Nadia Romero Marchesini: “Simplemente dibujo… cuando no lo hago siento que me falta algo”

Por Andrea Viveca Sanz (@andreaviveca) /
Edición: Walter Omar Buffarini //

Existe un lenguaje escondido entre líneas y colores, un rumor de palabras quietas, dóciles, que se preparan para contar, que emergen entre las formas y susurran historias, que toman vida en las imágenes que las contienen y se convierten en sonidos sutiles. Después, mucho después, el viento de las páginas las arrastra y las desparrama sobre las manos o los ojos de quienes están preparados para descubrirlas.

Nadia Romero Marchesini es ilustradora y docente, y tiene en sus manos la magia de las formas, el poder de los colores y el sonido de esas palabras que se esconden en sus dibujos, justo en el sitio donde nace una historia que es posible narrar en el lenguaje de las imágenes.

La artista dialogó con ContArte Cultura y brindó detalles de esa profesión que la atrapó desde la infancia y la sumergió en la poesía escondida entre las líneas y los colores.

—A modo de presentación te planteamos un desafío: ponemos en tus manos un círculo, un triángulo y un cuadrado, además de los colores gris y amarillo. ¿Cuál es la primera imagen que viene a tu cabeza con la unión o superposición de ellos y qué palabra que te represente elegirías para dar vida a esa figura/personaje recién nacido?
—La palabra que surgió a partir de la consigna fue “búsqueda”. Creo que se trata de una palabra que representa mi trabajo. Y esta, la primera imagen ►

—¿Cuál fue tu primera aproximación al arte de narrar con imágenes?
—Sin lugar a dudas fue durante la infancia, ese lugar maravilloso que nunca deberíamos dejar y al que siempre intento volver. En cuanto a mi primer trabajo profesional en ilustración fueron una serie de manuales de inglés en el año 2013 y a partir de allí comenzó un recorrido que sigue hoy en día. En 2015 me sumé a la Asociación de Dibujantes de Argentina (ADA) con el objetivo de capacitarme y profesionalizarme en el oficio de la ilustración.

Ilustracion para Agenda 2020 de Abuelas de Plaza de Mayo

—¿Cómo percibís el origen, el primer llamado de un dibujo en tu interior?
—No podría identificar el origen o el momento exacto en que sucede, simplemente dibujo. Lo hago todo el tiempo: cuando trabajo, cuando voy en colectivo, cuando estoy en una plaza, cuando estoy haciendo un trámite, es parte de mi vida. Cuando no lo hago siento que me falta algo.

—¿Cuáles son las técnicas y los materiales con los que trabajás habitualmente?
—Me gusta trabajar con técnicas mixtas. Dedico mucho tiempo a la experimentación y me gusta lo que pasa a partir del azar, del juego, de lo impredecible. Collage, acuarela, guauche, acrílico, lápiz, son algunas de las técnicas que elijo para mis trabajos.

—¿De qué manera lográs que el lenguaje escondido en tus ilustraciones se convierta en una historia?
—Creo que estamos hechos de historias, de recuerdos, de sucesos, y parte del trabajo de los ilustradores es narrarlo con imágenes. Se trata de un trabajo de documentación, experimentación, materialización de las ideas, relacionar conceptos y ponerlos en juego en la representación. Estas son algunas de las herramientas del lenguaje visual que se ponen en juego a la hora de ilustrar.

Ilustración para el Día Internacional de la poesía

—Contanos cómo vinculás tus dibujos a la poesía.
—La poesía es un género literario que siempre me cautivó. Fui a un colegio secundario especializado en Letras y allí me encontré con mis primeras lecturas. A partir de esas primeras experiencias se comenzó a generar un puente entre la poesía y la ilustración que me acompañan hasta hoy.

—¿En qué consisten los workshops y seminarios que dictás actualmente?
—Hace algunos años que doy talleres de ilustración y artes visuales en distintas modalidades. Egresé de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata con el título de Profesora y Licenciada en Artes Plásticas en el año 2009 y desde allí desarrollo la docencia en diferentes ámbitos educativos. Paralelamente, dicto workshops intensivos en distintos espacios de la provincia de Buenos Aires y en Capital Federal. Se trata de talleres pensados para desarrollar una actividad específica, en donde se realizan diferentes producciones y los resultados siempre son sorprendentes. El próximo seminario se llama “Ilustrar poesía” y consiste, en términos generales, en acercarnos al lenguaje literario, conocer y aprehender su riqueza y sus posibles conexiones con el lenguaje visual y, a partir de esa articulación, elaborar nuevas producciones.

—¿Tenés alguna preferencia a la hora de jugar con la paleta de colores?
—El color es un modo de representación que no dejo librado al azar. Es parte integral en mi trabajo. Generalmente, utilizo paletas acotadas pero siempre pensando en el crecimiento del proyecto en el que estoy trabajando.

—¿Cuáles son tus libros publicados y en qué proyectos editoriales estás trabajando por estos días?
—Ilustré un texto de Olga Drennen, llamado Belela, como parte de La fábrica de hacer libros, una antología de cuentos sobre el mundo del libro, publicado por Grupo Editorial Planeta en 2019. Además, ilustré manuales de Inglés, Matemática, Ciencias Sociales y Literatura para Grupo Aique Editor, Santillana y Kapelusz Editora. También participé ilustrando la Agenda de Abuelas de Plaza de Mayo edición 2020 junto a colegas de ADA, un proyecto que me interpeló desde el amor, el orgullo y el compromiso colectivo. En cuanto a los proyectos más actuales, recientemente publiqué mi primer libro álbum El osito lila, escrito por Carmen Bueno Senante y editado por BABIDIBU Libros, una editorial española que reside en Sevilla. Por otro lado, próximamente saldrá la preventa de otro proyecto editorial del que fueron parte mis ilustraciones, que me tiene muy entusiasmada. Se trata de un libro llamado Donde vive la música, escrito por María Luz Malamud y editado por Pez Menta Ediciones. Allí la poesía y la ilustración se unen y crean universos sonoros.

—Para finalizar, contanos un deseo que te gustaría guardar en nuestra figura del comienzo.
—Guardaría el deseo de seguir encontrando. Las búsquedas siempre te llevan a lugares, conocidos y desconocidos, y cada encuentro es una nueva puerta que se abre.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*