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Artes Plásticas

Encuentro con artistas de la muestra “NOS”

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La Secretaría de Cultura y Educación junto al Museo Municipal de Arte (MUMART) invitan el jueves 21 a las 18 a la charla que, en el marco de la muestra “NOS”, brindarán algunos de los artistas participantes.

Con entrada gratuita, en las salas del museo del Pasaje Dardo Rocha -calle 50 entre 6 y 7- alguno de los protagonistas de la muestra, integrada por más de 80 obras entre pinturas y esculturas, animarán la segunda fecha del ciclo “Diálogo con los autores”, un encuentro entre artistas y público con el fin de compartir experiencias del acto creativo.

De esta manera, el MUMART busca generar espacios complementarios de difusión de disciplinas artísticas más allá de las expresiones plásticas, promoviendo un encuentro cercano y activo entre los artistas y la comunidad.

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Artes Plásticas

A los 91 años, murió el artista plástico colombiano Fernando Botero

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El célebre artista colombiano Fernando Botero, conocido por sus esculturas de voluminosas figuras humanas, murió este viernes a los 91 años.

“Ha muerto Fernando Botero, el pintor de nuestras tradiciones y defectos, el pintor de nuestras virtudes. El pintor de nuestra violencia y de la paz. De la paloma mil veces desechada y mil veces puesta en su trono”, escribió en su cuenta en la red social X (antes Twitter) el presidente de la república de Colombia, Gustavo Petro.

La alcaldía de Medellín anunció siete días del luto en la capital de Antioquia para honrar la memoria del artista colombiano más grande de todos los tiempos, tal como confirmó el alcalde, Daniel Quintero.

Nacido el 19 de abril de 1932 en la ciudad de Medellín, Botero fue el creador de la corriente artística “boterismo” caracterizada por personajes voluminosos que lo hicieron reconocido en todo el mundo, en donde buscaba resaltar “la sensualidad de las formas”.

Sus figuras corpulentas le han llevado a abordar una gran variedad de temas, como reinterpretaciones de cuadros de los antiguos maestros, escenas callejeras latinoamericanas, la vida doméstica y retratos satíricos de personajes políticos. El volumen de sus personajes permitió al artista enfatizar y resaltar ciertos rasgos, aumentando su impacto.

La formación artística de Botero fue autodidacta, pese a que asistió a la Academia de San Fernando en Madrid y a la de San Marcos en Florencia. Sus primeras obras conocidas son las ilustraciones que publicó en el suplemento literario del diario El Colombiano, de su ciudad natal.

A los 19 años viajó a Bogotá, donde presentó su primera exposición individual de acuarelas, gouaches, tintas y óleos en la Galería Leo Matiz, y con lo recaudado vivió algún tiempo en Tolú. De su estancia allí saldría el óleo “Frente al mar”, con el que obtuvo el segundo premio de pintura en el IX Salón Anual de Artistas Colombianos.

Su momento “eureka” llegó en 1956, cuando vivía en Ciudad de México: el artista pintó una mandolina con un agujero de sonido inusualmente pequeño, lo que hizo que el instrumento adquiriera proporciones exageradas. Botero se sintió entusiasmado por estas posibilidades aparentemente nuevas, y esto encendió su exploración del volumen a lo largo de toda su vida.

En 1977 expuso sus bronces por primera vez en el Grand Palais de París y en 1978, Fernando Botero pintó su propio pastiche del cuadro, titulado “Monalisa” y pintada en su estilo característico de “Boterismo”, en homenaje a una de las más famosas de todas las pinturas al óleo occidentales, creada por Leonardo da Vinci.

Fue además un escultor consumado que creó formas sorprendentes que parecen una extensión de sus obras bidimensionales: sus piezas escultóricas se pueden encontrar en las calles de Medellín, Nueva York, París, Barcelona, Madrid y Jerusalén, entre otros lugares.

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Artes Plásticas

Jeremías Milles: “Me interesaba que mi trabajo le llegue a personas sin que éstas lo tengan que ir a buscar”

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Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

Es una palabra en busca del espacio, el viaje a través de los ladrillos, la pintura sobre la pintura, la mano que pronuncia, la textura del lenguaje.

Es una historia que salta del muro.

Son los ojos que miran, la palabra en las pupilas, los colores en el cuerpo, las imágenes en movimiento. De acá para allá, texturas compartidas, una fusión de lenguajes en el alma de la calle.

Es un latido en la pared, puro arte.

Jeremías Milles es artista visual especializado en arte urbano. Sus manos pronuncian las líneas necesarias para dar vida a cada una de sus creaciones. Las paredes son el lienzo, el espacio misterioso donde nacen y crecen las palabras dibujadas.

Nacido en la Plata, donde lleva adelante su proyecto Milles, ha realizado numerosas intervenciones urbanas que visten de arte la ciudad.

En diálogo con Contarte Cultura, el artista cuenta acerca de sus comienzos y de sus proyectos.

—Vamos a comenzar esta charla ubicándonos delante de una pared imaginaria, un muro que, a modo de presentación, pueda revelarnos algo de vos. ¿Cómo sería ese espacio? ¿Qué elementos, colores o texturas representan a Jeremías Milles?

—Jugando un poco, diría que esta pared está acompañada de muchas otras, donde cada una tiene un artista distinto y se fusionan entre sí para conversar entre una obra y otra. Me gustaría que enfrente haya un gran espacio para que la gente pueda hacer las actividades que sienta y al mismo tiempo poder disfrutar de eso que se pinte. Creo que las mejores paredes están delimitadas no por su característica individual sino por su entorno y por lo que las personas hacen en él. En esta pared imaginaria pondría colores plenos, tramas y viñetas, proponiendo distintas escenas de alguna historia que tenga para contar en ese momento.

—Y mirando hacia atrás, si pudieras contarnos en pocas palabras cómo sería la “foto” que sintetiza tu comienzo en el camino del arte, ¿qué elementos veríamos y quiénes formarían parte de ese instante?

—Me es difícil resumir todo en una foto, ni yo soy consciente de cuando empezó mi camino por el arte realmente. Sólo tengo historias contadas por las personas que me acompañaban en la niñez. Podría ser más una peli, donde los escenarios cambian, las personas van y vienen. Podría ir desde pintar con crayones en el jardín de infantes, pasar por exponer por primera vez, sacar fotos, hacer esculturas, dibujar comics, pintar realismo, después murales y ganas de volver a pintar con crayones en el jardín.

—¿Cómo llevás adelante el proceso creativo de tus obras?

—Creo que el proceso creativo de una obra empieza mientras estoy haciendo la anterior. Siempre estoy en movimiento, pensando cosas nuevas, probando técnicas y buscando el error, ahí es donde aparecen las cosas que me divierten. Después, ya es cuestión de encontrar qué es lo que sirve de toda esa investigación y buscar la manera de integrarlo a una obra, a una idea o a una materialidad. La mayoría de las veces mis imágenes proponen frames aislados entre sí, de una historia. Ya sea personal o algo que vivió alguna persona cercana. 

—En esta etapa de tu carrera lograste atravesar las puertas y ventanas de la creación dentro de un taller hacia la calle. ¿Qué es lo primero que te sedujo del arte callejero?

PH Victoria Villordo

—Desde chico me interesa el arte callejero, y si bien hice varias pruebas de pintar en la calle, siempre lo vi más como un espectador. Hasta que en un momento, hace aproximadamente 5 años, con el proyecto MILLES decidí no solo pertenecer al mundo de las galerías y las exposiciones, sino también poder llegar a las personas que no tienen el hábito de asistir a estos lugares. Es decir, me interesaba que mi trabajo le llegue a personas sin que estas lo tengan que ir a buscar, que se lo topen mientras están de paso. 

—Y si hablamos de Street Art, hablamos de un lenguaje, una manera de narrar la vida en el mundo de afuera. ¿De qué forma lográs introducir esas “palabras dibujadas” en cada obra para dar un mensaje?

—Si bien hacer una imagen en el espacio público tiene otras connotaciones que una obra de caballete y hay que tener algunos recaudos, mi forma de producir es la misma. Aunque me parece más oportuno sostener el concepto de que ese espacio es de todos, y que el espectador sea quien termine la imagen, según su visión, sus creencias y vivencias. Me gusta verme como alguien que propone historias a armar, como rompecabezas.

—Claramente esos mensajes luego serán leídos por la mirada de los caminantes. ¿Cómo vivís esa interacción con la gente que se detiene a “leer” tus creaciones? 

—Realmente me divierte mucho. Si bien uno no se entera de la interpretación de cada persona que vio el trabajo, aprecio mucho cuando me manifiestan sus visiones y resignifican la imagen que propuse. Hay mucha gente que escribe, dibuja o saca fotos a raíz de mi trabajo. Eso es algo que valoro un montón y hace que la rueda siga.

—¿Qué elementos serían los más representativos de tu trabajo?

—Podrían ser la figuración, el formato del comic, el uso de tramas y colores plenos. 

—¿Con qué materiales y técnicas trabajás habitualmente?

—Depende mucho del proyecto. En los murales suelo trabajar con stencil, aerosoles y látex. Pero después, en obras de interior o intervenciones, pueden aparecer materiales como óleo, crayones, fibrones, esmalte, acrílico… Y técnicas cómo aerógrafo, dibujo a lápiz, stencil, serigrafía, fotografía, etc.

—¿En qué proyectos estás trabajando por estos días?

—Ahora tengo algunos murales por pintar, estoy preparando una muestra. También voy a estar pintando en vivo en algunos eventos y festivales. En las redes se van a estar enterando de todo, va a haber varias cosas interesantes.

—¿Dónde se pueden encontrar tus murales y obras? —Te podés encontrar con murales por varios lugares y países, pero principalmente los vas a ver en La Plata. Y después se puede ver todo en mis redes sociales y página web, ahí tienen registro de todo lo que voy haciendo, desde murales hasta obras de interior.

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Artes Plásticas

Juan Lorenzo: “Siempre soñé con integrar en una sola expresión mis sonidos plásticos con mis imágenes musicales”

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Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

La ciudad despierta. Varias líneas recorren el paisaje, suenan sobre las veredas, se curvan en una esquina. Crecen. Son una mancha, la gota de aceite que flota el sonido del agua, el tren que se acerca. Azul, un garabato en el vacío. Rojo, dos pies en movimiento. Negro, la danza y el silencio. Un silencio periférico que, a pesar de todo, brota como si fuera una línea nueva.

El poeta, compositor, músico y artista plástico Juan Lorenzo se encuentra presentando su segunda obra como solista, “Alto ruido”, una creación donde convergen temas instrumentales y canciones que recorren los rincones urbanos de nuestros días a través de la guitarra y la voz.

En diálogo con Contarte Cultura el artista cuenta acerca de su carrera y de los procesos que lo llevaron a dar vida a este nuevo álbum.

PH: Nicolás Foong

—Hay un paisaje sonoro que constantemente flota y se mimetiza con los espacios que habitamos. Ese paisaje muta, se expande y se contrae en los tiempos sucesivos. Para presentarte, si pudieras elegir algún elemento del paisaje sonoro actual que te represente para convertirlo en una imagen, ¿qué veríamos en ese cuadro imaginario?

—La imagen más representativa puede ser, entre otras, la tapa de Alto ruido, en donde pueden sentirse la velocidad, la sinergia entre los sonidos, los ruidos y las imágenes gráficas, el gesto, el ruido y el sonido humano de la urbe como signo de estos tiempos. Cuando dibujamos o pintamos lo que nos sale de adentro estamos dejando ver el paisaje que llevamos en nuestro interior, y por supuesto ese paisaje está en constante cambio, por eso nuestro arte cambia constantemente. Muchas veces ocurre que no nos explicamos lo que hacemos artísticamente. Primero hacemos, luego pensamos. A veces tardamos años en comprendernos y comprender lo que hicimos y por qué lo hicimos. 

—Y hablamos de sonidos y de imágenes. Sin dudas tu vida está atravesada por el arte. ¿De qué manera se manifiestan en vos las pinceladas de música o los sonidos dibujados?

—Siempre soñé con integrar en una sola expresión mis sonidos plásticos con mis imágenes musicales. Varios colegas músicos me han dicho que mis pinturas eran muy musicales y artistas plásticos entendían que mi música y mis letras tenían imágenes muy vívidas. La materia desde la cual creamos arte parte de un sentimiento profundo de decir algo al mundo, los medios pueden ser varios aunque hay elementos comunes a todas las artes. En mi caso, aprendí que hay cosas que sólo son posibles de ser expresadas desde el lenguaje de la plástica, otras desde el lenguaje de las palabras y otras desde los sonidos musicales. Hay que aprender a decir estas cosas teniendo en cuenta que hay que perfeccionarse en cada disciplina artística para lograr una mayor profundidad en comunicar lo que queremos expresar.

—También la escritura forma parte de tus creaciones. ¿Qué nos podés contar de “sonidos humanos” donde las palabras suenan?

—Este libro nació durante una conversación con mi amiga Vanina Steiner, quien es diseñadora, editora y dueña de Tinta Roja Ediciones Del Sur XXI. Ella ha venido realizando una valiosa tarea editando numerosos libros sobre letristas y compositores y compositoras del tango actual, haciendo visible obras y artistas del llamado Tango Nuevo. Me propuso en un principio hacer un libro con mis poemas y letras de mis canciones y acompañarlos con algunas imágenes de mis dibujos y pinturas. Con el entusiasmo que empezó a generarse al ver la cantidad y calidad de obras que había disponibles, este proyecto fue creciendo y se terminó convirtiendo en un verdadero catálogo de pinturas y dibujos de varias etapas de mi carrera como artista plástico, con todas mis canciones, alguna de ellas inéditas hasta la edición del libro, con un código QR para que lectoras y lectores pudieran acceder a las diferentes versiones grabadas por varios intérpretes. Este libro es una forma de dar testimonio del trabajo de una buena parte de mi vida dedicada al arte, en todas las formas en las que he podido expresarme: la música, la palabra, el dibujo y la pintura.

—Por estos días estás presentando tu segunda obra como solista, “Alto ruido”, un disco que vibra desde el arte de tapa. Contanos cómo fue el trabajo de ese diseño en el que las líneas parecieran trazar melodías, como un adelanto de lo que suena dentro.

—El diseño de la tapa de Alto ruido está realizado Vanina Steiner, desde un dibujo abstracto de mi autoría que lleva el mismo nombre, realizado especialmente y pensado en lo que me dicen esas dos palabras y su relación con la música de este trabajo, la velocidad, el vértigo y la superposición de sonidos y ruidos que se da en la ciudad. Realizado con la técnica de marcadores y tinta sobre un papel de 60 x 56 cm.  

—Si vamos a los distintos temas que forman parte de este álbum, la guitarra y la voz dibujan los sonidos actuales, se meten en las calles de estos tiempos para que resuenen. ¿Qué te gustaría destacar del nuevo tango argentino?

—Lo más destacable es la gran variedad y cantidad de expresiones que han estado surgiendo en estos últimos años, sobre todo de gente muy joven. También la gran cantidad de mujeres compositoras, poetas e intérpretes que hoy son referentes en el género. Todo esto se acrecienta al ver que no contamos con la visibilidad de los grandes medios, y los espacios que hay sobreviven gracias a la solidaridad de la comunidad artística, lo cual habla de un verdadero movimiento cultural con capacidad de resistencia.

—¿Quiénes colaboraron en la producción y realización de “Alto ruido”?

—Todos los temas fueron grabados y mezclados en noviembre de 2021 en Estudio Casa por el técnico Edgardo González, excepto Despacito, que fue producido y grabado en BSP Producciones, entre febrero de 2020 y mayo de 2023, por los técnicos Nicolás López, Belbeatz y Juan Morales también como productor. La masterización de todos los temas fue realizada en BSP en junio de 2023 por Nicolás López. Todos los arreglos, guitarras y voces son de Juan Lorenzo, también con la excepción de Despacito, donde la voz es de Lautaro Lorenzo. Como comentaba, la tapa es en base a un dibujo de mi autoría especialmente realizado para este trabajo y el diseño gráfico fue hecho por Vanina Steiner. Las fotografías para prensa la realizó Nicolás Foong, y las que me encuentro tocando en vivo son de Camila Verón. El trabajo lo editó y distribuye Acqua Records y la prensa y comunicación está a cargo de Alicia Gubitsch. Luego hay una gran cantidad de colegas que de alguna forma u otra han aportado valiosas opiniones, consejos y críticas que terminaron por influenciar el armado total de este trabajo.

PH: Camila Verón

—Hay un tema muy especial para vos, el trap de Lautaro Lorenzo, tu hijo. ¿Cómo fue el proceso personal y musical para darle la forma final a “Despacito”?

—Es un “bonus track” muy especial, que obviamente no estaba entre la selección inicial del repertorio. Un trap cuya autoría es de mi hijo Lautaro, que él había grabado en 2019 originalmente con su voz y una pista bajada de las redes, gracias a haber sido seleccionado de entre muchos chicos para grabar sus primeras canciones por BSP Producciones. Luego de superar parcialmente una difícil situación anímica estuve en condiciones y preparado para encarar entre fines del 2022 y mediados del 2023 el trabajo de limpiar y procesar la grabación original, para luego intervenir con mi guitarra sobre esa pista. Gracias al amoroso trabajo del productor Juan Morales y el técnico Nicolás López, fue posible cumplir el sueño que seguramente tiene todo músico: compartir y tocar música con sus hijos e hijas. Lauti me había comentado que estaba realizando esta grabación pero que aún no quería que yo la escuche y respeté su decisión hasta muy luego del final inesperado de su partida. Después de dos años de su viaje final estuve en condiciones anímicas de ir a la productora y conocer Juan, quien atesoró y guardó su voz. Fue como descubrir un lugar antiguo en donde alguien tenía guardada su voz y su música, un tesoro, un testimonio póstumo. Pese a esta tragedia había quedado algo de él, un mensaje, el legado artístico de sus 15 años de vida. Pude escuchar esa letra que habla de la muerte, de su muerte, de sus días que no tienen horas y otras tantas frases premonitorias. Siempre respeté su música y junto con él traté de entenderla, de aprender. Son nuevas formas de expresar las cosas de los pibes y pibas, que buscan lugares y sonidos nuevos, así como yo escuchaba a Los Ramones frente a mi viejo que nunca me dijo una palabra negativa sobre mis gustos musicales tan diferentes a los de él. Haber podido grabar e intervenir con mi guitarra sobre su música es un extraño privilegio que me tocó, en donde pudimos dialogar sobre nuestros mundos y nuestras cosas y hacer una confluencia artística de dos generaciones alejadas por el tiempo y sobre todo por la muerte, a la que derrotamos en esos 4 minutos eternos.

—¿Dónde y cuándo será la presentación de “Alto ruido”?

—La presentación en vivo tendrá lugar en el Club Social Cambalache, en Defensa al 1179 de San Telmo, en CABA, el sábado 16 de septiembre a las 21. Contará con la participación especial de las cantantes Bárbara Grabinsky, Bárbara Aguirre y el joven virtuoso bandoneonista de chamamé Santy Santa Cruz.

PH: Nicolás Foong

—Además del disco, ese día se podrá disfrutar de una muestra de artes plásticas donde se exhibirán algunas de tus obras, ¿de qué se trata?

—Se trata de una muestra de la serie de obras Monte Salvaje y la serie de dibujos Alto ruido que componen el diseño de la tapa del disco.

—Para terminar y a modo de síntesis, ¿podrías elegir un aroma que logre fundir a los temas de tu disco con los cuadros que formarán parte de tu muestra de arte el 16 de septiembre?

—Pues creo que serían varios los aromas, una mezcla del perfume que exhala mi patio en primavera, a glicinas y madreselvas, con ese olor que emana del asfalto en verano.

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Propietaria/Directora: Andrea Viveca Sanz
Domicilio Legal: 135 nº 1472 Dto 2, La Plata, Provincia de Buenos Aires
Registro DNDA Nº 2022-106152549
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