te representa? ¿Quiénes forman parte de esa foto y qué palabras percibís asomando desde ese espacio cerrado?

—La primera imagen sería una playa en verano, y nosotros al lado de nuestra carpa en un balneario marplatense. Allí está toda mi familia, mi padre, mi madre, mi hermana, mis primos, mis tíos. Hace muchos años, cuando yo empezaba a dejar la infancia. Las palabras que asoman son sol, amor, ayer.

—Tomando como punto de partida esa valija, vayamos al origen de “Papá Bianco y los Alonso”, la obra que están presentando junto a Irina Alonso, tu hermana. Si pudieras recortar el momento en que saltó la primera chispa, el inicio de este espectáculo biodramático, ¿qué veríamos allí?

—Cuando murió mamá, en 2018, al vaciar su casa encontramos un montón de carpetas que guardaban grandes cantidades de reportajes, críticas, notas sobre papá (Ernesto Bianco), mamá (Iris Alonso), y nuestros tíos (Tito y Pola Alonso). Nos alucinó todo ese material, tan pintoresco y tan lleno de datos de nuestra propia familia que nosotras mismas ignorábamos. También nos pareció que tenía un valor patrimonial, algo que por ser parte de la cultura de nuestro país, en realidad les pertenece a todos. Y nos pareció hermoso compartirlo de alguna manera. Allí surgió la idea de hacer un biodrama.

—Y como se trata de una historia familiar, seguramente fue necesario bucear en ese universo de recuerdos. ¿Cómo vivieron el proceso de investigación? 
—En realidad lo primero fue sumergirnos en esas carpetas, investigar en esas entrevistas cómo vivieron y pensaron nuestros padres y nuestros tíos. Los hombres de la familia murieron muy jóvenes. Papá murió hace 45 años, y justo ahora se cumplen 100 años de su nacimiento. Y de él no han quedado reportajes orales. Entonces, recorrer esas carpetas fue también un modo de conocerlo más. Muy en especial para mi hermana Irina, que solo tenía 10 años cuando papá murió. A lo largo de esa investigación fuimos complementando nuestros recuerdos, que son lejanos: los recuerdos de una niña (mi hermana) y de una adolescente (yo).

—¿Cuáles fueron las vivencias destacadas que despertaron la escritura de esta obra?

—El proceso de escritura fue muy largo, nos llevó todo un año ordenar el material. Una vez atravesado el asombro, la emoción de sumergirnos en esa carpetas, en esas palabras, en esas historias, que sin saberlo nos han constituido, nos ocupamos de encontrar una estructura para poder comunicarlo y compartirlo, con los requerimientos de un espectáculo teatral, es decir que fuera entretenido, emotivo, variado, sensible. Esto exigió muchas idas y vueltas, muchas escrituras y reescrituras, hasta que conseguimos armar la obra que queríamos hacer.

—¿Qué hilos conductores entrelazan el collage que forma parte de la trama?

La trama la estructuramos en tres partes. Hay un primer momento en el que Irina y yo hablamos en nombre propio y, ayudadas por proyecciones de imágenes y videos y también con canciones y hasta bailes, contamos la historia de los hermanos Alonso, la familia de mamá. Luego viene un segundo momento, en el que tiene lugar la ficción: Irina y yo nos convertimos en dos periodistas que entrevistan a Ernesto Bianco y su esposa Iris Alonso. Allí, un actor invitado, Claudio Da Passano, lee los dichos de Bianco, que son todos tomados de reportajes reales, en una edición que hicimos nosotras para abarcar su trayectoria y su personalidad. Claudio, es hijo de María Rosa Gallo, casada muchos años con nuestro tío Tito, y por ende nuestro primo. El rol de mamá lo asume Ángeles Alonso, también prima nuestra y actriz. Y el último momento de la obra es la zona más íntima del espectáculo. Allí Irina y yo compartimos nuestros recuerdos y las sensaciones que nos ha despertado pertenecer a esta familia.

—¿De qué manera trabajaron para lograr la fusión de los distintos materiales de archivo y soportes que dan movimiento a la obra?

—Nos importaba mucho que el espectáculo tuviera una teatralidad atractiva, que fuera variado, divertido, sensible, lejos de cualquier solemnidad o clase de historia del teatro. Así nos propusimos jugar con los distintos soportes, buscando que siempre predominara una dinámica de juego, de libertad para tratar los temas, para ir y venir de un recuerdo a una teatralización, a una canción, o a unos videos donde, por ejemplo, Pepe Soriano o Ana María Picchio (entre muchos otros) hablan sobre papá. Y tratando siempre de conducir amablemente la sensibilidad del espectador para que pueda acompañarnos y disfrutar todo el viaje. Un viaje por una familia muy particular, pero que a la vez, en muchos sentidos, es como cualquier familia en la que hay abuelos inmigrantes, infancias recordadas, pérdidas dolorosas, y mucho amor.

—¿Cómo llevaron adelante la ambientación y diseño del escenario?

—Partimos de una idea de simpleza, de un espacio con pocos objetos, para que esos tres momentos distintos de la obra pudieran sucederse fluidamente. Nos parecía fundamental el protagonismo de una enorme pantalla, donde se proyectan cantidades de fotos y videos, tanto de la familia, como de actores que dan su testimonio sobre papá y los tíos. Esa pantalla tan presente nos obligó a despojar el escenario y decidimos usar muy pocos elementos: desde ya las carpetas tan significativas, y algunos asientos. Y también las guitarras con las que nos acompañamos unas cuantas veces.

—Si pudieran elegir uno o varios objetos de la escenografía o el vestuario que representen el espíritu de esta obra, ¿cuáles serían y por qué?

—Seguramente serían las carpetas, y dentro de ellas los recortes de reportajes. En el escenario aparecen unas cuantas cajas con carpetas, no son las reales (que quedan cuidadas en casa), sino unas muy similares creadas para la obra. Representan aquello que nos nutrió para hacer el espectáculo, la fuente de inspiración, y también un legado que deseamos compartir. Y en eso consiste nuestra obra.

—¿Cuál sería el destacado musical de  “Papá Bianco y los Alonso”?

—Las guitarras han tenido bastante significación en nuestras vidas. Quizás no tanto para nosotras, que definitivamente no somos expertas guitarristas, sino en el empeño y el valor que le dieron nuestros padres a que aprendiéramos a tocarlas. Como un pequeño homenaje, en la obra cantamos y tocamos la guitarra. Son canciones hechas por nosotras a partir de unas rimas que yo escribí y mi hermana Irina musicalizó, una suerte de payadas. Esa es la música del espectáculo. Y hay también fragmentos de músicas de las obras de papá o de sus programas de TV, que tienen un fuerte poder de evocación. En definitiva, la música es nostálgica en unos casos y divertida en otros. Como toda nuestra obra.

—¿Dónde y cuándo podrá disfrutarse de este acontecimiento artístico que remueve el pasado para mantenerlo vivo?

Papá Bianco y los Alonso se estrena el lunes 14 de marzo a las 20 en el Teatro del Pueblo (Lavalle 3636-CABA) y las funciones serán siempre los lunes a las 20. La obra es de nuestra autoría y también somos sus directoras e intérpretes. Como mencioné anteriormente, el equipo se completa con los Claudio Da Passano y Ángeles Alonso. Además están Juan Pablo Maicas en Asesoramiento Musical y Edición de Sonido; Belén Pallotta en Vestuario; Eva Córdova en Escenografía; Lucas Orchessi en el Diseño de Luces, Lucas Soriano en Asistencia de Dirección y Laura Brangeri en prensa. Las entradas pueden comprarse a través de Alternativa Teatral

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Teatro

“Al fin y al cabo, es mi vida”, reestrena en marzo en el teatro El Tinglado

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Silvia Kutika, Fabio Aste, Mirta Wons y un gran elenco vuelven en su segunda temporada al teatro “El Tinglado” (Mario Bravo 948, CABA) con la obra “Al fin y al cabo, es mi vida”, que ha conmovido al mundo entero. Desde el jueves 5 de marzo a las 20.30 se presenta esta poderosa pieza escrita por Brian Clark. Nominada a dos premios ACE (Mejor obra y Mejor Actriz) y galardonada con el prestigioso Premio Laurence Olivier a la Mejor Obra.

Argumento

Clara, una escultora, después de un accidente, se enfrenta a un conflicto profundo: el deseo de decidir sobre su propio destino frente a quienes intentan elegir por ella. Entre emociones intensas y momentos de humor negro, la historia invita a reflexionar sobre la vida, la libertad y la dignidad.

Traducida a más de 50 idiomas, la versión femenina, reescrita para Kim Cattrall, la estrella de “Sex and the City”, fue un rotundo éxito de taquilla en Londres.

“Al fin y al cabo, es mi vida” propone una profunda reflexión sobre uno de los dilemas médicos, éticos y humanos más complejos de nuestro tiempo: el derecho a decidir sobre la propia vida.

Elenco

  • Silvia Kutika
  • Fabio Aste
  • Mirta Wons
  • Fernando Cuellar
  • Luis Porzio
  • Tania Marioni
  • Jorge Almada
  • Morena Prereyra

Dirección: Mariano Dossena
Producción general: Adrián Lázare

Ficha técnica

Asistente de dirección: Juan Manuel Vazquez
Diseño gráfico: Leandro Anriquez
Vestuario: Fernando Cuellar
Diseño de iluminación: Fernando Cuellar
Fotografía: Nacho Lunadei
Traducción: Adrian Lázare y Fernando Cuellar
Producción ejecutiva: Juan Manuel Vazquez – Fernando Cuellar
Prensa y comunicación: Max Czajkowski
Instagram: @alfinyalcaboesmivida

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Teatro

Espacio Callejón pone en cartel “Limbótica”, a partir del 8 de febrero

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El 8 de febrero se estrena “Limbótica”, una creación de Verónica Marcovsky (intérprete) junto a Tamara Mesri (dirección escénica) en Espacio callejón, de calle Humahuaca al 3759 de CABA.

Con una sólida trayectoria en el flamenco, Marcovsky convocó a Mesri para potenciar una exploración multidisciplinaria. El resultado es un cruce entre la danza contemporánea, el teatro de objetos y la fotografía, apelando a los sentidos a través de una narrativa con fuerte arraigo visual.

La obra transcurre en ese limbo de la noche cuando el insomnio acecha, el sueño no llega y la vigilia es un frágil telón de fondo donde se proyecta el inconsciente.

En “Limbótica” el cuerpo de la intérprete pierde sus bordes en la oscuridad, escurriendo en un movimiento constante del que resurge en formas insólitas. Aquí, el flamenco no es la causa, sino la consecuencia: una pulsión que late desde adentro para armarse y desarmarse en la inmensidad de la noche.

“Así como en los sueños las imágenes se suceden sin una coherencia aparente, en ‘Limbótica’ cada espectador proyectará su propia interpretación consecuencia de una poderosa batería de estímulos sensoriales que se despliegan en la obra.”, declara Marcovsky.

En “Limbótica” el cuerpo pierde sus límites a la hora del insomnio y se escurre en nuevas formas, al ritmo de una multiplicidad de pulsiones que confluyen en un mismo ser.

Las funciones de la obra están previstas para los domingos 8, 15 y 22 de febrero, 20.30, con localidades disponibles en Alternativa.

Ficha técnica/artística

  • Idea e interpretación: Verónica Marcovsky
  • Dirección: Tamara Mesri
  • Creación: M&M
  • Diseño de vestuario: Si Sanchez Vestuarios
  • Diseño de escenografía: Ariel Vaccaro
  • Diseño sonoro: Roberta Ainstein
  • Guitarra flamenca: Fernanda de Córdoba
  • Mezcla: Manuel Schaller
  • Asesoría y luces: Julio Panno
  • Fotografía y diseño: Manuela Mendiondo
  • Asistencia de producción: Lucila Jaure
  • Comunicación y Prensa: Cecilia Gamboa

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Club Paraíso presenta “El ángulo muerto”, de Lucía Giannoni

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Paraíso Club, la innovadora comunidad de socios que financia y produce obras de teatro, danza y performance da inicio a su cartelera 2026 con la presentación de “El ángulo muerto”, la pieza de la coreógrafa y bailarina Lucía Giannoni. La obra es un híbrido entre instalación, performance y cine en tiempo real.

La obra se presenta desde el viernes 16 de enero, a las 20, en Timbre 4 (México 3554, CABA), y tendrá funciones el 16, 17, 22, 23 y 24 de enero a la misma hora con localidades a la venta en en https://paraisoclub.squarespace.com/membresias-paraiso-1.

En “El ángulo muerto” el objeto de observación es un cubo de gran escala ubicado en el centro de la sala. Una instalación cuerpo que a simple vista propone una unidad, y que será filmado por cámaras ubicadas en diferentes posiciones del espacio. Las distintas perspectivas de la lente buscarán desdoblarlo, desarmarlo, para poder reescribirlo.

“El Planeta Tierra gira a una velocidad de 1.700 kilómetros por hora sobre su eje ya 170.000 kilómetros por hora alrededor del Sol. Si no somos capaces de percibir esa velocidad ¿cómo saber en qué momento sucede nuestra propia mutación?”, declaró Giannoni.

Una experiencia inmersiva para el espectador. A diferencia de las puestas tradicionales, en “El ángulo muerto” el público tiene un rol activo. Se invita a los asistentes a circular alrededor del cubo, eligiendo su propia perspectiva y construyendo su propio relato visual.

La obra es un experimento performático sobre la intimidad y la observación, es una danza devenida en instalación y una película en vivo. Un cubo blanco es el objeto de observación. En él, se proyecta la imagen de un cuerpo íntimo y plural.

Ficha artística/técnica

  • Interpretación: Lucía Giannoni
  • Asistencia coreográfica: Diego Gómez
  • Asistencia de dirección: Rocío Bernárdez
  • Coordinación audiovisual: Lucio Saralegui
  • Asistencia técnica audiovisual: Juana Sallies
  • Dirección audiovisual: Gonzalo Quintana, Hernán Quintana
  • Música original y diseño sonoro: Facundo Mauro, Julián Rocha aka Soft Wachin
  • Diseño de escenografía: Valeria Nesis y Magdalena Picco
  • Realización escenográfica: equipo del taller de escenografía del CCGSM
  • Diseño y realización de vestuario: Den Gómez
  • Asistencia de realización de vestuario: Luisina Evangelista
  • Diseño de iluminación: Adrián Grimozzi
  • Producción: Brenda Margaretic, Iñaki Bartolomeu
  • Dirección General: Lucía Giannoni
  • Duración: 60 minutos

(Fuente: Cecilia Gamboa – Comunicación & Prensa)

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