Literatura
Britney Spears repasa su vida en una autobiografía
La autobiografía de la cantante pop estadounidense Britney Spears, “La mujer que soy”, en la que da en primera persona la versión de su vida, el dramático tutelaje de su padre y el rol de la industria musical en los derroteros de su carrera, salió a la venta este martes y en Estados Unidos ya lidera los rankings de los más vendidos.
El libro con las memorias de Spears, que publica en español Plaza Janés, de Penguin, encabeza la lista de los títulos más vendidos de Amazon y desde antes de su publicación ya circulan algunos fragmentos del volumen que generaron interés de sus fanáticos, como aquel donde cuenta la interrupción de un embarazo. La cantante terminó de escribir este texto antes de terminar su relación con Sam Asghari, por lo que no figura en estas páginas ese tramo de su historia, explica la agencia AFP.
En palabras de la editorial, las memorias de Spears “ilustran el poder imperecedero de la música y el amor, y la importancia de que una mujer, por fin, cuente su propia historia, en sus propios términos”. Cuando se anunció la salida del libro, la cantante publicó en sus redes: “Espero que les guste y, si no les gusta, no pasa nada”.
En “La mujer que soy”, la artista, por ejemplo, recuerda los años de adolescente cuando compartía daiquirís con su mamá, dos años después de volverse una figura estable en el elenco de “The Mickey Mouse Club”, hasta los 13 años que pasó bajo una tutela de su padre.
Spears se hizo famosa como cantante adolescente con éxitos como “Baby One More Time”, que se volvieron himnos de una época. En 2007, experimentó una crisis nerviosa muy publicitada que incluyó un incidente en el que atacó el automóvil de un periodista en una estación de servicio. Tras ese incidente, en 2008, quedó bajo la tutela de su padre, Jamie Spears.
Siempre asediada por paparazzi, y la presión de su notoriedad pública en un hostil ambiente musical, Spears atravesó un momento límite cuando tuvo que pelear por la custodia de los dos hijos que tuvo con Kevin Federline, su exmarido. “Esas semanas sin mis hijos, perdí el juicio una y otra vez”, escribe en las memorias. “No sabía ni cómo cuidar de mí”, dice sobre aquella época en la que estaba dispuesta a perder su “libertad” para volver a “dormir la siesta” con sus hijos.
Un año después de aquel episodio, la justicia nombró a su padre como responsable de su carrera, su dinero y su vida. La cantante -hoy, de 41 años- vivió bajo un controvertido régimen legal: a quiénes podía ver, cuánto podía gastar y cómo debía cuidarse, son sólo algunos de los tormentos que la cantante vivió durante más de una década. Hace dos años, la propia Britney denunció públicamente a su padre y el drama que estaba viviendo.
Durante esos años, tampoco pudo elegir los conciertos y espectáculos que brindaba. “Demasiado enferma para elegir mi propio novio, pero saludable para aparecer en programas de entrevistas y para cantar frente a miles de personas en diferentes partes del mundo cada semana”, recuerda.
“Desde ahí en adelante, comencé a pensar que (mi padre) me veía apenas como puesta en la tierra para ayudarle a conseguir dinero”, sostiene la cantante, que pudo terminar con esa tutela en 2021 por orden judicial.
Lo cierto es que fuera de colaboraciones con Elton John y will.i.am, Britney no retomó por el momento su carrera musical. “En este momento no estoy enfocada en impulsar mi carrera musical”, confía. “No es hora de ser lo que otra gente quiere, es hora de encontrarme a mí misma”.
Historias Reflejadas
“Alas de cuento”
Alas de cuento
Había decidido volar. Sus alas invisibles, desplegadas en el aire de un cuento, se movían apresuradas por encima y por debajo de las palabras. Posaba sus ojos en ese paisaje inventado y recorría la inmensidad del espacio, atendiendo a los detalles que agigantaban los pasos de la historia.
Había llegado a tocar el sol, las manos posadas en el punto exacto de su nacimiento, y lo había acompañado a morir, en el mismo sitio donde morían las palabras.
Había escondido a la noche en un cofre misterioso. La luna retenida en ese manto oscuro y pegajoso estiraba sus cráteres para regresar y una sombra se derramaba sobre esa página extraña.
Había guardado las mil caras del fuego, chispa sobre chispa, para encender los deseos de quienes lo acompañaran en el vuelo.
Había notado que sus dedos se alargaban, sin quererlo, y viajaban sobre teclas de un viejo piano para alcanzar a las notas de una canción olvidada. Alas desplegadas en el viento.
Había decidido volar por encima y por debajo, cerca, lejos, con los ojos bien abiertos, para perderse en el aire, liviano, como si el cuento lo elevara para atraparlo entre sus páginas.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos: “El vuelo del sapo”, de Gustavo Roldán con ilustraciones de Luis Scafati; “El origen del fuego”, de Margarita Mainé y Héctor Barreiro con ilustraciones de Chachi Verona; “El misterio de la caja de coco”, de Beatriz Ferro con dibujos de Elena Torres; y “La concertista sonámbula”, de Ángeles Durini con ilustraciones de Paula Adamo.
Literatura
Con libros, arte y música, el Malba realiza la “24º Fiesta de la Lectura”
El Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) realizará el próximo 21 de julio, de 15 a 21, una nueva edición de la “Fiesta de la Lectura”, el encuentro anual que transforma al museo en un gran espacio dedicado a los libros, la escritura y las experiencias compartidas en torno a la lectura.
Con entrada libre y gratuita hasta agotar la capacidad de las salas, la 24ª edición llevará como eje “Bibliotecas de baja intensidad”, una propuesta inspirada en la exposición “Luz, color y espacio” del artista estadounidense Dan Flavin. La iniciativa invita a reflexionar sobre las bibliotecas independientes, las publicaciones de circulación reducida y los proyectos editoriales que sobreviven gracias al trabajo de comunidades de lectores y editores.
Durante toda la jornada participarán escritores, artistas, bibliotecarios, investigadores y editores de Argentina, Chile, México y España, quienes compartirán experiencias que amplían las formas tradicionales de entender la lectura y las bibliotecas.
La programación incluirá talleres para infancias, una biblioteca de libre acceso para niños y niñas, espacios de experimentación editorial, una oficina postal para enviar cartas y postales gratuitamente a todo el país, una biblioteca de préstamos con títulos especialmente seleccionados para la ocasión y una feria de publicaciones independientes, fanzines y bibliotecas experimentales de la región.
Entre las actividades destacadas figuran la charla “La ciencia del sueño”, a cargo del divulgador científico Diego Golombek y Celeste Giardinelli; una lectura performática del bibliotecario español Javier Pérez Iglesias inspirada en la obra de Derek Jarman; conversaciones entre editores de proyectos independientes y la presentación de la escritora y editora Gabriela Halac.
Además, durante toda la tarde permanecerá abierta la muestra “Dan Flavin. Luz, color y espacio”, mientras que la tienda del museo ofrecerá descuentos especiales en libros de arte, diseño y arquitectura, acompañados por propuestas gastronómicas.
La jornada concluirá con un recital gratuito de Leo García, quien celebrará los 25 años de “Mar”, el álbum producido por Gustavo Cerati que marcó un punto de inflexión en su carrera, con un repertorio de algunas de las canciones más representativas de ese trabajo.
Textos para escuchar
El anuncio del Siku – Cristina Validakis
Cristina Validakis lee se cuento El anuncio del Siku.
Había encontrado el silencio, su mágico refugio dentro del Siku, como si supiera, que había llegado la hora de la despedida. El anciano jefe de la tribu, se había dormido mirando el mar y esperando a sus dioses que lo vendrían a buscar. Una enorme luna rapada y el mutismo del Siku, el instrumento musical de cañas, le hacían compañía.
El mar siguió con su baile en las rocas y la luna ascendió despegando primero su mentón del agua y estirándose, como si se desperezara… cambió de tonos, del rojo sangre emulando heridas sin curar, al blanquecino pálido de la muerte absoluta. El hombre sopló las cañas con debilidad y agonía y nuevos sonidos se elevaron al viento anunciando finales. Dos, tres notas…adormecidas, liberadas para siempre le insuflaron fuerzas para incorporarse. Un intenso dolor en su pecho le indicó que había llegado su hora y que su misión en la tribu, había concluido. Un final digno para el anciano jefe, solitario, valiente. Un final entre las olas, con el abrazo de los dioses acunándolo en los movimientos del agua. Se balanceó en el borde del risco. “Cuando llegue al centro del firmamento” se dijo como poniéndole un plazo posible a su audacia, o a su cobardía. Las olas inmutables, siguieron trayendo la cadencia de su viaje de siglos, horadando la roca. Un sonido, dos, tres notas más… Al fin, el anciano jefe se llevó el Siku a la boca, cerró los ojos y emuló el canto de las ráfagas saladas con su más bella melodía de despedida: la última melodía que entonaría en su Siku.
Abrió los ojos, había llegado la hora de arrojarse al mar. Desde el borde de la montaña, una sombra se deslizó en el agua. Una serpiente gigante de velas blancas iluminadas por la luna. Dejó el Siku sobre la piedra. Era la hora de arrojarse al mar… los dioses lo venían a buscar. De pronto los estruendos y las luces brotando de esos gigantes marinos, lo sacaron de sus sombras.
Y como si despertara de su futura muerte, entendió. Con sus escasas fuerzas, se incorporó y corrió hacia la aldea. Corrió, mientras el mar entonaba su melodía de siglos. Corrió mientras oraba. Corrió porque entendía el verdadero anuncio del Siku. Corrió.
Los dioses no estaban conformes, no lo buscaban a él. Venían por su gente.
(NdE) Cuento ganador en 2016 del segundo premio en el concurso Elda Massoni, organizado por ERA (Escritores Rafaelinos Agrupados), Santa Fe, Argentina.