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Literatura

Autores y lectores en camino… ya está plenamente en marcha la Feria del Libro

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La Feria del Libro es siempre un punto de encuentro, un lugar donde lectores y escritores tienen la oportunidad de reconocerse más allá de las páginas. Es en cada libro donde se produce la magia, el contacto invisible, ojos y letras en el silencio de la lectura, donde suceden las palabras.

Son esas mismas palabras las que se materializan, se vuelven vivas en el encuentro personal que año tras año permite la gran fiesta de los amantes de la lectura.

Cada stand es un espacio de puertas abiertas, un universo a descubrir, con el aroma de las historias que habitan en cada libro.

Al entrar a la Feria se pueden recorrer los stands de las distintas provincias, cada uno con sus rasgos culturales y artísticos propios, mostrando las raíces y el folclore, como si fueran ventanas que permitieran espiar tierra adentro, al otro lado del papel.

Luego, unos pasos más adelante, todo el mundo literario/editorial abre sus puertas para un recorrido deslumbrante, inolvidable, irrepetible.

Algunas perlas del viernes

El Grupo Sincronía formado por Ricardo Blotta (ilustración), Roxi Drucker (narración) y Andrés Roa (bandoneón) presentaron el espectáculo “Historias que viajan con la brisa”, en la Sala Taller del Pabellón Amarillo.

Un espectáculo donde confluyen la palabra, la música y las líneas para poner en movimiento las emociones. Los cuentos, narrados simultáneamente con la voz, con el lápiz y con un bandoneón, fueron brisa de historias muy recomendables.

En la Sala Adolfo Bioy Casares del Pabellón Blanco, la escritora marplatense Gabriela Exilart, acompañada por Flavia Pitella presentó su última novela “Pulsión”, sin dudas una historia fuerte que parte de la vida misma para volverse una ficción que cuestiona e invita a la reflexión.

El stand de la Biblioteca del Congreso Nacional contó con la presencia de la escritora Laura Roldán Devetach, quien presentó el libros “La noche del elefante” y “Todo cabe en un carrito” de Gustavo Roldán y Laura Devetach, obras ilustradas por Fabiola Prulletti y Ernesto Guerrero.

Resultó un encuentro cargado de emociones, donde la escritora transmitió a los presentes cada una de las sensaciones que habitan entre las páginas escritas por sus padres.

Actividades destacadas para este sábado

La presencia de la multipremiada poeta uruguaya Ida Vitale, la presentación del “Horóscopo Chino 2023” de la astróloga Ludovica Squirru y un concierto organizado por Santiago de Chile, la ciudad invitada de honor, que incluye a Javiera Parra, León Gieco, Hilda Lizarazu y Juan Carlos Baglietto, son algunas de las actividades destacadas para este sábado en la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires que, además, celebrará la Noche de la Feria, con ingreso gratuito a partir de las 20, en el predio ferial La Rural.

Como parte de las múltiples actividades organizadas en el marco del mega evento cultural, ineludible en el calendario local, hoy a las 18 se destaca la lectura que realizará el poeta chileno Raúl Zurita, quien hablará sobre su célebre “Canto a su amor desaparecido” (1985), un grito de resistencia a las dictaduras militares que sufrió América Latina entre 1970 y 1980. Será en la sala Tulio Halperín Donghi del Pabellón Amarillo, organizado por Santiago de Chile, Ciudad Invitada de honor de esta edición.

Como parte del XVI Festival Internacional de Poesía, a las 18.30 se realizará una lectura con la participación de la uruguaya Ida Vitale, el portugués Pedro Eiras y los argentinos Martín Pucheta, María Casiraghi, Gabby de Cicco y Sandro Barrella, en la sala Victoria Ocampo del Pabellón Blanco, organizado por la Fundación El Libro.

A las 19 se hará la presentación del Horóscopo Chino 2023 (Penguin Random House) de Ludovica Squirru, en la sala Carlos Gorostiza del Pabellón Amarillo y a las 20.30 será el turno del libro “Borges, vida y Literatura”, cuya presentación estará a cargo de José Luis Rodríguez Zapatero, Roberto Alifano y Razu Alaudin, junto con Alejandro Vaccaro, en la sala Julio Cortázar del Pabellón Amarillo.

Uno de los eventos más convocantes, la Noche de la Feria, invita a ingresar de manera gratuita a partir de las 20 e incluirá, a las 21.30 el concierto “Santiago canta a Buenos Aires” que la ciudad invitada organiza como “representación de la amistad y unión de estas dos ciudades hermanas”. Participarán Javiera Parra, Camila Moreno, Nano Stern, Benjamin Walker, León Gieco, Sandra Mihanovich, Hilda Lizarazu, Paula Maffía y Juan Carlos Baglietto, presentado por Lito Vitale, en la sala José Hernández (Pabellón Rojo).

La programación completa del sábado 29 de abril se puede consultar en www.el-libro.org.ar/internacional/programa/dia/29-4/.

La 47º edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires – organizada por la Fundación El Libro- se desarrollará hasta el 15 de mayo en el predio de La Rural, en el barrio porteño de Palermo, ingreso y boleterías en Avenida Santa Fe 4201, Avenida Sarmiento 2704 y Cerviño 4474.

Se puede visitar de lunes a viernes de 14 a 22 y los sábados, domingos y el lunes 1 de mayo, de 13 a 22.

Este sábado, con motivo de la Noche de la Feria, el horario será extendido hasta la medianoche, con ingreso gratuito. La entrada cuesta $800 de lunes a jueves y 1.200 pesos los viernes, sábados, domingos y feriados.

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Literatura

Preocupación ante la amenaza de derogación de la Ley que protege la actividad librera

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Ante los recientes anuncios de público conocimiento, el Consejo de Administración de la Fundación El Libro expresó “su más profunda preocupación y su firme rechazo al proyecto de derogación de la Ley de Protección a la Actividad Librera (Ley N.º 25.542)”.

La Fundación detalló que “esta normativa no constituye un simple mecanismo comercial: es la columna vertebral que garantiza la diversidad bibliográfica, condiciones equitativas de competencia y la supervivencia de las librerías independientes en cada rincón de nuestro territorio. Se trata, además, de una ley que cuenta con el consenso unánime de todo el sector del libro —editores, libreros, distribuidores, autores y gráficos—, que durante más de dos décadas la ha sostenido y defendido como pilar de la actividad”.

Librerías, patrimonio cultural de la Argentina

Sobre la importancia de la actividad librera, el organismo precisó que “la red de librerías argentinas —reconocida a nivel internacional por su densidad, riqueza e historia— no representa meros puntos de venta de mercancía. Son verdaderos faros culturales, espacios de encuentro democrático y de promoción de la lectura. Su valor social e histórico excede cualquier lógica de mercado tradicional”.

“La desregulación del precio del libro no genera mayor competitividad; por el contrario, desprotege a los eslabones más débiles de la cadena —libreros independientes, editoriales pequeñas y medianas, autores— y favorece la concentración, poniendo en riesgo real de cierre a cientos de espacios que dan vida a nuestras ciudades”, se sostuvo.

El compromiso de defenderlas

“Desde la Fundación El Libro sostenemos que la cultura es un derecho fundamental. Por ello, convocamos a todo el ecosistema del libro, a los lectores y a la sociedad en su conjunto a alzar la voz en defensa de nuestras librerías”, afirmó la entidad.

Además, destacó que “defender a las librerías es defender nuestra propia historia, nuestro pensamiento crítico y nuestro futuro. El Consejo de Administración se declara en estado de alerta y ratifica su compromiso de arbitrar todos los medios posibles para proteger el capital lector y cultural de los argentinos”.

(Fuente: Prensa Feria del Libro)

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Textos para escuchar

Un día de éstos – Gabriel García Márquez

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Gabriel García Márquez
lee su cuento Un día de éstos

El lunes amaneció tibio y sin lluvia. Don Aurelio Escovar, dentista sin título y buen madrugador, abrió su gabinete a las seis. Sacó de la vidriera una dentadura postiza montada aún en el molde de yeso y puso sobre la mesa un puñado de instrumentos que ordenó de mayor a menor, como en una exposición. Llevaba una camisa a rayas, sin cuello, cerrada arriba con un botón dorado, y los pantalones sostenidos con cargadores elásticos. Era rígido, enjuto, con una mirada que raras veces correspondía a la situación, como la mirada de los sordos.
Cuando tuvo las cosas dispuestas sobre la mesa rodó la fresa hacia el sillón de resortes y se sentó a pulir la dentadura postiza. Parecía no pensar en lo que hacía, pero trabajaba con obstinación, pedaleando en la fresa incluso cuando no se servía de ella.
Después de las ocho hizo una pausa para mirar el cielo por la ventana y vio dos gallinazos pensativos que se secaban al sol en el caballete de la casa vecina. Siguió trabajando con la idea de que antes del almuerzo volvería a llover. La voz destemplada de su hijo de once años lo sacó de su abstracción.
-Papá
-¿Qué?
-Dice el alcalde que si le sacas una muela.
-Dile que no estoy aquí.
Estaba puliendo un diente de oro. Lo retiró a la distancia del brazo y lo examinó con los ojos a medio cerrar. En la salita de espera volvió a gritar su hijo.
-Dice que sí estás porque te está oyendo.
El dentista siguió examinando el diente. Sólo cuando lo puso en la mesa con los trabajos terminados, dijo:
-Mejor.
Volvió a operar la fresa. De una cajita de cartón donde guardaba las cosas por hacer, sacó un puente de varias piezas y empezó a pulir el oro.
-Papá.
-¿Qué?
Aún no había cambiado de expresión.
-Dice que si no le sacas la muela te pega un tiro.
Sin apresurarse, con un movimiento extremadamente tranquilo, dejó de pedalear en la fresa, la retiró del sillón y abrió por completo la gaveta inferior de la mesa. Allí estaba el revólver.
-Bueno -dijo-. Dile que venga a pegármelo.
Hizo girar el sillón hasta quedar de frente a la puerta, la mano apoyada en el borde de la gaveta. El alcalde apareció en el umbral. Se había afeitado la mejilla izquierda, pero en la otra, hinchada y dolorida, tenía una barba de cinco días. El dentista vio en sus ojos marchitos muchas noches de desesperación. Cerró la gaveta con la punta de los dedos y dijo suavemente:
-Siéntese.
-Buenos días -dijo el alcalde.
-Buenos -dijo el dentista.
Mientras hervían los instrumentales, el alcalde apoyó el cráneo en el cabezal de la silla y se sintió mejor. Respiraba un olor glacial. Era un gabinete pobre: una vieja silla de madera, la fresa de pedal y una vidriera con pomos de loza. Frente a la silla, una ventana con un cancel de tela hasta la altura de un hombre. Cuando sintió que el dentista se acercaba, el alcalde afirmó los talones y abrió la boca. Don Aurelio Escovar le movió la cara hacia la luz. Después de observar la muela dañada, ajustó la mandíbula con una cautelosa presión de los dedos.
-Tiene que ser sin anestesia – dijo.
-¿Por qué?
-Porque tiene un absceso.
El alcalde lo miró en los ojos.
-Está bien -dijo, y trató de sonreír.
El dentista no le correspondió. Llevó a la mesa de trabajo la cacerola con los instrumentos hervidos y los sacó del agua con unas pinzas frías, todavía sin apresurarse. Después rodó la escupidera con la punta del zapato y fue a lavarse las manos en el aguamanil. Hizo todo sin mirar al alcalde. Pero el alcalde no lo perdió de vista.
Era un cordal inferior. El dentista abrió las piernas y apretó la muela con el gatillo caliente.
El alcalde se agarró a las barras de la silla, descargó toda su fuerza en los pies y sintió un vacío helado en los riñones, pero no soltó un suspiro. El dentista sólo movió la muñeca. Sin rencor, más bien con una amarga ternura, dijo:
-Aquí nos paga veinte muertos, teniente.
El alcalde sintió un crujido de huesos en la mandíbula y sus ojos se llenaron de lágrimas.
Pero no suspiró hasta que no sintió salir la muela. Entonces la vio a través de las lágrimas. Le pareció tan extraña a su dolor, que no pudo entender la tortura de sus cinco noches anteriores. Inclinado sobre la escupidera, sudoroso, jadeante, se desabotonó la guerrera y buscó a tientas el pañuelo en el bolsillo del pantalón. El dentista le dio un trapo limpio.
-Séquese las lágrimas -dijo.
El alcalde lo hizo. Estaba temblando. Mientras el dentista se lavaba las manos, vio el cielorraso desfondado y una telaraña polvorienta con huevos de araña e insectos muertos. El dentista regresó secándose las manos. “Acuéstese -dijo- y haga buches de agua de sal.” El alcalde se puso de pie, se despidió con un displicente saludo militar, y se dirigió a la puerta estirando las piernas, sin abotonarse la guerrera.
-Me pasa la cuenta -dijo.
-¿A usted o al municipio? -preguntó el dentista.
El alcalde no lo miró. Cerró la puerta, y dijo, a través de la red metálica:
-Qué carajo, es la misma vaina.

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Historias Reflejadas

“Una vuelta hacia la verdad”

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Una vuelta hacia la verdad

Todo comenzó en una biblioteca, una noche silenciosa en la que una calesita se puso en marcha.

Tal fue la felicidad de todos sus ocupantes, que juntos levantaron vuelo para encontrar la libertad.

En ese torbellino de risas contagiaron a los habitantes de otros libros quienes despertaron de su aburrimiento para subirse a la calesita voladora.

Vuelta tras vuelta, se fueron sumando más y más personajes conocidos que salían de sus libros para no perderse el espectáculo.

El Gato con Botas invitó a la Cenicienta para que lo acompañara, Caperucita desafió al Lobo, la Sirenita en el apuro salpicó con su cola, todavía mojada, a la pobre Blancanieves que dormía un hechizo y uno de los tantos príncipes llegó justo a tiempo.

A la hora señalada, una puerta transparente se abrió sobre ellos y, como estaban de aventura, decidieron atravesarla.

Emocionados y sorprendidos se encontraron de repente en el País de la Verdad, y en ese espacio sin formas se atrevieron a soñar.

Todo fue un golpe de suerte, porque la alegría no puede postergarse y para todo existe el momento oportuno.

Desde ese mundo verdadero ellos nos invitan a atravesar la puerta detrás de la cual la verdadera magia siempre es posible.

Andrea Viveca Sanz

Se reflejan en esta historia: “Había una vez ¿Y después?”, Antología de Ana María Shua, María Inés Falconi, Adela Basch, Ángeles Durini, Olga Drennen, Graciela Pérez Aguilar, Mercedes Pérez Sabbi, Cecilia Pisos, Federico Combi; “Un golpe de buena suerte”, de Perla Suez; “La puerta para salir del mundo”, de Ana María Shua; y “La calesita voladora”, de Fabián Sevilla.

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Propietario: Contarte Cultura
Domicilio:La Plata, Provincia de Buenos Aires
Registro DNDA En Trámite
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