El lenguaje de la percusión

Palabras percutidas

Los latidos de la tierra se enredaron en los cuerpos primitivos. Ascendieron por sus pies, que los absorbieron pronto, y llegaron a sus manos que adquirieron un rítmico lenguaje que se transmitió en el tiempo.
Palabras nacidas por el golpe de dos piedras se elevaron en frases que fueron metáfora. Un tambor antiguo las atrapó apurado y expresó su canto.
Palabras de semillas encerradas en un palo vibraron, sonidos antiguos que se hicieron eternos, cientos de veces imitados y repetidos por otros instrumentos que percutieron la vida.
Bombos, platillos y triángulos se acoplaron a la melodía constante, que aún hoy se abre paso desde el centro del planeta. Címbalos, xilofones y liras la toman y la reiteran para asegurar su permanencia. ¡Paz! Es el grito que surge de las entrañas mismas de la Tierra. ¡Paz! Es la palabra que late desde siempre en el interior de aquellas almas que decidan escucharla y elevar su mensaje.

Andrea Viveca Sanz

Percusión en la historia

La palabra percusión deriva del latín “percutere” que significa golpear, batir. Un instrumento de percusión, por lo tanto, es aquel cuyo sonido se obtiene al ser golpeado o agitado. Es muy probable que los mismos sean la forma más antigua de instrumentos musicales.

Desde la prehistoria los seres humanos han utilizado diversas formas de percusión en sus actividades cotidianas. Raspar, sacudir, entrechocar, golpear distintos objetos era en sí mismo el lenguaje que utilizaban para comunicarse entre ellos y con su medio. En los rituales, en sus juegos o en sus rutinas de caza era común el choque entre dos piedras, el golpe de alguna madera o hueso, el raspado con palos o el uso de sacudidores con semillas. En muchas ceremonias los pies y las manos eran asimismo parte de esa percusión intuitiva que los acompañaba y les marcaba el ritmo.

Con el tiempo fueron diseñando instrumentos más elaborados como los tambores de arcilla y otros en los que utilizaban pieles de animales.

A partir del siglo XV los instrumentos de percusión comienzan a diversificarse y aparecen entonces los triángulos, los címbalos y tambores.

La percusión moderna se origina en el siglo XIX y crece en el siglo XX. En la actualidad los instrumentos de percusión son muy variados y se sabe que ejercen un poderoso efecto en la psicología de las personas, en muchos casos se utilizan para acompañar danzas rituales.

La variedad de sonidos obtenidos por los distintos instrumentos es utilizada con diversos fines, algunos invitan a la calma, otros aumentan la inquietud o el nerviosismo y la mezcla de ellos invita a respuestas variadas según las personas y las circunstancias.

Clasificación

Según el sonido que producen

  • Instrumentos de entonación definida: son aquellos cuyo tono es preciso como ocurre con los timbales o el xilofón
  • Instrumentos de entonación indefinida: son aquellos que no producen tonos definidos, tales como bombos, platillos o tambores.

Según su estructura (su elemento vibrante)

  • Membranófonos: crean sonido con una superficie estirada o tensada (membrana) como los tambores, timbales, panderetas, bongos o bombos
  • Idiófonos: producen sonido por vibración, gracias a su solidez o elasticidad. Pueden ser de placas como platillos, címbalos, gong, o de barras como el xilofón o la marimba
  • Cordófono: de cuerda percutida, como el piano

Escuchar el sonido del propio cuerpo, nuestro ritmo interno, es dejar escapar a la música que nos habita, es escuchar los latidos de la Tierra que permanecen en cada uno de nosotros enraizados desde tiempos muy antiguos. El cuerpo se expresa en melodías silenciosas que a través del movimiento y del ritmo nos permiten comunicarnos.

La percusión nos conecta con la esencia sonora que se esconde en cada una de nuestras células y nos hace parte de ese grito que emana de las entrañas mismas del planeta.

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