Literatura
El 19 de enero se conocerá el Premio Alfaguara de Novela 2023
El nombre ganador de la 26 edición del Premio Alfaguara de Novela, uno de los más importantes para una obra inédita en español, será revelado el 19 de enero durante la lectura por streaming del jurado, que este 2023 estará encabezado por la multipremiada escritora argentina Claudia Piñeiro.
La novela ganadora se impondrá sobre los 706 manuscritos enviados este año desde España y Latinoamérica, en tanto “será publicada en abril forma simultánea en todo el territorio de habla hispana”, informaron los responsables del premio dotado de 175 mil dólares.
Del total de manuscritos recibidos 296 fueron remitidos desde España, 112 desde Argentina, 99 desde México, 81 desde Colombia, 43 desde Estados Unidos, 28 desde Chile, 27 desde Perú y 20 desde Uruguay.
El fallo del XXVI Premio Alfaguara de novela podrá seguirse en streaming durante el 19 de enero en www.premioalfaguara.com y en los canales de YouTube y Facebook de Penguin España.
El jurado se completa con el periodista Javier Rodríguez Marcos, la traductora Carolina Orloff, el librero Rafael Arias García, el escritor Juan Tallón y la directora editorial de Alfaguara, Pilar Reyes, con voz, pero sin voto.
El sello nacido en 1964 forma parte desde 2014 de Penguin Random House Grupo Editorial “apostando por la mejor literatura y por la difusión de la literatura en español escrita a ambos lados del Atlántico”, con “una vocación de editorial abierta al mundo” y “uno de los catálogos literarios más extensos y variados del idioma”, remarcaron sus responsables.
El Premio Alfaguara, cuya primera edición se celebró en 1965, “desempeñó a través de 25 ediciones un papel determinante en la expansión de la literatura en lengua española: más de 3.000.000 lectores pudieron disfrutar de las obras ganadoras -agregaron-. Su edición simultánea en España, Latinoamérica y Estados Unidos sirve de homenaje a una lengua común a más de 550 millones de lectores”.
Entre los ganadores locales de este premio se encuentran el chileno-argentino Cristian Alarcón con “El tercer paraíso” (2021), Patricio Pron con “Mañana tendremos otros nombres” (2018); Eduardo Sacheri con “La noche de la Usina” (2015); Leopoldo Brizuela con “Una misma noche” (2011); Andrés Neuman con “El viajero del siglo” (2008); Graciela Montes y Ema Wolf con “El turno del escriba” (2004); y Tomás Eloy Martínez con “El vuelo de la reina” (2001).
Textos para escuchar
Una lluvia de pájaros – Gustavo Roldán por Laura Roldán Devetach
Laura Roldán Devetach lee el cuento Una lluvia de pájaros, de Gustavo Roldán.
Un pájaro puede volar muy alto. Dos pájaros pueden enamorarse. Pueden hacer un nido para poner tres huevitos blancos que cuidarán todos los días, de donde saldrán tres pichones que crecerán y crecerán. Que aprenderán a volar y recorrerán distancias y conocerán miles de pájaros. Y cada uno volará muy alto, casi hasta la esquina del sol, y se encontrará con una pajarita y volarán juntos. Porque dos pájaros pueden enamorarse para hacer una lluvia de pájaros.
Historias Reflejadas
“Sueños de papel”

Sueños de papel
Doblo un papel,
recorro con mis dedos la diagonal del miedo,
es un avión
está oscuro,
y espero.
Cuento las estrellas,
guardo el mundo en mi mundo,
lo escondo en la luna,
en las nubes sobre la luna,
en las olas que forman las nubes,
hay agua en las nubes,
y ovejas,
hay un mar que hace olas dentro mío,
flota un barco de papel,
flota el sueño que sueño,
como una brújula, marca el camino.
No hay miedos.
Es un hada misteriosa,
una tía con besos,
de esos que se guardan en las manos,
en el papel que doblo,
en la diagonal sin miedo.Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes textos: “Un no sé qué”, de Enrique Rafael Socas con ilustraciones de Mariano Martín; “Un mar para Emilia”, de Liliana Bodoc con ilustraciones de Vicky Malamud; “Hadas disparatadas”, de Sergio Zadunaisky y Eugenia Nobati; “Soy valiente”, de Mariana Etcheto Mézière.
Literatura
Cinco libros para entender el horror de la última dictadura cívico militar
A 50 años del golpe de Estado que dio inicio a la última dictadura cívico militar en Argentina (1976-1983), la memoria vuelve a ocupar un lugar central en el debate público. Aquel quiebre institucional inauguró uno de los períodos más oscuros de la historia del país: un sistema de represión ilegal basado en secuestros, desapariciones, torturas, robos de bebés, censura, persecución y terror, cuyas consecuencias aún atraviesan a la sociedad.
En ese marco, la literatura —en sus múltiples formas— se convirtió en una herramienta clave para reconstruir lo ocurrido, interrogar responsabilidades y dar cuenta de las marcas que dejó el horror. Desde la investigación periodística hasta la novela, distintos libros permiten revisitar esos años y pensar cómo se narran hoy.

Entre los trabajos fundamentales se encuentra Decíamos ayer. La prensa argentina bajo el Proceso, de Eduardo Blaustein y Martín Zubieta (Ediciones Colihue). La obra reconstruye el rol de los medios durante la dictadura a partir de cientos de tapas y citas, y plantea un debate aún vigente sobre complicidades, silencios y responsabilidades del periodismo.

Desde otra perspectiva, Rock y dictadura, de Sergio Pujol (Editorial Planeta), explora cómo el rock nacional funcionó como espacio de resistencia cultural. Figuras como Charly García, León Gieco y Luis Alberto Spinetta aparecen como protagonistas de una escena que, aun bajo vigilancia, sostuvo formas de disenso y expresión.

En clave testimonial, Herederos del silencio, de Gabriela Cerruti propone una reflexión incómoda sobre la “generación del medio”: aquellos que crecieron durante el régimen sin ser víctimas directas ni perpetradores. El libro se plantea como un mea culpa colectivo que interroga cuánto sabía la sociedad y qué grado de complicidad o indiferencia hizo posible el terror.

La no ficción también encuentra en Un crimen argentino, de Reynaldo Sietecase, una forma de narrar el clima de época. A partir de un caso policial ocurrido en 1980, el autor muestra cómo la lógica del terrorismo de Estado permeaba incluso los delitos comunes, replicando métodos y amparándose en la impunidad.

Por último, la no ficción aporta una dimensión íntima y conmovedora con La casa de los conejos, de Laura Alcoba. La novela reconstruye la experiencia de una niña en la clandestinidad, ofreciendo una mirada sensible sobre el miedo, la persecución y la pérdida desde la infancia.__IP__
A medio siglo del golpe, estos libros confirman que la memoria no es sólo un ejercicio del pasado, sino una herramienta para comprender el presente y sostener el compromiso con el “Nunca Más”.
(Fuente: Agencia Noticias Argentinas)
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