Gloria Casañas nos presenta “Sombras en la Luna”, novela que cierra su tríada navideña

Por Andrea Viveca Sanz

Las certezas de la luna la atraviesan y Gloria Casañas escucha sus mensajes para tramar, bajo sus influjos, una historia de amor en la que los ciclos se cierran para volver a comenzar.

Envuelta en el espíritu de la Navidad, busca rescatar la magia de ese tiempo y entregarla a sus lectores empaquetada entre sus letras, capaz de emerger desde las páginas de sus libros para trascenderlos y renacer en los corazones de aquellos que la encuentren sobre el sendero de sus textos.

En diálogo con ContArte Cultura, la escritora desanda los caminos de su tríada navideña y presenta la novela que cierra la saga: “Sombras en la luna”.

—¿Cuál fue la primera hebra con la que se entrelazaron las obras que dieron origen a la tríada navideña?
—Quise hilar estas tres historias en torno a Juliana Balcarce, hija de Elizabeth O’Connor y Francisco Balcarce, los protagonistas de La maestra de la Laguna, novela madre de toda la serie histórica. Juliana fue creciendo durante esa serie, perfilándose con un carácter digno de heroína, una niñita atrevida que heredaba rasgos fuertes tanto del padre como de la madre y combinados de modo que bien podía atreverse a hacer cosas audaces para su época. También pude así cerrar el círculo de tantos personajes que fueron entrelazándose a lo largo de aquellas novelas. Me pareció lindo que el final de la serie transcurriese en Navidad, ya que en La maestra de la Laguna, Elizabeth había traído ese festejo desde Boston a la región de la laguna por primera vez.

—¿Por qué elegiste a la luna como hilo conductor de estos tres libros?
—La luna tuvo un significado especial en los pueblos ancestrales, representa distintas etapas del ciclo de la vida y los antiguos calendarios lo reflejan, así como las ceremonias ligadas a la cosecha, la caza, el tiempo de bonanza y el de supervivencia. La deidad más primitiva fue la Luna. Representa el misterio y a la vez, la certeza de que todo vuelve, en un círculo infinito. Me gustaba que cada historia navideña girara en torno a ese significado, y que sus personajes repararan en la luna ante las cosas que iban sucediendo. Además, ella sigue influyendo en nosotros, aunque no lo sepamos.

—¿Desde qué escenarios mirarán la luna los personajes de esta última entrega?
Sombras en la Luna transcurre en el hemisferio norte, como Noche de Luna Larga, aunque en este caso habrá dos escenarios, pues los personajes se ven obligados a mover, son en cierta forma itinerantes.

—¿Qué años marcarán el almanaque de la historia?
—Se entiende que han pasado algunas navidades desde la primera historia, para dar tiempo a que los personajes tengan sus aventuras y se reencuentren cuando hayan reunido un bagaje de vivencias. La historia roza el final del siglo XIX.

—¿Quiénes son los protagonistas de “Sombras en la Luna” y cuáles son sus principales rasgos?
En esta nueva Luna le di más protagonismo a Ismael (Wanaka en su lengua), el hijo que el tercer barón de Amherst tuvo con una mujer de la tribu de los Hurones. Es un hombre que vivió en la ignorancia de su verdadero apellido durante mucho tiempo y que camina entre dos mundos, lo que le crea la necesidad de encontrar su propio sendero. Introduje también personajes nuevos que causarán conflicto y otros ya conocidos que tienen afinidad con la trama y el lugar, pero ésa es una sorpresa que reservo a mis lectores.

—¿Qué personajes de la tríada llegan a esta última entrega?
—Estarán todos los personajes de las novelas navideñas anteriores, para que se sepa qué rumbo tomarán sus vidas. No faltará ni uno de ellos.

—¿Qué sentimientos despierta en vos la Navidad?
—Siempre fue mi época favorita. Desde chica adoré los rituales de Navidad y se los transmití a mis hijos. Aún hoy, sigue siendo un motivo de felicidad armar el arbolito, buscar adornos o fabricar artesanías. Recuerdo que en las vísperas yo leía cuentos o veía películas que reflejaran el espíritu navideño. Fue por eso que escribí esta tríada, como una forma de rescatarlo. La Navidad es la oportunidad de renacer, dejar atrás lo malo que pesa en nuestras vidas.

—Unas palabras finales para invitar a los lectores a disfrutar de estas tres novelas.
—Quiero que vibren y sientan las emociones que despierta la cercanía de la Navidad, que entiendan los conflictos de los personajes, experimenten sus dudas y se entreguen con ellos al destino que se abre cuando el alma está dispuesta. Me gustaría saber que disfrutaron de estas historias en la víspera, y que cerraron cada libro con una sonrisa y una lágrima. La tríada Tres Lunas de Navidad fue creada para tocar el corazón de cada uno de los lectores, y por eso se puede leer todo el año.


Conocé algo más de Gloria Casañas en esta nota:

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