Literatura
Auspicioso inicio de la Feria del Libro y un sábado con noche especial
Este sábado la 49° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires organiza la Noche de Feria. Durante este clásico evento habrá ingreso gratuito desde las 20 y se extenderá el horario habitual de fin de semana hasta las 24. Aquí algunos recomendados para disfrutar en familia.
La Feria se inauguró oficialmente el pasado jueves tras la realización de las Jornadas Profesionales y lleva dos interesantes días abierta a todo público, en las cuales los visitantes pudieron recorrer los distintos stans y participar y presenciar la firma de ejemplares por diferentes autores de los más diversos estilos literarios.
Asimismo, un lugar especial tuvieron y tienen el la muestra los espacios destinados no sólo a editoriales, sino también a distintas delegaciones de países y provincias, cómo así también organismos ligados a la cultura en general.



La oferta para el fin de semana
Sábado 26
14:30 hs: La libertad como camino: Conversatorio con Jesús Huerta de Soto.
- Participa: Jesús Huerta de Soto
- Organiza: Hojas del Sur
- Sala: Julio Cortázar
- Pabellón: Pabellón Amarillo
16:00 hs: Periodismo fuera del clóset. Jota Ponsone reúne a tres colegas periodistas para pensar en temas como la posverdad, los discursos de odio y las fake news. Junto a Diana Zurco, Lucas Fauno y Adriana Carrasco intentarán definir los alcances y límites del periodismo LGBT+ actual.
- Participan: Diana Zurco, Adriana Carrasco, Lucas “Fauno” Gutiérrez
- Presenta: Jota Ponsone
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Orgullo y Prejuicio: Espacio de Diversidad Sexual y Cultura
- Pabellón: Pabellón Ocre
16:00 hs: Presentación del libro: “La isla de la mujer dormida”. Al finalizar la presentación, el autor firmará ejemplares a un máximo de 500 personas,para lo cual se entregará números a quienes estén en la sala. Participa: Arturo Pérez-Reverte
- Presenta: Jorge Fernández Díaz
- Organiza: Penguin Random House Grupo Editorial
- Sala: José Hernández
- Pabellón: Pabellón Rojo
17:30 hs: “La inteligencia artificial y el guión del futuro”. Creatividad artificial: entre la inspiración humana y la lógica del algoritmo. Introducción técnica. Cómo piensan las máquinas. Lo que se viene: el futuro del cine interactivo.
- Participan: Ramiro San Honorio, Luis Saez y Mariano Cossa
- Presenta: Lucía Laragione (Argentores)
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Alfonsina Storni
- Pabellón: Pabellón Blanco
17:30 hs: Valeria Schapira lanza su nuevo libro “Rea(R)marme”.
- Participa: La autora junto al actor Facundo Arana
- Presenta: Georgina Dritsos y Erica Marino
- Organiza: Urano World
- Sala: Rodolfo Walsh
- Pabellón: Pabellón Amarillo
17:30 hs: Presentación del libro Trascender. Historias sobre la donación y el trasplante en la piel de los protagonistas. Nelson Castro y Sandra Mihanovich acompañan a los autores, el Doctor Gabriel E. Gondolesi y Julio D. Trentadue.
- Participan: Doctor Gabriel E. Gondolesi , Doctor Julio D. Trentadue y Sandra Mihanovich Presenta: Nelson Castro
- Organiza: Catapulta
- Sala: Alejandra Pizarnik
- Pabellón: Pabellón Amarillo
18:00 hs: Hablemos de fanfiction.
- Participa: Agus Grimm Pitch y Flor Núñez Graiño (flornuescritora)
- Presenta: Cris Alemany
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Tribuna Juvenil
- Pabellón: Pabellón Azul
18:00 hs: Amantes & Enemigas. ¿Qué dicen las estrellas sobre las relaciones más explosivas de la literatura? Con una mezcla de astrología, chisme y oráculo, la inigualable Astromostra saca los trapitos al sol: Lemebel vs. Peña, Capote vs. Vidal, Rimbaud y Verlaine, Perlongher y Sebreli, Woolf y Sackville-West.
- Participa: Astromostra
- Presenta: Nicolás Colfer
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Orgullo y Prejuicio: Espacio de Diversidad Sexual y Cultura
- Pabellón: Pabellón Ocre
19:00 hs: Biografía política no autorizada de Miguel Pichetto.
- Participan: María O Donnell, Nelson Castro y Pablo de León
- Presenta: Santiago Fioriti
- Organiza: Grupo Clarín
- Sala: Adolfo Bioy Casares
19:00 hs: Espectáculo de Riyadh, Ciudad Invitada de Honor.
- Organiza: Riyadh, Ciudad Invitada de Honor
- Sala: José Hernández
- Pabellón: Pabellón Rojo
20:00 hs: ¿Por qué nos gustan tanto las novelas románticas?
- Participan: Male Hehn, Mila Kate, Lete Martinez, Agus Cámara, Flor Zimmerman, Ann
- Rodd
- Presenta: Camila Oderda
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Tribuna Juvenil
- Pabellón: Pabellón Azul
21:00 hs: Canciones para desafiar la gravedad. La Luchi de Ópera Queer embellece la Noche de la Feria con una selección de canciones que van desde María Elena Walsh hasta Wicked, y que nos hablan sobre la potencia de la imaginación LGBT+.
- Participa: La Luchi de Ópera Queer
- Presenta: Ópera Queer
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Orgullo y Prejuicio: Espacio de Diversidad Sexual y Cultura
- Pabellón: Pabellón Ocre
21:00 hs: El mapa en los pies: la aventura latinoamericana del Che Guevara.
- Participa: Oche Califa y Calica Ferrer
- Organiza: Editorial Marea
- Sala: Tribuna Juvenil
- Pabellón: Pabellón Azul
21:30 hs: Volvieron los diarios. El Cable, Tinta Local, Pulpa y Cancelado se presentan en la Noche de la Ciudad de La Feria del Libro. Post presentación: El Cable cierra la noche con Música en vivo, arte, performance + LO DE SIEMPRE pero esta vez en la icónica noche de Zona Futuro! Participa: Martín Ramón
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Zona Futuro
- Pabellón: Pabellón Amarillo
Domingo 27
14:30 hs: Cuerpos que Resuenan: Relatos de Dolor Crónico y Cuidados Paliativos
- Participan: Agustina Cámara, Make-A-Wish Argentina (Verónica Monge y María Silvia Aguilar)
- Presenta: Ayelén Vegagil Espósito
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Horacio González – Espacio de Diversidad Funcional y Discapacidad
- Pabellón: Pabellón Ocre
15:00 hs: Los hombres ebrios de Dios. Puede leerse este libro no sólo como una visita admirada a paisajes e historias abandonadas y desaprovechadas, también como una advertencia acerca del modo de vida que llevamos aquí y ahora, si de súbito llegara a advenir el Reino de los Cielos.
- Participa: Margarita Martínez Christian Ferrer y Manuel Rebon
- Presenta: Ubu ediciones
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Zona Futuro
- Pabellón: Pabellón Amarillo
15:00 hs: Uri Bleier y las reinas de la región. El autor de Esta cuerpa mía (Alfaguara, 2024), por primera vez en Argentina, conversa con Fundación El Libro sobre el linaje de maledicencia y purpurina en que se inscriben las protagonistas de su última novela. Participa: Uri Bleier
- Presenta: Nicolás Colfer
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Orgullo y Prejuicio: Espacio de Diversidad Sexual y Cultura
- Pabellón: Pabellón Ocre
16:00 hs: Mesa Saer
- Organiza: Fundación El Libro y Grupo Planeta
- Sala: Carlos Gorostiza
- Pabellón: Pabellón Amarillo
16:00 hs: En busca de la buena representación de la diversidad funcional en diferentes narrativas.
- Participan: Lucrecia Ramos Mejía, Silvina Baiardi, Cris Alemany
- Presenta: Fundación El Libro
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Horacio González – Espacio de Diversidad Funcional y Discapacidad Pabellón: Pabellón Ocre
17:00 hs: Escribir en los tiempos de Grindr. Juan Pablo Sutherland, autor de Grindermanías (Alquimia, 2021), conversa con Fundación El Libro acerca de cómo Grindr, en sus palabras, supone un “giro material, tecnológico y sísmico” para las formas de socialización de los gays en las ciudades del siglo XXI. ¿Cómo afecta ese giro, también, a nuestras formas de escribir y producir sentido?
- Participa: Juan Pablo Sutherland
- Presenta: Nicolás Colfer
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Orgullo y Prejuicio: Espacio de Diversidad Sexual y Cultura
- Pabellón: Pabellón Ocre
19:00 hs: Los 20 años de El mendigo… Pablo Pérez, autor de la novela El mendigo chupapijas (Mansalva, 2005), dialoga con Mariano Blatt y Fram Visconti, directores de la editorial De Parado, sobre la vigencia de un clásico que atrapa a lectores de todas las generaciones.
- Participa: Pablo Pérez
- Presentan: Mariano Blatt, Fram Visconti
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Orgullo y Prejuicio: Espacio de Diversidad Sexual y Cultura
- Pabellón: Pabellón Ocre
Lunes 28
14:30 hs: A contar con María Elena. Un espectáculo de cuentos y canciones de María Elena Walsh rindiendo homenaje a ella. Cuentos Hilados con poesías. De 2 a 12 años.
- Participa: Mariela de la Sota
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Cuenta cuentos – Zona Infantil
- Pabellón: Pabellón Amarillo
14:30 hs: Más frágil que el cristal: los derechos de las mujeres. El historiador británico Eric Hobsbawm dijo que el siglo XX había sido el siglo de las mujeres. En el primer encuentro de este curso se enfocará en esas conquistas: el acceso a la educación, el derecho a decidir sobre el propio cuerpo, sobre la procreación y las elecciones sexuales, los derechos políticos, entre tantos otros
- Participa: Olga Viglieca
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Adolfo Bioy Casares
- Pabellón: Pabellón Blanco
14:30 hs: Espectáculo de Riyadh, Ciudad Invitada de Honor. Organiza: Riyadh, Ciudad Invitada de Honor
- Sala: José Hernández
- Pabellón: Pabellón Rojo
16:00 hs: “Carl Gustav Jung: vida, obra y legado”. A 150 años de su nacimiento, el legado de Carl Gustav Jung sigue vigente. Sus hallazgos sobre lo Inconsciente Colectivo, los arquetipos del Héroe Solar, de la Gran Madre, del Anciano Sabio, la Sincronicidad, los sueños parapsicológicos, los proféticos y – por sobre todo – el Principio de Individuación que busca lograr personas únicas e irrepetibles, serán temas de los que nos ocuparemos en este curso.
- Participa: Antonio Las Heras
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Alfonsina Storni
- Pabellón: Pabellón Blanco
16:00 hs: Curso: “Agatha Christie y la felicidad de la lectura. ¿Por qué nos gusta leer novelas policiales?” (Clase 1) Participa: Pablo De Santis
- Presenta: Santiago Kalinowski
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Carlos Gorostiza
- Pabellón: Pabellón Amarillo
16:00 hs: Tiflolibros, ¿cómo acceder a la lectura siendo persona con discapacidad visual?
- Participan: Tiflonexos, Pablo Lecuona
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Horacio González – Espacio de Diversidad Funcional y Discapacidad Pabellón: Pabellón Ocre
17:00 hs: Tu cuna fue un fanfiction. En esta conversación inédita, Alo Jezabel, Ash Quintana y Lelu Writes, tres celebradas autoras juveniles, dialogan sobre la importancia del fanfic como género representativo de las diversidades.
- Participan: Ash Quintana, Lelu Writes
- Presenta: Alo Jezabel
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Orgullo y Prejuicio: Espacio de Diversidad Sexual y Cultura
- Pabellón: Pabellón Ocre
18:00 hs: Libros inclusivos, diversidad de materiales en el aula. Libros que acercan lectores. Una charla sobre diversos formatos inclusivos que acercan la lectura a todos. Recorremos libros en Braille o con macrotipos y sus posibilidades según la edad lectora, libros en Lectura Fácil, con LSA y audiolibros.
- Participan: Daniela Nobili, Lorena La Terza, Paula Llompart y Graciela Fernández.
- Presenta: Párrafo Aparte
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Zona Explora
- Pabellón: Pabellón Amarillo
19:00 hs: Anécdotas de la literatura juvenil.
- Participa: Georgina Dritsos y Cris Alemany
- Presenta: Cris Alemany
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Tribuna Juvenil
- Pabellón: Pabellón Azul
19:30 hs: ESI en las escuelas: un abordaje desde la literatura. A partir de los cinco ejes de la ESI compartimos una curaduría de libros álbum para abrir el juego y pensar en distintos proyectos áulicos que abran todos los mundos posibles.
- Participa: Mariela Padula
- Presenta: La Juglaresa Libros
- Organiza: Fundación El Libro
- Sala: Zona Explora
- Pabellón: Pabellón Amarillo
“La llamada”, de Leila Guerriero, ganó el Premio de la Crítica
La Fundación El Libro otorgó el Premio de la Crítica al Mejor Libro Argentino de Creación Literaria edición 2024. La decisión fue tomada por un jurado convocado por la Fundación, quien eligió como obra ganadora a “La Llamada”, de la periodista y escritora argentina Leila Guerriero.
El premio consiste en un monto de $500.000 (quinientos mil pesos argentinos) y una plaqueta distintiva de la Fundación El Libro para la editorial, Anagrama. La ganadora confirmó su asistencia al acto el día lunes 28 de abril a las 16 en la sala Rodolfo Walsh (Pabellón Amarillo).
En esta ocasión y bajo la presidencia de Nelly Espiño, el jurado estuvo integrado por Verónica Abdala, Danilo Albero, Carlos Aldazábal, Alejandro Belloti, Graciela Aráoz, Natalia Blanc, Leonor Fleming, Silvina Friera, Ignacio Iraola, Santiago Kalinowski, Agustina Larrea, Antonio Las Heras, Maxi Legnani, Cristina Mucci, Rafael Oteriño, Héctor Pavón, Flavia Pittella, Osvaldo Quiroga, Susana Reinoso, Máximo Soto, Eugenia Zicavo, Patricia Kolesnicov y Patricio Zunini.
Sobre “La llamada”
Este libro de no ficción cuenta la historia de Silvia Labayru, una ex militante de Montoneros que fue torturada, ultrajada y usada como carnada en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) en la última dictadura cívico militar. Con una prosa despojada, Guerriero construye un perfil íntimo y minucioso que, con el talento que caracteriza a la periodista, develan la historia de la protagonista, a quien deja hablar para que se revele sus experiencias y el modo en que las sobrellevó.
Textos para escuchar
Dos mundiales y un país de fantasía – Eduardo Sacheri
Eduardo Sacheri lee el texto “Dos mundiales y un país de fantasía” que publicara en la edición de mayo de 2012 de la revista El Gráfico
Hoy ando con ganas de escribir una ficción, aunque no la tengo fácil. Hay ocasiones en que las historias se te ocurren enteritas, de principio a fin, y el escritor lo único que tiene que hacer es dejarse llevar y poner en palabras las imágenes que le han surgido, encadenadas, dentro de sí. Pero otras veces pasa esto: uno tiene algunas imágenes, pero no todas. Entre ellas quedan huecos o mejor dicho, silencios. Eslabones vacíos. Y da mucho trabajo llenarlos. Encontrar el cemento que los aglutine, que les dé coherencia, cuerpo y entidad.
Lo que puedo hacer, por el momento, es compartir con ustedes los elementos que sí tengo. Los materiales y las imágenes de las que sí dispongo.
Imagino esta historia en 1982, en algún país de América del Sur. Tiene que ser de América del Sur porque ese país de fantasía tiene que estar gobernado por una dictadura militar. Y en América del Sur, a principios de los ochenta, esas dictaduras abundan. Y otro requisito de esta ficción que quiero construir es que se trate de un país futbolero, pero muy futbolero. Y 1982 fue un año de campeonato mundial. Y la ficción que tengo en mente incluye, de modo lateral o no tanto, al fútbol.
La cosa es así: este país sudamericano y futbolero se dispone a disputar el Mundial de España, que empieza en junio de 1982. La opinión pública, que no es nadie pero al mismo tiempo son casi todos, abriga muy firmes esperanzas de hacer un estupendo papel en ese campeonato. No son esperanzas infundadas: ese país viene de ganar, en 1978, el Mundial anterior, y en 1979, el Mundial Juvenil. Las perspectivas son estupendas: la base de los campeones del 78 sumados a los pibes del 79. Y entre esos pibes, juega el que –según unos cuantos- está destinado a convertirse en el mejor jugador de fútbol de la historia. En síntesis, la amalgama perfecta entre logros y expectativas, entre experiencia y juventud, entre solidez y lozanía. El alfa y el omega, el ying y el yang, el “nos comemos los chicos crudos” y el “ganamos la copa de punta a punta”.
Sin embargo, algo sucede en ese país de fantasía apenas unos meses antes de la hazaña inminente. El gobierno–ya dije que este país sudamericano que imagino está gobernado por una dictadura- lanza una acción militar para recuperar un territorio colonial que ese país viene reclamando desde hace mucho. Acá tengo mis dudas, con lo del territorio. No estoy seguro de dónde situarlo. Podría ser una región selvática y tropical, digamos, amazónica. Ahí da para hablar de mosquitos ponzoñosos, de un calor húmedo e insoportable, de una naturaleza hostil e intimidante. Otra opción serían sus antípodas: una región fría, helada, insular, aislada en medio del mar o del vacío. También aquí la naturaleza puede aportar una dosis de dolor y de tragedia. Creo que esta opción es la mejor. La del sur, la de unas islas frías en medio del océano. Porque, en cierto momento de esta ficción que quiero construir, necesito remarcar la sensación de soledad de los que están en ese territorio. Sí, definitivamente me quedo con las islas australes. Son un estupendo elemento trágico.
De todas maneras, elementos trágicos no me faltan. Diría que me sobran. Para poner las cosas difíciles, la reconquista territorial se hace a expensas de una potencia colonial de primer orden. Pongamos por caso, Inglaterra. Una Inglaterra gobernada por los conservadores. Esos son datos importantes. Porque si fuera un país menos colonialista, o un partido político menos colonialista, tal vez los sudamericanos tendrían una chance de salirse con la suya. De conservar ese territorio recuperado. Pero no con Inglaterra, ni con los conservadores ingleses. Porque Inglaterra va a responder a la invasión con la guerra. Ahí ya tenemos un elemento trágico importante. ¿Hay algo más trágico que una guerra?
Pero cuidado, que existen todavía más elementos para alimentar el costado trágico de la ficción. Porque este país sudamericano enviará al lugar del conflicto, un ejército formado fundamentalmente, por chicos. Habrá algunos soldados profesionales. Pero la mayoría, no. La mayoría serán chicos de dieciocho o diecinueve años. Saquemos cuentas. Serán de la clase 1962 y 1963. Chicos que son eso: chicos sin experiencia militar, chicos sin vocación de soldados, sin preparación de tales. Chicos.
Repasemos los elementos: un lugar frío, lejano y hostil. Una potencia vengadora con deseos de guerra. Un ejército de chicos que no son soldados. Tal vez se me está yendo la mano con esto de la ficción. Tal vez nadie crea posible una historia semejante. ¿Qué sociedad puede estar dispuesta a embarcarse en una aventura así?
Agreguemos algunos detalles. En este país de fantasía, el gobierno militar controla los medios de comunicación. Y aquellos medios a los que no controla, se controlan solos. Se cuidan de decir cosas que molesten al régimen. Entonces la improvisación presidencial no es improvisación sino “un plan largamente elaborado”. Y la aventura de recuperar las islas no es una aventura sino “una gesta heroica”. Y la certeza de que los ingleses van a pulverizar a ese ejército de chicos es una mentira, una vil patraña. Como mentira será la muerte, mentira serán el hambre, el frío, el maltrato y el armamento obsoleto e insuficiente. Dios es nuestro. Dios está con nosotros. Nada malo puede ocurrirnos.
Vuelvo a detenerme. Releo lo que he escrito y sí, la verdad es que se me fue la mano. Es demasiado inverosímil que un gobierno militar lleve adelante una historia como esta. Es delirante. Supongamos por un instante que no. Que hay personas lo suficientemente enloquecidas o insensibles como para intentar algo así. Pero está el freno de la sociedad. ¿Qué sociedad podría acompañar una locura semejante? Más allá de lo que digan los diarios, las radios, la tele o las revistas. ¿En qué cabeza cabe pelear una guerra contra Inglaterra con un ejército de chicos? Supongo que este debería ser el límite de la ficción que estoy construyendo. Hasta acá puedo inventar esta locura. Más allá, no puedo seguir inventando. Porque sería imposible que la sociedad, o buena parte de ella, se comiera ese caramelito ácido de mentiras y falseamientos y exageraciones e improvisaciones atadas con alambre.
Entonces, claro, lo lógico es que la sociedad se mantenga al margen. No puede oponerse abiertamente, porque se trata de una dictadura sangrienta. Pero la población de este país sudamericano, sin dudar manifiesta su oposición a esta locura vaciando las plazas, arriando las banderas, desoyendo las marchas militares. Si este es un país de gente sana, esa gente se refugia en sus casas para evitar aparecer como cómplices de la aventura.
Pero detengámonos un momento. ¿Qué ocurriría si eso no sucede? ¿Qué pasaría, en esta historia de ficción, si la hipotética población de mi hipotético país se entusiasmara hasta el paroxismo con la aventura? No digo todo el mundo, porque siempre quedan personas razonables que podrán condenar lo que sucede con su reconcentrado silencio. Digo la mayoría. Yo sé que es imposible, pero le pido al lector que me acompañe por un rato en esta fantasía. Porque, aunque humanamente esa posibilidad sería terrible, para la historia de ficción que me propongo escribir estaría buenísimo.
Imagínense. Las plazas rebosantes de manifestantes entusiastas que agitan banderas y vivan al osado general aventurero. Los voluntarios que se agolpan para ir a pelear. Los optimistas que se acercan a cualquier micrófono o cámara disponible para felicitar al gobierno. ¿Se imaginan? Una sociedad que, de buenas a primeras, y mientras espera el mundial de fútbol de España, cambia momentáneamente un deporte por otro. Deja de hablar de delanteros y mediocampistas y se convierte en especialista sobre misiles Exocet y negociaciones en las Naciones Unidas. Deja de analizar los rivales del grupo C de la Copa para analizar las chances de un desembarco inglés y la conveniencia de aproximarse al bloque de Países No Alineados. Una sociedad que deja –por unos días- de enfurecerse porque el periodismo internacional no es unánime en considerarnos los futuros campeones, para indignarse por el no cumplimiento del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca. Ya sé –repito- que es imposible que un pueblo casi entero se comporte así. Pero les pido que me acompañen en la hipótesis.
En esta historia de fantasía, un mes y medio antes del mundial empieza la guerra. Y ahí se va el país detrás, encolumnado. No digo el ejército de pibes, que ya está en ese sitio, y no tiene para dónde escapar de los tiros. Digo la sociedad que los ha enviado. ¿Será posible inventar una sociedad que, enceguecida, se crea a pies juntillas todas las barbaridades ilusorias que le cuentan? Una sociedad que empiece a computar aviones derribados y barcos hundidos como si fueran goles de ese mundial inminente. Una sociedad capaz de borrar de un plumazo la noticia brutal de un crucero propio que se hunde y que se lleva consigo a 323 compatriotas al fondo del mar. Una sociedad que se detiene, cada día, varias veces, cuando en la tele aparece el escudo y la voz en cadena nacional de los comunicados del Estado Mayor Conjunto. Una sociedad que toma lápiz y papel y anota, como en el juego de la batalla naval: A4, agua. F8, hundido. Una sociedad que todos los días se va a dormir cándidamente convencida de que “estamos ganando”.
Para completar la historia, en un momento deben confluir los dos Mundiales, el del Sur y el de España. Se me corregirá que no, que en mi historia no son dos mundiales, sino una guerra y un mundial. Y yo diré que me disculpen pero que lo del Sur, para esta sociedad enloquecida que estoy creando en esta historia, se vive más como un mundial que como una guerra. Una guerra cuyos muertos no vemos, una guerra que se festeja como un torneo que nos tiene sólidos en la punta de la tabla, una guerra en la que nos creemos cualquier mentira con tal de que llegue vestida de buena noticia, una guerra que no aceptamos ver como tal, con todo su peso de tragedia y de muerte. Una guerra que estamos dispuestos a enfrentar como un gran desafío deportivo.
Ya para esta altura de la narración voy a mezclar situaciones imposibles. Por ejemplo: la selección de este país sudamericano tendrá que jugar el partido inaugural del Mundial con la guerra todavía en marcha. Ya sé que es imposible. Que ningún país va a mandar a su selección a jugar un mundial en medio de una guerra. Pero les pido que me sigan el juego hasta el final. ¿Se imaginan? Todo el mundo con las camisetas, las banderas y las cornetas. Toda la sociedad exhumando el carnaval del mundial anterior. Toda esa gente dispuesta a ganar los dos mundiales al mismo tiempo. ¿O para qué carajo Dios es nuestro?
Se me ocurre una escena más imposible que ninguna otra: El primer tiempo del partido inaugural termina 0 a 0. En el entretiempo aparece un comunicado del Estado Mayor Conjunto, uno de esos con la marchita y el escudo, para contar que los valientes soldados de la patria combaten en los alrededores de la capital de las islas, con ahínco y fervor inusitados.
Les ruego que no dejen entrar al sentido común. Porque si lo dejan entrar, ese tiene que ser el momento en que esa sociedad, si no pudo hacerlo antes, ahora sí concluya en que se dejó estafar, se embanderó en una empresa imperdonable, que permitió con su aplauso estúpido que un montón de pibes fueran enviados a pelear en un infierno. Y la gente sale masivamente de sus casas, deja a la Selección Nacional jugando sola en los televisores, y exige que la guerra se detenga ya, que no se dispare ningún otro tiro, que ningún pibe siga en peligro.
En mi historia, no. En mi historia la gente escucha el comunicado con gravedad, con preocupación, intuyendo que las cosas son mucho peores que aquello que los medios venían anunciando –y la gente se venía creyendo-. Pero después empieza el segundo tiempo del partido con Bélgica y la gente vuelve al asunto, porque con Kempes y Maradona juntos no hay Dios que nos impida el bicampeonato.
En mis días buenos me consuelo pensando que, en 1982, yo tenía 14 años. Y que mi juventud me disculpa de mi credulidad, de mi simplismo, de mi ingenuidad cómplice que colaboró con que muchos pibes perdieran la vida, o el deseo de la vida, en esas islas lejanas. Pero en mis días malos me digo que no. Que ni los otros ni yo tenemos disculpa.
Historias Reflejadas
“Un cuento sin punto”

“Un cuento sin punto”
El punto de la i se había arrojado al vacío. Rodaba por los renglones que, como si fueran elásticos, le servían para rebotar y rebotar. Entre saltos y medias vueltas, subidas y bajadas, arrastraba a todo aquel que se cruzara en su camino. Unos y otros fueron cayendo por esa escalera invisible, sin rumbo.
Aferrado a uno de los márgenes, el gigante que habitaba en ese cuento trataba de evitar lo inevitable. Sin punto, la i que formaba parte de su nombre ya no tenía fuerzas para sostenerlo. Su cabeza, desinflada, comenzó a acercarse a los pies a medida que su cuerpo se achicaba. Mientras rodaba renglones abajo, éste se fue transformando hasta que, finalmente, justo en el borde de la página en la que habitaba, se descubrió enano. Perdido en ese mundo pequeño fue testigo de cosas que nunca antes había visto. Arriba no era igual que abajo y, sin embargo, ambos mundos se comunicaban a través de unas partículas invisibles, portadoras de mensajes secretos.
Escondido detrás de la i que había perdido el punto, encontró, justamente, al punto. En ese momento, tras unos saltos improvisados, pudo ver cómo se reproducía en otros más pequeños, igualitos a él. Minutos después, todos comenzaron a rodar como si estuvieran vivos, mientras jugaban con palabras invisibles, mágicas. Entonces ya no eran puntos, sino hombrecitos de papel, llegados de otras galaxias o gigantes o enanos, o tan solo viajeros de tinta que formaban parte de ambos mundos, el de arriba y el de abajo, a los cuales solo podía llegarse desde el punto de una i, que alguien había hechizado para contar un cuento sin punto, capaz de continuar en otros donde la magia, que viaja en partículas invisibles, sea posible.
Andrea Viveca Sanz
Se reflejan en esta historia los siguientes cuentos: “Gigantes”, de Mario Méndez; “Enanos y gigantes”, de Hernán del Solar; “El gigante y el enano”, de Carla Dulfano y Claudia Degliuomini; “Cositos”, de Laura Devetach; y “Oliverio y los dlobs”, de Ana Beatriz Vexler.
Literatura
Guillermo Saccomanno y un libro sobre el oficio de escribir
La Flor Azul presenta “Escribir pájaros en la noche”, de Guillermo Saccomanno, un libro sobre el oficio de escribir. En ese marco, la escritora Selva Almada conversará con el autor en la biblioteca Ricardo Güiraldes, de calle Talcahuano al 1261 de CABA, el domingo 7 de junio, a las 17.
Sobre “Escribir pájaros en la noche”
Saccomanno empezó a escribir este cuaderno en Villa Gesell alrededor de 2009 y siguió, esporádicamente, hasta 2022. “Páginas lisas, tinta negra. ¿Qué es escribir?”, se pregunta ese cuaderno, y se responde con insistencia, como quien medita y repite un mantra, con la intención de llegar más hondo cada vez. Saccomanno escribe en una mesa de madera. Detrás de la mesa, una ventana que da al bosque: “Escribo escribir. Escribo la palabra escribir”.


Acerca del autor
Publicó, entre otros libros, “Situación de peligro”, “Bajo Bandera”, “Animales domésticos”, “El buen dolor”, “El pibe”. Ganó el Premio Crisis de Narrativa Latinoamericana, el Premio Club de los XIII, el Premio Municipal de Cuento y el Premio Nacional de Novela. Con su novela “El oficinista” (2010) obtuvo el premio Biblioteca Seix Barral. Su crónica “Un maestro” (2011) recibió el Premio Rodolfo Walsh. La novela “Cámara Gesell” (2012) fue premiada con el Dashiell Hammett. Recibió el Premio Democracia y el Konex de Platino como mejor novelista. Su novela “Arderá el viento” (2025) recibió el premio Alfaguara. En 2024 publicó en “La Flor Azul Escrito en Patagonia”, compilación de crónicas y ensayos.
La editorial
La Flor Azul es una editorial autogestiva de Argentina. Edita desde 2020, tiene más de veinte títulos en su catálogo y está compuesta por cuatro personas que trabajan en conjunto y se distribuyen las tareas de edición, corrección, relación con las imprentas, distribución y promoción, entre otras.
El catálogo tiene varias líneas: novela contemporánea, no ficción, crónica, ensayo histórico, muchos de estos últimos referidos a la Patagonia y a los pueblos originarios, y está integrado por autores de renombre, como Saccomanno, Márgara Averbach, J. B. Duizeide, David Viñas, Juan Forn, Dalmiro Sáenz, Alejandro Winograd; y también por autores noveles, en especial de novela.
(Fuente: Mariana Hunt – Prensa)
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