Literatura
Cabezón Camara, entre los seis finalistas el Booker Prize
La escritora argentina Gabriela Cabezón Cámara quedó este jueves con su obra “The Adventures Of China Iron” entre los seis finalistas del premio International Booker Prize 2020 -el más prestigioso del mundo de los libros traducidos al inglés- junto a la mexicana Fernanda Melchor por “Hurricane Season” y la holandesa Marieke Lucas Rijneveld, entre otros, según anunció hoy el jurado a través de sus cuentas oficiales en Twitter, Instagram y Facebook
El premio, cuyo ganador se conocerá el próximo 19 de mayo, está dotado de 50.000 libras (unos 62.000 dólares) que se reparten equitativamente entre el escritor y el traductor del libro ganador, mientras que cada uno de los autores que llegaron a esta instancia finalista recibirán 1.000 libras (unos 1.200 dólares).
La obra de Cabezón Cámara fue traducida al inglés por el sello Charco Press, un emprendimiento de la argentina Carolina Orloff que ya publicó antes otra novela de la narradora, “La Virgen Cabeza” con el título de “Slum Virgin”.
Con traducción a cargo de las académicas Fiona Mackintosh e Iona Macintyre, según la evaluación del jurado el libro tiene “humor y sofisticación” para plantear “una crítica incisiva de los mitos nacionales de origen y de las consecuencias del progreso despiadado”.
La llamada “shortlist” o lista corta de nominados fue anunciada este jueves por los cinco miembros del jurado: el presidente Ted Hodgkinson, del Southbank Centre de Londres; Lucie Campos, directora de Villa Gillet -el centro de escritura internacional de Francia-; la traductora y escritora ganadora del Premio Internacional Man Booker Jennifer Croft; la narradora mexicana Valeria Luiselli; y el escritor, poeta y músico Jeet Thayil, cuya novela “Narcópolis” fue preseleccionada para el Premio Man Booker en 2012.
En “The Adventures Of China Iron” -que en la Argentina publicó el sello Peguin Random House como “Las aventuras de la China Iron”, la escritora resignifica el universo de la gauchesca a través de la historia de una joven que huye de la crueldad de Fierro -el célebre personaje creado por José Hernández- y que en su derrotero conoce a otra mujer con la que descubre un mundo ideal bajo el cobijo de las tolderías.
La autora derriba estereotipos dando libertad al lenguaje que crece y se reafirma desde lo poético, y construye un personaje femenino que, a diferencia del gaucho desertor, realiza un viaje iniciático que le permite construir su identidad; descubrir sabores, texturas y el placer de lo sexual junto a Elizabeth, una escocesa que deambula por el desierto en una carreta buscando a su marido que ha sido llevado por la leva.
En el camino quedó la también argentina Samanta Schweblin, que con su novela “Little Eyes” -publicado en español como “Kentukis”- había llegado junto a Cabezón Cámara a la instancia de selección anterior conocida como “longlist” y conformada por 13 títulos surgidos de una lista original de 124.
La narradora alcanzó en tres oportunidades la “long list”: además de “Little Eyes” lo hizo con “Mouthful of Birds” (“Pájaros en la boca”) y “Fever Dream” (“Distancia de rescate”), llegando con esta última en 2017 a la instancia más selecta, aunque luego el premio se lo llevó el israelí David Grossman.
Literatura
Cierra sus puertas al público la casa de García Márquez en México
La Casa de la Literatura, situada en el barrio Jardines del Pedregal, en Ciudad de México, donde el Premio Nobel colombiano Gabriel García Márquez vivió sus últimos 39 años, cerró sus puertas al público por falta de recursos.
Así lo dio a conocer Emilia García, nieta del escritor y una de las impulsoras del proyecto, quien explicó que, aunque la familia proyectaba convertir en un museo en un futuro, el valor actual de la entrada —400 pesos mexicanos, equivalentes a unos 73.000 pesos colombianos— no ha sido suficiente para cubrir los gastos de mantenimiento del lugar, reportó el diario colombiano El Espectador.
En esa vivienda, ubicada en la calle Fuego 144, el escritor vivió junto a su esposa, Mercedes Barcha, desde 1975 hasta su muerte en 2014. Según señala la página oficial del gobierno de Ciudad de México, con la venta de objetos personales y memorabilia, en 2021 la casa fue transformada en centro literario en octubre de 2021.
Desde que nació el proyecto, uno de sus objetivos ha sido conservar intacto el último hogar del Nobel colombiano.
“La idea que ha unido a sus herederos es conservar esta última casa de García Márquez y de Mercedes tal y como la vivieron, dándole un nuevo giro para que la gente pueda visitarla, recorrerla y hacerse una idea del lugar donde todo eso sucedía”, se señala en la página oficial de la Casa de Literatura.
Mientras estuvo abierta, los visitantes pudieron conocer los muebles, cuadros, fotografías, libros y otros objetos personales del escritor, así como el estudio ubicado al fondo del jardín. Allí se conservaba la mesa en la que García Márquez escribió obras como “Crónica de una muerte anunciada”, “El amor en los tiempos del cólera” y “Vivir para contarla”.
La casa fue también el lugar donde Gabo recibió, en 1982, la noticia de que había obtenido el Premio Nobel de Literatura.
La relación del autor con México fue estrecha. En su capital también escribió “Cien años de soledad” entre 1965 y 1967, cuando vivía en otra casa situada a unos quince minutos de la que fue su última residencia. La novela fue publicada en 1967 por la editorial argentina Sudamericana.
“No es, pues, una segunda patria, sino otra patria distinta que se me ha dado sin condiciones, y sin disputarle a la mía propia el amor y la fidelidad que le profeso, y la nostalgia con que me lo reclama sin tregua”, dijo el escritor durante un discurso del 22 de octubre de 1982 en México, al recibir la Orden del Águila Azteca.
Textos para escuchar
Arañas – Eduardo Galeano
Eduardo Galeano lee su texto Arañas
Pasito a paso, hilo tras hilo, el araño se acerca a la araña. Le ofrece música, convirtiendo la telaraña en arpa, y danza para ella, mientras poquito a poco va acariciando, hasta el desmayo, su cuerpo de terciopelo.
Entonces, antes de abrazarla con sus ocho brazos, el araño envuelve a la araña en la telaraña y la ata bien atada. Si no la ata, ella lo devora después del amor.
Al araño no le gusta nada esta costumbre de la araña, de modo que ama y huye antes de que la prisionera se despierte y exija el servicio completo de cama y comida.
¿Quién entiende al araño? Ha podido amar sin morir, se ha dado maña para cumplir esa hazaña, y ahora que está a salvo de su saña, extraña a la araña.
Historias Reflejadas
“Voces rescatadas”

Voces rescatadas
Somos un punto en la trama del universo. Un punto atrapado en las líneas del tiempo, enredado en sus hebras, simultáneas y eternas. El pasado se ovilla en el presente y arrastra a un futuro incierto, en el que llevaremos la esencia de lo que hemos sido.
El viento empuja verdades que ayudan a comprender los males que nos habitan. Una y otra vez, se atreve a conducirnos en el tren de la existencia.
Pasos callados, voces silenciadas, el llanto que expande las penas guardadas en la memoria, los cuerpos que, mutilados de recuerdos, viajan hacia otros mundos, más sutiles, en los que sobrevuelan los aromas que nos pertenecen, en los que es posible encontrase para regresar con las palabras olvidadas en la boca. Son esas palabras las que nos ayudan a salir de los repliegues, a deshacernos de las capas que nos protegieron de los fantasmas.
El eco repite una letanía interminable, la historia se repite, los hilos se cruzan y en la gran madeja del tiempo brilla el verbo capaz de liberar el silencio.
Somos un punto en la trama del universo y nuestra voz es capaz de desandar la historia para rescatar el recuerdo.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia: “Tejo, juego de historias”, de Conrado Bocco; “Capsicum”, de Tavie Mariani; “Aroma de manzanillas”, de Susana Vaquero; y “Kamchatka”, de Marcelo Figueras.
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